30 de julio de 2018

EGIPTO

















Uno de los destinos más auténticos e interesantes que cualquier viajero debe realizar una vez en su vida es Egipto, cuna de la civilización antigua rodeada de ese halo de misterio y que hará que despertemos a ese pequeño explorador y arqueólogo que todos llevamos dentro.

A pesar de la inestabilidad y de los últimos años tan convulsos que ha vivido el país a raíz de la Primavera Árabe, es un destino que vuelve a resurgir con fuerza y donde disfrutaremos recorriendo sus pirámides y templos, descifrando sus jeroglíficos y sintiendo la amabilidad de su gente.


FICHA TÉCNICA DEL VIAJE

FECHA: Abril 2.018

DÍAS: 11

DOCUMENTACIÓN NECESARIA

DNI

Pasaporte con mínimo 6 meses de validez y dos páginas en blanco.

Visado se necesita para estancias no superiores a 30 días.

OTROS DATOS DE INTERÉS

IDIOMA: El idioma oficial es el egipcio o árabe, aunque en las zonas más turísticas son capaces de hablarte en cualquier idioma.

MONEDA: La moneda oficial es la Libra Egipcia, escrito EGP. En el momento de mi visita el cambio fue de 1 € = 21,80 EGP, aproximadamente. 

TARJETAS: Se puede pagar con tarjetas de crédito en muchos lugares, aunque en muchas ocasiones te cobran una pequeña comisión. Si no se quiere llevar mucho dinero encima durante el viaje, es recomendable pagar los importes grandes con tarjeta de crédito. 

GUIA DE VIAJE: Mi guia como siempre será la Lonely Planet, en este caso la de Egipto en su versión inglesa, aunque no demasiado útil y con información bastante desactualizada, sobretodo en el tema de precios.

TELEFONO: Hay cobertura de telefono en todo el país, así que podéis llevaros el telefono móvil, aunque lo mejor es comprar una tarjeta SIM con datos y llamadas en el mismo aeropuerto o en cualquier tienda de telefonía de cualquier ciudad, que las hay a patadas, y así poder llamar y navegar mucho más económico. 

INTERNET: Prácticamente en cualquier alojamiento o cafeteria decente disponen de wifi gratuito para sus clientes y que funciona medianamente bien, pero en algunos casos la señal no llega perfectamente a las habitaciones más alejadas.

SEGURIDAD: País generalmente seguro a pesar de todas las revueltas durante la Primavera Árabe, y algún atentado puntual durante los años posteriores. Si bien las zonas más turísticas no debería ser un problema porque están fuertemente custodiadas y vigiladas por el ejército egipcio, sí es recomendable evitar las zonas desérticas del Sinaí, donde todavía existe terrorismo islámico de grupos vinculados con el Daesh.

VACUNAS: Ninguna obligatoria pero se recomienda la vacuna de la Hepatitis A y B, y Fiebre Tifoeida.

ELECTRICIDAD: El voltaje es de 220 V y no hace falta adaptador, ya que los enchufes funcionan igual que en nuestro país.

DIFERENCIA HORARIA: En el momento de mi viaje, el mismo horario respecto a España.

RELIGIÓN: La religión oficial es el Islam, practicada por un 85% de musulmanes aproximadamente, y el resto corresponden a cristianos coptos.

CÓMO TRAMITAR EL VISADO



























Para viajeros con pasaporte europeo no es obligatorio tramitar el visado desde ninguna embajada o consulado de nuestro país, así que es posible tramitarla a nuestra llegada al aeropuerto en la modalidad de Visa on Arrival (VOA) de una forma muy fácil y muy cómoda, ya que solamente debemos comprar en una ventanilla situada a pocos metros del control de pasaportes la pegatina del visado que tiene un coste de 25$ o su equivalente en otra moneda (devuelven el cambio en libras egipcias si finalmente pagamos en euros), y una vez en el control de pasaportes entregarla junto a nuestro pasaporte.

Los requisitos para obtener el visado es tener nuestro pasaporte en vigor con más de 6 meses de su fecha de caducidad, tener un mínimo de dos hojas libres en blanco en el pasaporte y sobretodo, no tener estampado el sello de Israel o las tarjetas migratorias en el pasaporte, aunque ésto último no he podido verificarlo.

CAMBIO DE MONEDA



























La moneda oficial en Egipto es la Libra Egipcia, y desde que estallaron las revueltas de la Primavera Árabe la moneda se ha ido devaluando paulatinamente, hasta que el año pasado y por culpa de la brutal inflación que está azotando al país ha empezado a llegar a máximos históricos, siendo un buen momento para visitar este maravilloso país, entre otras cosas, antes de que empiecen a subir más los precios de las entradas, los alojamientos y el transporte, pero sobretodo por la afluencia de turistas.

Recomiendo no cambiar moneda desde nuestro país y cambiar bastante dinero a nuestra llegada al aeropuerto de El Cairo, ya que contrariamente a lo que pensaba, es dónde he obtenido el mejor cambio de todo el viaje. En caso que más adelante necesitemos cambiar más dinero, existen diferentes casas de cambio repartidas por todas las ciudades más turísticas, incluso es posible hacerlo en pequeños comercios, ya que la diferencia es mínima.

EL ITINERARIO DEL VIAJE

El Cairo - Guiza - Luxor - Edfu - Kom Ombo - Aswan - Nubia - Abu Simbel - Alexandria - El Cairo.


DÍA 1.-   BARCELONA - ATENAS
DÍA 2.-   ATENAS - EL CAIRO
DÍA 3.-   EL CAIRO
DÍA 4.-   EL CAIRO - LUXOR
DÍA 5.-   LUXOR 
DÍA 6.-   LUXOR
DÍA 7.-   LUXOR - EDFU - KOM OMBO - ASWAN
DÍA 8.-   ASWAN - PHILAE - NUBIA - ASWAN
DÍA 9.-   ASWAN - ABU SIMBEL - ASWAN - EL CAIRO
DÍA 10.- EL CAIRO 
DÍA 11.- EL CAIRO - ALEXANDRIA - EL CAIRO
DÍA 12.- EL CAIRO - ATENAS
DÍA 13.- ATENAS - BARCELONA

PRESUPUESTO DEL VIAJE

DESGLOSE POR PERSONA                                               IMPORTE

Vuelo Bcn - El Cairo con Aegean                                                               245,14 €

Visado                                                                                                          20,83 €

Alojamientos                                                                                              108,71 €

Transportes                                                                                                 47,98 €

Tickets y Excursiones                                                                                 81,88 €

Otros Gastos (Comidas, Compras, etc.)                                                  123,62 €

Total Presupuesto                                                                                  628,16 €

ALOJAMIENTO DEL VIAJE

Aunque en Egipto hay alojamientos de todo tipo y para todos los bolsillos, en lo que respecta a la relación calidad/precio me ha parecido un país bastante bueno para todo lo que ofrecen, y es que incluso los alojamientos de presupuesto bajo llevan incluido el desayuno y pequeños detalles, y saben como hacer sentir cómodo a sus huéspedes. Muy importante y a tener en cuenta que sobre el precio base de los alojamientos, hay que añadirle la mayoria de veces un 27% de impuestos (14% de IVA, 12% de cargo por servicio y 1% de Impuesto Municipal), más que nada para que no os pille de sorpresa a la hora de pagar. Los precios indicados abajo son con impuestos incluidos, y todos los alojamientos han sido en habitación doble con baño privado y desayuno incluido. Sobretodo destacar la amabilidad y hospitalidad recibida en todos los alojamientos, nos han tratado demasiado bien en cada uno de ellos y nos han ayudado en todo lo que hemos necesitado, y volveriamos sin dudarlo otra vez a alojarnos en los mismos lugares.

El Cairo: Panorama Pyramids Inn. Alojamiento reservado a través de Booking, dónde estuvimos alojados las dos primeras noches del viaje, ubicado a escasos 50 metros de la entrada principal a las Pirámides de Guiza. Desde fuera tiene apariencia de un alojamiento sencillo, pero una vez dentro todo cambia, empezando por el personal del alojamiento, siempre atento y amable con nosotros, preocupándose que estuvieramos agusto en todo momento. Lo mejor del alojamiento es su terraza con unas vistas de infarto, y desde donde se puede presenciar el espectáculo de Luz y Sonido de las Pirámides cada tarde sin necesidad de comprar ticket alguno, y desayunar o cenar desde aquí es un lujo al alcance de cualquier persona. Habitación doble muy amplia y con baño privado, aire acondicionado, nevera, todo tipo de amenities y de detalles como botellas de agua cada día, wifi y desayuno incluido, hemos pagado la friolera de 33€ en total por noche, siendo el alojamiento más caro de todo el viaje. Por si fuera poco, nos vinieron a buscar gratuitamente al aeropuerto el día que llegamos en un coche privado y nos llevaron al alojamiento, nos invitaron a desayunar a nuestra llegada, y otra noche sin decirles nada nos invitaron a cenar. Además, el día que nos despedimos nos obsequiaron con un paquete de postales de Egipto para cada uno. Súper Recomendable por ubicación, amabilidad, hospitalidad y trato del personal, por la calidad de sus instalaciones y sobretodo, por su precio. Sin necesidad de depender de transporte para llegar a las Pirámides, ya que se encuentran a apenas un minuto caminando. Por contra, el alojamiento no dispone de piscina (nosotros no la necesitábamos) y que una vez que cierran el recinto de las Pirámides a las 17h de la tarde, la zona está un poco muerta y poca cosa más se puede hacer por allí. Si queréis gastar poco dinero y pegaros un buen capricho en un entorno idílico, el lugar es perfecto.

Luxor: Bob Marley House Sherief Hotel. Alojamiento reservado por dos noches a través de Booking, y aunque el alojamiento está céntrico y bien situado, es sencillo y es el típico alojamiento para mochileros o viajeros con presupuesto bajo. Habitación doble amplia, con baño privado y un wifi perfecto, aunque todas las instalaciones necesitan una remodelación bastante urgente, sobretodo los baños. El precio de la habitación con desayuno incluido ha sido de 12€ por noche, un precio más que correcto. Lo mejor es su personal tan amable y hospitalario, siempre dispuestos a ayudarte en todo desinteresadamente con tal de hacerte sentir muy cómodo. La razón principal de alojarnos en este alojamiento es por el tour que organizan a sus clientes por los lugares más importantes del West Bank de Luxor, ya que por 80 EGP por persona (no llega a 4€), disponen de vehículo privado con aire acondicionado, guia profesional en inglés e incluyen todas las visitas, desde las 8h de la mañana hasta las 14h de la tarde, aproximadamente (precio de las entradas aparte). Nosotros aparte negociamos con ellos un transporte privado para trasladarnos a Aswan y hacer visitas por el camino. Recomendable si solamente vas a dormir y pegarte una ducha después de estar todo el día fuera, y por si quieres abaratar un poco tu presupuesto de viaje. En cambio, si buscas algo más de lujo o más comodidades en sus instalaciones, mejor decidirse por otro.

Aswan: Battota Nubian Guest House. Alojamiento reservado a través de Booking donde estuvimos alojados dos noches, tiempo suficiente para visitar la ciudad, los alrededores y los maravillosos Templos de Abu Simbel. Personalmente el mejor alojamiento del viaje y uno de los que más cómodo me he sentido de todos los alojamientos que he estado en mi vida, ya que su dueño Mohammed, es la persona más honesta, servicial y hospitalaria que he podido conocer, ya que desde antes de nuestra llegada ya entablamos conversación a través de whatsapp y a día de hoy lo podemos considerar como a un gran amigo. El alojamiento está ubicado al otro lado del Nilo y enfrente de la ciudad, por lo que para llegar hay que hacerlo en ferry público, con la ventaja de ganar en tranquilidad porque el tráfico no puede llegar hasta aquí. Habitación doble muy amplia, baño privado, con aire acondionado, señal de wifi perfecta y con desayuno incluido, hemos pagado unos 20€ por noche, así que la calidad-precio ha sido perfecta. Además, antes de nuestra llegada negociamos y contratamos la excursión a Abu Simbel, por un precio muchísimo menor que lo que ofrecen las agencias de viajes. El alojamiento es muy recomendable por ubicación, instalaciones y sobretodo por la hospitalidad de su dueño. Por contra, cada vez que se quiera salir a visitar la ciudad deberemos coger el ferry público para cruzar al otro lado del rio, en un trayecto de apenas dos minutos, y con servicio hasta las 12h de la noche. Así mismo, el alojamiento solamente acepta el pago en efectivo y no con tarjetas de crédito.

El Cairo: Freedom Hostel. Alojamiento reservado a través de Booking para las dos últimas noches del viaje, ubicado muy cerca de la Plaza Tahrir y en pleno centro de la caótica ciudad de El Cairo, donde reservamos una habitación doble que a la postre fue una habitación cuádruple muy espaciosa, con aire acondicionado, baño privado, wifi perfecto y desayuno incluido, donde estuvimos muy cómodos en todo momento gracias a su dueño Eslam, que me ayudó desinteresamente con algunas dudas antes del viaje y que nos trataron de lujo en todo momento. Hemos pagado 20 € por habitación y noche, un precio excelente teniendo en cuenta su ubicación, sus instalaciones impecables y sobretodo por el trato recibido por todos los empleados del alojamiento. Muy recomendable aunque la única pega que le pondría es que el alojamiento se encuentra en la tercera planta de un edificio histórico que no se puede rehabilitar y no disponen de ascensor, así que si vienes cargado con equipaje grande o vienes después de un día largo de visitas, ya sabes lo que te espera.

TICKETS



























La compra de los tickets para las diferentes visitas que hagamos por el país va a ser el desembolso más grande que hagamos en el viaje una vez comprado el vuelo, ya que debido a la devaluación de la moneda que sufre el país por culpa de su inflación, los precios no hacen más que subir, y no solamente para el día a día de los egipcios, sino también para los turistas que visitamos el país. En noviembre ya subieron el precio de todas las entradas y está previsto que lo vuelvan a hacer en los próximos meses, y aunque el precio tampoco es muy desorbitado y puedo asegurar que he pagado muy agusto cada una de ellas por la satisfación personal que me han producido, si es verdad que al final del viaje cuando hacemos el recuento del importe total que nos hemos gastado en los tickets, nos damos cuenta que se nos ha ido un buen pico, en nuestro caso han sido 1.760 EGP (80 € aproximadamente) por persona, pero viajar al país y no visitar cada una de sus maravillas, pienso que es un pecado.

Así que este es el precio actual de los tickets a fecha de hoy (Abril 2018) de todos los lugares que visitamos.

- Pirámides de Giza: 120 EGP
- Imhotep & Saqqara: 120 EGP
- Memphis: 60 EGP
- Ciudadela de Saladino: 100 EGP
- Mezquita Sultan Hassan: 60 EGP
- Museo Egipcio: 120 EGP
- Templo de Karnak: 120 EGP
- Templo de Luxor: 100 EGP
- Valle de los Reyes: 160 EGP
- Templo Al-Deir: 80 EGP
- Templo Medinat Habu: 60 EGP
- Templo Edfu: 100 EGP
- Templo Kom Ombo: 80 EGP
- Templo Philae: 100 EGP
- Templo Abu Simbel: 160 EGP
- Ciudadela de Alexandria: 40 EGP
- Biblioteca de Alexandria: 70 EGP

GUIAS PRIVADOS

Una vez decidido visitar Egipto este año, tenía muy claro que no quería conocer el país con un crucero turístico ni contratar un viaje organizado, quería seguir viajando por libre como siempre aunque pensaba que en un destino tan enfocado al turismo como Egipto iba a ser un problema, pero nada más lejos de la realidad, ya que es posible visitar y moverte por el país por libre sin necesidad de agencias de viajes, y lo más importante, si os gusta llevar un guia que os enseñe lo más importante de la ciudad y sus respectivas explicaciones, es posible hacerlo también.

Nosotros como buenos amantes de la historia en general y sobretodo de las civilizaciones más antiguas, teníamos claro que queríamos contratar un guia profesional, a ser posible que fuera alguien con experiencia, egiptólogo, licenciado en historia o simplemente nos explicara la historia de la civilización egipcia con todo tipo de detalles y que al mismo tiempo fuera respondiendo todas nuestras preguntas y dudas. La mayoría de guias o personas que se dedican al turismo en Egipto son freelance, es decir, van por libre y lo mismo pueden hacer de guia a un grupo organizado de 80 personas que si tienes suerte y encontrarlo libre, contratarlo para ti solito, solamente se trata de contactar con varios de ellos, preguntar por su disponibilidad, negociar lo que queda incluido en la visita y su precio, y llegar a un acuerdo, que no siempre es fácil. 

Aquí pongo la lista de todos los guias y sus teléfonos con los que contacté antes de llegar a Egipto (curioso que la mayoría se llamen Mohamed, parece que no existan más nombres en el país), dónde estuve negociando con ellos a través de conversaciones por whatsapp, y todos ellos muy diferentes entre sí, desde lo que ofrecen por hacerte de guia hasta la experiencia que tienen, pasando por sus diferentes precios, donde no tienen un precio establecido y piden lo que les de la gana, dependiendo de como le caigas, las personas que formen el grupo o como se levanten ese día (ha habido algún guia que un día me ha pedido un importe y al cabo de dos días, con diferente número de móvil, me ha pedido mucho más), pero para tener una orientación, la mayoría de ellos suelen pedir una tarifa de entre 30 € y 50 € por persona y día, por un servicio de unas 8 horas aproximadamente, y con coche privado con aire acondicionado (entradas a los sitios y propinas al final del día, aparte y no incluidas en el precio).

* El Cairo.-

- Moha                            201127011500
- Mohamed                     201025111063
- Moha Amin                  2001005250553
- Ezzat                            2001005036390
- Aladino Chino             201001500799
- Fatima Yousef             201006994187   
- Ahmed "Cocodrilo"    201005153656   
- Mr. Bassem                 201001596870

* Luxor.-

- Moha                       201118233535
- Ahmed                    201005473827
- Ahmed Ragab        201092352870
- Camel                     201003805917      (Solamente servicio de taxi y transporte para llevarte a los puntos más turísticos, pero sin explicaciones).

Nosotros finalmente nos decidimos por contratar un guia en El Cairo, y el resto del país recorrerlo por libre y con información propia. Después de tratar y negociar con todos los guias expuestos arriba, estos serían mis recomendables.

* Fatima Yousef, me pareció una chica muy encantadora y muy preparada pero es cierto que también era de las que me ofreció sus servicios más caros, pero la recomendaría para chicas que viajan solas o en grupo de chicas y se encuentren más cómodas con las visitas y explicaciones de una mujer como guia.

* Ahmed "Cocodrilo", me lo recomendó mi amiga Icíar, donde lo ha tenido a su disposición durante sus dos viajes a Egipto y ha quedado muy satisfecha. No pude contratarlo para mi estancia en El Cairo porque Ahmed lo tenía ocupado con otro grupo de turistas durante mis fechas, pero solamente tratar con él ya se le nota que es una persona muy recomendable y de muy fácil trato, porque es muy simpático y muy profesional.

* Mr. Bassem o simplemente Benjamín para los amigos, fue el último guia con el que negocié, el que más confianza me dio desde un primer momento, el que mejor escribía y hablaba español, y sobretodo, el más barato de todos, con diferencia. Bassem es filólogo y egiptólogo por la universidad de El Cairo, aparte habla y escribe un perfecto árabe, español, francés y actualmente está aprendiendo indonesio (de cada vez hay más turistas en Egipto procedentes de Indonesia), es freelance como la mayoria de guias, y antes de estallar la Primavera Árabe trabajaba normalmente para el touroperador Galaxia Tour, receptor de viajes de El Corte Inglés, por lo que tiene una amplia experiencia como guia.

Nosotros le contratamos para dos días consecutivos, el primero para visitar y explorar a fondo las Pirámides de Giza, Saqqara y Memphis, y un segundo día para visitar el Barrio Islámico, el Barrio Copto y otros puntos interesantes de la ciudad de El Cairo. Sus servicios son desde las 8h de la mañana que te pasa a recoger por tu alojamiento acompañado de un conductor con coche privado y aire acondicionado, hasta que finalicen las visitas, que suele ser sobre las 16h de la tarde (nosotros acabamos un poco antes por que no paramos a comer para aprovechar y hacerlo todo seguido para no perder tiempo). El precio de sus servicios es de 400 EGP por día y grupo (nosotros éramos dos personas), aproximadamente 9€ por día y persona (aparte las entradas a los lugares turísticos), así que muy diferente a los 50€ por persona que nos pedían otros guias. 

Nosotros quedamos encantados con Benjamín, gran conocedor de la historia de su país, explica todo muy bien y muy ameno sin que se te haga pesado en ningún momento, aportando muchos detalles cronológicos a sus explicaciones, habla un perfecto español y se le entiende muy bien, tiene un punto irónico que le hace ser simpático y sobretodo, puedes preguntarle y hablar con él de cualquier tema social del país, político o religioso ya que nunca rechaza ninguna pregunta y se muestra crítico con todas las injusticias. Además, es una persona que después de sus correspondientes explicaciones, deja tiempo para hacer fotos o hacer cualquier cosa ya que no te mete prisa en nada ni te pone malas caras.

En definitiva, bajo nuestra experiencia personal, es un guia totalmente recomendable tanto por su profesionalidad como por su fácil trato con el cliente, y sobretodo por el precio de sus servicios, ya que la relación calidad-precio es muy alta. Nosotros recomendamos a Benjamín sin ninguna duda como guia privado en El Cairo.

TRANSPORTE




- Metro: El metro de El Cairo dispone de dos líneas y 57 estaciones diferentes, y actualmente está en fase de construcción una tercera línea que permitirá llegar hasta el aeropuerto internacional de la capital hasta la ciudad. No es el transporte más utilizado de la ciudad y tampoco resulta muy útil, ya que los lugares más interesantes para visitar de la ciudad no se encuentran próximos a las estaciones de metro, excepto el Barrio Copto y la estación central de trenes para recorrer el país. Aún así, resulta bastante barato coger el metro si te deja cerca de tu destino, ya que el precio de un ticket es de solamente 2 EGP (0,10 € aproximadamente).

- Taxi: Normalmente los taxistas no son muy fiables y todos conducen como locos, y además nadie querrá ponerte el taximetro cuando te subas, así que lo mejor es negociar la carrera antes de subir y si estás conforme, te subes y después le pagas el precio acordado. Nosotros de los pocos taxis que cogimos fueron bastante honestos con nosotros y no tuvimos ningún problema, eso si, prepárate para comerte grandes atascos y sufrir la conducción de los egipcios, que no tienen desperdicio. El precio de una carrera depende mucho de las distancias, pero nosotros pagamos unos 30 EGP de la Plaza Tahrir al Mercado de Khan El Khalili, y 140 EGP de la Plaza Tahrir hasta el aeropuerto internacional de El Cairo.

- Bus: Existen una especie de autobuses pequeños a lo largo de todo el país, normalmente de color rojo y con una capacidad máxima de unas 10 personas, que van haciendo diferentes rutas por la ciudad, así que solamente se trata de levantar la mano y preguntar si hace la ruta por tu destino, y si es así te subes sin problemas. Nosotros cogimos muchas veces este tipo de transporte, sobretodo en El Cairo, Luxor y Alexandría, y nos fue fenómenal porque ahorramos mucho tiempo, y sobretodo dinero, ya que un trayecto en esta especie de matriuskas pequeñas es de 4 EGP por persona (0,20 € aproximadamente).

TRANSPORTE ENTRE CIUDADES



























Las distancias entre las diferentes ciudades de Egipto son bastante largas, así que si no queremos perder demasiado tiempo hay diferentes alternativas, dependiendo el tiempo que tengamos y sobretodo, del dinero que nos quedamos gastar.

- Avión: Es la opción más rápida y la más cómoda, aunque por desgracia no es la más barata, pero te permite cruzar el país en prácticamente una hora de trayecto. La compañia áerea por excelencia del país es Egyptair, y para conseguir buenos precios hace falta reservar con muchos meses de antelación.

- Autobus: Es una buena opción para recorrer las ciudades mientras observamos el paisaje, ya que los precios son muy competitivos comprándolos allí o a través de la web de Go Bus, aunque nosotros lo descartamos rápidamente por todas las horas de trayecto, las incomodidades, no disponer de baño y sobretodo, por la forma de conducir de los egipcios, un auténtico peligro al volante.

- Tren: Es la opción que escogimos nosotros, ya que tienes disponibles horarios muy amplios durante todo el día, los precios son muy baratos y los trenes son muy cómodos. Antes de llegar a Egipto compré a través de la web de Egyptian National Railways todos los trayectos que íbamos a hacer, que están disponibles para su compra con 15 días de antelación, y aunque al principio resulta un poquito complicado entender como comprar los tickets, después veréis que es muy fácil, ya que simplemente hay que darse de alta como usuario e ir rellenado los campos obligatorios. 

Una vez comprados los tickets, solamente hay que imprimirlos o guardarlos en tu dispositivo móvil, subirse al tren directamente sin pasar por taquilla, y enseñárselo cuando pase el revisor, así que todo muy fácil.

Nosotros hicimos dos trayectos largos por la noche, lo que nos permitía poder cenar y descansar en el tren, y sobretodo, ahorrarnos una noche de hotel, y así al día siguiente por la mañana al despertar ya llegábamos a nuestro nuevo destino.

Estos son los trayectos que hicimos en tren y el coste de cada trayecto por persona, escogiendo 1ª Clase, Special Service O/D (VIP), con asientos muy amplios y reclinables 180º, con baño en nuestro vagón, servicio de comidas y bebidas, y un pequeño habitáculo para poder fumar en caso de necesidad.

- El Cairo - Luxor: 202,80 EGP (9,30 €) y 10 horas de trayecto aproximadamente.
- Aswan - El Cairo: 244,40 EGP (11,21 €) y 13 horas de trayecto aproximadamente.
- El Cairo - Alexandria: 72,80 € (3,34 €) y 1 hora y 20 minutos de trayecto, aproximadamente.
- Alexandria - El Cairo: 72,80 € (3,34 €) y 1 hora y 20 minutos de trayecto, aproximadamente.

SEGURIDAD



























El motivo principal del declive de turistas y de las dudas para visitar Egipto se debe al miedo o inseguridad para visitar el país, ya que entre el estallido de la Primavera Árabe, la inestabilidad politica con el antiguo gobierno de los Hermanos Musulmanes, y algunos atentados ocurridos en zonas turísticas por parte de grupos cercanos al Daesh del Magreb, la verdad es que no son motivos que nos inviten a visitar Egipto. Reconozco que yo era el primero que no me inspiraba confianza y sinceramente, iba con cierto nerviosismo, sobretodo cuando tenía previsto visitar el Barrio Copto de El Cairo (Barrio Cristiano) precisamente un Viernes Santo, así que no las tenía todas conmigo porque tiempo atrás habían atentado en la misma zona y en fechas muy próximas.

Hoy en día ningún país se escapa de la amenaza terrorista o de la inseguridad de sus calles, sin ir más lejos Barcelona y el resto de España estamos en alerta terrorista con un nivel 4 sobre 5 desde hace dos años, por muy segura que nos quieran vender que está nuestro país, así que a fecha de hoy apenas podemos afirmar que exista algún país 100% seguro. Aún así y bajo mi experiencia personal, puedo asegurar que Egipto es un país medianamente seguro para recorrerlo por libre y con total libertad, ya que no hemos tenido ningún problema, todo lo contrario, todo ha sido amabilidad y agradecimiento por parte de su gente por visitar su país. Todas las estaciones de metro están vigiladas por policias y hacen revisión de mochilas a través de Rayos X, todos los puntos más turísticos del país están blindados por policias y militares, en los trayectos en tren siempre viaja en cada vagón un policia de paisano (me lo explicó un propio policia mientras fumábamos en una de las paradas del tren después de verle su pistola), y en ciudades muy turísticas como Luxor o Aswan es fácil ver a militares con sus tanques custodiando la entrada de algún punto turístico. En zonas menos turísticas y donde no llegan los occidentales, todo ha sido amabilidad, curiosidad y agradecimiento por parte de su gente como explicaba anteriormente.

En definitiva, no existe país seguro hoy en día y Egipto no iba a ser menos con todos los problemas internos que está padeciendo el país, pero nosotros nos hemos movido con total libertad por todo el país a cualquier hora del día y con todo tipo de transportes diferentes, hemos caminado mucho y nos hemos relacionado con muchísimas personas, y aparte de la pesadez de sus vendedores, no hemos tenido ningún tipo de problemas, así que recomiendo a todo el mundo que vaya a conocer Egipto sin ningún temor, pero adoptando las medidas necesarias y sobretodo el sentido común, como en cualquier otro destino del mundo.  

AGENCIA O LIBRE



























Como siempre, ésto es un tema muy personal y depende de muchos factores, entre ellos vuestra edad, vuestro estado físico, las ganas que tengáis de organizar un viaje o vuestra comodidad, del factor económico y sobretodo, del tema de la seguridad, ya que muchos piensan que al estar viajando organizado o en grupo se sienten más seguros, cosa que respeto pero no comparto. También es cierto que muchas veces sale más a cuenta y más barato contratar un paquete turístico que ir por libre, por eso hay que leer siempre con detenimiento lo que queda cubierto, las excursiones incluidas y las que no, el régimen de comidas (normalmente se viaja con un Todo Incluido durante el crucero), así como el tema de propinas. Hoy en día hay numerosas ofertas de paquetes turísticos para viajar al país (incluso 2x1), pero conviene saber que la mayoría de excursiones no están incluidas en el precio y una vez allí te crujen con los precios y apenas tienes escapatoria, los alojamientos ofertados en El Cairo suelen estar muy lejos, cuando vayáis de compras os van a inflar los precios por las comisiones que se llevan los guias y porque los vendedores saben que los turistas van con prisas, y pérdida de tiempo por el camino visitando tiendas de papiros y perfumes de las que no se escapa nadie.

Yo personalmente prefiero viajar por libre por muchas razones, aunque me pueda resultar algo más caro, pero mi libertad de movimientos no tiene precio, os lo puedo asegurar. Tenía claro que no quería visitar Egipto subido en un barco recorriendo el Nilo por muy bonito que sea, que no quería pagar precios abusivos por hacer las mismas excursiones (por poner varios ejemplos, a través de touroperadores están ofreciendo el tour de Abu Simbel por 100 € por persona por carretera y 180 € por persona en avión, y la visita al Pueblo Nubio por 65 € por persona, cuando nosotros hemos realizado los mismos tours en privado sin límite de tiempo y más tranquilos, por 14 € por persona el de Abu Simbel y 3 € por persona la visita al Pueblo Nubio, así que es para pensárselo si viajar por libre o por agencia). 

Está claro que para viajar por libre hay que tener tiempo y muchas ganas para organizarlo, pero la satisfación es enorme una vez allí, ya que hemos viajado y nos hemos movido a nuestro antojo, hemos visitado lugares muy turísticos y normalmente abarrotados de turistas prácticamente solos y a nuestro ritmo, hemos comido dónde y cuando nos ha apetecido, no hemos tenido prisas por hacer nuestras compras y hemos pagado precios muy justos, nos hemos relacionado con su maravillosa gente hasta el punto de dejar amigos allí, y hemos disfrutado de un destino maravilloso, así que por mi experiencia personal recomiendo viajar por libre para empaparse de su historia y cultura en la medida de lo posible, y sin temor ni miedo a que uno le pueda pasar algo.

COMPRAS



























Siempre había pensado que Egipto sería el paraiso de las compras, sobretodo en el tema de sus famosos papiros, fragancias y artesania, pero la realidad es muy diferente. Debido al descenso drástico del turismo en los últimos años, muchas tiendas de artesanía han tenido que cerrar, otras abren cuando ven aparecer algún turista y no te encienden ni la luz y puedes ver la cantidad de polvo y suciedad acumulada en cualquier articulo y te puedes hacer una idea de cuando fue la última vez que vendieron algo, además hay que fijarse bien porque muchos productos son de escasa calidad y muchos de ellos son made in China

Con el tema de los papiros hay que prestar mucha atención porque la mayoría de vendedores los ofrecen muy baratos ya que son imitaciones muy poco logradas y de poca calidad. Para saber distinguir un papiro auténtico de uno falso (por mucho que nos guste el dibujo y esté bien realizado) es coger el papiro y ponerlo a contraluz, si observamos que las formas de su material se entrelazan formando rectángulos es que el material utilizado es de la planta del papiro, en caso contrario quiere decir que se ha utilizado hojas de plátano y su calidad es muchísima peor. Si al enrollar el papiro queda arrugado, el material ultilizado es hoja de plátano por mucho que os digan que no, ya que si fuera auténtico el papiro volvería a su posición normal sin ningún tipo de arrugas. También es importante untar un poco de saliba en nuestro dedo y pasarlo por encima del dibujo para comprobar si es un papiro auténtico o no, si una vez pasado nuestro dedo húmedo en el dibujo se corre la tinta, es que estamos ante un papiro falso. De todas formas cuando se compra un papiro auténtico, suele tener atrás un sello o un documento de autenticidad y nos confirma que son originales.

Para el resto de compras yo recomiendo especias y té para quién le guste, algo de bisutería o algún colgante de alguna deidad egipcia, las típicas postales e imanes para vuestros compromisos, y algún recuerdo del país en forma de artesanía. Yo siempre recomiendo comprar allí dónde veáis u os guste algo porque es posible que ya no lo vuelvas a ver en todo el viaje y después te arrepientas de no haberlo comprado. Nosotros partimos con la ventaja que los primeros días estuvimos en El Cairo y eso nos permitió hacernos una idea de los precios y de los productos que nos ofrecían, pero ahora que hemos vuelto podemos afirmar que el mejor lugar para comprar especias y té es en el mercado nocturno de Aswan, los papiros los encontraréis en la mayoría de ciudades y de diferentes calidad (nosotros compramos algunos también en Aswan), y para el resto de compras o compromisos se pueden comprar en El Cairo los últimos días de viaje para no ir cargados con ellos, y recomiendo daros una vuelta por el caótico Mercado Khan el Khalili y concretamente por la famosa tienda de Jordi (muy conocido en todo el barrio), donde encontraréis una gran variedad de productos y a precios fijos, así que no tendréis que perder tiempo con el famoso regateo. Además, es un tipo muy majete, y siempre acaba regalándote algo o haciéndote un poco de descuento. Durante nuestra visita coincidimos en la tienda con el expresidente del Consejo Superior de Deportes, Miguel Cardenal, donde habíamos coincidido por la mañana en la visita al Museo de El Cairo, un tipo que no me merece ningún tipo de comentario.

Referente a los precios, no pongo importes porque el tema de las especias varia según el peso y la calidad de cada producto, los papiros depende de su tamaño y su elaboración, y del resto de productos depende mucho de su calidad, tamaño y vuestro arte regateando. Si alguien quiere saber algún precio en concreto, que se ponga en contacto conmigo y le informaré sin compromiso.

DEIDADES EGIPCIAS




















Durante nuestra estancia en Egipto, tanto si nos gusta la historia como si no es así, cada vez que visitemos un templo vamos a escuchar de nuestro guia decenas de nombres de diferentes deidades egipcias o esculpidas en las paredes y posiblemente llegue un momento que ya no sepamos ni quién es uno o quién sea otro y al final todos nos parezcan iguales, así que para evitar encontrarnos saturados y con ese lío mental, recomiendo aprenderse almenos el nombre de los más conocidos e importantes, y cómo estaban representados físicamente en su día, así cuando veamos sus figuras en los relieves de los templos o se lo escuchemos nombrar a nuestro guia, nuestra visita nos resultará mucho más amena y entretenida, así que aquí os dejo las deidades más importantes de la Tierra de los Faraones.

- Ra: Es la divinidad principal. Representa el sol.
- Amon: Dios creador y dios del Aire, se le representa con dos plumas de halcón y otras con cabeza de carnero.
- Amon Ra: Supone la unión de los dos dioses anteriores, considerado el Dios Supremo en la época de mayor esplendor de la antigua Tebas.
- Aker: Dios de la Tierra y el Horizonte.
- Ammit: Guardián del inframundo. Diosa que devoró las almas condenadas.
- Amenhotep: Hijo de Hapu, escriba y arquitecto, era conocido por su gran sabiduría.
- Anat: Diosa de la Guerra y la Fertilidad.
- Anubis: Dios de los Muertos. Está representado como un hombre con la cabeza de perro. Quién facilita la ascensión del muerto hacia una región celestial. 
- Baal: Dios del Cielo, de la Tormenta y del Trueno.
- Dedun: Dios de Nubia.
- Hapi: Dios del Nilo.
- Hathor: Hija del dios Sol (Ra), diosa del Amor, la Maternidad, la Música, la Danza y la Alegría.
- Horus: Hijo de Isis y Osiris. Es el dios de la Realeza y está representado con una cabeza de halcón.
- Imhotep: Dios de la Medicina.
- Ishtar: Diosa de la Guerra y la Sexualidad.
- Isis: Diosa del Amor.
- Nefertem: Dios creador de Heliópolis que simboliza el nacimiento del sol.
- Osiris: Es el dios del Mundo Subterráneo que contienen las semillas de la vida. Es quién protege a los difuntos en el más allá.
- Seth: Era el dios del Desierto, las Sequías y las Guerras. Está considerada como una deidad malvada.

LO MEJOR DEL VIAJE

* Conocer unos de los destinos más anhelados desde mi infancia y que incomprensiblemente no he podido hacer hasta ahora. Un destino maravilloso lleno de historia y del que me he sentido como un pequeño explorador o arqueólogo recorriendo cada rincón del país y del que he vuelto enamorado y con ganas de repetir.

* Debido a la caida del turismo estos años por culpa de la amenaza yihadista y la convulsión politica que azota al país, nos hemos encontrado con un destino muy barato y muy fácil para recorrer por libre, aunque debido a la inflación y la inestabilidad económica que vive Egipto, sumado a que el turismo está creciendo de nuevo lentamente, los precios están empezando a subir, así que ahora es un buen momento para visitar el país.

* A pesar de la poca información que hay al respecto, nos hemos encontrado un destino muy fácil para recorrerlo por libre y en transporte público, y así huir de los famosos paquetes turísticos que ofertan las agencias para recorrer el país a bordo de un crucero y coincidiendo con centenares de turistas de todos los países, y os puedo asegurar que ha sido una gozada poder realizar la mayoria de visitas prácticamente solos en muchos momentos y sin turistas, pudiendo fotografiar todos los rincones sin agobios y dedicando todo el tiempo que hemos querido a cada visita sin preocuparnos de mirar el reloj.

* Antes de decidir visitar Egipto siempre me preguntaba si era un buen momento hacerlo actualmente debido a todas las informaciones contradictorias y contaminadas que nos llegan cada día, y aunque reconozco que hasta mi llegada al país iba con mucha cautela y muy precavido, todos mis temores se disiparon en el momento que puse mis pies en el aeropuerto de El Cairo, ya que desde el primer momento hasta el último de nuestro viaje solamente hemos encontrado amabilidad y mucha hospitalidad de todo el pueblo egipcio, donde hemos podido conocer en profundidad toda su cultura y se han mostrado en todo momento con nosotros felices de visitar su país y con ganas de agradar sin pedir nada a cambio, solamente que vuelva el turismo de nuevo al país, su principal fuente de ingresos.

* Agradecer a mi compañera de viaje que me insistiera tanto con visitar Egipto a pesar de mis reticencias con el destino, ya que no estaba muy por la labor de visitarlo y la verdad es que he vuelto enamorado del país y con ganas de repetir en otra ocasión. Agradecerle haber viajado conmigo y que lo haya disfrutado igual que yo, que a pesar del cansancio y del tute que nos hemos metido durante todo el viaje nunca ha tenido una queja de ningún tipo, por su infinita paciencia conmigo a la hora de esperarme a que acabara de hacer las miles de fotografías que nos hemos traido, y por ser tan buena compañera de viaje y gran amiga. Eva, gràcies per tot!!

LO PEOR DEL VIAJE

* Tener que pagar tickets prácticamente por todo, generalmente suelen ser baratas pero cuando haces cuentas al final del viaje uno se da cuenta que se le ha ido bastante dinero en este concepto, pero debo decir que la mayoria de veces las he pagado muy agusto y que lo volvería a hacer porque todo lo que he visitado ha sido una maravilla y algo único.

* Lo mal conservado que tienen todo esta gente, desde sus piezas milenarias en el Museo de El Cairo hasta algunas cámaras dentro de algún templo, y es que me parece lamentable que los mismos guardianes o vigilantes de los templos te ofrezcan hacer fotos a escondidas e incluso con flash a cambio de su famoso backsheesh, que será la primera palabra que aprendáis en Egipto, y que significa propina. Si queréis hacer un favor al país y a toda la gente que no ha tenido la oportunidad de visitar Egipto, os diría que no aceptéis de ninguna de las maneras y así ayudaremos a conservar todo el rico patrimonio que posee Egipto.

* Aunque en líneas generales hemos vuelto enamorados del trato recibido y de la hospitalidad de su gente, es cierto que en los sitios más turísticos la cosa cambia un poco y hemos tenido que sufrir un poco la pesadez y el agobio de sus vendedores, ya que cualquier cosa que miras para comprar es una incitación al regateo puro y duro, y aunque reconozco que me encanta ese juego, muchas veces acaba uno cansado y se le quitan las ganas de mirar cualquier cosa. En otros casos, hemos disfrutado mucho con ellos y nos hemos tomado un té juntos mientras charlábamos y después les hemos comprado tranquilamente y sin apenas regatear.

* Una de las cosas que más valoro de los países que visito es su gastronomia, pero debo admitir que la de Egipto no me ha entusiasmado demasiado y no he disfrutado mucho de ella, y aunque hemos comido bien en general y a buen precio, a mi personalmente me ha resultado un pelín repetitiva y un poco insípida, nada que ver con la gastronomia griega que disfrutamos antes de llegar a Egipto.

* Todo el tute que nos hemos metido durante el viaje por intentar conocer lo máximo posible de Egipto, desde grandes madrugones hasta llegar muy tarde por la noche a nuestro alojamiento después de un día intenso de visitas y ocio por sus mercados nocturnos, sin olvidar las largas distancias recorridas en tren durante toda la noche para aprovechar mejor el tiempo. No nos arrepentimos para nada de haberlo hecho así pero no tiene nada que ver con un paquete turistico contratado por agencia, y por eso le damos más valor al viaje a pesar del cansancio acumulado durante todos los días.

Y con esta pequeña guia de introducción os llevo a visitar este maravilloso destino llamado Egipto... bienvenidos a la Tierra de los Faraones!!


DÍA 1.- ATENAS - EL CAIRO

Después de llegar la tarde anterior a Atenas procedentes de Barcelona y aprovechar el resto del día para visitar la ciudad tranquilamente y enseñarle los rincones más importantes a mi compañera (yo ya conocía la ciudad de otro viaje anterior) y hacer noche en la capital helena, hoy tocaba madrugar bastante ya que nuestro vuelo a El Cairo con la compañía Aegean partía de Atenas a las 07:20h de la mañana, así que nos levantamos a las 3:30h de la mañana, y aprovechando que estamos alojados al lado de la Plaza Syntagma cogemos el bus X95 (6 €) hacia el aeropuerto media hora después, llegando en un trayecto de unos 40 minutos porque a estas horas apenas hay tráfico.

Una vez pasados los controles y con nuestras tarjetas de embarque que ya teníamos del día anterior, puntualmente despegamos en hora y prácticamente dos horas después llegamos al aeropuerto internacional de El Cairo a las 08:30h de la mañana. Lo primero que hacemos es ir directos a comprar la pegatina del visado egipcio (25 $ por persona) en uno de los dos bancos disponibles que hay, y aunque se pueda pagar en otras monedas nosotros lo hicimos en dólares americanos que nos sobraron del viaje del año anterior y así nos lo quitábamos de encima, pasamos el control de pasaportes sin problemas y fuimos a recoger nuestro equipaje que habíamos facturado el día anterior en Barcelona.

Antes de salir del aeropuerto y aunque no nos hacia mucha falta fuimos a investigar a cómo estaba el cambio de divisas en ese momento para hacernos con nuestras primeras libras egipcias, y fue tal nuestra sorpresa que nos encontramos con el mejor cambio de todo el viaje (21,80 EGP), así que no dudamos en cambiar 500 € y quitarnos una preocupación de encima.

Al salir del aeropuerto teniamos un transfer gratuito reservado con el personal de nuestro alojamiento, así que no vimos a nadie con nuestros nombres y cuando parecía que ya tocaba a empezar a meterse en materia en el país y regatear con los taxistas, apareció Hassan, nuestro conductor, un tipo muy educado y tímido que no hablaba mucho inglés pero que dos días después se convertiría en un buen amigo porque era un tio encantador. Nuestro alojamiento para las dos próximas noches se encuentra en Giza, justo enfrente de las Pirámides, un lugar muy previlegiado y que tuvimos suerte de reservar meses antes porque las habitaciones vuelan muy rápido, así que en un trayecto de unos 40 minutos ya estábamos entrando por el alojamiento, donde nos recibieron genial, hicimos el check in y mientras esperábamos a que nos entregaran nuestra habitación que todavía no estaba preparada (eran las 10h de la mañana y en realidad el check in es a las 15h), nos invitaron a subir a la espectacular terraza con unas vistas de infarto y nos invitaron a desayunar. El tema del desayuno en este alojamiento merece un capítulo aparte porque son espectaculares, variados y abundantes, con todo tipo de productos, comida local y fruta.



Después de desayunar y disfrutar un rato de las vistas mientras haciamos fotos, decidimos qué íbamos a hacer hoy porque en nuestro planning inicial lo habíamos dejado como libre por si teníamos algún retraso o estábamos muy cansados, y como en principio tenemos contratado a partir de mañana a un guia para nosotros solos durante dos días seguidos, tampoco queríamos pegarnos mucho tute, pero la realidad es que teniendo esas maravillas delante nuestro y que teníamos muchas ganas de empezar a conocer el país porque somos culos inquietos, decidimos que nos íbamos a visitar las Pirámides por nuestra cuenta aunque mañana tuviéramos que volver de nuevo, así que dicho y hecho... nos avisaron que nuestra habitación ya estaba disponible mucho antes de lo previsto, fuimos a dejar nuestros equipajes, flipamos con nuestra habitación y nos cambiamos de ropa, y sin tiempo que perder nos fuimos a empezar nuestras visitas.


Apenas a 50 metros de nuestro alojamiento se encuentra la entrada principal al recinto de la Necrópolis de Giza, donde se encuentran las famosas pirámides de Keops, Kefrén y Micerinos, las más antiguas de todo Egipto. La entrada cuesta 120 EGP por persona y solamente se puede pagar en moneda local, y el horario de visita es de 08h de la mañana a 17h de la tarde. La entrada es muy rudimentaria y hay que pasar por un arco de seguridad en el que todo el mundo va a su bola y pasan de todo (sería la tónica habitual de todo el viaje), y no disponen ni de planos, ni mapas ni nada.


Empezamos la visita sobre las 12h del mediodía y después de tantas imágenes vistas anteriormente, por fin teníamos delante de nosotros las famosas Pirámides, haciendo realidad un sueño que ha durado demasiados años y que empezó a coger forma unos meses antes mientras visitaba el Museo Egipcio de Turín (Italia) y que se fraguó mientras estábamos en Guatemala meses después. No voy a explicar datos históricos ni detallar todo lo que hicimos, solamente decir que estuvimos recorriendo todo el complejo sin prisas y a nuestro aire, haciendo miles de fotografías desde todos los ángulos posibles y recorriendo cada milímetro de la Necrópolis y maravillándonos con todo lo que íbamos viendo hasta que a las 17h decidimos dar por concluida la visita ya que estaban a punto de cerrar. Como comprobariamos al día siguiente de nuevo, que diferencia más grande que hay entre recorrer todo el complejo por libre y sin prisas a hacerlo con un viaje organizado, ya que todos los asiáticos y europeos que nos fuimos encontrando se volvían locos por hacer fotos en apenas unos minutos libres que tenían sin respetar a nadie, así que cuando ellos se marchaban prácticamente teníamos el recinto para nosotros solos, una auténtica gozada.


























Lástima del día que había estado muy nublado, pero lo disfrutamos mucho. Al salir lo primero que hicimos fue ir a comer algo que desde el desayuno de la mañana no habíamos comido nada, así que sin complicarnos mucho nos comimos un falafel enfrente de las taquillas del recinto (42 LE) y nuestra intención era coger un transporte rápido hacia la zona antigua de El Cairo para presenciar un espectáculo de danzas de derviches que empezaban a las 19h, y que solamente se representan los martes y los sábados, y era el único día que nos coincidía en la ciudad. Pero por desgracia cuando íbamos de camino a nuestro hotel a cambiarnos de ropa se formó una tormenta de arena bastante fuerte y molesta, y tuvimos que anular nuestros planes.

Para quién le interese presenciar este espectáculo, se celebra cada martes y sábado en el Palacio El-ghuri Wakala de El Cairo (ciudad vieja) y el precio para los extranjeros es de 30 LE. No puedo asegurar que sea una turistada porque nosotros no pudimos verlo, pero tenía muy buena pinta y fue una lástima no poder visitarlo.

Con el cambio de planes y después de dar una pequeña vuelta por las calles de Giza que cuando anochece no hay prácticamente nada para hacer, nos fuimos a nuestro alojamiento y como la tormenta de arena ya no era tan intensa, nos subimos a la terraza (no había nadie más), nos pedimos unas cervezas fresquitas (40 LE) y empezaron a sacarnos platos de comida sin pedirles nada, y es que nos invitaron a cenar por cortesía de los dueños con tal de que estuvieramos cómodos, todo un detalle por su parte.

Mientras cenábamos estuvimos contemplando desde la terraza el espectáculo de Luz y Sonido de las Pirámides, que tiene una duración de una hora y cada espectáculo se reproduce en un idioma diferente. El ticket cuesta 30 € por persona pero nosotros lo estábamos disfrutando desde nuestra terraza a 50 metros de distancia, solos y muy cómodos, y encima cenando gratis con unas cervezas, así que más no podíamos pedir.



Al final el cambio de planes no nos fue tan mal y también disfrutamos mucho de la experiencia, así que después de la sobremesa y cuando nos cansamos un poco de ver tanto espectáculo, nos retiramos a nuestra habitación a ducharnos, que estábamos de polvo y arena hasta las orejas y pasada la medianoche nos pusimos a descansar, ya que llevábamos levantados desde las 3:30h de la mañana y no habíamos parado ni un segundo, y mañana nos esperaba otro día apasionante junto a nuestro guia.

DÍA 2.- EL CAIRO

Hoy hemos dormido de maravilla porque estábamos muy petados y la habitación es muy cómoda, así que a las 6:30h nos hemos levantado, hemos dejado recogido nuestro equipaje y poco después hemos subido a la terraza a desayunar, donde hoy estamos acompañados por una familia belga y una pareja de asiáticos. El desayuno espectacular, posiblemente el mejor de mi vida, y es que no paraban de traer platos a cada momento de especialidades locales, fruta fresca y dulces egipcios, que prácticamente no cabía nada más en la mesa. No hace falta decir que hemos desayunado como auténticos faraones.




Después de desayunar hemos aprovechado un poco el wifi del hotel mientras haciamos tiempo a que llegara nuestro guia, y 10 minutos antes de la hora acordada me ha puesto un mensaje de que ya estaba fuera esperándonos, así que hemos salido en su encuentro y después de las presentaciones y de explicarnos un poco todo lo que vamos a visitar hoy, nos hemos puesto en marcha sin tiempo que perder.

La primera visita del día será de nuevo a la Necrópolis de Giza pero esta vez entramos por una taquilla diferente y nuestro guia Mr. Bassem, de aquí en adelante Benjamín, nos dice de visitarlo ahora a primera hora de la mañana antes de que lleguen los autobuses de los touroperadores y se haga más pesada la visita. Nosotros no le decimos nada de que ya lo estuvimos visitando ayer por nuestra cuenta para que así no tenga prisa con la visita y nos explique todo con detalle. Pagamos de nuevo la entrada al recinto (120 LE) más 5 LE por el párking de nuestro coche, y nos disponemos a comenzar la visita.

La Necrópolis de Giza está situada a unos 20 kms de la caótica ciudad de El Cairo, y en ella están enterrados los faraones más importantes de la IV Dinastía, que eran Keops, Kefrén y Micerinos, y en 1.959 declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.





















Hoy por fin ha salido el sol y no hay rastro de la tormenta de arena de la tarde anterior, además estamos muy contentos con las explicaciones tan amenas e interesantes de nuestro guia Benjamin, ya que nos explica todo en un perfecto castellano, utilizando muchos datos históricos y no duda en responder cualquier duda que a uno le surja. Después de más de dos horas visitando el recinto (suerte que lo visitamos ayer por nuestra cuenta porque sino la visita se queda un poco justa), sobre las 11h de la mañana ponemos rumbo a nuestro siguiente destino, Menfis, o más conocida como Mit Rahina que es su nombre en egipcio, la antigua capital de Egipto y que se encuentra a 19 kms. de distancia de la ciudad de El Cairo.

Aparte de observar la vida diaria de los habitantes de Mit Rahina y pasar por un pequeño mercado callejero a pie de carretera (sin asfaltar y llena de baches), la visita que más destaca es el impresionante Museo de Menfis, donde podemos encontrar restos arqueológicos, alguna esfinge y sobretodo una gran estatua de Ramses II, antiguo faraón de la III Dinastía del antiguo Egipto y con unas dimensiones de 10 metros de largo que la hace una visita impresionante. El precio de la entrada es de 60 LE por persona, a la que habría que sumarle 5 LE extras por el párking de nuestro coche.














Finalizada la impresionante visita al Museo de Menfis, volvemos al coche y ponemos rumbo a Saqqara, situada a unos 30 kms. de El Cairo y a unos 17 kms. de Giza, por una carretera asfaltada y a través de un paisaje árido y desértico. Después de pasar un primer control militar, nuestra primera parada es para visitar la Pirámide de Teti, de entrada gratuita y donde podremos visitar el interior de la pirámide después de bajar una pequeña rampa inclinada y de gatear a través de un estrecho túnel o pasadizo hasta llegar a una de las tres pequeñas cámaras funerarias que se encuentra en un maravilloso estado de conservación.

Junto a ella hay un par de egipcios haciendo las funciones de vigilantes de seguridad, al principio me dedico a observar y disfrutar del momento y cuando hago el amago de finalizar la visita se me acerca uno de ellos y me dice que puedo hacer fotos sin problemas, yo le digo que me pensaba que estaba prohibido y me dice que no (somos los únicos visitantes), así que saco el móvil y hago un par de fotos sin flash para no dañar el patrimonio y solamente tener un recuerdo, pero me abstengo de hacer fotos con las otras cámaras que llevo.


Cuando finalizo le doy las gracias y me despido del vigilante, pero amigos... en Egipto las cosas no son tan fáciles ni funcionan así, así que el vigilante ni corto ni perezoso me coge del brazo y me hace señales con los dedos de que quiere su propina, la famosa backsheesh tan típica en el país y en otros países de Asia... así que me quedo sorprendido porque solamente he hecho dos fotos y porque pensaba que estaba permitido, si hubiera sabido que era para pagar un pequeño "soborno" ni las hubiera hecho, así que con la lección aprendida saco un billete de 10 LE y hacemos un intercambio de manos disimuladamente porque justamente acababan de llegar un par de turistas más. Fue la primera y única vez que he pagado el famoso backsheesh durante toda mi estancia en Egipto, ya que no me gusta ser partícipe de este tipo de caridad y más cuando ya te han cobrado una entrada anteriormente y no precisamente barata para los precios que se manejan en el país. Cuando salimos de nuevo a la superficie después de visitar la Pirámide de Teti y nos encontramos de nuevo con nuestro guia Benjamin, le comento lo sucedido y se pone a reir, así que nos empieza a explicar un poco como funciona todo el mundillo de las propinas en el país y toda la realidad social.

De nuevo en el coche nos vamos hasta nuestra siguiente visita, la Pirámide Escalonada o también conocida como la Pirámide de Zoser, ya que aquí se encuentra enterrado el faraón Zoser de la III Dinastía. La entrada para visitar éste lugar de Saqqara nos ha costado 120 LE por persona, más 5 LE por el párking de nuestro coche, un precio desorbitado por lo que realmente se puede visitar aparte de su valor histórico, pero sería la tónica habitual durante todas nuestras visitas por el país.






Finalizada la visita y rumbo de nuevo a nuestro vehículo, teníamos la intención de decirle a Benjamín de ir a visitar las pirámides de Dashur que en un principio no estaba incluido en nuestro planning inicial y que se encuentran a unos 40 kms. de El Cairo, sin duda el complejo más alejado de todas, pero después de valorarlo con mi compañera, de ser cerca de las 15h de la tarde y todavía estamos sin comer, de las altas temperaturas que estamos sufriendo y que no tenemos más ganas de hacer visitas que no nos aportan nada más allá de su historia, decidimos prescindir de la visita.

De vuelta a Giza le decimos a Benjamin que damos por finalizada la visita por hoy, que aunque los servicios incluyen hasta las 16h de la tarde aproximadamente, nosotros ya hemos realizado las visitas por hoy antes de tiempo porque no nos hemos parado a comer y porque ayer ya visitamos por nuestra cuenta durante muchas horas las Pirámides de Giza y hoy no hemos perdido mucho tiempo, así que le decimos a nuestro guia que en vez de dejarnos en nuestro hotel que nos deje en una estación de metro y nosotros ya decidiremos lo que haremos.

Poco después nos deja en la estación de metro de Giza (a 9 kms. de nuestro alojamiento), nos despedimos de ellos hasta mañana que también le hemos contratado sus servicios, y nos vamos en busca de algún lugar para comer, pero justo al lado de la estación vemos que han instalado un mercado local que es nuestra perdición y donde se notaba que por allí no se ha dejado caer un turista en su vida, y nos fuimos a explorarlo y a empaparnos de la amabilidad y hospitalidad de los cariotas.






Después de deleitarnos un rato por el mercado, cogimos por primera vez el metro en El Cairo, el único país que dispone de metro de todo el continente africano, y aunque tampoco es una maravilla, resulta bastante útil dependiendo al lugar dónde te dirijas, acorta mucha distancia y no te comes los tremendos atascos de la ciudad, y encima es demasiado barato, ya que un billete sencillo cuesta la friolera de 2 LE. Además, hay vagones exclusivamente para mujeres por si quieren ir más cómodas y no sufrir ningún tipo de acoso sexual. Nuestro siguiente destino será la Plaza Tahrir (estación de metro Sadat), el centro neurálgico de la ciudad, lleno de alojamientos, restaurantes y pequeños comercios, lugar donde se desarrollaron las revueltas de la Primavera Árabe en el año 2.011 y que en la actualidad no hay ningún rastro de ella.



Después de dar una vuelta por la zona en busca de algún sitio para comer y del intento de caer en algún timo en forma de visitar tiendas de fragancias del primo de la tía del listillo de turno, por fin dimos con un restaurante donde pudimos comer pasadas las 16:30h de la tarde, y aunque comimos muy bien también es cierto que fue el día que más caro pagamos la comida (220 LE los dos), ya que en días posteriores comimos igual o mejor y mucho más barato.



Finalizada la comida-merienda decidimos coger un taxi allí mismo parándolo en plena calle y nuestro siguiente destino sería el Parc Al-Azhar, que sería algo así como el pulmón verde de la ciudad y después de un trayecto de unos 25 minutos por el caótico tráfico y después de pagar la novatada con el precio porque le ofrecimos 40 LE cuando la carrera costaba prácticamente la mitad, por fin llegamos. El parque es inmenso y después de empezar a dar un pequeño paseo por allí nos cansamos rápido y nos fuimos caminando a la ciudad vieja de El Cairo, concretamente enfrente del Mercado Khan el Khalili, donde obviamos la visita porque nuestra intención era perdernos por sus calles hasta llegar al Bab Zuwayla, una de las tres puertas de la muralla de la zona vieja de la ciudad, y el lugar de las ejecuciones públicas en la época de los mamelucos.

Por el camino no nos cruzamos con ningún turista e íbamos sorteando todo tipo de vendedores pesados y extrañados de ver a dos extranjeros por allí porque no suele ser muy normal, hasta que al final se acercó a nosotros un chico que hablaba inglés y nos empezó a dar conversación, le seguimos un poco el rollo y cuando le dijimos a dónde queriamos ir se nos ofreció a acompañarnos. Al principio desconfiamos bastante de él y le dijimos que no le íbamos a dar dinero ni comprarle nada, pero aún y así insistió sin problemas en enseñarnos su barrio y aceptamos, y a día de hoy podemos afirmar que fue una de las mejores experiencias que tuvimos en Egipto y dejamos a un gran amigo porque Moha fue un anfitrión estupendo. Nuestro amigo resultó ser uno de los bailarines de derviche que teníamos que haber visitado la noche anterior y que no pudimos hacerlo por culpa de la tormenta de arena, y estuvimos visitando muchas zonas y mercados que jamás hubieramos visitado si no hubieramos contado con él, incluso tuvo detalles con nosotros de pagarnos cosas que íbamos probando e incluso nos compró el típico pan egipcio que está buenísimo a pesar de las condiciones de higiene y nunca nos aceptó que pagáramos nada.














Finalmente llegamos al Bab Zuwayla, un lugar que me recomendó mi amiga Icíar y que no quería perderme por nada del mundo, sobretodo para ver su puesta de sol desde lo más alto de sus minaretes, así que cuando llegamos nos lo encontramos cerrado. Moha dijo que no nos preocuparamos que él podía conseguir las llaves, así que metió un silbido y al instante apareció el que parecía ser el guardián, le dijo cuatro cosas en árabe y el amigo nos abrió la puerta por arte de magia pero no sin antes poner la mano... ya me extrañaba a mi! Como no teníamos billetes pequeños ni cambio le soltamos un billete de 100 LE (apenas 5€) y al colega se le iluminó la cara y nos vino a decir algo así como descalzaros y no tengáis prisa por bajar.... así que eso hicimos, nos descalzamos y subimos para arriba y nos quedamos flipados de las vistas que teníamos de la ciudad desde arriba del todo, en pleno silencio y para nosotros solos, solamente interrumpida por la llamada de la oración que nos ponían los pelos de punta. Disfrutamos los tres allí arriba hasta que oscureció totalmente, haciendo fotos, emocionándonos con la maravillosa puesta de sol, con su arquitectura, y con todas las cosas que nos iba explicando nuestro amigo Moha.







Las fotos no hacen justicia del lugar porque llegamos un pelín tarde y no llevábamos el trípode, pero si tenéis la oportunidad de visitarlo no os lo podéis perder. Una vez oscurecido y después de disfrutar muchísimo de la compañía y de la visita, volvimos a bajar y nos calzamos, avisamos al guardián que estaba más contento que unas castañuelas y seguimos callejeando por las estrechas y laberínticas calles de la ciudad vieja de El Cairo, donde Moha nos llevó a conocer a su familia, fuimos a la tienda de papiros de su hermano solamente para dar un vistazo y conocerlo, y estuvimos visitando algún mercado local de especias y frutas, todo esto sin cruzarnos con ningún turista o extranjero en toda la tarde.

Cuando se nos hizo un poco tarde le dijimos a Moha que teníamos que volver a nuestro alojamiento y él mismo nos acompañó al punto de inicio donde nos conocimos horas antes, nos paró una minivan compartida típica de la ciudad y nos explicó como funcionaban, nos intercambiamos los teléfonos, nos despedimos con dos besos como es típico en Egipto entre los hombres y quedamos en vernos a nuestra vuelta a El Cairo para el final de nuestro viaje. Después dicen que viajar es peligroso y que todos los árabes son malas personas.

Nos subimos a la minivan roja (4 LE por persona) y nos bajamos 20 minutos después ya que nos dejaba al lado de una estación de metro, y desde aquí volvimos a coger el metro (2 LE) hasta la estación Giza, acortando muchísimo camino y más con el tráfico caótico a estas horas de la tarde, para una vez que salimos de la estación coger otra minivan roja hacia la zona de las Pirámides que es donde estaba nuestro alojamiento, pero después de que el conductor nos confirmara que no había ningún problema, cuando se bajó toda la gente y nosotros éramos los únicos que quedábamos nos dijo que nos teníamos que bajar porque era el final de la ruta y encima no hablaba nada de inglés, así que nos mosqueamos ya que nos dejó en tierra de nadie pero almenos era una zona con vida y mucho ambiente, así que recordando mi viaje a Irán me puse a parar taxis y nadie nos quería llevar hasta nuestro alojamiento porque decían que estaba muy lejos o nos pedían 200 LE, así que empecé a parar a coches particulares con la mano y al poco nos paró un hombre mayor, nos dijo que nos llevaba sin problemas y cuando llevábamos 5 minutos de trayecto nos dijo que no sabía dónde tenía que ir... ya con mi paciencia apunto de explotar y después de dibujarle en un papel las Pirámides y el pobre hombre encima de no saber inglés, era tonto (o yo no he practicado lo suficiente con el "Pictionary"), llamó con su teléfono a alguien y me pasó la llamada, donde estuve hablando con una chica que chapurreaba el inglés y al final conseguimos entendernos y el buen hombre nos llevó a las Pirámides en un trayecto de unos 20 minutos. Después de todo el esfuerzo con el señor y la voluntad que puso, le pagamos 50 LE y se fue súper contento, ya que no esperaba ganarse ese dinero extra.

A las 22h de la noche entramos por la puerta de nuestro alojamiento, los chicos nos invitaron a subir a la terraza mientras nos traían unas merecidas cervecitas frescas y algo de picar mientras nos relajábamos y comentábamos como nos había ido el día, con el espectáculo de Luz y Sonido de las Pirámides que teníamos enfrente y que pudimos disfrutar la noche anterior, y antes de la medianoche nos bajamos a nuestra habitación, donde teníamos que ducharnos, poner a cargar todas las baterías de las cámaras, dar noticias a los amigos y familia, y descansar... que había sido un día largo y agotador pero muy gratificante, pero mañana nos esperaba mucho más.

DÍA 3.- EL CAIRO - LUXOR

Después de volver a dormir estupendamente, pegarnos otro desayuno de campeonato con el lujo de tener las pirámides delante nuestro a tocar y dejar nuestros equipajes preparados y en consigna porque esta noche dejaremos El Cairo para irnos a Luxor, puntualmente a las 08h se presenta Benjamín para volver a disfrutar de sus servicios de guia. Hoy hemos contratado visitar el Barrio Islámico, el Barrio Copto y el Mercado de Khan el Khalili, ya que a pesar de ser Viernes Santo, aquí todo funciona igual y la ciudad no para en ningún momento.

Después de un trayecto de unos 20 minutos llegamos a la Ciudadela de Saladino, ubicada arriba de una colina ya que esta fortaleza medieval sirvió para defender la ciudad de los Cruzados. Una vez ascendimos a la Ciudadela y compramos nuestros tickets (120 LE), de seguida llegamos al punto más alto, la maravillosa Mezquita de Alabastro, también conocida como la Mezquita de Mehmet Alí Pasha o simplemente Mezquita de Muhammad Alí. La visita es imprescindible en vuestra visita a El Cairo ya que es visible desde cualquier punto de la ciudad gracias a su elevada ubicación, pero sobretodo porque es una joya arquitectónica, destacando sus maravillosos minaretes y sus privilegiadas vistas de toda la ciudad desde arriba del todo.













Después de la maravillosa visita a la Mezquita de Muhammad Alí tocaba seguir con nuestra ruta programada, así que a poca distancia de aquí se encuentra nuestra siguiente parada, la Mezquita-Madrasa del Sultán Hassan, una de las más grandes del mundo y construida en la época de los mamelucos. La entrada cuesta 60 LE por persona, hay que descalzarse y la visita es totalmente recomendable.







Después de la visita nuestro siguiente destino era la Mezquita de Ibn Tulun, pero eran cerca de las 13h y Benjamin nos dijo que a estas horas estaría cerrada por ser la hora del rezo entre los musulmanes, así que con todo el dolor la descartamos y nos fuimos al famoso y caótico Mercado de Khan el Khalili para hacer un descanso con las visitas, así que Benjamin nos dijo que nos esperaba en la terraza de una cafeteria tomándose algo mientras nosotros lo recorriamos tranquilamente y que cuando quisieramos dar por finalizada la visita que nos pasáramos por allí. Como esta noche nos vamos a Luxor y volveremos dentro de unos días a El Cairo, decidimos no comprar nada y dejarlo para el último día antes de volver a casa, solamente fuimos a dar una vuelta por curiosidad y a empezar a mirar precios de lo que nos interesaba para tener una orientación y decidir dónde comprar.








Acabamos pronto la visita porque el mercado es enorme y tampoco había mucha cosa que nos interesara, incluso fuimos a dar un vistazo a la famosa Tienda de Jordi con precios fijos pero estaba a tope de gente y no pudimos ver mucho, así que antes de ir en busca de Benjamin y como no teníamos mucha hambre, nos fuimos directos a uno de los locales más emblemáticos de todo Egipto ubicado entre las calles Sikka y Badestan, el famoso Cafe Fishawi o más conocido como El Café de los Espejos, toda una institución con más de 600 años de antigüedad y que permanece abierto las 24 horas del día, durante el día está lleno de turistas que aprovechan para hacer un camino entre tantas compras, pero por la tarde-noche el ambiente cambia mucho porque solamente encontraremos cariotas, como comprobariamos días más tarde. De todas maneras es muy recomendable hacer un alto en el camino, tomarse algo (40 LE) y empaparse de todo el ambiente y hospitalidad de su gente.



Una vez acabamos nuestras consumiciones y nos despedimos de los lugareños hasta que volvamos en los próximos días, nos vamos en busca de nuestro guia Benjamin, que seguía en la terraza disfrutando de una animada charla y nos invitó a sentarnos, pero declinamos la oferta y de seguida nos pusimos en marcha hacia la última visita del día, el Barrio Copto o más conocido como el Barrio Cristiano de El Cairo, que cobra más significado la visita porque hoy es Viernes Santo en la religión católica y el año anterior hubo un atentado bomba en la zona para las mismas fechas, así que yo no me sentía muy seguro del todo.

El Barrio Copto se compone de varias iglesias y todas son bastante recomendables de visitar, además nosotros no pagamos ninguna entrada, desconozco si fue por el día que era o es que simplemente al ser una iglesia no se paga y simplemente hay que dejar un donativo. Según el Evangelio, en esta zona de la ciudad fue donde vivió la Sagrada Familia en su exilio a Egipto. La primera visita fue a la Iglesia de Santa Maria o también conocida como la Iglesia Colgante, y para llegar a ella hay que subir por una escalinata. Destaca su fachada blanca con dos campanarios gemelos. Está prohibido hacer fotos en su interior.



La siguiente visita será a la Iglesia de San Jorge, ubicada muy cerca una de la otra, de origen bizantino y donde destaca la figura del Santo San Jorge esculpida en la fachada. Y la tercera que visitamos fue la Sinagoga de Ben-Ezra, también bastante recomendable pero que no pudimos disfrutar de la visita porque hoy si que hemos notado la afluencia de visitantes.







Pasadas las 17h de la tarde damos por finalizadas las visitas, hoy hemos acabado un poco más tarde de lo acordado pero queda compensado que ayer finalizamos antes, y además nuestro guia Benjamin no nos ha dicho nada al respecto ni nos ha metido prisa en ningún momento. A las 17:30h nos deja en la puerta de nuestro alojamiento en Giza, le pagamos lo que acordamos y como hemos acabado muy contentos con él y con el conductor que a pesar de no saber ni una palabra de inglés ha sido muy profesional, les entregamos una merecida propina y nos despedimos con un abrazo, dejando a otro buen amigo en Egipto.

En la puerta del hotel se encuentra Hassan, el chico hipster que vino a buscarnos al aeropuerto el primer día y estamos un rato hablando con él, y antes de que caiga la tarde subimos por última vez a la súper terraza a contemplar el atardecer sobre las Pirámides y despedirnos de ellas, ya que no creo que volvamos de nuevo a visitarlas en este viaje.



Nuestro tren hacia Luxor no sale hasta las 21:30h de la noche, así que como todavía es pronto y no sabemos como vamos a ir hasta la estación, nos acercamos al Pizza Hut que hay enfrente de las taquillas de las Pirámides de Giza y comemos algo rápido (90 LE) y de camino a nuestro hotel nos vamos quitando a los moscones que nos quieren vender algo hasta que me fijo en un hombre mayor y risueño que nos ofrece sus servicios de taxi, le pregunto cuánto nos cobraría por llevarnos a la estación de trenes de Ramses que está en pleno centro de El Cairo, y después de negociar un poco lo cerramos en 100 LE y quedamos que nos pase a buscar por nuestro alojamiento en 30 minutos.

Después de recoger nuestro equipaje, despedirnos de todo el personal del hotel que tan bien nos han tratado durante nuestra estancia y aceptar algún detalle que nos han dado, y cuando ya pensábamos que tendríamos que llamar a un taxista oficial porque el nuestro no venía, por fin aparece y nos subimos al coche. El señor es un cachondo y nos pasamos todo el trayecto riéndonos con las aventurillas que nos va explicando con el poco inglés que habla, ya que el coche se lo ha tenido que pedir prestado a un amigo porque él no tiene y el amigo no quería dejárselo, su convivencia con sus dos mujeres a la vez y que cuando se enfada con una se va con la otra... vamos, los 45 minutos de trayecto lo pasamos genial con sus historietas. Finalmente nos deja en la estación de Ramses sobre las 19:30h de la tarde, le pido su teléfono por si necesitamos algo a nuestra vuelta a la ciudad, le pagamos lo acordado y nos despedimos de este buen hombre, todo un personaje.

Entramos en la estación de trenes después de pasar por un control de equipajes, y como faltan dos horas para que salga nuestro tren, decidimos subir a la planta de arriba e investigar si hay algún courtfood o restaurante para cenar tranquilamente. No hay mucha opción y la mayoria son carillos, así que miramos al otro lado de la estación y donde se encuentran los lavabos y encontramos una pizzeria y aquí nos quedamos. Finalmente cenamos dos pizzas algo picante (le ponen pimiento en la masa) y dos consumiciones, y pagamos 180 LE en total.


Cuando acabamos de cenar nos pregunta el dueño de la pizzeria cual es nuestro destino, le decimos que Luxor y sin nadie decirle nada hace una llamada por telefono desde su móvil y nos dice que nuestro tren tiene prevista la salida a las 21:30h y que no lleva retraso, y nos indica la via por la que llegará nuestro tren. Quedamos agradecidos y cuando vamos a despedirnos nos dice que nos acompaña para que no tengamos ningún problema, le decimos que no hace falta pero insiste tanto que no podemos negarnos, así que cogemos nuestros equipajes y nos vamos los tres hacia el andén donde se queda con nosotros hasta que por fin aparece nuestro tren sobre las 21:10h, no es que haya llegado antes sino que los trenes en Egipto llegan antes de su hora y vuelven a partir a su hora programada sin esperar a nadie con una puntualidad exquisita. Nuestro amigo nos acompaña a nuestro vagón, nos despedimos de él y vamos en busca de nuestros asientos. La verdad es que hemos quedado encantados con la hospitalidad de los egipcios y con las ganas que tienen de ayudar y hacer sentir bien a los extranjeros.


Llegamos a nuestros asientos y el tren está impoluto, todo muy limpio y muy nuevo, es cierto que viajamos en zona VIP pero no me esperaba que fuera así en estos rincones del planeta. Los tickets los compramos 15 días antes a través de la web de los ferrocarriles egipcios y elegimos viajar de noche porque el precio de los vuelos eran desorbitados y además ahorrábamos una noche de alojamiento, y aunque parezcan muchísimas horas de trayecto (que lo son), el tren tiene todo tipo de comodidades, como son los asientos anchos y reclinables 180º, puedes graduar personalmente la persiana de tu ventana, a cada rato va pasando un chico con un carrito ofreciendo comida para cenar y bebidas en todo momento, además de disponer de un baño bien limpio solamente para el personal de nuestro vagón. A todo esto, entre vagón y vagón hay un pequeño habitáculo para poder fumar en cualquier momento y así la espera no se hace eterna, y cada vez que el tren hace una parada en cualquier estación para que los pasajeros suban o bajen, uno puede aprovechar para bajar rápidamente del tren y comprar algo de comida o bebida en cualquier kiosco que hay en las estaciones y volver a subirse al tren.

Una vez que pasó el revisor y comprobó que nuestros tickets estuvieran en orden, mi compañera se quedó dormida enseguida y yo aproveché para escuchar un poco de música en mi ipod y cuando el cansancio y el sueño se apoderó de mi, me puse a dormir plácidamente y ya no me desperté en toda la noche.

DÍA 4.- LUXOR

He dormido bastantes horas del tirón y no es normal en mi, así que a las 5h de la mañana me despierto y empiezo a contemplar el paisaje lleno de palmeras desde la ventana mientras mi compañera sigue durmiendo, pero como queda todavía una hora aproximadamente no la despierto y yo aprovecho para asearme en el baño. Por fin llegamos a las 06:15h a la estación de Luxor y nos recibe un día muy caluroso, nuestro alojamiento no se encuentra muy lejos pero a la salida de la estación hay decenas de taxistas esperando a los pocos turistas para ganarse algo, así que para no ir andando mando a poner orden a los 10 taxistas que me están hablando a la vez y les digo que me hablen de uno en uno, les digo el nombre de nuestro alojamiento y después de regatear lo cerramos en 25 LE, prácticamente 1€. En menos de 5 minutos nos deja en la puerta del alojamiento y cuando le enseñamos la reserva nos dice que este no es nuestro alojamiento, que tiene el mismo nombre pero que el nuestro es otro... pero tio, tanto cuesta cambiaros el nombre del alojamiento para que no haya confusión? Pues nada, volvemos a coger nuestro equipaje pero ya sin taxi, caminamos unos metros y veo aparecer un taxi que no estaba de servicio pero lo paro igualmente, le digo que me lleve al alojamiento que le enseño y le ofrezco 20 LE porque no tenemos nada más pequeño, y el tio acepta encantado, donde nos deja en la misma puerta 3 minutos después, ya que el alojamiento se encuentra al final de una bocacalle y no es fácil encontrarlo.

Por fin llegamos, se extrañan un poco que lleguemos tan pronto y nos ofrecen desayunar pero le decimos que no, así que nos sentamos un rato mientras hablamos con el recepcionista y al mismo tiempo nos ofrecen tours y actividades para realizar durante nuestra estancia. De hecho nosotros decidimos alojarnos aquí porque ofrecen un tour a sus clientes al West Bank por solamente 80 LE (no llega a 4 €) y así no tendriamos que buscarnos la vida al llegar, así que aceptamos y contratamos el tour para hacerlo mañana por la mañana. Todavía no son las 8h de la mañana y nos dicen que nuestra habitación ya está preparada, así que dejamos nuestro equipaje en la habitación, nos cambiamos de ropa y sin más tiempo que perder nos fuimos a visitar la ciudad, empezando por un pequeño mercado.














Después de disfrutar de esta visita que tanto me gustan cuando estoy de viaje, nos fuimos en busca de algún sitio para desayunar, aunque la mayoría de sitios permanecían todavía cerrados finalmente encontramos una tetería y fumadero de narguile donde nos bebimos una consumición y un trozo de pastel y aquí ya tuvimos la primera enganchada porque nos querían cobrar 120 LE, le dijimos que era imposible y que no era nuestra primera vez en la ciudad y rápidamente nos trajo otra cuenta que ascendía a 50 LE excusándose que se había equivocado de mesa a pesar de estar el local vacio. Nos propuso tours y taxi para visitar lo más turístico de la ciudad y aunque escuchamos su oferta por educación, rápidamente lo descartamos porque el tio era un jeta y quería hacer negocio a nuestra costa. Le preguntamos como llegar al Templo de Karnak porque no teníamos ningún plano de la ciudad y nos dijo que estaba muy lejos y que cogiéramos un taxi por 50 LE, así que nos despedimos y nos largamos de allí.



Como estábamos en la avenida principal de la ciudad me di cuenta que pasaban algunas minivan pequeñas de color granate igualitas que las de El Cairo, así que acordándome de Moha le dije a mi compañera de probar suerte y la primera minivan que volvió a pasar levanté el brazo y la paré, le pregunté si pasaba por el Templo de Karnak y me dijo que si y nos subimos los dos por 4 LE en total, y en un trayecto de unos 10 minutos nos dejó justo enfrente de las taquillas de Karnak, así de fácil y fue la tónica habitual que utilizáriamos el resto del viaje para movernos en transporte y evitar las pateadas bajo el calor. Como veis, nada de pagar 50 LE por un taxi ni nada parecido, lo mejor es tomar una de estas minivans y si no es posible pues negociar un taxi pero regateando lo máximo.

Nos tomamos la entrada al Templo de Karnak con mucha calma porque son casi las 12h del mediodía y el calor es sofocante, pero la razón principal es que ahora está lleno de cruceristas y tours organizados y la visita se haría muy pesada, y siguiendo las recomendaciones de mi amiga Icíar, lo mejor es visitarlo un poco más tarde cuando todos los turistas vuelven a los cruceros, el complejo se queda medio vacio y la luz que le entra es más bonita para hacer fotos, así que compramos nuestra entrada (120 LE), estuvimos tranquilamente contemplando la increíble maqueta que hay en el centro de visitantes y con calma fuimos a empezar la visita al Templo de Karnak mientras veiamos que los turistas poco a poco iban abandonando en manada y volvían a sus respectivos autobuses para alegría nuestra.

Para acceder al Templo de Karnak hay que recorrer la "Avenida de las Esfinges" por un camino de unos 500 metros flanqueadas por 40 estatuas esculpidas con cabeza de carnero que cumplían la función de guardianes y protectores de este maravilloso templo dedicado al dios Amón.

Antiguamente  la Avenida de las Esfinges tenía un recorrido de 3 kms. en total y recorría la ciudad de Luxor desde el Templo de Karnak hasta el Templo de Luxor, pero actualmente no es posible aunque han trazado un plan urbanístico para recuperar de nuevo el recorrido y la ciudad está en obras, y esperemos que algún día pueda volver a visitarla y volver a recrear este recorrido con su trazado original.


El Templo de Karnak tiene tres zonas diferenciadas claramente, la zona central es el Santuario de Amón, a su derecha encontraremos el Santuario de Mut (esposa de Amón) y a la izquierda encontraremos el Santuario de Montu (dios solar y de la guerra). Aunque lo más impresionante del Templo de Karnak que te deja sin respiración y deseas no marcharte nunca de allí es la Gran Sala Hipóstila con sus 134 columnas de piedra con relieves y jeroglíficos, iniciada por Seti I y finalizada por Ramses II, uno de esos lugares maravillosos que existen y que justifica por sí solo un viaje a Egipto. Además destacan sus pilonos y obeliscos, y se recomienda visitar Karnak en diferentes momentos del día porque en función de la luz del sol que haya en el momento, vuestras fotos pueden quedar mejor o peor.

Y lo más importante, lo mejor es disfrutar de la visita sin prisas y observando todos los detalles que la rodean, y si tenéis la suerte de visitarla prácticamente solos y sin gente como nosotros (excepto algunas chavalas con sus vestidos vaporosos y haciendo fotos de postureo), la visita la disfrutaréis más, el truco es tan sencillo como intentar no visitarlo a primera hora de la mañana si no queréis coincidir con tours organizados o cruceristas, así que la mejor hora creo que es a mediodía cuando todo el mundo se va a comer. Nosotros entramos a las 12h del mediodía aproximadamente y salimos pasadas las 15h de la tarde y porque necesitábamos hidratarnos y comer.














































Después de esta maravillosa visita que damos por finalizada y después de cumplir un sueño viajero, lo primero que hacemos es hidratarnos comprando un par de botellas grandes de agua (30 LE), cotilleamos alguna tienda de souvenir pero sin comprar nada, salimos de Karnak y al cruzar la carretera levanto la mano y paro a la primera minivan que pasa y le pregunto si va para la estación de trenes que es la zona donde tenemos nuestro alojamiento, tenemos suerte a la primera y nos dice que si y pagamos nuestras dos plazas (4 LE) y en 15 minutos bajamos todos en la estación, son más de las 16h de la tarde y buscamos un sitio donde comer aunque no sea fácil a estas horas, así que enfrente mismo de la estación y en la avenida principal encontramos un restaurante que tiene buena pinta, entramos a mirar y nos quedamos porque nos da buen rollo, y no nos equivocamos porque nos pusimos las botas comiendo con platos tan variados como un rico hummus que podiamos repetir tantas veces quisieramos, un buen plato de pollo y patatas, todo muy rico y por el que pagamos en total 126 LE por los dos. Además el personal del restaurante es muy amable y estuvimos muy agusto.


Terminamos de comer y hacia mucha calor, así que como tenemos nuestro alojamiento a unos cinco minutos caminando y necesitamos una ducha y cambiarnos de ropa, decidimos pasarnos por nuestra habitación y descansar un poco, que nos hemos pasado toda la noche sin pillar una cama y de viaje en el tren.

Después del merecido descanso y de recargar un poco las baterías de las cámaras, volvemos a salir a la calle sobre las 18h de la tarde, nuestro siguiente destino también es un lugar deseado desde mucho tiempo y que no es otro que el Templo de Luxor, ubicado apenas a 10 minutos caminando de nuestro alojamiento y que vamos a visitarlo ahora porque permanece abierto hasta las 21h de la noche.


La entrada cuesta 100 LE por persona que pagamos muy agusto ya que es una visita imprescindible y nosotros tuvimos suerte de poder visitarla tanto a última hora de la tarde como de noche que es igualmente espectacular todo iluminado, aunque para hacer fotografías aceptables recomiendo utilizar un tripode.







































Después de hacer miles de fotos y que amablemente nos acompañaran a la puerta de salida porque necesitaban cerrar, salimos con una gran sonrisa y otro sueño cumplido y fuimos en busca de algún lugar para tomarnos una cerveza bien fresca, que ya la teníamos más que merecida. Después de unos cuántos intentos en varios locales, nos dijeron que no servían alcohol, después nos enviaron a un chiringuito donde vendían alcohol y otros licores pero nos apetecía tomarnos la cerveza sentados y no hacer botellón, así que al final encontramos una terraza y vimos a un par de europeos en otra mesa y allí nos quedamos, pedimos un par de cervezas y tardaron bastante en traerlas, supongo que habrían ido al chiringuito a buscarla para nosotros.


Estuvimos un buen rato relajados y disfrutando del momento, hasta que pedimos la cuenta al camarero y se lió la que se tenía que liar, y es que nos cobraron 240 LE (unos 11 €) por dos cervezas... así que pillé al camarero por banda y le dije de todo, e incluso le amenacé con llamar a la policia y denunciarle por el precio tan abusivo... finalmente nos ofreció cenar allí mismo con un precio rebajado o volver mañana a tomar otra cerveza por la mitad de precio, pero estaba tan mosqueado que le pagamos las dos cervezas y nos largamos de allí... si es que a veces tomarse una cerveza en Egipto cuesta lo mismo que una pinta en Reino Unido!

Con este mal sabor de boca (el único que tuvimos en todo el viaje) nos fuimos caminando a nuestro alojamiento, por el camino compré en un chiringuito móvil un paquete de tabaco Marlboro (40 LE) y cuando llegamos a nuestro alojamiento estuvimos de charla en la terraza con un empleado bastante majo, así que antes de la medianoche nos subimos para la habitación que todavía tenemos cosas que hacer y descansar para mañana, que nos espera otro día apasionante de visitas.

DÍA 5.- LUXOR

Nuestro alojamiento no es ninguna maravilla y más comparado con las comodidades de nuestro hotel de El Cairo delante de las Pirámides de Giza, por no entrar no entra ni desayuno aunque por cortesía nos lo ofrecen, pero cuando vemos el desayuno no podemos evitar mi compañera y yo mirarnos disimuladamente y ponernos a reir, y es que cuánto daño nos ha hecho el hotel de El Cairo y que fácil se acostumbra uno a lo bueno... y que duro es volver a la cruda realidad!!


Antes de las 8h de la mañana ya estamos preparados en la puerta para que nos vengan a buscar los del tour y lo hacen 15 minutos después, ya que la minivan va pasando a recoger a otros viajeros por sus respectivos alojamientos. Cuando finalizamos la recogida emprendemos la marcha hacia el otro lado del Nilo y empezamos la visita por la zona más lejana, siendo la primera parada el maravilloso Valle de los Reyes, la mayor necrópolis de todo Egipto y donde se encuentra la mayoría de tumbas de los faraones del Imperio Nuevo, y famosa porque aquí se halló enterrado el faraón Tutankamón y que fue descubierto en 1.922 por el arqueólogo británico Howard Carter.

Después de unos 30 minutos de recorrido y empezar a conocer al resto de compañeros que iban en nuestro transporte, nuestro guia Aladdino nos fue pidiendo el dinero de todas las entradas para que él pudiera comprarlas todas juntas y así no perder mucho tiempo, en total fueron 390 LE por persona, y después te va entregando cada ticket a medida que los vamos visitando, así que no hay problema en ese sentido. Nuestro grupo está formado por dos chicos argentinos que fue con los que más congeniamos, una chica portuguesa pero que está viviendo en Reino Unido, un chico italiano de Milán, una chica de China, un par de chicos escandinavos y nosotros dos. La verdad es que no tuvimos ninguna queja con ninguno porque tuvimos muy buen feeling desde el primer momento y lo pasamos muy bien.

Por fin llegamos al Valle de los Reyes, las ansías por empezar a conocerlo me hacen estar nervioso, en la entrada del recinto hay una gran maqueta muy interesante y van pasando videos sobre el lugar y los hallazgos de Howard Carter y compañía. Se nota que hay bastante gente hoy pero no nos impide visitar todo cómodamente. Para llegar a las tumbas hay que hacerlo en un trenecito gratuito, no se puede ir andando. Está prohibido hacer fotografias e incluso hay una consigna donde te obligan a dejar las cámaras de fotos, pero como a mi no me inspira mucha confianza me abstengo de dejarla y no la saco de la mochila, en todo caso intentaré hacer alguna de los exteriores con el móvil, pero apenas pude hacer fotos porque está todo muy controlado e incluso los vigilantes se ponen violentos y te hacen borrarlas delante suyo como pude comprobar con otros turistas, aunque también es cierto que si hay propina de por medio hacen la vista gorda... es siempre lo mismo y me fastidia esta doble moral.

El ticket cuesta 160 LE y tienes derecho a visitar tres tumbas que uno quiera entre todas las que hay, excepto la Tumba de Tutankamon que cuesta 200 LE y es una entrada que se paga aparte, y la de Seti I que cuesta 1000 LE después de muchos años cerrada. El horario del Valle de los Reyes es de 06h de la mañana a 16h de la tarde todos los días de la semana. Nosotros decidimos visitar las tumbas de Ramses IV, Tuthmosis III y Ramses II.





Finalizada la visita volvemos a coger el trenecito hasta el centro de visitantes, nos volvemos a reunir todo el grupo en la minivan y ponemos rumbo a nuestro siguiente destino, el Templo de Hatsheput o Deir el Bahari, un templo funerario construido en honor al faraón Amon-Ra, dios del Sol, y situado a apenas 1 km del Valle de los Reyes. El horario de visita es de 06h a 17h y la entrada cuesta 30 LE. Se recomienda visitarlo pronto o evitar las horas de más calor porque es una autentica tortura la visita bajo el sol abrasador.

El Templo de Hatsheput también es tristemente famoso por el conocido como Masacre de Luxor, donde en noviembre de 1.997 un grupo de terroristas islámicos asesinaron a 62 personas aquí, la mayoria turistas.









La visita vale mucho la pena, la lástima es que con tanta calor como hace y con el sol abrasador no se disfruta tanto como me hubiera gustado porque apenas hay ningún lugar donde cobijarse, así que al finalizar la visita lo primero que hacemos es comprar agua fresca (20 LE) e hidratarnos lo máximo posible. Dejamos Deir el Bahari y nos vamos hacia nuestra siguiente visita que a la postre sería para mi la que más me gustó de todas y una de los imprescindibles de todo Egipto, Medinat Habu o Templo de Ramses III.

Medinat Habu fue el centro admisnistrativo y económico de la antigua Tebas, y actualmente se encuentra en un estado de conservación excelente, donde podemos visitar pilonos, relieves, techos, patios, estatuas y sobretodo columnas, que hace que la visita sea maravillosa y uno no deje de sorprenderse con todo lo que está observando.




































Medinat Habu me supo a poco, a pesar de desmarcarme del grupo y hacer la visita un poco a mi bola e intentar aprovechar cada segundo, quedé tan fascinado que nunca me hubiese ido de aquel lugar tan maravilloso y que me dejó boquiabierto en todo momento, es increible como 3.000 años después sigue en pie y afortunadamente con ese estado de conservación tan increible.

Con mucha pena tuvimos que dejar el lugar y recomiendo que nadie se lo pierda en su visita a Egipto porque volverá encantado. El siguiente destino no fue otro que una breve parada de 15 minutos a una de las famosas tiendas de artesanía y elaboración del alabastro, ya ni me acordaba de este tipo de paradas porque hacia muchísimos años que no viajaba en grupo y uno de los motivos por el que me empujó a viajar por libre y evitar estas visitas que solamente sirven para que los guias se lleven sus propinas si es que se las llevan, porque de nuestro grupo nadie compró nada y solamente aprovechamos para fumar y ponernos a resguardo del aire acondicionado, pero ya nos fue bien un pequeño descanso.


Después de este pequeño y merecido descanso ponemos rumbo a nuestra última visita del día, los Colosos de Memnon, dos enormes estatuas de 18 metros de altura que representan al faraón Akenathon custodiando en el que en su día fue un gran templo hace 3.400 años. Es una visita rápida porque aparte de las dos estatuas rehabilitadas no hay nada más, aparte de cientos de turistas y decenas de pesados vendedores tratando de ganarse la vida con los turistas.



Damos por finalizadas las visitas y nos vamos en dirección a Luxor donde llegamos a las 14h de la tarde, ha sido un tour muy ameno y recomendable y hemos pasado una mañana estupenda, lo mejor ha sido el precio del tour por 80 LE por persona cuando contratar un taxi solamente para visitar el Valle de los Reyes ya son 100 LE como mínimo, así que estamos todos muy contentos.

Nos van preguntando donde dejarnos a nuestra llegada, primero se bajan los nórdicos y después la chavalita China que era muy maja y con la que pude hablar bastante, a pesar de que no soporto a los chinos, la verdad. Al final quedamos los demás en irnos a comer todos juntos, así que Juan y Axel de Argentina, Nicolo de Milán, María de Porto y nosotros dos nos vamos en busca de un lugar para comer, así que después de varios intentos acabamos en la planta de arriba de un restaurante y probamos por primera vez que llegamos a Egipto el plato típico de país, el famoso khosari, un plato de pasta que lleva arroz, pasta, lentejas, calabaza, tomate y pequeñas verduritas troceadas, y que se puede acompañar con un aceite bastante picante o con tomate por encima. La verdad es que está muy bueno y es muy barato, y nosotros nos aficionamos bastante en nuestros últimos días en el Cairo.


Después de comer y hacer la sobremesa se nos hizo un poco tarde, Maria y Nicolo querían visitar el Templo de Karnak antes de que cerraran, Juan y Axel tenían que pasar por su alojamiento, coger sus mochilas e ir hasta la estación de Go bus porque querían coger el siguiente autobus hacia El Cairo para después llegar a Alejandria, una auténtica tortura. Así que nos despedimos todos y nosotros nos fuimos a descansar un poco a nuestro alojamiento y a intentar cerrar un transporte privado para mañana llegar a Aswan, con la complejidad que por en ruta queriamos visitar Edfu y Kom Ombo. De camino a nuestro alojamiento no pudimos evitar seguir visitando algún mercadillo local que tanto nos gusta.



Llevamos como referencia que por la calle nos habían ofrecido el transporte hacia Aswan por 40 €, así que queriamos intentar rebajar ese precio. Cuando llegamos a nuestro alojamiento estaba el señor que nos recibía cada día y que hablaba bastante bien en español, siempre nos intentaba colocar algún tour con él para visitar algún mercado o comprar especias, así que le preguntamos por el transporte para Aswan y nos dijo que hablaría con el dueño porque no era competencia suya. Nos subimos un rato a nuestra habitación y cuando volvimos a bajar para dar una vuelta por Luxor nos estaba esperando el dueño y empezamos a negociar. Le dijimos que podíamos ir a Aswan directamente en tren pero queriamos visitar Edfu y Kom Ombo por el camino y si lo haciamos en tren no queriamos ir cargados con nuestras mochilas porque en las estaciones no disponen de consignas, así que el dueño se puso a buscar un vehículo como un loco para nosotros pero nos pedía 40 € también y declinamos su oferta, le dijimos que ya buscariamos a alguno por nuestra cuenta... antes de irnos nos bajó a 35 € y como vi que entraba en el juego del regateo le quise apretar más... y le dije que no nos interesaba y que solamente estabamos dispuestos a pagar 600 LE (unos 28 €), así que se llevó las manos a la cabeza y nos dijo que no podía ser, que si nos interesaba que le dijera algo cuando volviéramos por la noche al alojamiento.

Nos fuimos a aprovechar nuestra última noche en Luxor ya que mañana nos íbamos para Aswan, después de dos días visitando templos y necrópolis no nos apetecía seguir haciendo más visitas, así que nos fuimos a visitar mercados nocturnos tranquilamente y de casualidad dimos con un mercado árabe nocturno que fue una gozada recorrerlo porque los turistas no llegan hasta aquí y la gente se extrañaba de vernos pero siempre fueron muy amables con nosotros. Incluso pudimos comprar un cargador para el móvil de mi compañera que no le funcionaba por la friolera de 3 € que le funcionaba perfectamente.















Si algo destaco siempre de mis viajes es poder visitar los mercados locales que tanto me encantan, esos olores y sabores, esa amabilidad y hospitalidad de su gente por hacerte sentir bien, esa sensación de asombro por descubrir nuevas cosas y poder plasmarlo en una simple fotografia... me encantan estas visitas!

Antes de que se hiciera más tarde nos fuimos en busca de un lugar para cenar, había entre puestos callejeros con muy buena pinta a restaurantes no muy caros si uno se aleja de la zona turística, así que el destino fue caprichoso y acabamos cenando en el restaurante justo al lado de donde anoche nos tomamos el par de cervezas y acabamos mal con el camarero. La verdad es que cenamos de lujo y muchísima cantidad ya que no fuimos capaces de poder acabarlo, la cena subió un poco más que otros días (310 LE) pero cuando cenamos bien y tenemos un servicio estupendo no nos importa pagar lo que haga falta.



Cuando terminamos de cenar y salimos del restaurante nos encontramos de cara con el camarero de ayer noche, se me acercó muy blandito y amable y nos dijo si queriamos cenar pero declinamos la oferta, así que nos propuso tomar un par de cervezas totalmente gratis para compensar la cuenta de ayer, pero no nos apetecía quedarnos allí y necesitábamos andar y bajar la comida, así que nos fuimos por una calle más comercial cerca de la Avenida de las Esfinges y acabamos comprando un par de papiros para regalar después de mucho regatear (100 LE).

Con los deberes hechos nos fuimos caminando hacia nuestro alojamiento, por el camino me volví a encontrar con el vendedor de tabaco de ayer y al reconocerme se me acercó y nos saludamos con dos besos en la mejilla, yo ya me sentía un egipcio más y estaba muy cómodo en este país a pesar de llevar solamente cinco días. Decidimos mi compañera y yo antes de llegar a nuestro alojamiento que si no nos aceptaban los 600 LE por nuestro coche privado para mañana que pagaríamos algo más, ya que nos habíamos olvidado por completo de buscar y negociar otro vehículo y ahora ya era muy tarde, así que cuando llegamos a nuestro alojamiento nos estaban esperando en la terraza el dueño junto a su familia, estuvimos jugando un poco con su hijo pequeño y nos dijo que aceptaba nuestra oferta de 600 LE para el transporte de mañana, que era un buen negociador y que ese precio no lo voy a encontrar en ningún sitio. Nos presentó a nuestro conductor que estaba allí, organizamos un poco la ruta para mañana y quedamos con nuestro chofer para mañana a las 6h de la mañana, ya que queríamos aprovechar bien el día y no llegar muy tarde a Aswan.

Nos despedimos de toda la familia, nos subimos a la habitación para ducharnos y recoger todo nuestro equipaje para dejarlo preparado para mañana, dimos noticias a nuestras familias y amigos, y nos fuimos a dormir, había sido otro día maravilloso y bien aprovechado y necesitamos descansar para seguir con este ritmo.

DÍA 6.- LUXOR - EDFU - KOM OMBO - ASWAN

Hoy nos hemos pegado otro gran madrugón, estamos en el ecuador del viaje y nuestros cuerpos ya empiezan a notar todo el tute de estos días. Cuando hemos bajado para desayunar el personal todavía andaba durmiendo el el sofa y nos sabía mal despertarlos, así que hemos bajado un poco después y ya nos estaban preparando el mini desayuno para nosotros solos y un chico asiático que también tiene que coger un tren pronto por la mañana. A las 6h en punto bajamos con nuestro equipaje y ya nos está esperando Mamahdou, el que será nuestro conductor para el día de hoy, muy buena persona pero que nos daría unos cuántos dolores de cabeza en el día de hoy. Nos despedimos del personal del hostel y ponemos rumbo a nuestro primer destino, Edfu.


El trayecto desde Luxor hacia Edfu son unos 150 kms. aproximadamente que tardamos una ternidad en recorrer porque nuestro amigo no es muy amante de la velocidad a diferencia del resto de egipcios, y aún así le paran en un control policial y le ponen una multa de no sabemos que importe porque no habla nada de inglés, solo sabemos que se pasa el resto del viaje murmurando y gruñendo solo sin que nosotros podamos hacer nada. Cerca de las 9h de la mañana llegamos a la ciudad de Edfu y para en medio de un mercado local y nos dice que ya hemos llegado... perdona amigo, a dónde hemos llegado? Te recuerdo que el destino final es Aswan y que ahora nos tienes que llevar a visitar el Templo de Edfu, el segundo más grande de todo Egipto y la razón principal por la que todos los turistas llegamos a esta ciudad... pero el amigo erre que erre, nos dice que ya estamos en Edfu!! Saco la guia y le enseño el templo donde queremos ir pero no tiene ni idea, hasta que al final le digo que pregunte a cualquiera por la calle y finalmente le dicen como llegar... yo la verdad es que miro a todos los lados para averiguar donde está la cámara oculta porque no me lo puedo creer, y eso que ayer por la noche lo estuvimos hablando todo en la terraza y me dijo que no había ningún problema.


De nuevo en marcha atravesando la ciudad y en 15 minutos ya estamos llegando al Templo de Edfu, dejamos el coche en el parking y nos dice que nos vemos en una hora... tranquilo muchacho, nos veremos cuando acabemos, no nos vengas ahora con prisas cuando hemos salido a las 6h de la mañana justamente para ir sin prisas y estamos entrando cerca de las 09:30h y todo para recorrer 150 kms.

Nos vamos a las taquillas porque aquí ningún extranjero se salva de pagar, te ven desde lejos y ya te están llamando para ir a comprar las entradas, así que pagamos los 100 LE por persona y nos metemos para adentro, ya que el Templo de Edfu era uno de los templos que más ganas tenía de conocer, ya que está consagrado al dios Halcón, Horus, y se encuentra en un estado maravilloso de conservación. Lo malo de llegar a estas horas es que coincidimos con una excursión escolar que se están marchando, y después con un buen grupo de cruceristas, así que nos lo tomamos con calma visitando los exteriores y cuando vemos que los turistas empiezan a desfilar aprovechamos nosotros para visitarlo con calma.































La verdad es que la visita no decepciona en absoluto y tenemos la suerte de visitarla con muy poca gente, nos hubiera gustado quedarnos más tiempo y visitarlo con mucha más calma pero hemos perdido mucho tiempo para llegar hasta aquí y tenemos que empezar a recuperarlo poco a poco, así que al salir del complejo y dirección al párking tenemos que pasar por delante de todas las tiendas (qué casualidad!!) y nos entretenemos con un vendedor guaperas que habla español y que dice que le conocen como el Antonio Banderas egipcio (vamos, igualito...) y le compramos unas pulseras y cuatro tonterías (100 LE) y nos vamos en busca de nuestro conductor consciente que estaría mosqueado por la espera, pero cuando llegamos estaba muy blandito y nos preguntó si ya nos podíamos ir hacia Kom Ombo, preguntándole si sabría llegar sin problemas.

La distancia entre ambos templos es de unos 65 kms. que lo recorre en casi dos horas, ya sabemos que las distancias en este país y la velocidad de este hombre no es lo más normal para nosotros, pero estamos de vacaciones y nos lo tomamos con humor. El Templo de Kom Ombo está situado donde el último faraón perdió su chancleta porque este hombre no es capaz de ubicarse, pero le dije que si los cruceros de turistas llegan hasta aquí... es porque tiene que estar al lado del rio, verdad? Entonces el hombre pensó un poco y siguió el curso del Nilo y... voilá!! Allí estaba el maravilloso Templo de Kom Ombo.

Llegamos a las 13h bajo un sol abrasador, no había ni un crucero amarrado y no se veia movimiento de gente, lo primero que pensé es que estaría cerrado... le pregunté a unos policias que había por allí y me dijeron que no había problema, que continuara...  llegamos a la entrada principal y nos dicen que las taquillas están en otro lugar... tanto cuesta indicarlo en algún sitio?? Llegamos a las taquillas y el hombre está comiendo... bueno majo, dame solamente dos entradas y después continua con lo tuyo... le pagamos 80 LE por cada entrada, volvemos a subir a la entrada principal, enseñamos las entradas y cuál es nuestra sorpresa?? Que no hay ni un turista ni un visitante en todo el templo, estamos los únicos en todo el complejo junto a los guardias que no paran de ofrecerse para que nos hagamos fotos con ellos...  El Templo de Kom Ombo es una construcción asimétrica y tiene la misma distribución a cada lado del complejo, ya que está consagrado a dos dioses a la vez, al dios Sobek (dios cocodrilo) y al dios Horus (dios halcón).














A pesar del calor en este momento del día la visita es una maravilla, el hecho de tener tanta historia delante tuyo y para ti solo no tiene precio, pudimos disfrutar de la visita con todo tipo de detalle y no tener que preocuparnos de que nadie se metiera en medio de las fotos. Finalmente y por insistencia, me hice alguna foto con los vigilantes y les di algo de propina, pero como paso en estos casos y por eso no me gusta, les supo a poco y cada uno de los vigilante ponía la mano, así que nada... una propina para todos y la repartís como buenos hermanos egipcios, que no está el horno para bollos.







Damos por finalizada la visita y nos despedimos de todos ellos, junto con la entrada de Kom Ombo tienes derecho a visitar un pequeño museo que se encuentra al lado dedicado al dios Sobek, que no es otra cosa que cuatro cocodrilos disecados dentro de una vitrina y encima dicen que no se pueden hacer fotos, así que como no nos van este tipo de visitas damos un vistazo rápido y nos vamos en busca de nuestro conductor. Es una pena que un lugar con tanta historia y una maravilla de visita, se encuentre totalmente vacia y sin turismo, así que esperemos que poco a poco empiece el auge de turistas y vuelva a ser lo que siempre ha sido.

Delante de nuestro vehículo vemos una pequeña tienda y allí que nos fuimos para intentar hidratarnos, acabamos comprando 2 botellas de agua grandes y una botella de coca cola grande para nosotros y nuestro conductor (40 LE) a ver si el hombre bebiendo un poco se soltaba la lengua porque todavia no había abierto ni la boca.

Dejamos ya las visitas que teníamos planeadas y nos ponemos rumbo a Aswan, al sur del país y destino inicial o final de los cruceristas que viajan a Egipto, situado a unos 50 kms. de Kom Ombo y que tardamos en recorrer en hora y media.... sí, es frustrante pero es así!! Sobre las 16h llegamos a Aswan y como nuestro alojamiento está a la otra orilla del Nilo y no se puede llegar en coche, le decimos a Mamahdou que nos deje delante del embarcadero público y nosotros cogeremos el ferry para cruzar y él ya se puede volver a Luxor, así que nos despedimos de él y le damos las gracias y las únicas palabras que nos dice es que le demos más dinero... venga hombre, ya le hemos pagado a tu jefe lo acordado y encima te hemos comprado bebida, no tengas tanto morro que un poco más y nos dejas en Sudán del Sur!!



Cogemos nuestro equipaje y bajamos hasta el embarcadero, aprovecho para fumarme un cigarro y de seguida llega nuestro barquito que se dedica a transportar a personas a la otra orilla del rio en un trayecto de 3 minutos como máximo. El horario es de 8h de la mañana a 12h de la noche y cada viaje cuesta 2 LE. Lo curioso de este trayecto es que hay segregación por sexos, es decir, los hombres deben viajar juntos en una parte del barco, y las mujeres en la otra parte pero siempre separados.

Nuestro alojamiento se encuentra nada más salir del embarcadero y llegamos en un momento, donde nos recibe la madre de Mohammed, el dueño de la propiedad, con en el que había estado hablando muchos días por whatsapp antes de llegar a Egipto y durante nuestro viaje. Mohammed está trabajando y todavia no ha llegado, así que nos deja escoger nuestra habitación y nos ponemos a descansar un rato de todo el tute del día y recuperarnos de la calor. Al cabo de un rato me llama Mohammed para decirme que ya ha llegado y salimos a su encuentro, nos presentamos y nos damos un abrazo como si nos conociéramos de toda la vida, la verdad es que se ha portado genial con nosotros y nos ha cuidado muy bien durante nuestra estancia. Subimos a la terraza de arriba y conocemos a un chico catalán de cerca de mi pueblo que está viajando sólo, hablamos un rato con él y le pagamos toda la estancia a Mohammed y decidimos salir a dar una vuelta por la turística ciudad de Aswan y buscar algún sitio para comer algo, así que volvemos a cruzar el Nilo a la otra orilla cuando queda poco para que empiece a caer la tarde y podemos contemplar el maravilloso paisaje con las falucas navegando.




Llegamos a la otra orilla y ya nos están esperando los moscones para vendernos de todo, que si paseos en calesa de caballos por la ciudad, que si marihuana, que si excursiones a Abu Simbel,... vamos declinando todas las ofertas y nos quedamos observando la puesta del sol desde un pequeño mirador mientras me fumo un cigarro y se nos acerca educadamente un señor y nos dice que dispone de coche y que nos puede llevar a donde nos apetezca, así que le preguntamos para ir mañana a visitar el Templo de Philae y después al Pueblo Nubio y nos da un precio que no está mal pero intento negociarlo con él y no estamos muy lejos de llegar a un acuerdo, así que nos emplazamos a mañana por la mañana y lo acabaremos de hablar tranquilamente.

Vamos recorriendo Aswan tranquilamente, se nota que es una ciudad muy turística y hay mucho ambiente, aunque prácticamente no hay turistas ni hemos visto ningún crucero atracado, me recuerda mucho a nuestras ciudades con playa donde hay un paseo marítimo lleno de tiendas y comercios enfocado al turista y poco más... pero si uno se adentra por las callejuelas de la ciudad descubre otra ciudad muy diferente, con su zoco nocturno, su mercado de especias, comercios donde solamente acuden los locales y donde apenas nos cruzamos con ningún turista, así que lo recorremos tranquilamente y disfrutamos de lo mejor de los viajes, sus mercados y su vida local.

Como mi intención es comprar especias como hago cada vez que viajo a este tipo de países y las de Egipto son una maravilla, conocemos a un vendedor que tiene un puesto espectacular y nos invita a pasar a su tienda, habla un perfecto inglés, italiano y chapurrea español porque ha estado muchos años trabajando en Italia y ahora está de vuelta a su país para atender el negocio familiar. Nos explica desinteresadamente todos los productos que tiene en la tienda que no son pocos y todas sus propiedades para nuestra salud, hablamos de Egipto en general mientras saboreamos un té rojo de una calidad excepcional.









Como no podía ser de otra manera acabamos comprando bastante tanto por la calidad, variedad y precios, ya que nos hizo un buen descuento por comprar bastante cantidad (1000 LE), así que mientras mi compañera se quedó con él mientras nos preparaba todo en diferentes bolsitas envasadas, yo me fui con su hermano a una joyería que tienen cerca para intentar comprar unos encargos para una amiga (400 LE).

Una vez finalizadas las compras nos despedimos de nuestro amigo (a quién le interese el contacto que se ponga en contacto conmigo que tengo su tarjeta) y con las bolsas nos fuimos en busca de algún lugar para cenar, la tarea no fue muy fácil porque dimos varias vueltas y no encontramos nada interesante pero finalmente encontramos un pequeño local donde solamente había egipcios, y como no sabiamos que pedir nos dejaron probar varios platos hasta que finalmente nos decidimos (170 LE).

Nos fuimos caminando de nuevo hacia el embarcadero mientras nos quitábamos los pesados que te ofrecen de todo por el paseo marítimo, y sobre las 23h de la noche estábamos entrando en nuestro alojamiento con las fuerzas justas para ducharnos, ponernos al día un poco de todo y dar señales de vida, ya que estábamos levantados desde las 5h de la mañana y no hemos parado en todo el día.

DÍA 7.- ASWAN - PHILAE - NUBIA - ASWAN

Hoy por fin no hemos madrugado mucho, ha sido el primer día en todo lo que llevamos de viaje que nos hemos podido permitir el lujo de decidir a que hora nos hemos querido levantar, así que después de ducharnos y recoger un poco nuestro equipaje y que mi compañera haya dejado su ropa para que se la lavaran en nuestro mismo alojamiento, nos hemos subido a la terraza y hemos desayunado con unas vistas al Nilo impresionantes. Sobre las 09:30h hemos salido de nuestro alojamiento y solamente cruzar al otro lado nos hemos encontrado con nuestro amigo de ayer que nos ofrecía sus servicios, así que rápidamente hemos acordado que nos llevara a visitar el Templo de Philae que se encuentra a unos 12 kms. de Aswan y a la vuelta nos dejara de nuevo en el embarcadero para coger una faluca (barco de vela) de un amigo suyo para que nos llevara al famoso Pueblo Nubio, nos esperara el tiempo que hiciera falta y nos trajera de vuelta al embarcadero de Aswan. Finalmente lo cerramos todo por 250 LE en total, es decir, unos 12 € por los dos cuando en una agencia de viajes o crucero te están vendiendo la excursión solamente al Pueblo Nubio por 60 € por persona y es para visitar lo mismo.

Sin tiempo que perder nos subimos al coche y en un trayecto de unos 20 minutos estamos en el párking del Templo de Philae, quedamos con nuestro amigo para vernos después y nos vamos a la taquilla a comprar la entrada (100 LE). Aquí haré un inciso para que vayáis avisados sobre la mafia que tienen montada en este lugar, ya que se compra la entrada en una especie de embarcadero pero después hay que coger un barco para que os lleve al Templo de Philae que se encuentra en una travesía de unos 10 minutos y que se encuentra enfrente del rio y no hay manera de llegar hasta allí de otra manera que no sea en barca, y como ellos lo saben se aprovechan y quieren sacar filón y piden unos precios desorbitados por hacer el viaje ida y vuelta, y si decides darte la vuelta y renunciar no te devuelven el precio de la entrada que has comprado anteriormente... lo tienen todo muy bien previsto.


En nuestro caso nos pedían 300 LE solamente por la barca... pero hijo mio, si las dos entradas cuestan 200 LE, como va a costar más por llevarnos hacia allí? Así que no se bajaban del burro y le dije a mi compañera que no tuviera prisa, nos sentamos allí mientras me fumaba un cigarro (una táctica que me ha funcionado en otros destinos) y al ver que no teníamos prisa de seguida bajaron a 200 LE, seguimos sin tener prisa hasta que bajan a 150 LE.... todo esto en un intervalo de 10 minutos de espera, finalmente nos dan un último precio de 120 LE... el momento justo que aparecen en el embarcadero una parejita de jóvenes japoneses y les digo si están interesados en compartir la barca porque les explico lo sucedido y aceptan encantados, así que le decimos al barquero que 120 LE los 4 y se pone como una moto, me dice que ese precio para nosotros y 300 LE para los japoneses, le digo que está loco y que voy a denunciarlo y acepta a regañadientes, 120 LE por los cuatro, es decir, finalmente tocamos a 30 LE por persona por el trayecto en barca ida y vuelta.

Así que tened mucho cuidado vosotros porque cuando compráis los tickets no os dicen nada que hay que coger barca para hacer la visita y no está incluido en el precio, así que valorad si os merece la pena o no.




Poco después llegamos al embarcadero del Templo de Philae, subimos unas escaleras y nos encontramos esta maravilla delante de nosotros. El Templo es un lugar de culto dedicado a la diosa Isis, se encuentra al aire libre en un entorno idílico y fue declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1.979 después de salvarlo durante la construcción de la Presa de Asuán.


























Después de más de dos horas visitando el Templo de Philae damos por finalizada la visita, nos bajamos al embarcadero pero los japoneses todavía no han vuelto, así que esperamos en la barca bajo un sol abrasador y al ver que no aparecen decido subir a buscarlos, aparecen de seguida y volvemos de nuevo navegando hacia las taquillas del recinto, con cientos de barcas allí esperando pero sin apenas turistas.

Compramos agua (20 LE) para hidratarnos y nos vamos en busca de nuestro conductor que nos espera allí paciente con una gran sonrisa, y volvemos de nuevo al punto de inicio, el embarcadero de Aswan donde nos está esperando un amigo suyo con una faluca para nosotros solos y llevarnos de visita al Pueblo Nubio, un lugar que tampoco me entusiasmaba mucho ir pero ya que estamos cerca y tenemos tiempo vamos a visitarlo con calma y a nuestro aire.




Empezamos nuestro trayecto y navegando por el Nilo mientras observamos el ir y venir de otras embarcaciones, niños jugando en el agua, mujeres lavando la ropa en la orilla del rio, animales bañándose, mientras nosotros nos relajamos y contemplamos el maravilloso paisaje que tenemos delante nuestro. La travesía nos lleva unos 30 minutos y finalmente atracamos en el embarcadero del Pueblo Nubio, se nota que es una turistada y es la típica excursión de cruceristas que pagan a precio de oro porque solamente poner un pie fuera del embarcadero ya te están atosigando para que subas en camello, para que visites su tienda o simplemente para que te hagas una foto con la cria de un cocodrilo, tan típico aquí.

Nosotros ponemos nuestros cerebros en modo relajación para no escuchar a nadie, y nos alejamos lo máximo posible del embarcadero y todo lo que huele a turismo con patas, y aunque no es fácil desconectar porque solamente hay cuatro calles por aquí si que almenos intentamos visitar otras cosas que a los turistas no les importa o no llegan hasta aquí.































La verdad es que todo está muy enfocado al turismo y los precios son muy altos, pero si uno se aleja un poco de todo esto y va con la intención de visitar su simple arquitectura de las casas de adobe y desconectar un rato del bullicio de la ciudad y de todo el tute del viaje, pues la visita es recomendable y la acabas disfrutando.

Una vez que recorrimos todo y nos cansamos de la pesadez de los vendedores y de presenciar como los turistas colaboran en la explotación de los camellos, fuimos de nuevo al embarcadero en busca de nuestro barquero que se estaba pegando una siesta mientras nos esperaba, nos subimos al barco y disfrutamos de la travesía de vuelta contemplando el paisaje con el único ruido de la brisa del rio.


Llegamos de nuevo al embarcadero de Aswan donde nos espera nuestro amigo de esta mañana y nos pregunta como nos ha ido y se ha cumplido nuestras expectativas, le decimos que estamos conforme con todo y le pedimos si nos puede cruzar a la otra orilla del rio para llegar a nuestro alojamiento y así no tener que esperar al próximo barco, así que accede encantado y nos despedimos de ellos después de darle una propina por los servicios prestados y lo bien que se han portado con nosotros.

Llegamos a nuestro alojamiento pasadas las 15h de la tarde y no nos apetece salir a la ciudad con toda la calor en busca de algún sitio para comer, así que hablamos con la madre de Mohammed y le pedimos si nos puede hacer algo de comer y accede encantada, nos pregunta qué queremos y le decimos que no queremos molestar y lo dejamos en sus manos, así que mientras ella prepara la comida nosotros nos vamos a nuestra habitación a ducharnos y cambiarnos de ropa mientras esperamos.

Al cabo de un rato nos avisa que la comida ya está preparada y nos sorprende por la gran cantidad de comida que nos ha preparado y sobretodo por su calidad, se nota que es comida casera y después de tantos días se agradece, ya que disponemos de una gran cantidad de arroz, pollo, verduras, salsas, patatas fritas,... no nos podemos quejar y hacemos un esfuerzo por acabarnos todo para agradecerle a la mujer todo el esfuerzo que ha hecho para nosotros. El precio ha sido un poco más alto de lo que hemos ido pagando (240 LE), pero lo hemos pagado muy agusto y no nos arrepentimos en absoluto.

Aprovechamos para hacer la digestión y descansar un rato en nuestra habitación, y a las 17:30h nos ponemos de nuevo en marcha, queremos contemplar el atardecer sobre el Nilo desde arriba del todo y después dar una vuelta por el zoco de nuevo. Saliendo del embarcadero y girando a mano derecha se encuentran unos jardines con un mirador precioso para ver el atardecer, la entrada cuesta 10 LE por persona y abren de 8h de la mañana a 18h de la tarde.







Finalizamos la visita relajadamente justo cuando nos empiezan a llamar para que abandonemos el lugar porque van a cerrar, y nos vamos caminando de nuevo a la ciudad vieja de Aswan, por el camino nos encontramos al chico catalán que estaba ayer en nuestro hostel y hablamos un rato con él, está acabando de hacer unas compras porque esta noche coge un autobus con dirección Sudán, el motivo real de su viaje. Parece un chaval muy majo y nos hubiera encantado poder hablar más con él sobre viajes y experiencias, pero el tiempo apremia y nos deseamos mucha suerte.

De nuevo en la ciudad vieja lo primero que hago es ir a una barbería que ya fiché ayer cuando estuvimos por aquí porque llevo días sin afeitarme y me apetece bastante, además ya tuve la experiencia durante mi viaje a Iran y salí encantado, así que no vale la pena ir cargado con todos los trastos desde casa porque en estos países mola mucho que te afeiten y es muy barato.




A pesar de que la barbería es cutre salgo encantado con la experiencia, han sido muy profesionales y muy barato (30 LE con propina incluida), así que ahora ya estoy guapo para poder visitar mañana Abu Simbel. Pasamos la tarde de visita por el zoco, compramos algunos papiros originales y algunas tonterías para los amigos, volvemos a encontrarnos con nuestro amigo de ayer de las especias y nos pegamos unas risas, compramos algo para cenar y nos vamos tranquilamente caminando por el paseo marítimo hacia el embarcadero, quitándonos a todos los moscones y sobre las 22h ya estamos entrando por nuestro alojamiento, nos duchamos y toca recoger todo nuestro equipaje porque mañana dejamos muy pronto la habitación, así que nos relajamos un rato con el wifi y nos vamos a descansar, que en unas tres horas toca pegarse de nuevo el madrugón aunque esta vez será por una buena causa.

DÍA 8.- ASWAN - ABU SIMBEL - ASWAN - EL CAIRO

Hoy nos espera un día potente de los que me gustan a mi, y es que después de dormir apenas un par de horas nos levantamos a las 3h de la mañana porque hemos quedado con Mohammed a las 03:45h puntuales y sin falta porque nos vamos a conocer uno de los highlights del viaje a Egipto: los maravillosos Templos de Abu Simbel. Se trata de la visita estrella de los cruceros y la razón principal de visitar Aswan (se encuentra a unos 300 kms. por carretera). Es posible ir por carretera en un trayecto de unas 3 horas y media de ida y otras tanto de vuelta o coger un vuelo interno. Las agencias de viaje y los cruceros están ofertando este tour por 180 € por persona en avión y en 100 € por persona en autobús compartido con otros turistas. Cuando me puse en contacto con Mohammed por whatsapp meses antes de llegar a Egipto le pregunté si me podía ayudar y me dijo que lo dejara en sus manos, después de algunas negociaciones entre nosotros conseguimos cerrar el tour a Abu Simbel en una mini van privada con aire acondicionado para nosotros solos por 18 $ por persona.... como véis la diferencia es abismal para visitar exactamente lo mismo!! Así que le enviamos por whatsapp nuestros pasaportes para que fuera tramitando los permisos para los controles militares y olvidarnos de todo una vez en Egipto y todo salió a pedir de boca.

Dos semanas antes de nuestro viaje Mohammed se puso en contacto conmigo para pedirme si nos importaba que vinieran en nuestra minivan algunas personas más y compartir vehículo para abaratar costes, así que después de comentarlo con mi compañera no tuvimos ningún problema y Mohammed tuvo el detalle de cobrarnos 15 $ por persona por el tour en vez de los 18 $ iniciales, y todos contentos. Quién no se quiera gastar mucho dinero en este tour y quiera que se lo arregle todo Mohammed, que se ponga en contacto conmigo y le haré llegar su teléfono, pero de 12 € al cambio que nos costó a nosotros a 100 € que piden las agencias, es para pensárselo y mucho, y todo para ver lo mismo.

A las 03:45h aparece Mohammed, dejamos nuestro equipaje en la consigna y nos vamos solamente con una mochila pequeña, nos entrega una bolsa a cada uno con un picnic muy completo que nos ha preparado para desayunar (todo un detalle), nos reunimos con una familia de ingleses de cuatro personas que están en nuestro alojamiento, y nos vamos al embarcadero que aunque a estas horas no hay barcas públicas, Mohammed ha llamado a un amigo suyo barquero para que nos cruce al otro lado del rio donde nos está esperando nuestra minivan, todo muy bien organizado. Cogemos un buen sitio y nos vamos a otro hotel a recoger a tres personas más, y ponemos rumbo hacia Abu Simbel, no sin antes estar un rato parados en un control militar y cuando estamos todos disponibles, a las 05:30h salimos escoltados por varios convois militares por tema de seguridad. A partir de ese momento ya no me acuerdo de nada porque nos quedamos todos dormidos hasta poco antes de llegar a Abu Simbel que nos despertamos y aprovechamos para desayunar nuestro picnic, cerca de las 08:30h de la mañana.

Una vez que llegamos nos dice nuestro conductor que quedamos en el mismo sitio a las 11h para volver a Aswan, así que tenemos unas dos horas y media para hacer la visita, nos hubiera gustado estar todo el tiempo que quisieramos pero no podía ser pero os aseguro que con ese tiempo tenéis de sobras. Nos vamos directamente a la taquilla y pagamos nuestra entrada (175 LE por persona) y nos vamos a explorar y descubrir uno de los rincones más maravillosos de nuestro planeta, Abu Simbel, dedicado al faraón Ramses II y su mujer Nefertati para conmemorar la victoria en la batalla de Kadesh. Años después, el complejo fue trasladado a su ubicación actual piedra a piedra debido a la crecida del Lago Nasser y al riesgo de quedar sumergido bajo sus aguas. Una vez allí parece mentira que hayan podido trasladar todo piedra a piedra debido a su dificultad.

























Aunque en Abu Simbel se ha notado que hay más turistas que en cualquier otro sitio que hemos visitado hasta el momento, es cierto que no nos hemos sentido agobiados en ningún momento y tampoco hemos visto las hordas de turistas que había visto previamente en muchas fotografías en los viajes de amigos, aunque es verdad que a todo el mundo le gustaría poder hacer fotos sin que salga nadie, pero es un poco díficil por mucha paciencia que tenga uno.

Después de fotografiar Abu Simbel desde todos los ángulos posibles y sentarnos un rato sin cámara observando esta maravillosa arqueológica, 10 minutos antes de la hora acordada fuimos camino a nuestra minivan mientras compramos agua (20 LE) y me fumaba un cigarro tranquilamente, y casualidad de la vida que la última pareja que subió a la minivan esta mañana eran de Castellón, así que nos pasamos todo el trayecto de vuelta hablando los cuatro juntos y el viaje se nos hizo muy ameno.

Llegamos a Aswan sobre las 14h de la tarde y poco después fuimos a nuestro alojamiento ya que no nos daba tiempo a visitar nada más, nuestro tren con destino a El Cairo salía a las 18:30h de la tarde y nos esperaban muchas horas por delante, así que estuvimos un rato hablando con Mohammed, le agradecimos todo lo que ha hecho por nosotros y por su hospitalidad en este par de días, nos despedimos de él y de su familia y nos fuimos al embarcadero, cruzamos por última vez el Nilo y en el otro lado nos estaba esperando un taxista amigo de Mohammed para llevarnos a la estación de trenes por 25 LE, donde llegamos 15 minutos después. Como todavía tenemos tiempo nos vamos a la Pizzeria Biti que se encuentra en un lateral de la plaza de la estación y encargamos una pizza grande para cenar esta noche en el tren, así que mientras esperamos estamos de cachondeo con los empleados del local y 20 minutos después nos entregan nuestra par de pizzas más la bebida que hemos comprado por 170 LE en total y nos vamos de camino a la estación a esperar nuestro tren que está llegando.


Al poco tiempo nos damos cuenta que nuestro tren está estacionado en el andén pero están limpiando, así que cuando acaban nos vamos a nuestros asientos reservados, nos ponemos cómodos y puntual sale con dirección a El Cairo, dónde tenemos previsto llegar sobre las 07h de la mañana, así que una vez que pasa el revisor y estamos tranquilos, no podemos evitar sacar las pizzas aunque sean las 19:30h de la tarde y nos ponemos a cenar tranquilamente. Por cierto, las pizzas buenísimas y nada que envidiar a las italianas, así que el local es totalmente recomendable.

Aguanto hasta Luxor mientras mi compañera se pone a dormir y sobre las 12h de la noche ya no puedo más, estoy arrastrando el cansancio y el tute de todos estos días de viaje y todavía nos quedan algunos más, y mi cuerpo dice basta hasta caer el los brazos de Morfeo. Cuando despierte esperamos estar en El Cairo.

DÍA 9.- EL CAIRO

Después de dormir unas cuántas horas y que nuestro viaje haya sido más amenos de lo que me esperaba, pasadas las 7h de la mañana estamos llegando de nuevo a El Cairo, una ciudad muy caótica pero que ya conocimos los primeros días y que hemos hecho muy nuestra y donde nos movemos con total confianza, de hecho desistimos de coger un taxi desde la estación de trenes de Ramses hacia nuestro alojamiento situado muy cerca de la Plaza Tahrir y decidimos movernos en transporte público, en este caso en metro.



Después de un pequeño control de equipajes en la estación de metro donde estaban más pendientes de su móvil que de mirar el monitor de seguridad, y de ir encajados en el vagón con nuestro equipaje porque a estas horas va muy petado de gente (os recuerdo que El Cairo es una megalópolis donde cada día se mueven unas 25 millones de personas), llegamos por fin a la Plaza Tahrir y en apenas 10 minutos nos plantamos en nuestro alojamiento, donde nos reciben efusivamente y nos ofrecen desayunar gratuitamente. Otra cosa no, pero hospitalarios y ganas de tratar bien a los turistas si que tienen los egipcios.




Como todavia es pronto nos dedicamos a charlar un rato con el personal del alojamiento y con algún huésped que estaba desayunando y de seguida nos dieron nuestra habitación, habiamos pedido una doble y nos dieron una cuádruple súper espaciosa y con baño privado, así que las dos últimas noches vamos a dormir muy anchos.

Sin tiempo que perder nos vamos a patear la ciudad, así que nos fuimos camino de la Plaza Tahrir y nuestra primera visita del día y la más esperada la teniamos muy clara, el famoso Museo Egipcio de El Cairo. Después de haber visitado un año antes el Museo Egizio de Turín y quedarme muy sorprendido y con ganas de más, me marqué como objetivo viajero visitar pronto Egipto porque muchos amigos me lo recomendaban, lo que nunca pensé es que iba a cumplir tan pronto ese sueño y realizarlo solamente un año después con toda la larga lista viajera que tenemos todos. A las 09:30h ya estamos en las taquillas, pagamos 120 LE por persona más 50 LE para poder realizar fotografías en su interior, y nos metemos para adentro.


Cuando estamos pasando el control de seguridad y enseñando nuestros tickets ya tenemos nuestra primera enganchada con el personal, y es que no nos quieren hacer pagar otros 50 LE para el permiso de fotos de mi compañera. A ver maja, vamos dos personas, llevamos una cámara y hemos comprado el permiso para hacer fotografías... cuál es el problema? Que vamos dos personas? Que mi compañera lleva un móvil en el bolso y lo mismo tiene la tentación de sacarlo y hacer alguna fotografía? Es que no os conformáis con nada y más teniendo en cuenta que este permiso solamente lo pagamos los turistas... así que nada, cuando veáis a mi compañera hacer fotos con su móvil me lo decís, mientras tanto no nos toquéis mucho las narices... y para dentro!

Visitar el Museo de El Cairo es un auténtico caos, es cierto que el año que viene tienen previsto inaugurar el nuevo museo ubicado en la zona de Giza y muy cerca de las Pirámides, un enorme edificio mucho más espacioso y con un diseño impresionante, pero mientras llega ese momento no es posible que el actual no siga ningún orden cronológico, que las piezas estén fuera de las vitrinas y expuestas al aire libre donde todo el mundo puede tocarlas y nadie les dice nada (incluso a la salida del museo te hacen un control de mochilas por si te has llevado alguna pieza del museo), no es normal que dejen entrar con mochilas y bolsos, ver piezas en el suelo para ser embaladas y el traspalet por allí en medio, no tener ningún tipo de información o explicación de lo que estás viendo,... no sé, el museo es impresionante y el valor que tienen allí es incalculable y es una gozada observar todo lo que hay allí expuesto, pero da mucha lástima verlo en las condiciones que lo tienen, los kilos de polvo que tiene cada pieza y sufrir porque ves a los niños corriendo y jugando por allí y ves que en cualquier momento algo se va a ir al suelo ante la pasividad de sus familiares... solo espero que una vez que hagan el traslado a la nueva ubicación en Giza, todo esté más cuidado y protegido por el bien de todos.




































Aunque la pieza que más destaca de todo el museo es la Máscara Funerária de Tutankamón, expuesta en una sala aparte y la única con vigilancia, ya que está prohibido hacer fotos, aunque mucha gente se pasa las prohibiciones por el forro y las hace igualmente mientras el vigilante está más pendiente de su teléfono móvil que de custodiar el patrimonio del país. La máscara fue descubierta por Howard Carter en 1.922 en la famosa tumba de Tutankamón (KV62) situada en el Valle de los Reyes, está recubierta de oro y de otras piedras preciosas, y pesa nada más y nada menos que 11 kilos. No se puede tocar porque se encuentra dentro de una vitrina de cristal, parece ser que los egipcios de vez en cuando piensan un poco.

Terminamos esta maravillosa visita y cuando salimos por la puerta son casi las 15h de la tarde, es decir, hemos estado visitando el museo más de 5 horas y reconozco que por mi me hubiese quedado mucho más tiempo, pero tenemos que seguir. Solamente espero que con la apertura del nuevo museo en Giza previsto para el 2.019 todo sea mucho mejor y esté todo mucho más organizado que ahora.

Buscamos un sitio para comer y después de dar alguna vuelta por la zona acabamos muy cerca de dónde comimos la primera vez que visitamos el centro de la ciudad, un lugar donde acuden solamente los cariotas y ningún turista y donde solamente se puede pedir el plato típico del país, el famoso khosari.



La verdad es que estuvimos muy agusto y comimos genial, es un plato un poco raro al principio pero que está muy bueno y nosotros repetimos varias veces. Dos bols grandes de khosari y dos refrescos hemos pagado la friolera de 45 LE, prácticamente 2 €. Muy recomendable almenos probar este plato que es el más típico de Egipto, ya veréis como os entrarán ganas de repetir más veces.

Terminamos de comer y vamos dirección a nuestro alojamiento que lo tenemos a apenas 5 minutos caminando, donde aprovecharemos las horas de más calor para descansar un poco y cambiarnos de ropa, y una hora y media después volveremos a salir donde todavía nos espera una gran tarde.

Cuando volvemos a salir lo primero que hacemos es ir a una oficina de cambio que encontramos y cambiamos algo de dinero, ya que vamos un poco justos y todavía nos quedan un par de días en el país, así que cambiamos una pequeña cantidad y allí mismo aprovechamos para coger una minivan roja (5 LE) que nos lleva de nuevo al Mercado de Khan el Khalili, donde queremos aprovechar para visitarlo con calma y hacer algunas compras antes de volver a casa.




Finalmente no compramos nada y nos agobiamos un poco porque todo lo que mirábamos ya teníamos a los vendedores encima y había que regatear por cualquier chorrada, es un tema que me encanta pero ya estaba un poco saturado a estas alturas del viaje, así que nos fuimos directamente a la tienda de Jordi, la famosa tienda escondida entre las laberínticas calles del zoco regentada por un español que está casado con una egipcia, y aunque la tienda es muy pequeña, aquí no hubo color ya que encontramos todo lo que íbamos buscando, bastante variedad, precios fijos y sin necesidad de regatear, precios irrisorios y como no podía ser de otra manera, arrasamos con las compras. Además, tuve la oportunidad de conocer a Jordi y hablar un rato con él y puedo asegurar que es un tipo muy majo, incluso a mi no me cobró comisión por pagar con Visa y me hizo un buen descuento por todas las compras que le hice, ya que en total mi cuenta ascendió a 575 LE (27 € aproximadamente) cosa no muy normal entre la gente que viene por aquí y es que salí cargado con tres bolsas de plástico hasta arriba de compras por ese precio, así que muy recomendable. Para los más curiosos, aquí se pueden comprar desde papiros, artesanía muy bonita, pasando por material de papelería, souvenirs, imanes y cualquier cosa que busques para hacer un regalo a familiares y amigos sin dejarte un dineral.




Cuando nos despedimos de todos y salimos ya era noche cerrada, se nos había hecho tarde para ir a visitar a nuestro amigo Mohammed, así que nos fuimos de nuevo al Café de los Espejos que se encuentra a apenas dos calles de la tienda de Jordi, con un ambientazo increíble a estas horas y nada que ver con el día que fuimos por la mañana porque no vimos a ningún turista, tuvimos suerte y nos acomodaron en una mesa que compartimos con dos egipcios jóvenes y muy enrollados que hablaban inglés, y después se juntaron con nosotros tres señores que tocaban música egipcia tradicional mientras pasamos una velada maravillosa junto a toda aquella gente tan hospitalaria y todas las personas que pasaban por allí y solamente hacían saludarnos y pedirnos fotos mientras degustábamos nuestros refrescos y nos fumábamos un narguile de manzana. Para mi personalmente fue uno de los momentos más mágicos de todo nuestro viaje y nunca hubiese querido irme de allí, eso si la única pega que le pongo es que no puedan servir alcohol, ya que una cerveza fresquita hubiera sido ya la leche!!




Estuvimos allí hasta cerca de las 22h de la noche, estábamos genial pero tocaba retirarse con tiempo, así que pagamos nuestra cuenta (81 LE en total), nos despedimos de toda aquella gente tan maravillosa y nos fuimos de nuevo hasta enfrente de la mezquita a parar a la primera minivan que pasara (5 LE), nos dejó en una boca de metro y tres paradas después (4 LE) ya estábamos de nuevo en la Plaza Tahrir y muy cerca de nuestro alojamiento, así que como no teníamos mucha hambre e íbamos cargados con todas las bolsas de las compras, nos paramos a cenar en un Mc Donalds que tenemos a dos calles (107 LE), compramos agua para esta noche (4 LE), me fumo un cigarro y nos subimos a nuestro alojamiento pasadas las 23:30h de la noche, en recepción me encuentro a Eslam que es el dueño del alojamiento y con el que estuve intercambiando varios mails antes de nuestra llegada a Egipto porque me ayudó mucho con algunas dudas que tenía, charlamos un rato y después de una ducha tocaba descansar, que estábamos muy petados y mañana tocaba de nuevo madrugar.

DÍA 10.- EL CAIRO - ALEJANDRIA - EL CAIRO

Hoy tocaba de nuevo madrugar ya que tenemos que coger el tren a las 08:15h de la mañana para ir a visitar Alejandría (Alexandria para los egipcios), así que hemos perdonado el desayuno en nuestro alojamiento porque no nos da tiempo desayunar y a las 07:15h nos hemos ido de nuevo a la Plaza Tahrir, a estas horas de la mañana no se ve ni un alma por la calle y apenas hay tráfico... pero dónde diablos están las 25 millones de personas que deámbulan cada día por aquí?? Nos vamos al metro (4 LE) y en 20 minutos estamos de nuevo en la estación Ramsés, pasamos el control de seguridad, nos compramos algo para desayunar dentro del tren (20 LE) y con nuestros billetes comprados desde casa nos subimos al tren, donde llegamos a Alejandría en poco más de una hora, así que no vale la pena contratar ningún tour porque se puede ir fácilmente en tren o bus y por tu cuenta por libre.


Reconocemos que llegamos a Alejandría sin tener muy claro todo lo que queríamos visitar, ya que era nuestro penúltimo día de viaje y no sabíamos si íbamos a estar muy cansados o no, y sobretodo, tenemos que coger un tren de vuelta a las 19:30h de la tarde y no queremos estresarnos mucho, solamente disfrutar de esta maravillosa ciudad que nos recuerda mucho a nuestra Barcelona porque también está bañada por las aguas del Mediterráneo, y porque el objetivo de nuestra visita no es otro que visitar su famosa y maravillosa Biblioteca de Alejandría que tantas veces había soñado y no quería dejar pasar la oportunidad de visitarla, ya que desde que empezamos a organizar el viaje la visita se había convertido en un must del viaje y la encajamos como pudimos y no nos arrepentimos para nada.

Salimos de la estación de trenes y por fin estábamos en una de las ciudades fundadas por Alejandro Magno, así que después de rechazar a numerosos taxistas ofreciendo sus servicios y siguiendo lo aprendido estos días por el país, nos vamos hacia la avenida principal y paramos a la primera minivan que pasa y le preguntamos si va a la Corniche (paseo marítimo) y nos dice que si, así que subimos y le pagamos el trayecto (4 LE). Después de un rato de trayecto nos preguntan a dónde vamos exactamente y le decimos que a la Ciudadela de Qaitbay, nos dicen que vamos en sentido contrario y nos bajamos poco después, así que aprovechamos para caminar y disfrutar un poco de las vistas de la Corniche, de la playa y del Mar Mediterráneo que tanto nos gusta.






No son ni las 10h de la mañana pero ya se nota mucho ambiente en esta ciudad, desde terrazas llenas de gente con personas desayunando hasta gente haciendo deporte por la corniche, eso sí el tráfico a cualquier hora del día es insoportable en todo el país, aunque en esta ciudad parezca más tranquilo.

Después de disfrutar un rato del mar paramos a la primera minivan que pasa, de seguida nos para un señor mayor y muy risueño y le decimos que queremos ir a la Ciudadela (Citadel de Qaitbay), nos dice que subamos y en poco más de 20 minutos nos está dejando a apenas 300 metros de la entrada principal porque por suerte cortan la calle al tráfico y no se puede llegar hasta la misma puerta.


Antes de llegar a la zona de la entrada principal, fuimos a dar un pequeño paseo bordeando la Ciudadela, hoy es viernes y eso se nota porque está toda la zona llena de gente paseando, de visitas o simplemente disfrutando de las vistas en la playa, el ambiente es muy familiar y muy chulo y la gente es muy amable con nosotros, además no nos hemos cruzado con ningún turista desde que hemos llegado a la ciudad.

Antes de que sea más tarde decidimos entrar a la Ciudadela de Qaitbay, vamos a la taquilla y pagamos 40 LE por cada entrada. Esta gran fortaleza situada en el puerto marítimo de la ciudad la construyeron los mamelucos para defender la ciudad de los ataques y quedó gravemente dañada durante la invasión de los barcos ingleses, así que años después quedó restaurada. Por dentro prácticamente no hay nada interesante pero es muy recomendable visitarla aunque solamente sea por sus vistas a la ciudad.











Acabamos la visita sobre las 13h de la tarde, así que para huir un poco de la aglomeración de gente y sobretodo del extremo calor que nos estamos encontrando hoy, nos vamos paseando por el paseo marítimo hasta que encontramos un restaurante que nos gusta a los dos y decidimos parar a comer tranquilamente hoy que no estamos atados a ningún planning. El restaurante no sé decir como se llama porque su nombre estaba en árabe pero pienso que en cualquier restaurante que entréis del paseo marítimo de Alejandría no tendréis problemas para comer bien porque la comida en esta zona es muy buena y como no podía ser de otra manera, tiene influencia de otros países, entre ellos de la costa Mediterránea.



Nosotros comimos bastante bien y fueron muy amables con nosotros a pesar de no hablar nada que no fuera árabe, salimos bastante llenos y contentos y pagamos 130 LE por los dos, así que podemos decir que comimos muy bien y muy barato. Para bajar un poco la comida seguimos caminando hasta llegar a otro de los imprescindibles de la ciudad, la Mezquita Abu Al-Abbas Al-Mursi, fundada por un sufí español de Murcia en 1.775 y siendo la mezquita más importante de toda Alejandría. La entrada es gratuita aunque se aceptan (o más bien te obligan) a dejar una donación. Es importante saber que hay segregación de sexos, las mujeres entran por un lateral y deben ir cubiertas con un pañuelo en la cabeza, y los hombres pueden entrar por la puerta principal pero deben descalzarse.








La visita es muy interesante ya que su interior es una maravilla arquitectónicamente y es de agradecer que aunque uno no sea musulmán, me trataran con tanto respeto y hospitalidad en aquél lugar ya que en otros países no he sido bienvenido, así que una vez que hice la visita detallada y después de intercambiar impresiones con los lugareños que están rezando, me despido de todo ya que mi compañera me está esperando fuera, ya que son más de las 15h de la tarde y sin tiempo que perder tenemos que poner rumbo a nuestra siguiente visita y la razón que nos ha traido a esta ciudad.

Salimos de la mezquita y nos vamos a la avenida principal, es decir a la Corniche, donde paramos a la primera minivan que pasa en nuestra dirección y le preguntamos si nos deja en la famosa Biblioteca de Alejandría, así que subimos y le pagamos (4 LE) y en apenas 10 minutos nos deja en la puerta. Se nota que hay bastante gente pero esperamos paciente en la cola y cuando llega nuestro turno nos dice el de seguridad que le enseñemos los tickets, le decimos que no tenemos pensando que se compraban dentro y nos hace ir a comprarlos fuera del recinto, lo que ha pasado es que hemos entrado por la zona de la Corniche que normalmente es la salida, y se entra por una calle paralela y allí se encuentran las taquillas, que pagamos 70 LE por persona y volvemos a hacer cola para entrar.


La razón por la que decidimos hacer la visita a estas horas es porque la Biblioteca de Alejandría abre los viernes solamente de 15h a 19h, así que hemos aprovechado para visitar otros rincones de la ciudad por la mañana, comer tranquilamente y hacer la visita estrella de la ciudad por la tarde, a pesar de toda la gente que hay. Por fin nos toca entrar, enseñamos nuestras entradas y dejamos nuestras mochilas en consigna gratuitamente, y empezamos la visita a la Biblioteca de Alejandría por libre, inaugurada de nuevo en el año 2.002 y promovida por la Unesco, y actualmente la más grande de todo el mundo. Nosotros solamente poner un pie en ella nos quedamos boquiabiertos y maravillados, y totalmente justificado haber venido hasta aquí.










Sobre las 18h de la tarde dimos por finalizada esta maravillosa visita, así que tocaba ir pensando de nuevo en volver a El Cairo porque nuestro tren sale a las 19:30h y no espera a nadie, así que salimos con la intención de ir andando hasta la estación o en su defecto coger una minivan, pero antes nos paramos a comprar unos helados (14 LE) para quitarnos un poco esa sensación de calor que nos está matando y al ver que no pasa ninguna minivan nos vamos a una estación de tranvía donde le preguntamos a una chica como llegar, nos dijo que el tranvía no llegaba hasta la estación y que mejor tomáramos un taxi, así que ella misma nos paró uno por la calle, le dijo al conductor donde nos tenía que llevar y a nosotros nos dijo que no pagáramos más de 20 LE (1 €) por el trayecto, y nos despedimos. Después de un trayecto de unos 20 minutos por culpa del caótico tráfico de un viernes por la tarde llegamos a la estación, el taxista nos dijo que eran 15 LE por la carrera y como no esperábamos que fuera tan honesto con nosotros (no tenía taximetro) le pagamos 20 LE y todos tan contentos.

Todavía quedaba algo más de 40 minutos para que saliera nuestro tren, así que aprovechamos para visitar un mini mercado que había en las afueras de la estación, sentarnos un poco a descansar en una plaza que había por allí mientras aprovechaba para fumar, y cuando quedaban 20 minutos para que saliera nuestro tren nos fuimos a la estación, pasamos un pequeño control de seguridad de nuestras mochilas y nos fuimos en busca de nuestro tren, pero antes nos paramos en un tenderete a comprar algo de beber para el trayecto y compramos refrescos (19 LE) con sabores que no habíamos probado nunca y que nos encantaron, y el mismo vendedor nos acompañó hasta nuestro tren para que no nos perdiéramos. A la hora indicada salió el tren puntualmente con destino a El Cairo, llegando sobre las 21h de la noche a la ciudad. Solamente remarcar que de todos los trenes que hemos cogido durante el viaje a Egipto, todos han sido muy puntuales y muy cómodos.


De nuevo en El Cairo cogimos el metro desde la estación de Ramses hasta la Plaza Tahrir (4 LE) donde cenamos algo rápido en un restaurante de la zona (60 LE) y a las 22:30h de la noche estábamos entrando por nuestro alojamiento desde que salimos esta mañana, así que tocaba organizar todo el equipaje y guardar todas las compras, ya que mañana nuestro vuelo sale a las 18h de la tarde y dejaremos nuestros equipajes preparados en consigna mientras acabamos de hacer nuestras visitas.

Después de una merecida ducha y de ponernos al día enviando mensajes a la familia y amigos, nos ponemos a descansar, despidiéndonos de nuestra última noche en Egipto y mañana por primera vez desde que llegamos no tendremos que madrugar.

DÍA 11.- EL CAIRO - ATENAS

Hoy es la primera vez en todo el viaje que no hemos tenido necesidad de madrugar, pero aún y así lo hemos hecho para dejar todo recogido y hacer una última visita a la ciudad. Hoy no hemos perdonado el desayuno y lo hacemos compartiendo mesa con dos asiáticos y con un chico francés muy amable, y aprovecho para escribir unas postales para enviar a los amigos.


Dejamos nuestros equipajes en consigna y nos vamos a descubrir algunos rincones que no hemos visitado de El Cairo, como por ejemplo uno de los mejores barrios de la ciudad, Zamalek, acercarnos hasta otro de los emblemas de la ciudad como es la Torre de El Cairo de 187 metros de altura y callejear mucho por las calles aledañas de la Plaza Tahrir, lugar donde aconteció en 2.011 la Primavera Árabe.










Finalizadas las visitas y después de sentarnos en una terraza a tomarnos algo compartiendo conversación con los lugareños, nos fuimos a comer al mismo sitio que hace dos días donde comimos el famoso khosari, volvemos a comer genial y muy barato (36 LE) y nos vamos camino de nuestro alojamiento donde aprovecho para gastar mis últimas libras egipcias en tabaco en un tenderete.









Estamos un rato aprovechando el wifi del alojamiento y a las 15h decidimos irnos hacia el aeropuerto porque nuestro vuelo a Atenas sale a las 18:15h y el tráfico en El Cairo es caótico. En nuestro alojamiento nos ofrecen un taxi por 200 LE, así que amablemente lo rechazamos y nos despedimos de todos y nos vamos a la avenida principal que tenemos a 20 metros y paramos al primer taxi, le decimos que nos lleve al aeropuerto y empezamos a regatear y en dos minutos lo cerramos en 140 LE, así que después de un inicio un poco perdido por parte de nuestro taxista de seguida se pone el disfraz de Lewis Hamilton y empieza a meterle caña por las calles de la ciudad y a esquivar coches y peatones, y nosotros no podemos más que reirnos y disfrutar aunque no nos haga ni puñetera gracia, así que un trayecto que en teoría había leído que era de 50 minutos como mínimo o más, nosotros lo hicimos en apenas 25 minutos.

Después de despedirnos del taxista tan majete y esperar a que abrieran facturación, nos libramos de nuestros equipajes, pasamos el control de seguridad mientras hablábamos de fútbol con los "seguratas" (nunca me había pasado que estuvieran más pendientes de lo que les hablaba de fútbol que de controlar la seguridad) y esperamos en la puerta de embarque nuestro vuelo. La anécdota vino que aquí si que hacen un control de seguridad como Dios manda antes de pasar a la sala de embarque para coger el vuelo internacional, incluso te hacen descalzarte... así que ya me extrañaba a mi tanta pasividad en seguridad dentro de un aeropuerto, pero de los tres controles (entrada al aeropuerto, después de facturar equipaje y acceso a la sala de embarque) éste último es el más exhaustivo de los tres.

Nuestro vuelo a Atenas partió puntual y poco antes de las 21h ya estábamos en la ciudad dónde pasaríamos la noche, incluso tuvimos la suerte de disfrutar de la Pascua Ortodoxa en Atenas donde los griegos salen por la noche y recorren las calles con velas a modo de procesión, nos tomamos unas cervezas en el barrio de Plaka mientras haciamos balance de este maravilloso viaje, y al día siguiente volvemos a madrugar por última vez para coger nuestro vuelo para Barcelona a las 08:45h de la mañana, dando por finalizado este viaje a un destino que tenía tantas ganas de visitar y del que he vuelto enamorado y con ganas de repetir.

Shukraan Egipto y hasta pronto!!


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