12 de julio de 2012

SINGAPUR




De todos los países visitados por el Sudeste Asiático quizá me quedaría con Singapur, no solamente por su alta calidad de vida, sino porque es lo más parecido a Barcelona. 

Una ciudad preciosa y que tiene mar, que cuenta con una excelente red de transportes públicos, limpia, buen clima, dónde conviven varias religiones de forma muy tolerante, su gran diversidad cultural, y sobretodo, su oferta de ocio es muy amplia y es imposible aburrirse en los días en la que estemos de visita.

Por todo ésto y más Singapur bien merece una visita o un stopover si vas de viaje por sus países vecinos o para Oceania.


FICHA TÉCNICA DEL VIAJE

FECHA: Agosto 2.010

DÍAS: 3

DOCUMENTACIÓN NECESARIA

DNI

Pasaporte con mínimo 6 meses de validez.

Visado que se tramita directamente a la llegada del país.

OTROS DATOS DE INTERÉS

IDIOMA: Se habla el malayo, aunque al ser una antigua colonia británica, la mayoría hablan el inglés sin problemas.

MONEDA: La moneda es el Dólar de Singapur, escrito SGD. Debido a la fluctuación de la moneda, en el momento del viaje la cotización era 1 € = 2 SGD aproximadamente.

TARJETAS: Se acepta el pago con tarjetas en casi cualquier lugar. No hay problemas para sacar dinero en cajeros automáticos.

GUIA DE VIAJE: Como siempre será la Lonely Planet mi compañera de viaje.

TELEFONO: Hay cobertura de teléfono en todo el pais, pero conviene tener contratado el roaming. Lo mejor es llamar desde locutorios o cualquier local dónde dispongan de un telefono, o bien comprar una tarjeta telefónica internacional en cualquier kiosco o estanco, siempre mucho más barato que usar el móvil.

INTERNET: Prácticamente en cualquier lugar hay ciber-cafés para conectarse y en la mayoría de alojamientos disponen de wifi gratuito.

SEGURIDAD: País 100% seguro.

VACUNAS: No hay ninguna vacuna obligatoria, aunque se recomienda estar vacunado de Hepatitis A y B, y Fiebre Tifoeida.

ELECTRICIDAD: El voltaje es de 220 V a 50 Hz con clavijas planas en algunos lados y redondas en otros. Conviene llevarse un adaptador.

DIFERENCIA HORARIA: + 6 horas en la época que la visité.

RELIGIÓN: Mayoritariamente musulmanes, hinduístas y budistas.

PRESUPUESTO DEL VIAJE

DESGLOSE DEL PRESUPUESTO                              IMPORTE

VUELO HONG KONG - SINGAPUR CON JET STAR                          73,00 €

ALOJAMIENTO                                                                                        174,00 €

OTROS (COMIDAS, COMPRAS, GASTOS PERSONALES,..)                  155,00 €

Total Presupuesto por Persona                              402,00 €

* Sobre este importe, hay que añadir el vuelo internacional Bcn - Hong Kong con la compañía Qatar Airways, y su importe es de 720 €.-

EL ITINERARIO DEL VIAJE


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ALOJAMIENTO



Singapur: Hotel Robertson Quay. Después de mucho mirar por internet alojamientos en Singapur, y que no nos costara un ojo de la cara (los hoteles en Singapur son muy caros) reservamos desde España para tres noches. 

Reservado a través de su página Robertson Quay Hotel. El precio fue de 60 € la habitación doble en la sexta planta del hotel, con aire acondicionado y vistas a Clark Quay y con desayuno incluido, además de wifi gratuito. 

Fue un hotel muy correcto y muy bien situado, en la zona de ocio de Clark Quay y parada de metro a cinco minutos caminando. La zona está llena de bares de copas y restaurantes de gran variedad. Hotel muy recomendable para vuestra corta visita al país.

LO MEJOR DEL VIAJE

* Sin duda, la ciudad en sí. Es una ciudad muy moderna, llena de rascacielos y rincones únicos. Pasear viendo rascacielos y grandes construcciones con impresionantes diseños dónde tienen su sede grandes firmas tradicionales y verte envuelto entre personas con traje y maletín y mujeres que salen de trabajar y están haciendo una copa en la zona de ocio junto con sus compañeros.

* La buena red de transportes público de la que goza Singapur y que funciona de maravilla. Desde el mismo aeropuerto hasta el alojamiento que tuvimos se puede llegar tranquilamente en transporte público y por muy poco dinero. Está todo muy bien indicado y es muy cómodo. Además, si guardas el ticket de transporte y cuando sales de las estaciones, lo vuelves a meter en la misma máquina dónde lo compraste y lo reciclas, y te devuelven la mitad del importe que te gastaste. Es genial!!

* Lo barato que es el transporte, la comida o los sitios a visitar fuera de Clark Quay y Orchard Road, como por ejemplo Litlle India, Chinatown o Arabic Street.

* Subir de noche a la Singapore Flyer, o más conocido como la Noria de Singapur. Las vistas que se tienen desde arriba son impresionantes.

* Admirar de noche e iluminada todo el skyline de Singapur desde Marina Bay, lugar dónde se celebra el Gran Premio de Fórmula 1 en septiembre de cada año.

* La limpieza en general de toda la ciudad y la tolerancia de las personas que habitan, siempre respetuosas y honestas con los demás. Os recuerdo que está perseguido por las autoridades comer chicle, fumar por la calle o tirar cosas al suelo, que está penalizado con multas de 500 SGD.

LO PEOR DEL VIAJE

* Sin duda, el excesivo calor y humedad que hace en pleno mes de agosto. Era salir del hotel y sudar sin parar a cada momento, como en la mayoría de países del sudeste asiático.

* Lo cara que es la ciudad en general, no solamente el precio de los alojamientos, sino comer y beber en las zonas de Clark Quay, Orchard Road y Marina Bay. Si no controlas un poco te puedes dejar todo el presupuesto de tus vacaciones en Singapur tranquilamente.

Con todo explicado un poco, nos vamos de visita a Singapur!!!


DÍA 1.- HONG KONG - SINGAPUR

Llegamos a Singapur a las 14:45h procedentes de Hong Kong, en un vuelo low cost de la compañía JETSTAR, comprado con 5 meses de antelación a un precio de 73 € por persona, directamente en la web de la compañía Jetstar. Compañía recomendable, aunque para vuelos low cost por Ásia mi preferida sigue siendo Air Asia, tanto por combinaciones, precios y servicios.

Pues llegamos al magnífico aeropuerto de Changi, considerado el mejor aeropuerto del mundo, y la verdad es que con todo merecimiento, porque es impresionante. Recogimos nuestro equipaje y pasamos el control de inmigración sin problema alguno. Sin salir del aeropuerto cogimos el MRT (metro) dónde todo está muy bien indicado, y cogimos la línea verde hasta la parada Outram Park, dónde hicimos transbordo a la línea lila y en un par de paradas ya estabámos en la parada dónde teníamos nuestro hotel, Clarke Quay. En total unos 30 minutos de viaje y nos costó el billete unos 15SGD. 

Cuando salimos de la estación en busca de nuestro hotel, que según mis indicaciones no estaba a mucho más de 5 minutos caminando, y con un sol de justícia a esas horas de la tarde, no había manera de encontrarlo. Mirábamos y preguntábamos a la gente y no había manera que a nadie le sonara el dichoso hotel, hasta que al final un chico súper amable cogió su móvil, llamó al hotel que tenía en mi reserva, y en 30 segundos ya estábamos haciendo el check in. El hotel queda un poco escondido al lado de otros de más categoría, pero este es muy recomendable por calidad / precio. Siempre hay gente dispuesta a ayudarte desinteresadamente, y en general en Singapur es así.

El hotel escogido fue el Robertson Quay, un 3 estrellas bastante decente que reservé a través de su web meses atrás a razón de 60 € la habitación doble, desayuno incluido, wifi y lo más importante, tenía piscina para cuando llegaras por la tarde de las visitas, darte un chapuzón después de toda la calor del día.

Aunque lo mejor del hotel es su ubicación, en Clarke Quay, zona de ocio y restaurantes a doquier, y algo muy importante también, de camino había un 7 Eleven, que es una cadena de tiendas de Ásia dónde permanecen abiertas 24 horas al día y puedes encontrar de todo. Hay otras cadenas hoteleras cercanas, como los Novotel y que tan buena recomendaciones tenía de mis amigos Eze y Mónica, pero la habitación no bajaba de 120 €.

Una vez dejado el equipaje en la habitación y habernos duchado, salimos en busca del primer contacto con la ciudad, que hacía ya unos cuántos que tenía ganas de visitar, sobretodo cuando en septiembre siempre miraba el Gran Premio de Fórmula 1 en el circuito urbano y nocturno de Singapur, y siempre me decía a mi mismo que algún día tenía que acabar ahí. A veces los sueños se hacen realidad solamente se trata de perseguirlos.

Estuvimos paseando por la zona de Clarke Quay, que es toda una avenida paralela al río llena de restaurantes, terracitas para cenar y bares de copas, dónde se puede ver a toda la gente "guapa" de la ciudad tomándose una copa después de salir de trabajar. Es una zona muy animada y dónde todo el mundo va a su rollo.





Como el hambre ya apretaba decidimos pararnos en una de las terracitas a cenar, de los muchos restaurantes que habían creo que escogimos el peor, era un restaurante español que se llamaba "TAPA'S". El sitio era genial, junto al lado del río con un ambiente muy bonito, pero todos cenaron menos yo, y es que después de pedirle mi plato ocho veces a la empanada de la camarera, que estaba más pendiente que no se le cayera las pestiñas postizas que de sus clientes, dos horas después me dice que no se ha acordado de pedir mi plato, y que tardarían unos 40 minutos más.

Así que desesperado y con medio litro de cerveza más en mi estómago, le dije que ya no lo quería, eran ya las 23h de la noche y no me apetecía esperar más, así que yo me fui sin cenar de allí y pusimos rumbo a City Hall dando un paseo nocturno por Esplanade Drive.

La verdad es que es un paseo muy agradable y Singapur de noche e iluminada es impresionante, la lástima es la humedad que hace a cualquier hora que hace que estés sudando a cada momento.





Después de estar un rato contemplando todo el skyline de la ciudad, desistimos de ir hasta la zona de Marina Bay, ya que estabamos un poco cansados y todavía teníamos dos días enteros en el país para poder visitarlo en otro momento, así que deshicimos nuestros pasos hasta nuestro hotel, y sin cenar me metí una duchita y a la cama, que al día siguiente queríamos explorar Singapur más a fondo.

DÍA 2.- SINGAPUR

Hoy el día empezaba pronto, como de costumbre cuando viajo. Después de un gran desayuno en el hotel, pusimos rumbo a conocer la ciudad y sobretodo, sus diferentes barrios. Solamente salir de la zona de Clarke Quay nos fuimos hacia Chinatown, un encantador barrio pero nada comparable con el de San Francisco o Nueva York, por ejemplo. La primera visita que hicimos fue al templo hindú de Sri Mariamman, si lo habeis leído bien, un templo hindú en el barrio chino de Singapur, eso dice mucho de la diversidad cultural del país y de la tolerancia y respeto que se tienen entre ellos.

Después de descalzarme como es costumbre, entré a visitarlo y pude observar a los hindúes rezando y haciendo pujas, con ese olor a incienso que tanto me gusta y que caracteriza al continente asiático. Yo una vez más me uní al grupo e hice una puja a Ganesh, diosa hindú de la fortuna y la suerte con cabeza de elefante y cuerpo de persona y que es mi favorita desde que la pude descubrir por primera vez en mi viaje a India y Nepal.






Después de la visita del templo fuimos paseando por el barrio, cruzando varios mercados de alimentación hasta llegar al mercado de ropa que se encuentra justo al lado de la parada de metro de Chinatown, dónde estuvimos dando una vuelta y comprando algunos regalos para amigos y familia.





Una vez visitado todo el barrio cogimos el metro allí mismo con dirección Little India, mi barrio favorito. Las personas que me conocen saben que soy un adicto a Asia, pero sobretodo a la cultura hindú y japonesa.

Estuvimos visitando Little India, que son unas calles llenas de comercios, sobretodo de alimentación y joyerías. Así hasta que nos dió la hora de comer, y evidentemente, comimos en Little India. Para mis amigos Francis y Mónica era la primera vez que tenían la oportunidad de probar la comida hindú, y al principio iban un poco perdidos porque no sabían si les iba a gustar, pero debo decir que les gustó mucho e incluso han vuelto a repetir la experiencia en algún restaurante por Barcelona.

Pedimos un poco de todo para que lo probaran, pero lo que más triunfó fueron las pakhoras, las samosas, el chicken tandoori y sobretodo el cheese naan (las famosas tortitas de pan). No hace falta decir que yo disfruté como un enano de la experiencia gastronómica, junto a mi Kingfisher de litro fresquita que entraba como si fuera agua, y con la agradable compañía del dueño del local, que era de Goa (Sur de la India) y que se había instalado en Singapur en busca de un futuro mejor. La comida fue genial, y casi me atrevería a decir que personalmente fue la mejor de todo el viaje.






Después de comer hicimos una visita rápida por la zona de Arabic Street, y volvimos a Little India porque el día anterior cuando llegamos a Singapur se me rompió la maleta, y aproveché para comprarme una nueva en una tienda que encontré, y que estaba muy bien de precio. Sin regatear mucho me la dejó por 40 €. Después de 3 años y unos cuántos viajes largos, todavía la tengo nuevecita y me da muy buen servicio. Para quien le interese la tienda se llama HARMIT BROTHERS y está en 96, Serangoon Road en el barrio de Little India.

Después de las compras volvimos a coger el metro para volver al hotel, ya que hacía mucha calor y queríamos descansar un poco, así que en cuánto llegamos aprovechamos para estar un par de horas en la piscina del hotel bien fresquitos, y cuando se fuera el sol aprovecharíamos para seguir visitando la ciudad.

Después de la tarde relajado en la piscina, y una vez duchados y cambiados, nos fuimos a visitar el resto de la ciudad, pero esta vez de noche e iluminada, que gana muchísimo más. Aparte de visitar el City Hall y la bahía, estuvimos visitando The Esplanade y sobretodo, la zona de Marina Bay, que es impresionante!!





Después de este bonito paseo noturno, volvimos a la zona de Clarke Quay para buscar un sitio para cenar. Como no teníamos reserva en ningún sitio y la mayoría estaban llenos, al final acabamos en un restaurante cerquita de nuestro hotel dónde cenamos genial y bastante bien de precio.

Cuando acabamos ya nos recogimos que el día había sido largo y al día siguiente todavía nos quedaban muchas cosas por hacer y visitar.

DÍA 3.- SINGAPUR

Después de madrugar y meternos otro homenaje con el desayuno del hotel, pusimos rumbo a nuestro último día entero en Singapur. En principio es el que presentaba más dudas, ya que unos queríamos visitar la Isla de Sentosa, y otros queríamos visitar el Zoo de Singapur, que dicen que es de los más espectaculares del mundo.

La verdad es que a mi me daba exactamente igual porque soy una persona que me adapto a cualquier situación, pero a mi amiga Mónica le hacía especial ilusión visitar el Zoo incluso me lo comentó cuando estabamos preparando el viaje, así que no hubo discusión posible, íbamos a tener la mañana ocupada visitando el Zoo, y la verdad es que no nos arrepentimos de la elección porque vale muchísimo la pena.

Para llegar al Zoo en transporte público desde dónde estabamos es tan fácil como coger el metro en Clarke Quay, hacer transbordo en dos paradas que es Dhoby Ghaut y enlazar con la línea roja hasta llegar a la parada Ang Mo Kio. Allí bajarnos en la estación de autobuses que está en la misma estación de metro, coger un bus que en 15 minutos te deja en la puerta del Zoo. Y para volver es exactamente lo mismo, no tiene complicación alguna.

Hay varios precios para entrar al Zoo, todo depende de los gustos del viajero. Yo personalmente cogí la entrada normal, que te da derecho a visitar todas las instalaciones, y pagué 29 SGD, unos 14 € al cambio). Dentro del Parque puedes ver todo tipo de animales, aunque el que más me gustó y me impresionó fueron los dragones de Komodo, que espero poder visitarlos algún día en Indonesia. La verdad es que la experiencia fue muy buena y la visita me gustó mucho.











Estuvimos hasta el mediodía visitando todo tipo de animales, y a la hora de comer fuimos a uno de los restaurantes del mismo parque, no valió mucho la pena pero almenos pudimos llevarnos algo a la boca hasta la hora de cenar.

Al salir del Zoo hicimos la misma ruta hasta nuestro hotel, bus en la puerta y metro, y caminar un poco hasta nuestro hotel. Nos duchamos y nos cambiamos, y nos dirigimos hacia Marina Bay, dónde teníamos comprado los tickets para subirnos en la Noria de Singapur. Por el camino íbamos viendo cosas que nos habíamos dejado por ver en los días anteriores, y como era nuestra última noche en Singapur aprovechamos para visitar lo máximo posible.







Después de este agradable paseo, llegamos a Marina Bay, dónde vimos que ya habían empezado los preparativos para montar el circuito urbano de la Fórmula 1 que se realizaría un mes después.




Finalmente llegamos hasta la Noria, dónde teníamos que recoger los tickets que había comprado previamente a través de la página web Singapore Flyer un mes antes. Simplemente enseñando en la taquilla la confirmación de compra y presentando el pasaporte, nos dieron las entradas para el viaje de las 19:00h, así podíamos contemplar Singapur desde las alturas tanto de día como de noche.

El precio de la entrada es de 26.50 SGD y es una experiencia muy recomendable.








Después de esta experiencia tan recomendable que dura unos 30 minutos, nos fuimos caminando hacia la zona de Clarke Quay despidiendonos de todos los lugares visitados, ya que no volveríamos a pasar más por esta zona.

Aprovechamos para cenar en una terracita de un restaurante asiático, pero esta vez no acertamos, ya que la comida no estaba muy buena que digamos y encima nos metieron un buen sablazo. Después de cenar fuimos paseando hacia nuestro hotel, y a una hora prudente nos recogimos definitivamente ya que había que volver a recoger todo y hacer de nuevo el equipaje, que mañana después de desayunar y pagar la cuenta del hotel nos ibamos al aeropuerto de Singapur para coger un vuelo con destino Kuala Lumpur.

Han sido tres días maravillosos, Singapur bien vale una visita o un stopover en el camino, quizá con tres días solamente llega para hacerte una idea de la ciudad, pero nosotros a base de madrugar y aprovechar el máximo el tiempo nos ha dado para visitar lo más importante del país y pienso que lo hemos aprovechado muy bien.

Es un país que me ha gustado muchísimo y tengo el presentimiento que volveré muy pronto para acabar de visitar el resto, mientras tanto me conformaré seguir visitándola por la tele durante la retransmisión del Gran Premio de Fórmula 1, como lo había hecho hasta entonces.

Hasta pronto, Singapur!!!


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