1 de julio de 2014

ISLANDIA



Islandia, más conocida como la Tierra del Fuego y del Hielo, es el país más septentrional del mundo, con una naturaleza salvaje y el paraíso para lo más amantes del senderismo.

Os propongo un roadtrip por todo el país, recorriendo impresionantes parajes naturales de infinita belleza por algo más de 3.700 kms. recorridos que difícilmente podrás olvidar.


FICHA TÉCNICA DEL VIAJE

FECHA: Abril 2.014

DÍAS: 12

DOCUMENTACIÓN NECESARIA

DNI

Pasaporte con mínimo 6 meses de validez, aunque para ciudadanos de la Unión Europea no hace falta.

OTROS DATOS DE INTERÉS

IDIOMA: Se habla el islandés, aunque al ser un país tan desarrollado que hablan perfectamente el inglés en cualquier lugar.

MONEDA: La moneda es la Korona Islandesa (ISK). 1 € = 154 ISK aproximadamente.

TARJETAS: Se acepta el pago con tarjetas en cualquier lugar y es lo más práctico. No hay problemas para sacar dinero en cajeros automáticos.

GUIA DE VIAJE: Como siempre, la guía de viajes será la nueva guía de Islandia de Lonely Planet, y como complemento, la Guia Rother de senderismo de Islandia.

TELEFONO: Hay cobertura de teléfono prácticamente en todo el país, aunque conviene tener contratado el roaming.

INTERNET: Prácticamente en cualquier lugar hay locales para conectarse y en la mayoría de alojamientos disponen de wifi gratuito.

SEGURIDAD: País 100% seguro, aunque siempre hay que ir con precaución y con sentido común, pero es el país más seguro que he visitado hasta la fecha, junto con Japón.

VACUNAS: No hay ninguna vacuna obligatoria.

ELECTRICIDAD: El voltaje es de 230 V y no hace falta adaptador para los enchufes.

DIFERENCIA HORARIA: - 2 horas respecto a España.

RELIGIÓN: Mayoritariamente católicos.

PRESUPUESTO DEL VIAJE

DESGLOSE DEL PRESUPUESTO                                                  IMPORTE

VUELO Manchester - Reikjavik - Londres con Easyjet                  189,00 €

Coche Alquiler                                                                               175,00 €

ALOJAMIENTO                                                                               465,00 €

GASOLINA                                                                                     103,34 €

OTROS (Comidas, Compras, Gastos Personales,...)                          620,89 €

Total Presupuesto por Persona                                              1.553,23 €

EL ITINERARIO DEL VIAJE



DÍA 1.-   MANCHESTER - REYKJAVIK
DÍA 2.-   REYKJAVIK - SELFOSS
DÍA 3.-   SELFOSS - VIK
DÍA 4.-   VIK - HÖFN
DÍA 5.-   HÖFN - EGILSSTADIR
DÍA 6.-   EGILSSTADIR - LAUGAR
DÍA 7.-   LAUGAR
DÍA 8.-   LAUGAR
DÍA 9.-   LAUGAR - VARMAHLID
DÍA 10.- VARMAHLID - GRUNDARFJORDUR
DÍA 11.- GRUNDARFJORDUR - BORGARNES
DÍA 12.- BORGARNES - REYKJAVIK
DÍA 13.- REYKJAVIK - LONDRES

De todas formas, quién quiera ver detalladamente la ruta que hicimos y todo lo que se puede visitar en Islandia con su correspondiente descripción, podeis meteros en el siguiente enlace que elaboré durante la preparación de mi viaje, y que os puede ser de gran ayuda.

https://mapsengine.google.com/map/edit?mid=zp0PYtxUBSNA.kFUzxv6WS-fo

TRANSPORTE



















Coche de alquiler Ford Focus Estate, entregado prácticamente a estrenar con 63 kms, kilometraje ilimitado, seguro con cobertura parcial de colisión, seguro antirrobo y franquicia por daños. Contratado por 12 días a través de rentalcars (www.ealquilerdecoches.com) a través del proveidor Thrifty. Recogida y entrega en el aeropuerto de Keflavik.

No solamente hemos recorrido la N1 o la Ring Road, sino que hemos conducido por carreteras interiores de tierra y nieve sin ningún problema. Por las carreteras que empiecen por F, no se puede circular con turismos. En total nos costó 686 €, que para los precios que se barajan en Islandia, es de los más económicos. Si solamente vais a recorrer Islandia por la carretera N1, recomiendo alquilar solamente un turismo y no un todoterreno 4x4.

En total hicimos 3.730 kilómetros en 12 días, y el coche fue de maravilla y estaba muy bien equipado, y con un maletero muy amplio para llevar el equipaje de 4 personas y las compras diarias que hacíamos en los supermercados.

De rentalcars poco que decir, ya contraté con ellos en mi roadtrip por la Costa Oeste de Usa, y he quedado satisfecho siempre, a pesar de los comentarios negativos que he podido leer. Por mi experiencia, es una empresa muy seria y totalmente recomendable.

Muy importante. Para viajeros españoles o que pertenezcan a algún país de la Unión Europea, no hace falta tramitar el Carnet de Conducir Internacional para conducir por Islandia, ya que con el Permiso de Conducir de tu país (siempre y cuando esté en vigor), ya es suficiente.

Referente al tema de las gasolineras, informaros que siempre os la tendréis que servir vosotros mismos, ya que ellos no sirven. Las mejores gasolineras son las N1 (de color rojo, como si fuera el símbolo de Cepsa para nosotros), ya que tienes la opción en el teclado de seleccionar el idioma en español, y podeis pagar dentro de la tienda al trabajador si hubiera en ese momento.

En el resto de gasolineras no tendréis la opción del idioma español, y solamente tendréis dos opciones en islandés: el botón de la izquierda para poner el importe exacto de gasolina que queráis, o el botón derecho, que es la opción de llenar el depósito por la capacidad que le falte al depósito, así que esta segunda opción es la mejor. En cuánto al pago, solamente se admite tarjetas de crédito y es posible que al ver los movimientos bancarios en vuestra cuenta os encontréis dos cargos por el mismo concepto, pero no os preocupeis porque al cabo de unos días te lo regularizan y desaparece uno de los dos cargos.

Parece complicado pero es muy fácil poner gasolina en Islandia, solamente hay que tener en cuenta que tienes que servírtela tú mismo y no esperar a nadie que venga a ponerla por ti, y es que en Islandia te puedes encontrar una gasolinera que parece abandonada en cualquier punto del país y te puede sacar de algún apuro. Mi recomendación es que no esperéis a repostar por debajo del cuarto del depósito para no tener ninguna sorpresa desagradable.

ALOJAMIENTO



* Reikjavik: Reikjavik4You Apartments. Reservado a través de la web de Booking. Es un céntrico apartamento de dos habitaciones dobles, amplio comedor, cocina totalmente equipada y wifi disponible. Parking privado en el mismo edificio. El precio fue de 170 € en total ( 42 € por persona) y estuvimos muy cómodos, de los mejores alojamientos del viaje. Muy Recomendable.

* Selfoss: Gesthus Selfoss. Alojamiento reservado desde España a través de la web de Booking. Son pequeños bungalows totalmente equipados en una zona tranquila del pueblo de Selfoss, ideal después de visitar el Círculo Dorado. El precio fue de 51 € en total por bungalow, sin desayuno y estuvimos muy cómodos. Recomendable por su calidad/precio.

* Vík: Like Vík Guesthouse. Reservado a través de la web de Booking, a un importe de 90 € la habitación doble, wifi y desayuno incluido. Habitaciones grandes, tuvimos toda la casa para nosotros solos, y la dueña fue muy amable. Quizá el desayuno muy poco variado y escaso. Recomendable.

* Höfn: Skyjaborg Apartments. Reservado a través de la web de Booking. Es un céntrico apartamento de tres habitaciones dobles, amplio comedor, cocina totalmente equipada y wifi disponible. El precio fue de 165 € en total ( 41 € por persona) y estuvimos muy cómodos, de los mejores alojamientos del viaje. Nos costó un poco encontrarlo pero nos esperaron pacientemente. Muy Recomendable.

* Eggilstadir: Gistihu Olgú B&B. Reservado a través de la web de Booking por un importe de 65 € la habitación doble, wifi pero sin desayuno incluido. Habitaciones grandes, tuvimos casi toda la casa para nosotros solos, y la dueña fue muy amable. Muy Recomendable.

* Laugar: Einishus Cottages. Reservado a través de la web de Booking. Son 4 cabañas de madera en plena naturaleza, y cada cabaña disponía de tres habitaciones dobles, amplio comedor, cocina totalmente equipada, barbacoa y lo mejor, su jacuzzi, pero no disponen de wifi, por lo que la tranquilidad todavía es mayor para desconectar de todo. El precio fue de 450 € en total por 3 noches ( 112,50 € por persona) y estuvimos muy cómodos, quizá el mejor alojamiento del viaje. Muy Recomendable.

* Varmahlid: Hestasport Cottages. Reservado a través de la web de Booking. Son también varias cabañas de madera en plena naturaleza, y cada cabaña disponía de dos habitaciones dobles, amplio comedor, cocina totalmente equipada, wifi y lo mejor fue su jacuzzi de piedra natural al aire libre. El precio fue de 160 € en total ( 40 € por persona) y estuvimos muy cómodos. Los dueños fueron extremadamente amables con nosotros. Muy Recomendable. 

* Grundarfjordur: Hotel Framnes. Reservado a través de la web de Booking por un importe de 105 € la habitación doble, wifi y desayuno incluido. Habitaciones normales y sin grandes lujos. Fue el único hotel que pisamos en todo Islandia. Personal amable pero muy caro para lo que ofrecen. Recomendable sin más.

* Bogarnes: Borgarnes B&B. Reservado a través de la web de Booking por un importe de 83 € la habitación doble, wifi y desayuno incluido. Habitaciones normales pero estuvimos muy cómodos, con vistas al lago. Personal súper simpático y bromista, y disponen de un buen desayuno. Recomendable.

* Reikjavik: Downtown Reikjavik Apartments. Reservado a través de la web de Booking. Es un céntrico apartamento de tres habitaciones dobles, amplio comedor y cocina totalmente equipada, wifi disponible y con plaza de parking incluida. Thora, su dueña, es una mujer encantadora y que nos dio muchas facilidades para realizar el check in a nuestra llegada. El precio fue de 140 € en total ( 35 € por persona) y estuvimos muy cómodos. Personalmente fue el mejor alojamiento de todo el viaje. Muy Recomendable.

LO MEJOR DEL VIAJE

* Sin duda, la belleza del país en general, desde fiordos hasta acantilados, pasando por cascadas y géysers.

* La capital del país y punto de entrada y salida, Reikiavik, una ciudad muy pequeña y fácilmente recorrible a pie. Una de las ciudades europeas que más me han gustado.

* El Círculo Dorado, poder visitar Pingvellir, Geysir y Gullfoss. Quizá por ser las primeras del viaje, me encantaron.

* Visitar Gljúfrabúi, una cascada impresionante escondida dentro de una montaña, apenas a 100 metros de la cascada turística de Seljalandfoss, y que la mayoría de turistas no visitan por su desconocimiento.

* A diferencia de otros países, no tener que pagar tickets ni entradas para visitar los sitios más impresionantes, ya que todo se encuentra en plena naturaleza, y la verdad es que se agradece bastante.

* La amabilidad y educación de los islandeses, como buenos escandinavos no es que sean muy extrovertidos, pero son muy amables y hospitalarios, y siempre dispuestos a ayudarte en todo lo que necesites.

LO PEOR DEL VIAJE  


* No poder visitar en condiciones Dyrhólaey, ya que el temporal de viento que azotaba ese día nos impidió poder visitarlo en condiciones y realizar fotografías un poco decentes.
* No poder visitar Landmannalaugar, Askja y el volcán Kafla, y es que con tampocos días de viaje y en la época que hemos viajado, es imposible visitarlo por nuestra cuenta, y no queríamos dejarnos todo el presupuesto en una excursión organizada.

* El frio que hemos pasado durante todo el viaje, y es que a pesar de ir bien abrigados, nunca he pasado más frio en mi vida, ni siquiera en Patagonia. Las temperaturas que nos hemos encontrado han sido de 0º a 7º, aproximadamente. Una vez dejamos el norte del país, hemos encontrado mejores temperaturas e incluso nos sobraba los cortavientos en algún momento.

* Y lo peor de todo el viaje, es lo caro que resulta viajar a Islandia si no vas un poco con el freno de mano. Nosotros hemos hecho autenticos malabarismos, como volar desde Manchester en vez de Barcelona, y coger apartamentos o B&B que nos permitiera poder cocinar nosotros mismos cada noche (sopas, pasta, carnes, embutidos,...), aunque no a todos les ha parecido muy buena idea. Al final del viaje salimos algún día a cenar a restaurantes para compensar un poco, y pidiendo un plato de comida cada uno y agua del grifo, nos salía de media unos 30 € por persona como mínimo.

Y con esta introducción, nos vamos de viaje a la maravillosa y gélida Islandia!!


DÍA 1.- MANCHESTER - REYKJAVIK

Después de apenas dormir y tener que madrugar bastante, fuimos al aeropuerto de Manchester dónde debíamos coger el vuelo hacia Reikjavik previsto para las 07:00h de la mañana. El vuelo fue puntual y sin incidencias y a las 08:45h ya estábamos en el aeropuerto de Keflavik, situado a 45 kms. de Reikjavik.

Una vez recogido nuestro equipaje y después de haber cambiado algo de moneda en el aeropuerto, cogimos el shuttle de la empresa de alquiler y en dos minutos llegamos a las oficinas de la empresa Thrifty, dónde formalizamos todo el papeleo y poco después nos trajeron nuestro coche, un maravilloso Ford Focus familiar con tan sólo 63 kms. recorridos.

Nos pusimos en marcha y antes de ir a la capital, fuimos a hacer nuestra primera visita en el país, a la Península de Reykjanes, un lugar desolado entre campos de lava y dónde destacan sus fumarolas y la separación de los dos continentes, Europa y América.











Después de la visita, aprovechamos para hacer un mini picnic y desayunar con comida que traíamos de España, y es que nos fue de maravilla en muchos momentos del viaje. El tiempo empezaba a cambiar, y aparte del frio del momento (5º) hacía muchísimo viento, por lo que recomiendo irse muy bien abrigado.

Volvimos a ponernos en ruta dirección a la capital del país, Reikjavik, dónde teníamos contratado un apartamento para 4 personas en pleno centro de la ciudad. En poco más de una hora llegamos, se nota que es domingo y hace un día de perros, por lo que apenas vemos gente en la ciudad y prácticamente todo está cerrado. Hacemos el check in, y mientras las chicas van en busca de un supermercado abierto para comprar las cosas básicas del día, los chicos empezamos a preparar la comida, que hoy será macarrones.

Después de comer, nos dispusimos a visitar algo de la ciudad, y lo que no nos dé tiempo, lo dejaremos para nuestro último día de viaje, ya que también dormiremos en Reikjavik.


Cogimos el coche y nos fuimos a visitar primero el faro y después el edificio de la Perlan, que es el lugar más alejado, dónde después de visitarlo volvimos para dejar el coche aparcado en nuestra plaza de parking del apartamento, e hicimos el resto de visitas a pie, visitando entre otras cosas el Puerto Viejo, el Harpa, el Lago Tjörnin y la Hallgrímskirkja.















Mientras que las chicas estaban chafardeando en las tiendas de souvenirs, yo coincidí con un grupo de turistas de Bilbao que estaban mirando el partido de fútbol entre el Barça y el Atletic de Bilbao en una pantalla de un restaurante que estaba cerrado, pero que tenían puesta la pantalla y que daba a la calle, todo un lujo poder ver una parte del partido y sin consumir.

Sobre las 21:00h llegamos al apartamento, y después de una ducha y con el frio que había pasado durante el día, no me encontraba bien y caí ko en la cama sin cenar nada. Mañana será otro día.

DÍA 2.- REIKJAVIK - SELFOSS

Después de poder descansar toda la noche y encontrarme totalmente recuperado, desayunamos y partimos rumbo al famoso Círculo Dorado, un conjunto de atracciones turísticas compuestas por Pingvellir, Geisyr, Strokkur y Gullfoss, finalizando el día en la población de Selfoss. 



La primera parada fue al lado de la carretera para visitar Pingvallavatn, el lago más grande de todo Islandia y que en esas fechas estaba congelado, como no podía ser de otra manera.




Poco después llegamos al Parque Nacional de Pingvellir, lugar dónde se instauró el primer parlamento islandés. Allí mismo se encuentra el mirador Hakíd, desde dónde se divisa una gran panorámica de todo el valle. Bajamos por la falla de Almannagjá y fuimos a visitar la pequeña iglesia y su cementerio que allí se encuentra, y poco después iniciamos la ruta número 52 de la Guía Rother, llegando hasta la Cascada de Öxarárfoss, una ruta fácil de senderismo que os llevará máximo 2 horas entre ida y vuelta, y que os recomiendo muchísimo.







Después de ésta maravillosa visita, volvimos al centro de visitantes, recogimos el coche y nos fuimos a la siguiente parada, la zona geotermal de Geysir y su imponente Strokkur. Cuando llegamos ya había bastante gente (de momento habíamos estado visitando todo prácticamente sólos), así que aprovechamos para hacer algunas fotos y sorprendernos con sus erupciones cada 5 minutos aproximadamente, aunque decidimos que volveríamos por la tarde con menos gente.






Aprovechando que el centro de visitantes dispone de restaurante y ya es la hora de comer, aprovechamos para hacer la primera incursión en las gastronomía islandesa, y también comprobar lo caro que resulta comer en cualquier lugar de Islandia. Las chicas decidieron probar el salmón y los chicos optamos por la carne, acompañado por una cervecita. La comida estaba muy buena, pero dos trocitos de carne con una pequeña guarnición y la cerveza, nos salió por cerca de 3.000 ISK, es decir, algo más de 20 € el platito.

Después de comer partimos hacia la Catarata de Gullfoss, una de las cataratas más impresionantes del país. Aparcamos el coche, bajamos por un sendero señalizado con precaución de no caernos por la acumulación de nieve y hielo, y pudimos contemplar la maravillosa Catarata de Gullfoss toda nevada, una estampa impresionante!!












Después de deleitarnos con esta maravilla, volvimos hacia Geysir ya que nos pillaba de camino para volver al pueblo de Selfoss, dónde haríamos noche. Por el camino vimos una de las postales más famosas de Islandia, que es la de sus caballos en libertad, y cómo era la novedad del viaje, pues paramos a hacerles unas fotos y a acariciarlos, aunque ésta estampa se repetiría en muchos momentos del viaje a través de nuestra ruta, y que apenas paramos más a observarlos.




De vuelta al coche, ahora si que llegamos de nuevo a visitar Strokkur y Little Geysir, pero esta vez prácticamente sólos, y aunque hacia muchísimo frio, disfrutamos de las maravillas de las erupciones con esa tranquilidad y silencio que imperaba en aquel maravilloso lugar.  







Ya de vuelta al coche para ponernos en dirección a Selfoss, paramos a visitar Kerid, un enorme cráter rojo con un lago en el centro, y dónde pudimos visitarlo gratis porque hoy es Lunes Santo y también es festivo en Islandia.


Finalmente llegamos a la pequeña población de Selfoss, teníamos reservados dos pequeños bungalows, hicimos el check in y nos fuimos rápidamente al supermercado del pueblo a comprar provisiones, dónde llegamos por los pelos y 10 minutos antes de que cerraran, y es que en Islandia más allá de las 20h de la tarde ya está todo cerrado, en el mejor de los casos, ya que la mayoría de comercios cierran a las 18h de la tarde.

Una vez instalados en nuestros alojamientos, preparamos la cena a base de sopa calentita que entra bien con el frio que hace y un poco de carne, comentamos lo que ha deparado el día y nos vamos a descansar, que ha sido un día largo y hay que coger fuerzas para el día siguiente.

DÍA 3.- SELFOSS - VÍK




Después de desayunar y conectarnos un poquito a internet con el wifi, pagamos nuestra cuenta, damos una pequeña vuelta por el pequeño pueblo de Selfoss para hacer tiempo hasta que abran el supermercado, y compramos pan y otras necesidades para poder hacer el picnic en ruta.

Nuestra intención era poder visitar Landmannalaugar, pero las carreteras están intransitables por culpa de la nieve y con nuestro vehículo no podemos acceder al tratarse de carreteras "F", y no nos apetece pagar más de 150 € por persona por una excursión organizada. Recordad que no se puede circular por las carreteras "F" con un turismo normal, y que si te arriesgas y el coche sufre algún percance, NO queda cubierto por la compañía aseguradora y el coste de la reparación lo tiene que pagar íntegramente el usuario! De hecho, cuando firmas la documentación en la recogida del vehículo ya te lo dejan bien claro y el usuario es el único responsable.



Nos ponemos en marcha hacia la primera visita del día, la Cascada de Seljalandfoss, famosa cascada porque se puede caminar por detrás de la cortina de agua que cae a una altura de 60 metros y que prácticamente te deja empapado. Hay que tener cuidado porque el camino hacia detrás de la cascada es muy resbaladizo y con mucho barro, y se puede tener un percance fácilmente. El lugar es impresionante!!







Cuando acabamos de disfrutar de la visita de Seljalandfoss, recorrimos andando unos 300 metros a la derecha y llegamos a las desconocidas Cataratas de Gljúfurárfoss, que son las más impresionantes que hemos podido visitar en Islandia.

Digo desconocidas porque apenas salen en los folletos turísticos y la gente desconocen su existencia, ya que cuando visitan Seljalandfoss se dan media vuelta y obvian la visita a estas impresionantes cataratas, que se encuentran escondidas tras un estrecho cañón por dónde pasa el rio, y para llegar hacia el interior hay dos opciones: o descalzarse y meter los pies en el agua (que nosotros no hicimos porque el agua estaba congelada), o bien tener equilibrio e ir sorteando las pequeñas piedras que vas encontrando en su interior en forma de caminito, y en la que si fallas o te desequilibras, puedes mojarte hasta casi las rodillas. Por suerte nosotros no fallamos y conseguimos llegar hacia su interior absolutamente solos, ya que nadie más sabía de su existencia.







Después de disfrutar como enanos y con un subidón de adrenalina encima, fuimos al parking de Seljalandfoss a buscar el coche, y lo llevamos hasta un pequeño aparcamiento casi enfrente de Gljúfurárfoss, dónde vimos una pequeña mesa para hacer el picnic y allí decidimos comer, todo un lujazo hacerlo allí en solitario y con el único sonido del agua de la cascada cayendo.




Después de comer partimos de nuevo a la Ring Road, y en poco rato llegamos a la pequeña población de Skógar, dónde está ubicada las Cataratas de Skógafoss con una caída de agua de 62 metros. En un lateral hay unas empinadas escaleras que te lleva hacia la base de la cascada con un pequeño mirador, con unas vistas impresionantes. Personalmente, es de las visitas que más he disfrutado y más me ha gustado de todo el viaje a Islandia.











Después de disfrutar de esta autentica maravilla de la naturaleza en estado puro, visitamos unas casitas con tejado de turba que había al lado del museu de Skógar, al cual no llegamos a entrar, y nos fuimos dirección a Vík, dónde hoy tenemos nuestro alojamiento y dónde tenemos que llegar antes de las 19:30h para coger las llaves, tal y cómo había quedado con su dueña.

Una vez que llegamos, charlamos un rato con su amable dueña y dejamos todo el equipaje, y nos fuimos a visitar los acantilados de Dyrhólaey y la playa de Reynisfjara, pero por más que lo intentamos, entre la lluvia, el frio y el fuerte viento huracanado que nos empujaba fue imposible poder visitarla en condiciones y hacer fotos decentes.






Como era insoportable estar allí en aquellas pésimas condiciones, decidimos dejar la visita para el día siguiente por la mañana con más calma, y aprovechando que todavía hay luz, cogimos el coche y nos dirigimos hacia el glaciar Mýrdalsjökull, el cuarto campo de hielo más grande todo Islandia. Aparcamos el coche e hicimos una pequeña ruta de senderismo, bajo un frio invernal.






Después de poco más de una hora de ruta, volvemos hacia Vík, preguntamos en un par de restaurantes si podemos cenar y nos dicen que la cocina ya está cerrada, y con resignación nos vamos para nuestro B&B, dónde improvisamos una pequeña cena de supervivencia con pan y embutido que llevamos, y que nos sabe a gloria.

Aprovechamos el wifi para enviar algunas fotos y mensajes a nuestros amigos, y nos vamos a dormir, que mañana nos espera otro día muy largo.

DÍA 4.- VÍK - HÖFN



Después del desayuno que nos preparó la Sra. Hrönn, pagamos nuestra cuenta y aprovechando que el tiempo estaba más despejado, fuimos a hacer las visitas del acantilado de Dyrhólaey y la playa de Reynisfjara que no pudimos hacer en condiciones la tarde anterior.







Después de la visita pusimos rumbo al Parque Nacional de Skaftafell, dónde la intención era hacer una excursión en grampones sobre el hielo con la empresa Glacier Guides por un importe de 7.500 ISK, pero yo ya tuve esa experiencia en Patagonia cuando visité el maravilloso Perito Moreno y no me apetecía repetir, y mis compañeros tampoco quisieron hacer el tour, así que nos fuimos al cercano Gígjukvist para hacer un pequeño trekking por libre, contemplando su belleza.














Antes de marcharnos, retrocedimos un poco para visitar Vatnajökulspjódgardur, dónde queríamos visitar las cascadas de Hundafoss, y sobretodo, la famosa cascada de Svartifoss. Finalmente, nos decidimos por la Ruta 12 de la Guía Rother, y el tiempo que empleamos fue de 2 horas entre la ida y la vuelta, y es que el principio de la ruta es ascendente y a mi me costó un poco coger el ritmo. 

La poca gente que vimos en el camino llega hasta un pequeño mirador pasado la cascada de Hundafoss desde dónde se divisa Svartifoss a lo lejos, y se vuelven. Nosotros llegamos hasta la misma base de Svartifoss, literalmente cascada negra, y es famosa por sus columnas de basalto. La verdad es que el esfuerzo realizado para llegar hasta allí tiene su recompensa, y más si las tienes para nosotros solitos.









Después de un rato allí descansando y disfrutando de esta maravilla, llegaron dos chicas viajeras y las dejamos allí que disfrutaran, y nosotros volvimos al punto de inicio por el camino inverso por el que llegamos, aunque las vistas no son muy diferentes, así que podeis tomar la dirección que queráis.

Cuando llegamos al parking, aprovechamos las mesas y sillas que tienen allí para comer y nos hicimos nuestro picnic habitual, y ya nos fuimos comidos hacia nuestro siguiente destino, el maravilloso lago glaciar de Jökulsárlón.
























Después de pasar tanto frio visitando los glaciares, nos pusimos en marcha hacia Höfn, dónde haríamos noche. Nos costó un poco encontrar nuestro apartamento y tuve que preguntar en una gasolinera, dónde muy amablemente me indicaron cómo llegar. Finalmente llegamos y allí nos estaba esperando la dueña pacientemente, dónde nos explicó el funcionamiento de todo, le pagamos y dejamos todo nuestro equipaje.

Preparamos la cena, esta vez  a base de sopa caliente y carne que tanto nos apetecía, estuvimos un rato haciendo sobremesa y nos fuimos a dormir, que el día había sido muy largo y cansado.

DÍA 5.- HÖFN - EGILSSTADIR



Después del desayuno y haber llenado de nuevo el depósito de gasolina del coche, hoy nos vamos hacia Eggilstadir, y en ruta atravesaremos todos los Fiordos del Este.

La primera visita que hacemos será en Kirkjubaejarklaustur para visitar el Kirkugólf, que no es otra cosa que un suelo empredrado con columnas de basalto y que anteriormente era una iglesia. Después de la breve visita, empezamos a recorrer los Fiordos, lástima que la inmensa niebla no nos dejó disfrutar del paisaje, aunque recorrerla es impresionante.

La próxima parada la hicimos en el pueblo de Djúpivogur, dónde paramos a estirar las piernas, dar una vuelta por su pequeño puerto pesquero y hacer la compra del día en el supermercado que abrían a las 10h.













Después de horas conduciendo por esta impresionante carretera y parando para hacer fotos, llegamos al pequeño pueblo de Verslun, dónde aprovechamos para comer en el único restaurante del pueblo y quee recomendado en la Lonely Planet, el Brekkan. Es un pequeño bar, con tienda y supermercado al mismo tiempo, y que dadas las horas que eran (15h de la tarde) decidimos quedarnos. La especialidad de la casa son las hamburguesas, pero resultaron ser congeladas y no muy buenas. Salimos por unos 2.000 ISK por cabeza, y aunque no recomiendo el lugar, puede ser un buen sitio para hacer una parada o salir de un aprieto.

A media tarde llegamos a Egilsstadir, una población importante con todo tipo de servicios, dejamos el equipaje en nuestro maravilloso B&B y pagamos la cuenta, y volvimos a coger el coche para visitar uno de los pueblos con más encanto de Islandia y que a mi personalmente me hacia más ilusión, Seidisfjördur, muy conocida porque desde aquí parten los ferries hacia Dinamarca y las Islas Feroe.






Después de visitar este bonito pueblo, volvimos hacia Egilsstadir, aunque por el camino vistamos una cascada a pie de carretera que no puedo decir nombre porque no he podido situarla en ningún sitio, y las chicas aprovecharon para jugar con la nieve y sacar su espíritu más infantil.








Llegamos a Egilsstadir, dimos una vuelta por el pueblo que parece interesante, y entramos en una cafetería, dónde hicimos una merienda-cena a base de café con leche y un trozo de tarta, y es que apetece meterse algo caliente con el frio que pasamos cada día.




  

Finalmente, pasadas las 23h de la noche, y a plena luz del día todavía, volvimos al B&B a descansar, que mañana también nos espera un día muy agotador.

DÍA 6.- EGILSSTADIR - LAUGAR



Después de desayunar, y volver a llenar el depósito de gasolina, nos ponemos en ruta ya que hoy va a ser un día muy largo y bien aprovechado.

La primera visita del día será por los Bosques de Hallormsstadur, dónde realizamos la ruta 16 de la Guía Rother, aunque no la realizaremos al completo, ya que son 2 horas y vamos un poco pillados de tiempo.






Después de una hora de senderismo, nos damos media vuelta hacia dónde teníamos aparcado el coche, y ponemos rumbo a Hengifoss, al lado del lago Lögurinn, dónde realizaremos la ruta 18 de la Guía Rother sobre esta maravillosa cascada entre paredes rocosas y columnas de basalto.















Una vez llegamos que llegamos a Hengifoss, coincidimos con un grupito de madrileños que se fueron poco después de nosotros llegar, dónde aprovechamos para hacer fotos tranquilamente y disfrutar del momento. Al cabo de un rato, deshicimos nuestros pasos para el camino de vuelta al coche. En total nos ha llevado cerca de 3 horas hacer toda la ruta, que la recomiendo muchísimo, aunque hay tramos que son un poquito duros.

Cogimos el coche con la idea de ir a comer a un restaurante que salía en la Lonely, pero cuando llegamos estaba todo cerrado, y tenía pinta que solamente abrieran en temporada alta.






Volvimos al coche y pusimos rumbo de nuevo hacia Egilsstadir, esta vez por la otra parte del lago Lögurinn, y aprovechamos que ya estaba todo abierto en el pueblo para ir al supermercado y hacer la compra para los próximos 3 días, ya que íbamos a estar alojados en una cabaña bastante apartada del mundanal ruido, y disponíamos hasta de barbacoa.

Recomiendo mucho la cadena de supermercados Bonus (la del cerdito), ya que dentro de lo que cabe, es algo más barato que el resto de cadenas de supermercados de Islandia.




Después de realizar la compra, nos pusimos en marcha hacia el Lago Myvatn, y hacia Laugar, pequeña población dónde nos íbamos a alojar esta noche.

La verdad es que la conducción fue un poco pesada y aburrida, ya que son muchos kms. y el paisaje es todo árido, desertico y nevado, y apenas nos cruzamos con ningún coche.

Unas horas después, cogimos el desvio por la 862 para llegar a Detifoss, unas impresionantes cascadas junto a las de Selfoss. La intención era coger la carretera 864, pero estaba cortada por la nieve, aunque por la 862 pudimos llegar sin problemas. Dejamos el coche en el aparcamiento, y empezamos la ruta a pie de 1 km. hacia Detifoss, dónde la nieve nos llegaba por las rodillas.












La verdad es que Detifoss es impresionante, lástima que la carretera 864 estuviera cortada y no pudiéramos cruzar al otro lado pero tener mejores vistas.

Después de las fotos de rigor, hicimos una visita express a Selfoss, y fuimos a buscar el coche y salir para Laugar, ya que el dueño nos esperaba hasta las 19:30h para entregarnos las llaves y el tiempo se nos tiraba encima. Por el camino estuvimos parados porque estaban haciendo el rodaje de una película (se veian motos de nieve y camiones por todos lados), y tuvimos que rodear el Lago Myvatn para finalmente llegar a Laugar, un pequeño pueblo con 4 casas y una gasolinera en medio de la nada.

Hicimos el check in y pagamos la cuenta, y como en la mayoría de los alojamientos que hemos estado, ya no hemos vuelto a ver a los dueños en toda la estancia.

Dejamos el equipaje en la impresionante cabaña, preparamos una barbacoa de carne para cenar, y cuando recogimos nos metimos en el jacuzzi exterior que teníamos, con la ilusión de poder observar las auroras boreales. La sensación de estar metido en un jacuzzi con agua caliente en el exterior y que fuera del jacuzzi estuviéramos rondando los 2º de temperatura, con una cerveza bien fresquita en la mano, es genial!!


  



Sobre las 23:30h de la noche, nos retiramos a descansar con un ojo abierto por si se deban las circunstancias de poder observar famosas auroras boreales.

DÍA 7.- LAUGAR - LAGO MÝVATN - LAUGAR



Después de un abundante desayuno casero preparado por nosotros mismos, único equipaje del día que es nuestro bañador, cogimos el coche y nos fuimos a explorar todo lo que pudimos.

La primera parada fue a una pequeña iglesia que había en un pueblo cercano, dónde entramos un momento a visitarla en solitario. Al salir fuimos hacia un pequeño faro dónde había caballos salvajes en libertad y estuvimos un rato allí observándolos.









La siguiente parada era visitar el Cañón de Asbyrgi y los cráteres de Raudhólar, y realizar las rutas 26 y 27 de la Guia Rother, pero el estado de las carreteras eran imposibles y antes de tener cualquier percance decidimos resignarnos y buscar otras alternativas.









Fuimos recorriendo el Lago Myvatn hasta parar en Gjástykki, una zona de fallas y campos de lava al norte del Krafla, dónde hicimos un pequeño trekking por unos senderos señalizados.






Después de la breve visita, nuestra siguiente parada fue visitar Dimmuborgir, el Krafla y el Volcán Viti, pero nos fue imposible por sus intransitadas carreteras. Como no todo podía salirnos mal hoy, finalmente acabamos en Höfdi, dónde visitamos su zona boscosa de lava hasta llegar a Kálfaströnd (pilares de lava) que dicen que fueron pequeños elfos.






La visita nos llevó poco más de una hora y nos gustó mucho. De aquí pusimos rumbo al volcán Hverfell, un cráter de 463 metros de altura, y que se puede ascender a través de un sendero un poquito duro pero que tranquilamente se puede hacer sin problemas.




Después de la ascensión y posterior descenso del Hverfell, fuimos a visitar Grjótagjá, una gran fisura con una cueva interior llena de agua que está a unos 45º de temperatura, y que es muy curiosa de visitar. Incluso cuando nos íbamos, un valiente turista anciano francés se metió dentro y se bañó en pelota picada, y nos decía que la temperatura estaba ideal para un baño, aunque nosotros no lo probamos.



Como ya era la hora de comer, esta vez decidimos ir al restaurante y descansar un poco de tantos picnics por el camino, y ojeando la Lonely llegamos a la conclusión de ir a comer al restaurante Vogafjós (La Vaquería), situado a poco más de 2 kms. de Reykjhalid, una enorme vaca pintada a pie de carretera y una pequeña granja justo al lado de la entrada al restaurante.











La verdad es que comimos muy bien y esta todo muy rico, pero por un plato único y una coca cola salimos a casi 40 € cada uno, es lo que tiene comer en Islandia. No nos gustó el detalle que tuvieron cuando le preguntamos por el wifi y nos lo quisieron cobrar aparte después de dejar una cuenta de más de 150 €, cosa que finalmente no contratamos.

Después de comer y para bajar un poco la comida, nos fuimos a visitar la zona geotermal de Hverir y sus campos de lava, realmente impresionante aunque por momentos costaba de respirar.














Poco después ya pusimos dirección a Jardbodin o baños naturales de Myvatn, conocidas como la Laguna Azul del Norte, dónde pasaríamos toda la tarde relajándonos. La entrada nos costó 2.800 ISK (unos 18 €), y aunque son más pequeñas y con menos gente que la Blue Lagoon, yo la recomiendo mucho más. Allí estuve entablando conversación con otros viajeros y gente local, aunque el tema estrella fue la crisis que estamos pasando en nuestro país y cómo lograron salir ellos.










Sobre las 21:00h de la noche salimos de allí súper relajados dirección a nuestro alojamiento, dónde paramos en la gasolinera a comprar algo de bebida para aprovechar el wifi, ya que desde nuestra cabaña no disponemos de wifi.

Una vez en nuestro alojamiento, preparamos la cena y nos volvimos a meter en el jacuzzi, hasta que salimos arrugados y dimos por concluido el día.

DÍA 8.- LAUGAR - HÚSAVIK - LAUGAR



Después del correspondiente desayuno, tomamos la carretera 85 y continuamos hacia el norte hasta llegar a Húsavik, famoso pueblecito por el avistaje de ballenas. La empresa más importante que organiza estos tours es North Sailing, pero cuando llegamos allí no había nadie hacía, probablemente ese día los barcos o zodiacs no partirían.

Estuvimos dando una vuelta por el pueblo, viendo su bonita iglesia y su pequeño puerto, y después cogimos el coche en busca de los famosos frailecillos (puffins) que finalmente no supimos encontrar.









Seguimos la carretera 85 hasta la parte más al norte sin rumbo fijo, dónde visitamos varios pueblos y algún asecadero de pescado muy curioso, y como no, decenas de caballos salvajes.


















Volvimos a coger la carretera 85 a la inversa y fuimos bajando hasta Laugar, dónde nos desviamos para visitar Godafoss (Catarata de los Dioses), que después de haber visitado otras antes, no nos pareció muy espectacular, la verdad.





De vuelta a Laugar, paramos de nuevo en la gasolinera, nos conectamos un rato al wifi mientras nos pedimos unas pizzas muy ricas que hacían, y es que llevábamos todo el día sin comer. Cuando cerraron la gasolinera a las 21:00h de la noche, nos fuimos para nuestro alojamiento, aunque esta vez no me apetecía jacuzzi, decidí tirarme en el sofá viendo una peli en inglés en el único canal que podíamos pillar por la tele.

Después de la peli a dormir, que mañana toca mudarse otra vez a un nuevo destino.

DÍA 9.- LAUGAR - VARMAHLID



Después de recoger todo nuestro equipaje y desayunar, dejamos las llaves en el buzón que habíamos acordado con el dueño, y partimos dirección a la capital del norte del país, Akureyri. Paramos a dar una pequeña vuelta, y sobretodo, al supermercado a comprar víveres para resistir un día más.

El pueblo nos pareció curioso pero muy solitario, y aprovechamos para comprar algunos recuerdos de viaje por si era más barato que en la capital Reykjavík.








Después del paseo y la compra, partimos rumbo a nuestro destino del día, Varmahlid, pero como teníamos tiempo para recoger las llaves hasta las 17h de la tarde, decidimos trayecto con calma y bordear toda la costa, visitando por el camino Láufas, Olásfsjördur, Siglüfjördur y Glaumbaer.



















Finalmente, a media tarde llegamos a Varmahlid, aunque al principio nos costó encontrar la casa de los dueños para recoger las llaves de nuestra cabaña, después de preguntar a unas personas del pueblo que se iban a pescar, nos acompañaron con el coche y nos dejaron delante mismo. Increíble la amabilidad y cortesía de los islandeses, que me recuerda mucho a mi viaje a Japón en 2010.

Después de recoger las llaves y dejar el equipaje en la cabaña, flipamos con las instalaciones y sobretodo con su jacuzzi exterior de piedra.

Hicimos una comida-merienda-cena, cogimos el coche y nos fuimos a hacer una ruta en busca de frailecillos, pero no tuvimos suerte y sobre las 21:30h de la noche ya estábamos de vuelta en casa.

Aprovechamos para ponernos los bañadores y disfrutar del jacuzzi mientras nos tomábamos unas cervezas fresquitas, aunque en el exterior hacia mucho frio, dentro del agua calentita se estaba genial, pero cada vez que salíamos para algo no podíamos evitar gritar del frio que hacía.





Después de relajarnos, ya nos fuimos a descansar, que mañana toca otro día igual de intenso y necesitamos recuperarnos de tanto tute.

DÍA 10.- VARMAHLID - GRUNDARFJÖRDUR



Después de recoger todo nuestro equipaje, fuimos a devolver las llaves en la caseta de los dueños y nos despedimos de ellos, la verdad es que hemos estado muy agusto. Cuando ya estabámos en Blönduós. me di cuenta que me faltaba el teleobjetivo de la cámara réflex, así que llamamos de nuevo a los dueños  dueños por teléfono para averiguar si me lo había dejado. Tuvimos que deshacer el camino y volver a Varmahlid, dónde muy amablemente me lo habían guardado después de olvidarlo encima de la mesa.

De vuelta a Blönduós, y ahora ya más tranquilo, visitamos el pequeño pueblo y nos pusimos en carretera, ya que el día de hoy se presenta un poco largo.




La primera intención cuando organizamos el viaje era coger un ferry con la empresa Ferry Baldur para llegar hasta Stykkishólmur y cruzar las Islas Flatey para acortar camino y kms.,viendo los precios y que vamos cuatro personas que nos gusta conducir, decidimos hacerlo en coche.

A primera hora de la tarde, y después de chuparnos todas las carreteras de gravilla por la 61, llegamos a Stykkishólmur, un precioso pueblo pesquero junto a su puerto y su faro. De hecho nos gustó tanto el pueblecito, que hicimos cómo los islandeses y a las 18:30h de la tarde nos fuimos al restaurante Narfeyrarstofa a cenar (recomendado en la Lonely), y aunque un pelín caro para nuestros bolsillos, salimos encantados de allí.














Después de cenar, cogimos el coche y nos fuimos hacia Gdarfjördur, dónde tenemos el alojamiento en la noche de hoy. Cuando llegamos para hacer el check in, estaba el hotel lleno con una excursión del Imserso islandés, pero fueron rápidos y equipaje en nuestras habitaciones, y salir a dar una vuelta por el pueblo, que aparte de su pequeño puerto pesquero y sus casitas residenciales, no tiene mucho más de interés, aunque es muy tranquilo, como toda Islandia.



Después del paseo volvimos al hotel, y a medianoche y con un sol todavía espectacular, nos fuimos a dormir. El día no había sido muy productivo en visitas, pero mañana ro mañana queremos visitar todos los Fiordos del Oeste.

DÍA 11.- GRUNDARFJÖRDUR - BORGARNES



Después de un buen desayuno, hoy queremos aprovechar bastante el día y visitar toda la Península de Snaefellnes. Entre los pueblecitos más importantes que visitamos, estaban Ólafsvík, Hellissandur, Hellnar y sobretodo, Arnarstapi. En toda esta zona es dónde Julio Verne centró sus paisajes en su libro Viaje al Centro de la Tierra.

En Arnarstapi pudimos hacer la ruta 48 de la Guia Rother, y que nos llevó unas dos horas realizarlo.
























A media tarde llegamos a Borgarnes, lugar escogido para hacer noche en el día de hoy. Después de dejar el equipaje en el B&B y charlar un rato con el dueño, todo un personaje, nos fuimos en busca de un lugar para cenar, y después de un par de intentos fallidos, acabamos cenando en uno muy cerquita de nuestro alojamiento. Pedimos carne de caballo, que era la especialidad del día, ya que es la primera vez que lo probaba, y aunque al principio era un poco reticente de probarla, me la acabé comiendo sin dejar nada.

La cena fue un pelín cara para lo que acostumbramos, unos 35 € por persona, pero la verdad es que cenamos muy bien.




Después de cenar intentamos dar una vuelta por el pueblo pero estaba todo cerrado, así que acabamos en la gasolinera del pueblo dónde nos comimos un helado de postre mientras nos íbamos despidiendo poco a poco de las vacaciones.


Al llegar al B&B, estuvimos un rato con el wifi y revisando fotos, y a medianoche nos fuimos a descansar.

DÍA 12.- BORGARNES - REYKJAVIK



Después de recoger el equipaje y desayunar, ponemos rumbo a la ciudad dónde todo empezó, a la capital del país, Reikjavik. El trayecto es corto, así que aprovechamos para visitar primero el pueblo de Akranes, dónde encontramos todo cerrado y visitamos su pequeño puerto pesquero.

Después paramos en otras poblaciones cercanas, visitamos alguna iglesia y alguna granja, y ponemos rumbo definitivamente a la capital, no sin antes pasar por el único peaje que hay en todo el país y que su precio es de 6 € al cambio, pasando por debajo de unos túneles y acortando considerablemente las distancias.





Una vez llegados a Reikyavik, fuimos directamente hacia nuestro apartamento, y es que la dueña, la Sra. Thora, ya me había facilitado todas las claves para abrir las puertas de la entrada y facilitarnos el check in por si llegábamos pronto. La verdad es que nos fue genial, la llamé por teléfono y apareció enseguida, le pagamos la noche y nos explicó todo, y nos despedimos de ella.

Una vez dejamos todo el equipaje, salimos a dar una vuelta por la ciudad que conocimos el primer día con tan mal tiempo, y al ser hoy 1 de mayo, había mucho ambiente festivo y reivindicativo por sus calles, destacando una concentración de moteros.


















La concentración motera estuvo genial y pasamos un rato muy divertido. Después aprovechamos para hacer algunas compras de recuerdos para la familia, y nos topamos con una manifestación pacífica de los sindicatos y el pueblo y su rechazo al capitalismo y pertenecer a la Unión Europea.












Más tarde fuimos a visitar el Lago Tjörnin que estaba animadísimo de gente, además de que hacía sol y el día acompañaba mucho.











Antes de darnos la vuelta y volver para el apartamento, me hizo gracia pasar a probar un perrito caliente en el lugar más famoso del mundo, dónde todo viajero debe ir y que por su furgoneta han pasado ilustres personajes como Bill Clinton.

El lugar en cuestión se llama Baejarins Beztu. La anécdota fue que no encontramos el sitio, y le pregunté a un señor mayor que estaba sentado en un banco si me podía indicar dónde estaba, y no solamente me indicó, sino que se levantó y nos acompañó hasta la misma puerta de la furgoneta dónde está el lugar. Como gratitud me ofrecí a invitarle a un perrito caliente, pero declinó amablemente mi oferta porque la familia le estaba esperando en casa para comer. Muy amables y atentos todas las personas que nos hemos ido encontrando por el camino durante nuestra estancia en Islandia.

Solamente decir que la furgoneta dónde los preparan está situada en el puerto, hay grandes colas de gente para pedir, y que si se quiere un perrito completo hay que decir: "Eina med öllu", que significa "una con todo", y que se compone de mostaza, salsa de tomate, rémoulade y cebolla crujiente. Están buenísimos y su precio es de 350 ISK.






Después de este rico "aperitivo", volvimos camino a nuestro apartamento, pero antes nos paramos a visitar por dentro la Hallgrimskirkja, la enorme iglesia de hormigón con la estatua de Eric el Rojo delante, y es que el primer día no la pudimos visitar porque estaba cerrada.





Ahora si que damos por concluida nuestra visita a la ciudad, y nos vamos a nuestro apartamento a preparar la comida, ya que mañana nos vamos y hay que ir acabando la comida que nos queda.

Después de comer y recoger todo, descansamos un rato y sobre las 17h cogemos nuestros bañadores, el coche y nos vamos a la Blue Lagoon o Laguna Azul, zona de piscinas geotermales situadas muy cerca del aeropuerto de Keflavik. Al principio era un poco reacio a visitarlas, y es que me parecen caras y muy turísticas.

Cuando llegamos el panorama no podía ser peor, decenas de autobuses de turistas en el parking, y en las taquillas con overbooking y demasiada gente, incluso pedían por megafonía que volviéramos otro día. Yo hice el amago por dos veces de irme de allí, pero finalmente acepté quedarme por el resto que querían visitarla. Después de casi una hora de cola, y con 35 € menos en mi bolsillo, nos dieron la pulserita, nos cambiamos en el vestuario y nos metimos en el agua hasta que cerraron al público, a las 20:30h, y es que ya que se paga y se tarda tanto en entrar, almenos queremos amortizar un poco lo que ha costado.

Recordad que la pulsera que os dan, sirve para abrir y cerrar vuestra taquilla, y deberéis devolver la pulsera cuando salgáis por la puerta. La entrada a la Blue Lagoon se puede pagar con Visa, en cash en Koronas, Euros o Dólares. Si no traéis toalla o bañador, se puede alquilar uno por 5 € la pieza.



















De vuelta a la ciudad, nos paramos en un supermercado al lado del apartamento, compramos un par de pizzas para cenar, preparamos definitivamente todo nuestro equipaje y nos fuimos a dormir, que mañana a las 06:30h dejamos el apartamento porque tenemos que coger el vuelo a las 10:00h de la mañana, pero antes debemos devolver el coche de alquiler.

DÍA 13.- REYKJAVIK - KEFLAVIK - LONDRES



Después de desayunar algo a esas horas de la mañana, cargamos todo el equipaje en el coche y la comida que nos sobró me la traje de vuelta, ya que mi intención es llevarla al Banco de Alimentos, porque en Islandia pobreza no hemos visto en ningún momento. Nos paramos en una gasolinera a llenar el depósito, ya que debemos devolver el coche con el depósito lleno a la empresa de alquiler, porque sino ellos después te cobran lo que quieren.

Ponemos rumbo al aeropuerto por última vez por las carreteras islandesas, y en menos de una hora llegamos al aeropuerto de Keflavik, dónde buscamos la compañía de alquiler de coches y les entregamos el vehículo, dónde le hacen una inspección a fondo y por suerte no encuentran nada raro, a pesar de los casi 4.000 Kms. que le hemos metido por carreteras y caminos de todo tipo, excepto las prohibitivas "F".

Poco después viene una furgoneta de la compañía a recogernos y nos lleva a la terminal que está a 200 metros, dónde conseguimos hacer el check in con Easyjet sin problemas, y con máxima puntualidad despegamos despidiéndonos de este maravilloso país rumbo a Londres, dónde pasaremos el fin de semana antes de volver a Barcelona.

Hasta siempre y Takk Fyrir, Islandia!!



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