22 de octubre de 2014

VIETNAM

Ver bandera de de

La República Socialista de Vietnam, el país más oriental del Sudeste Asiático, está considerado como el hogar del dragón de Indochina.

Un país que a pesar de estar ya muy explotado turísticamente, tiene rincones dónde se sigue conservando su cultura milenaria y las sonrisas y amabilidad de su gente.


FICHA TÉCNICA DEL VIAJE

FECHA: Septiembre 2.014

DÍAS: 15

DOCUMENTACIÓN NECESARIA

DNI

Pasaporte con mínimo 6 meses de validez.

Visado, se necesita para los ciudadanos españoles, y hay dos opciones. La primera es enviar vuestros pasaportes a la embajada de Vietnam en Madrid y seguir las instrucciones de su web Embajada Vietnam y su coste es de 80 € más gastos de envio por el visado de una entrada, y de 95 € + gastos de envio por el visado de múltiple entrada (si se sale del país y se vuelve a entrar).

La segunda opción y por la que finalmente me decidí yo, es la de comprar una carta de invitación que se puede conseguir en cualquier hotel o agencia de viajes de Vietnam, y normalmente suelen pedir unos 20 $ por persona. Mi opción fue la de comprar mi carta de invitación a través de la web Visado Vietnam (totalmente fiable), dónde rellenas el impreso y haces el pago de 5 $ por persona, y en 48 horas máximo te envían por mail tu carta de invitación, que deberás imprimir y llevar contigo en tu viaje, y cuando llegues al aeropuerto de Vietnam mostrarla en las ventanillas de Visa Landing, haces el pago de 45 $ en metálico, y en 5 minutos ya dispones de tu visado de Vietnam para recorrer el país durante 30 días. De ésta forma el visado te sale en total por 50 $ (40 €) frente a los 80 € que te cuesta tramitarlo en la embajada de Madrid, y sin riesgo que te pierdan tu pasaporte por el camino.

ACTUALIZACIÓN: A partir del próximo 01 de Julio de 2015, todos los viajeros de nacionalidad española (además de viajeros de Francia, Reino Unido, Italia y Alemania) que viajen a Vietnam y entren por aire (aeropuerto), si su estancia es inferior a 15 días, quedarán exentos de pagar visado.

OTROS DATOS DE INTERÉS

IDIOMA: Se habla el vietnamita, aunque en muchas zonas se habla el francés y el inglés.

MONEDA: La moneda oficial es el Dong Vietnamita, escrito como VND y se puede cambiar prácticamente en cualquier sitio, y en el momento del viaje era 1 € = 27.400 VND, aproximadamente. Se recomienda hacer el cambio en pequeñas joyerías, ya que son los lugares dónde ofrecen mejor cambio.

TARJETAS: Se puede pagar con tarjetas de crédito en casi cualquier lugar, aunque en muchos sitios te cobrarán una pequeña comisión del 3%. Lo mejor es pagar en cash (efectivo) aunque pagues en dólares americanos, ya que suelen hacer descuento. 

GUIA DE VIAJE: Mi guia como siempre será la Lonely Planet, aunque me he llevado una versión antigua y los precios estaban muy desfasados.

TELEFONO: Hay cobertura de teléfono en todo el país, así que podeis llevaros el telefono móvil. Lo mejor es llamar desde locutorios o cualquier local dónde dispongan de un telefono, aunque os informo que no he encontrado ninguno en todo el país. En muchos kioscos y supermercados venden tarjetas telefónicas internacionales, que siempre salen más a cuenta que llamar desde un móvil. En la mayoría de hoteles tenéis las llamadas locales gratuitas.

INTERNET:  Por todas los sitios hay ciber-café para conectarse, y no hay problemas para conectarse en cualquier sitio con el wifi de los locales u hoteles.

SEGURIDAD: País mayoritariamente seguro, aunque usar siempre el sentido común y evitar las grandes aglomeraciones de gente y precaución en las estaciones de trenes por los carteristas.

VACUNAS: Ninguna obligatoria pero se recomienda la vacuna de la Hepatitis A y B, y Fiebre Tifoeida.

ELECTRICIDAD: El voltaje es de 220 V a 50 Hz con clavijas redondas igual que en nuestro país. No hace falta llevarse un adaptador.

DIFERENCIA HORARIA: En el momento de mi viaje, + 5 horas de diferencia respecto a España.

RELIGIÓN: Conviven diferentes religiones como el Budismo, Confucionismo o el Caodismo.

EL ITINERARIO DEL VIAJE

Hanoi - Tam Coc - Hoa Lu - Ninh Bihn - Sapa - Bahía de Halong - Hue - Hoi An - Ho Chi Min.

Mapa de Vietnam


























DÍA 1.-   BANGKOK - HANOI
DÍA 2.-   HANOI
DÍA 3.-   HANOI - HOA LU - TAM COC - HANOI
DÍA 4.-   HANOI - LAO CAI
DÍA 5.-   LAO CAI - SAPA
DÍA 6.-   SAPA
DÍA 7.-   SAPA - LAO CAI - HANOI
DÍA 8.-   HANOI - BAHÍA DE HALONG
DÍA 9.-   BAHÍA DE HALONG - HANOI
DÍA 10.- HANOI - HUE
DÍA 11.- HUE - HOI AN
DÍA 12.- HOI AN
DÍA 13.- HOI AN - DANANG - HO CHI MIN
DÍA 14.- HO CHI MIN
DÍA 15.- HO CHI MIN - KUALA LUMPUR

PRESUPUESTO DEL VIAJE

DESGLOSE DEL PRESUPUESTO POR PERSONA                   IMPORTE

Vuelo Bangkok - Hanoi con Air Asia                                              43,00 €

Visado                                                                                            40,00 €

Vuelos Internos                                                                              69,00 €

Alojamiento                                                                                  107,00 €

Tickets y Excursiones                                                                  196,00 €

Otros Gastos (Comidas, Compras, etc.)                                      120,00 €

Total Presupuesto                                                                      575,00 €


* Sobre este importe hay que añadir el vuelo internacional Bcn - Bangkok con la compañía Qatar Airways, y su importe de 580 €-.

ALOJAMIENTO DEL VIAJE



























* Hanoi: The Landmark Hanoi. Alojamiento reservado a través de Booking para las próximas tres noches más una noche más de vuelta de nuestras excursiones a Sapa y Bahía de Halong. El precio fue de 11 € la habitación doble por noche, habitaciones amplias y espaciosas, con baño privado, wifi y desayuno incluido. Lo mejor es su ubicación, en una zona tranquila y sin mucho ruido entre el Lago Hoan Kiem y la estación de trenes. Muy recomendable.

Sapa: Homestay en casa de Mao. Mi prioridad a la hora de confeccionar la ruta por Vietnam era visitar Sapa, y no me arrepiento. El día antes de viajar a Sapa me puse en contacto con Mao desde el teléfono del hotel de Hanoi, para realizar un trekking por Sapa con ella y alojarme una noche en su casa, y la experiencia fue lo mejor del viaje. Para contactar con Mao podéis llamarla por teléfono al 01645371770 y en un perfecto inglés que ha aprendido escuchando a los turistas, podéis quedar con ella, y os aseguro que no os arrepentiréis. El precio del Homestay es la voluntad de cada uno (Mao no te va a pedir dinero, cualquier importe ya le está bien), pero en las agencias de Sapa suelen pedir 30 $ por persona, aunque yo os recomiendo que lo contratéis directamente con ella porque todos los beneficios van para ella directamente. La gente suele pagar entre 10-15 $ por persona, aunque yo personalmente le pagué 20 $ porque el trato que me dió fue exquisito y la experiencia que tuve con ella no la voy a olvidar jamás. Súper recomendable.

Sapa: Elite Sapa Hotel. Reservado a través de Booking, 33 € la habitación triple, con aire acondicionado, wifi y desayuno incluido. Habitación grande con baño privado y terraza exterior, y ubicado a dos minutos caminando del centro de Sapa, ideal para las compras, visitar el mercado o coger el autobús hacia Lao Cai. La única pega por ponerle alguna, es la pequeña cuesta empinada que hay para llegar al hotel, que cuando vienes reventado del trekking se hace un poco molesto subirla. Muy recomendable.

Bahía de Halong: Cristina Cruise. Excursión contratada directamente con el hotel, aunque ya sabiamos de antemano el barco que queriamos contratar, y después de diferentes alternativas y regateando un poco, nos costó 90 $ por persona, todo incluido (los hay algo más baratos y sobretodo, muchos más caros). Personalmente pienso que no te puedes ir de Vietnam sin visitar la famosa Bahía de Halong, aunque si por mi fuera yo habría prescindido de ella por lo sobrevalorada y explotada que está, y sobretodo, por lo cara que es dicha excursión. Pienso que no hace falta gastarse tanto dinero a la hora de escoger el barco, ya que todas hacen la misma ruta y la diferencia está en los detalles del barco que contrates y la calidad de la comida. Nosotros contratamos un barco de calidad media y quedamos muy satisfechos, ya que los camarotes estaban muy bien, las comidas que nos pusieron fueron abundantes y buenas y tuvimos suerte con el grupo de personas que nos tocaron en el barco. Si quereis tener una idea de los diferentes tipos de barcos y sus precios, podeis visitar la web Halong Cruises y valorar vosotros mismos el que más os guste o más se ajuste a vuestros bolsillos. Nuestro barco lo valoraría como Recomendable.

Hue: Ngoc Binh Hotel. Reservado a través de Booking, fue el alojamiento más sencillo de todo el viaje, y es que no íbamos a estar mucho tiempo en él y queriamos abaratar un poco los costes del viaje. Habitación triple sencilla, con aire acondicionado, baño privado, wifi y desayuno incluido, por 12 € la noche. El personal fue muy amable, bien ubicado a 15 minutos caminando de la Ciudadela de Hue y la única pega es que nos tocó una habitación en la última planta, y tuvimos que cargar con todo el equipaje a cuestas porque el alojamiento no dispone de ascensor. Recomendable.

Hoi An: Vinh Hung 2 Hotel. Alojamiento reservado a través Booking y el pequeño capricho del viaje, ya que no queriamos un resort a las afueras de la ciudad y buscábamos algo céntrico y con piscina. Habitación triple, con baño privado, wifi y el mejor desayuno del viaje, por 31 € la noche, aunque lo mejor fue la ubicación del hotel, en pleno centro de la ciudad, sin apenas ruido y a tres calles de la estación de autobuses para moverte por el país. La piscina también se agradece muchísimo después de toda la calor y humedad que hay en el país. Muy recomendable.

Ho Chi Min: Hong Vina Hotel. Alojamiento reservado a través de Booking, ubicado en el distrito 1 de Ho Chi Min y más conocido como la zona de mochileros. Habitación triple, con baño privado, wifi y un pobre desayuno, por 38 € la noche. Lo mejor es su ubicación, en una calle tranquila próxima al mercado y a la estación de autobuses que te lleva al aeropuerto, aunque lo peor son sus desayunos, que tienes que pedirlo la noche antes en recepción y son pobres y repetitivos. Recomendable aunque intentaría buscar otro hotel por la misma zona.

LO MEJOR DEL VIAJE

* Yo personalmente, sin duda me quedo con Sapa, de lo poco auténtico y menos explotado turisticamente de todo Vietnam. Una población de montaña muy tranquila, rural y con unos paisajes impresionantes. La suerte es que muchos touroperadores no incluyen Sapa en sus programas y la verdad es que se nota. Imprescindible realizar un trekking y homestay en vuestra visita.

* El trekking y el homestay en Sapa. Si te gusta la naturaleza y el senderismo, no te lo puedes perder, además de desconectar entre tanta ciudad y tráfico como hay en Vietnam. Nosotros realizamos el homestay con Mao y fue espectacular, y si por mi hubiera sido, me hubiera quedado más días.

* Visitar Hoi An y hacer un paréntesis en nuestro viaje por Vietnam, ya que es un pequeño pueblecito con mucho encanto, sin apenas tráfico y es ideal para relajarse haciendo paseos, visitar sus famosas sastrerías, ir a la playa, comer bien y hacer shopping al anochecer con sus calles iluminadas con farolillos de colores.

* La relación calidad/precio de los alojamientos de Vietnam, nos hemos alojado en hoteles boutiques de tres/cuatro estrellas por un importe de unos 10 € habitación, y es que se puede viajar a Vietnam por libre sin renunciar a ciertas comodidades de manera muy económica.

LO PEOR DEL VIAJE

* El ruido, el tráfico de motos y la molestosa contaminación acústica que hay por todo el país, sobretodo en las grandes ciudades como Ho Chi Min y Hanoi, que hace que te estreses más y a veces uno se desespere y no disfrutes de todo lo que ofrece el país.

* La temperatura que nos hemos encontrado en Vietnam, y es que al viajar en el mes de septiembre pensaba que no encontrariamos tanta calor y sobretodo, tanta humedad como la que hemos encontrado, y es que una vez que se ponía los pies en la calle, no hemos parado de sudar y sudar, y de ir todo el día chorreando y sentirnos pegajosos, una sensación personalmente muy desagradable, y que me ha recordado mucho a mi viaje a China años atrás. No quiero ni pensar la humedad que debe hacer durante los meses de Julio y Agosto.

* El excesivo precio de algunas excursiones como la famosa Bahía de Halong, dónde sin ser nada del otro mundo, estuve tentado varias veces de prescindir de ella por su alto coste y dedicarlo a hacer otras cosas.

* No haber podido alquilar una moto y perderme por los lugares más auténticos del país dónde el turismo no llega, y es que mis compañeras de viaje no sabían conducir motos y eso me ha cohibido bastante y me hizo renunciar a ello, aunque a regañadientes.

* No haber podido visitar el mercado semanal de Bac Ha que se realiza cada domingo a 100 kms. de Sapa, y es que el planning que hicimos estaba cuadrado para que nos coincidiera ese día allí y poder visitarlo, pero se puso a diluviar de tal manera que nos informaron que ese día no se realizaría el mercado y desistimos de ir.

Con esta pequeña introducción, nos vamos a la antigua Conchinchina y conocer Vietnam!!



DÍA 1.- BANGKOK - HANOI

El día empieza muy temprano en el aeropuerto de Don Mueang de Bangkok, dónde hemos llegado después de salir de nuestro apartamento a las 04:00h de la mañana con un taxi a precio cerrado que nos ha costado 400 baths, y es que no hemos tenido más remedio que hacerlo porque nuestro vuelo a Hanoi sale a las 06:45h de la mañana.

La verdad es que a esas horas no hemos encontrado nada de tráfico y antes de las 05:00h ya estábamos facturando y hemos salido puntuales, de los pocos vuelos que cogeremos con Air Asia o Vietnam Airlines que no nos han modificado los horarios.

Después de poco menos de 2 horas de viaje hemos aterrizado en Hanoi y hemos corrido un poco para ser los primeros en salir y presentarnos en la ventanilla de Visa on Arrival, dónde ya habíamos tramitado la carta de invitación y rellenado el formulario desde casa.

Cuando nos ha tocado el turno, hemos entregado la documentación (carta de invitación, impreso relleno y una foto), hemos pagado los 45 $ del visado, y en 5 minutos ya disponíamos de nuestros visados por una vigencia de 30 días en nuestras manos, y después de recoger el equipaje hemos salido fuera de la terminal del aeropuerto en busca de transporte para llegar a la ciudad, que se encuentra a más de una hora de distancia. La primera sensación al salir de la terminal es como la mayoría de países de Asia... una bofetada de calor y humedad que hace que en 30 segundos ya vayas empapado y chorreando de sudor.

Mi primer objetivo es localizar los autobuses de Vietnam Airlines o de Vietjet Air, que te llevan a la ciudad por tan sólo 3 $, pero cuando lo localizamos, apenas quedaban plazas y no queriamos ir embutidos y apretados en un trayecto tan largo.

Así que se nos acerca un vietnamita que tiene una furgoneta de unas 10 plazas, y después de regatear le sacamos el viaje por 3 $ también por persona, (aunque nos empezó pidiendo 20 $ por persona), así que metimos nuestros equipajes y nos subimos, y nos dice que esperemos 5 minutos más... (el colega ha ido en busca de más gente para llenar la furgo). Después de 20 minutos esperando, salgo a fumarme un cigarro y le meto prisas, hasta que consigue atraer a 3 vietnamitas más que viajarán con nosotros, pero todavía le faltan 4 plazas por cubrir.

Después de empezar a mosquearnos y amenazarle que nos bajamos para irnos con otro, nos dice que si le pagamos 2 $ más por persona que sale en seguida, así que por no estar esperando más ni pasar más calor, accedemos, nos cambian de furgoneta y nos vamos para Hanoi, en un trayecto de algo más de una hora y dónde tienen el detalle de no dejarnos en el Lago Hoan Kiem dónde paran los autobuses de Vietjet Air, sino que nos deja en la puerta de nuestro hotel. 

Llegamos y nos reciben amablemente y con un zumito de naranja, hacemos el check in y de seguida nos empiezan a bombardear sutilmente con las excursiones que podemos realizar. Como nos han hecho el favor de guardarnos los tickets del tren para Sapa que compramos por internet desde casa y que les dijimos que nos lo enviaran a nuestro hotel, accedemos a escuchar sus ofertas de excursiones, y vemos que prácticamente no hay diferencia de precio con contratarlas en cualquier agencia de viajes de la ciudad. 

Finalmente contratamos la excursión a Tam Coc y Hoa Lu para el día siguiente por 30 $ (en cualquier agencia costaba 27 $ ó 30 $ si la querías con un poco más de calidad), y también contratamos la excursión de 2 días y una noche en la Bahía de Halong con el barco Cristina Cruise, dónde nos pedían 110 $ por persona y conseguimos rebajarla a 90 $ por persona, además de poder pagarla con Visa sin cobrarnos el típico 3% de comisión, y lo mejor de todo es que antes de hacer la excursión después de nuestra vuelta de Sapa, nos guardarían nuestros equipajes, nos dejarían ducharnos y nos invitarían a desayunar antes de partir a la Bahía de Halong. La misma excursión en una agencia de la ciudad la vi por 85 $, así que por 5 $ más me compensaba que me guardaran todo mi equipaje que no iba a utilizar, aparte de permitirme ducharme y desayunar sin ningún coste y por cortesía del hotel.

Con las excursiones cerradas, nuestros tickets de tren a Sapa a buen recaudo y después de ver nuestras inmensas habitaciones, decidimos ir en busca de algún lugar para comer, y por recomendación del personal de nuestro hotel, nos aconsejaron dos calles paralelas, en las calles Hang Diêu o Hang Thiêc, dónde había algunos tenderetes de comida con gente local. Como todavía no habíamos cambiado a dongs vietnamitas y en los tenderetes no nos dejaban pagar con dólares americanos, en la misma calle está llena de pequeñas joyerías dónde ofrecen los mejores cambios que vimos en todo el viaje, en mi caso por cada €uro me daban 27.400 Dongs, aunque hay que regatearles un poco para que te hagan buen cambio, y es que en Vietnam hemos comprobado que se regatea absolutamente todo.

Cuando nos decidimos por el tenderete dónde comer, pedimos el famoso Pho (pequeño bol de caldo con especias, carne y vas metiendo los famoso fideos dentro), junto a unos rollitos un poco mugrientos y una cerveza local, dónde después de comer comprobamos que nos la metieron doblada en nuestra primera comida vietnamita y pagamos precios de lo que somos, guiris! Y para colmo durante la comida, al morder un rollito se me rompió un diente, así que la comida me va a salir todavía mucho más cara!! En fin, no empiezo con buen pie mi andadura en Vietnam....




Después de comer, volvimos al hotel que lo teníamos a dos calles, y nos pegamos una pequeña siesta ya que llevábamos desde las 03:30h despiertos, y sobre las 18:00h decidimos salir a explorar la ruidosa y caótica ciudad de Hanoi.

La primera visita fue dirigirnos hacia el famoso Lago Hoan Kiem, que lo teníamos a escasos 6 minutos caminando desde nuestro hotel, dónde por el camino ya íbamos observando como se las gastan en Vietnam si quieres cruzar una calle, y es que los únicos que tienen preferencia son los motoristas, por mucho que haya algún paso de peatones pintado en el suelo, o algún semáforo que se olvidarían de quitar de la época de Ho Chi Min... si quieres cruzar una calle tienes que hacerlo con convencimiento, sin pararte y ellos ya te irán esquivando!! Parece díficil, pero al segundo día ya se le coge el truquillo.














Una vez que terminamos de visitar la zona del Lago Hoan Kiem, lo más sorprendente fue la alta humedad que había pasadas las 20h de la tarde, y que hacia que estuvieramos totalmente empapados.

A la derecha del Lago Hoan Kiem, se encuentra el Old Quarter o Barrio Antiguo, que son una sucesión de calles con la particularidad que cada calle es de un gremio diferente, y dónde actualmente existen más de 50 gremios diferentes, entre ellos el de los zapateros, ferreteros, medicinas, etc... aunque entre gremio y gremio, está todo petado de agencias de viajes dónde venden las típicas excursiones por todo el país. Cómo anécdota decir que todas las calles del Barrio Antiguo empiezan por Hang (que significa "gremio"), acompañado por el nombre de lo que se dedica ese gremio.













Después de recorrer unas cuántas calles del Barrio Antiguo, nos paramos a tomar unas cervecitas locales de barril por 5.000 dongs y que estaban muy buenas y así descansar un poco, y nos fuimos en busca de algún lugar para cenar ya que se nos estaba empezando a hacer tarde.

Después de mucho mirar nos decidimos por el New Day, pero como estaba tan petado de gente, fuimos a otro también apañao no muy lejos de allí dónde la particularidad es que pedías el tipo de carne que querías, y ellos te la traían cruda y te la tenías que hacer tú es una especie de barbacoa que te ponen encima de la mesa, y que aquello daba todavía más calor que la humedad y el bochorno que ya traiamos de antes.



Después de cenar, enfilamos de nuevo camino de nuestro hotel dónde llegamos en menos de 10 minutos, que el cansancio ya se empieza a notar a estas horas, y lo que más apetece es meterse una buena ducha después de todo lo que hemos sudado hoy, preparar la mochila para mañana visitar Tam Coc y Hoa Lu, y recuperarnos pronto del temido jet lag.

DÍA 2.- HANOI - TAM COC - HOA LU - HANOI

Hoy realizaremos nuestra primera excursión por Vietnam, dónde visitaremos Tam Coc y Hoa Lu.

La idea principal era hacerla un día después, pero nos informaron en el hotel que mejor hacerla en el día de hoy porque las previsiones meteórologicas anunciaban lluvias para el día de mañana y mejor que nos pillara en Hanoi. Así que desistimos de hacer la excursión de dos días y una noche por Ninh Bihn por el miedo de no poder disfrutarlo por culpa de la lluvia, y hoy realizaremos esta excursión y mañana visitaremos Hanoi con más profundidad.

Después de desayunar y hacer la pequeña mochila, puntualmente a las 08:00h pasan a recogernos por nuestro hotel un pequeño bus de la agencia Asian Travel, y empezamos la ruta para ir recogiendo por los hoteles de Hanoi al resto del grupo que haremos la excursión, hasta que 40 minutos después y con 14 personas a bordo, ponemos rumbo hacia Hoa Lu, dónde a medio camino nos hacen una parada de 15 minutos en un área de venta de souvenirs, dónde yo simplemente me fumo un cigarro y ni siquiera me molesto en entrar a mirar.

Finalmente sobre las 11h llegamos a Hoa Lu y nos fuimos directos a visitar la Ciudadela, dónde destacan los dos únicos templos que quedan en pie: El Dinh Tien Hoang, dedicado a la dinastía Dinh, y el segundo templo es el de Le Dai Hanh, que conmemora a los gobernantes de la dinastía Le.

























La visita se me hizo muy amena y muy entretenida, y es que en vez de visitar los templos con la manada de turistas que había allí en aquel momento, a mi me gusta más ir a mi rollo con mi guia y fotografiar todo lo que me parece interesante.

La visita nos llevó unas dos horas, y de vuelta al minibus, nos llevaron a comer a un restaurante con un buffet variado, que si te descuidabas un poco te quedabas sin comer. Tanto la comida, como las entradas a los dos templos como el paseo en barca por Tam Coc, estaba incluido en el precio de la excursión, no así las bebidas consumidas durante la comida.

Mientras comiamos, tuve la suerte de poder conocer a una pareja de Eslovaquia, que nos iriamos encontrando casi cada día en nuestra primera parte del viaje, dónde la mujer era médico y acababa de venir de estar trabajando durante 6 meses en Camboya con Médicos sin Fronteras, y que el destino quiso que a partir del día siguiente tuviera que consultar sus conocimientos por un problema que tuve en mis ojos.

Después de comer nos llevaron al embarcadero de Tam Coc, dónde hariamos el trayecto en barca contemplando bonitos paisajes, y en el que tuve de acompañante a un joven mexicano de 23 años, Luis, que estaba viajando en solitario desde hacia 6 meses por Asia después de acabar su carrera universitaria, y en el que acabamos haciendo buenas migas.

Personalmente recomiendo visitar Tam Coc antes de hacer la excursión por la Bahía de Halong, ya que en caso contrario, Tam Coc puede decepcionar bastante, aunque a mi fue uno de los puntos visitados que más me gustaron de todo el viaje por Vietnam.




























Después de hora y media de relajante paseo en barca y contemplando bonitos paisajes, volvimos al punto de encuentro, nos repartieron bicicletas entre todos los del grupo, y nos fuimos a hacer una pequeña excursión en bicicleta de montaña por caminos observando arrozales, aunque la pena es que no pudimos hacer más de 3 kms. porque empezó a llover fuerte, y decidimos entre todos abortar la excursión y volver para atrás.



Cuando nos volvimos a reencontrar otra vez todo el grupo, nos subimos al minibus y partimos hacia Hanoi, dónde llegariamos dos horas después, con la suerte que a nosotros nos dejaron de los primeros en nuestro hotel. Dejamos nuestras mochilas y nos fuimos directos a callejear y buscar un sitio para cenar, ya que era noche cerrada y no queriamos que se nos hiciera tarde.

Finalmente se puso a diluviar y camino de nuestro hotel encontramos un pequeño restaurante, dónde nos volvimos a encontrar a los eslovacos de la excursión de hoy, y dónde pudimos cenar unos ricos crèpes rellenos de gambas, que aparte de buenos era muy barato. 

El personal del restaurante súper amable, como nos fuimos encontrando en la mayoría de días por Vietnam.



Después de cenar, y todavía diluviando y sin pinta de dejar de hacerlo a corto plazo, nos fuimos corriendo hacia el hotel, situado a escasos dos minutos del restaurante, dónde aproveché para fumarme un cigarro mientras conversaba con una pareja de holandeses que había coincidido por la mañana en la excursión, duchita y a preparar la ruta del día siguiente por Hanoi.

DÍA 3.- HANOI

Hoy el día será tranquilo pero intenso, es decir, no tenemos que preocuparnos de transportes ni horarios, pero queremos visitar Hanoi a fondo, y para ello madrugamos como suele ser costumbre cuando viajo, desayunamos y vemos que el tiempo todavía aguanta, a pesar de que hoy las previsiones han dado lluvias.

Lo primero que hacemos es ir de nuevo a las joyerías del primer día y cambiar un poco más de dinero, ya que es el mejor cambio de moneda que encontramos en todo el viaje.

Por el camino ya vamos observando el día a día de los vietnamitas, con sus tenderetes ambulantes de comida y sobretodo, el caos y el ruido del tráfico a esas horas de la mañana.













Mapa en mano, decidimos empezar por lo más alejado de la ciudad, que es la Pagoda de Tran Quoc, pero debido a lo alejado que está y que el día amenaza con caer un diluvio, decidimos coger un taxi hasta allí, dónde después de ponernos el taximetro y un trayecto de unos 15 minutos en coche, nos deja en la misma puerta por un precio de 90.000 VND.

Plano callejero de la ciudad de Hanoi (Vietnam)




























La entrada a la Pagoda de Tran Quoc es gratuita, y como cabía de esperar el templo estaba medio vacio y solamente nos encontramos con una pareja de españoles que iban con un guia privado, y que de vez en cuando yo me acercaba disimuladamente para escuchar sus explicaciones.









Al salir de allí ya empezaba a chispear, y noté que me entró algo en un ojo que me molestaba mucho, aunque me iba frotando y no le di mucha importancia.

La siguiente parada sería el Templo Quan Thanh, que fue erigido durante la dinastía Ly y estaba dedicado al Dios Tran Vo, cuyos simbolos de poder eran la tortuga y la serpiente. Por el camino nos fuimos encontrando a las famosas portadoras vietnamitas, dónde por un módico precio te dejan que te hagas la foto portando su mercancía con su gorro cónico vietnamita, y que yo muy amablemente desistí de hacermela, aunque mis compañeras no pudieron resistirse.



Siguiendo la larga avenida Hung Vuong, se llega al Palacio Presidencial, a la Casa de Ho Chi Min, al Mausoleo de Ho Chi Min, al Museo y a la Pagoda del Pilar Único, todo muy cerca entre sí.

Cuando llegamos al Palacio Presidencial estaba fuertemente custodiado por la guardia vietnamita, vestida de un blanco impoluto, y aún así conseguí hacer alguna foto hasta que me llamaron la atención.

Después llegamos hasta el Mausoleo de Ho Chi Min, pero nos lo encontramos cerrado por restauración, y es que cada año por estas fechas las autoridades vietnamitas envian el cuerpo embalsamado de Ho Chi Min a Rúsia para que le hagan unas técnicas de restauración, y nos tuvimos que conformar con fotografiarlo por fuera.

Después llegamos al Museo de Ho Chi Min, la entrada cuesta 20.000 VND, aunque nosotros no llegamos a entrar, hasta que seguimos nuestro camino hasta la Pagoda del Pilar Único, de entrada gratuita y que se puede visitar en muy poco tiempo.










Después de estas visitas, cogimos la calle Diên Biên Phú hasta llegar a la Torre de la Bandera, que es simbolo de Hanoi y Vietnam, dónde alberga el Museo de la Guerra, dónde hay que pagar una entrada de 40.000 VND, dónde nosotros no quisimos entrar para seguir visitando más cosas de la ciudad, y acabamos en la Plaza Lenin que se encuentra enfrente, presidida por una gran estatua de Lenin y que me recordó mucho a mi viaje a Rúsia del año pasado.



Seguimos callejeando por Hoâng Diêu hasta llegar al Templo de la Literatura, pero antes de entrar y debido a la humedad y bochorno que hacia en ese momento, no pudimos resistirnos a hacer un alto en el camino y tomarnos unas coca cola bien fresquitas, que nos supieron a gloria.






Ahora si que decidimos entrar al Templo de la Literatura, lugar dónde fue establecida la primera universidad nacional, y dónde hay que sacar un ticket para entrar que cuesta 20.000 VND.

Una vez dentro, volví a perderme a mi rollo mientras iba fotografiando todo lo más interesante del lugar. Es una visita imprescindible en vuestra visita a Hanoi y es un romanso de paz en medio del ruido y caos de Vietnam.















Después de la visita y con nuestros estómagos quejándose de hambre, fuimos a buscar un lugar para comer en los exteriores del Templo de la Literatura, hasta que finalmente encontramos un lugar dónde preparaban el famoso Phô, pero con la ventaja que los precios estaban expuestos en una gran pizarra en la pared, así no corriamos el riesgo de que nos cobrasen a precio de turistas.






La verdad es que como buen amante de la gastronomía asiática que me considero, la comida de Vietnam no llegó a satisfacerme del todo, la encontré demasiado repetitiva y muy insulsa, nada que ver con los festines gastronómicos que me he metido en muchos otros países asiáticos.

Cuando terminamos de comer, y como ya habíamos andado bastante durante toda la mañana, decidimos coger un taxi para ir al Lago Hoan Kiem, comprar las entradas para ver el espectáculo en el Teatro de las Marionetas y dar una vuelta por la zona.

Cogimos un taxi que había aparcado en la puerta del Templo de la Literatura, le dije que pusiera el taximetro y que nos llevara al Teatro de las Marionetas, pero por una extraña razón el taximetro corría más de la cuenta y cuando solamente llevabamos recorridas dos calles ya marcaba 60.000 VND, por lo que me hizo sospechar que el taximetro estaba trucado y nos estaba timando, así que se lo recriminé al viejo taxista y se me puso a gritar dentro del coche, así que dio la casualidad que cuando íbamos por la calle de nuestro hotel el taximetro ya marcaba 100.000 VND y le dije que parara el coche, le tiré un billete de 100.000 VND y nos bajamos del coche, con el consiguiente cabreo del taxista. Y es que no era normal que por la mañana un trayecto de 15 minutos nos hubiera costado 90.000 VND, y con el jeta éste por cuatro calles recorridas y menos de 5 minutos de trayecto ya lleváramos 100.000 VND, así que hay que andarse con ojo con estas cosas.

Una vez que nos bajamos, desde nuestro hotel hasta el Lago Hoan Kiem teníamos escasos 6 minutos caminando a paso normal, y es que no entiendo como en Vietnam, con lo turístico y explotado que está, no existan los famosos tuk tuk que encuentras en cualquier país de Asia, y que por un módico precio acordado te soluciona muchas papeletas.

Una vez en el Lago Hoan Kiem, fuimos a comprar las entradas para el espectáculo de las marionetas acuáticas, que nos costaron 100.000 VND por las de primera fila, con derecho a hacer fotos y para la función de las 18:30h de la tarde.

Como eran las 16:30h de la tarde todavía, estuvimos dando una vuelta y fotografiando el famoso Puente Rojo de Hoan Kiem, y como mis ojos todavía me respondían bien del incidente de la mañana, estuvimos dando otra vuelta por el Barrio Antiguo.







Después de estar dando vueltas, curioseando tiendas de souvenirs para nuestra vuelta a Hanoi después de visitar Sapa y la Bahía de Halong, y haciendo tiempo charlando con estudiantes locales que querían practicar inglés conmigo, finalmente llegó la hora de ver el espectáculo de las marionetas acuáticas, que aunque es una turistada y solamente van los turistas, es entretenido y diferente, a mi me gustó.

Cuando salimos del espectáculo, que dura una hora aproximadamente, vimos el Puente Rojo iluminado, curioseamos alguna tienda más, y fuimos dirección al hotel porque estaba empezando a llover, dónde paramos a cenar en el mismo lugar que lo hicimos la noche anterior y que tanto nos gustó.



Sobre las 23:00h llegamos al hotel, duchita y enviar algún mensaje a los amigos con el móvil y a dormir, que hoy hemos pateado bastante y no acabo de encontrarme muy bien.

DÍA 4.- HANOI - LAO CAI

Hoy me he despertado sobresaltado y con un susto en el cuerpo, y es que cuando ha sonado el despertador no podía abrir mis ojos para ver qué hora era. Rápidamente he ido al baño a lavarme la cara y mirarme al espejo, y he comprobado que mis ojos están todo rojos y que me pican mucho, así que después de informar a mis compañeras y antes de bajar a desayunar, he ido a recepción y he hablado con ellos y le he expuesto mi problema, y muy amablemente me han apuntado en un papel en vietnamita cuál era mi problema y me han indicado dónde podía encontrar una "farmacia" cercana.

Cuando he llegado al tenderete-farmacia y le he enseñado el papel a la "farmacéutica", me ha recomendado unas gotas-corilio para que me las ponga cada 4 horas, y me ha informado que lo que padezco en un virus o bacteria que me ha entrado dentro del ojo, y que de tanto frotarme también se me ha ido al otro ojo, pero que no me preocupara que en una semana debería estar bien.

Vuelvo al hotel, le doy las gracias a la recepcionista por su ayuda y bajo a desayunar, no sin antes empezar a ponerme el corilio en los ojos.

Después de desayunar bajamos nuestro equipaje a recepción, y es que esta noche no dormiremos en el hotel, sino en un tren que nos llevará a Lao Cai, a las puertas de la maravillosa Sapa.

Decidimos seguir visitando el resto de Hanoi que tenemos pendiente, aunque yo por precaución no me quito en ningún momento mis gafas de sol para que no me entre nada más en mis ojos. La primera visita que hacemos será a la Catedral de San José, a poca distancia del Lago, mientras vamos callejeando.





Vamos atravesando las laberinticas calles del Old Quarter hasta llegar al Mercado de Dong Xuan, un gran mercado de 3 plantas dónde van todos los locales y dónde la Lonely dice que es un buen lugar para hacer compras, aunque nosotros no vemos nada interesante y nos parece muy caótico y un poco claustrofóbico y nos agobiamos rápido de estar allí.




Salimos a los exteriores del Mercado y estaban todos los puestos de frutas y comidas, ésto ya es otra cosa y disfrutamos mucho con la visita y con las cosas curiosas que vimos, sobretodo cuando vimos en la terracita de un bar un perro cocinado a modo de cochinillo, y espero no herir mucho la sensibilidad de las personas que ahora mismo se encuentren leyendo este blog.













Después de observar este gran choque cultural con total naturalidad (mis compañeras de viaje no pueden decir lo mismo), fuimos recorriendo las calles adyacente a la Puerta Ò Quan Chuông, llenas igualmente de tenderetes curiosos, y dónde los turistas apenas llegan hasta aquí, lo que hace que todo sea mucho más auténtico.











Es hora de comer, y después de dar alguna vuelta buscando algo interesante, comemos algo rápido en el Barrio Antiguo, mientras las chicas aprovechan para comprar algunos souvenirs, y sobre las 17:00h de la tarde empieza de nuevo a llover, así que aprovechamos para pararnos en un pequeño supermercado para comprar algo de pan y agua para la cena de esta noche en el tren, y nos vamos hacia el hotel, dónde tenemos que preparar nuestra mochila para los próximos días en Sapa, ducharnos en un pequeño vestíbulo que nos han dejado por cortesía e ir hacia la estación de trenes.

Una vez preparados y con nuestros tickets de tren a buen recaudo, sobre las 20:30h cogimos un taxi en plena calle hacia la estación de trenes, dónde llegamos en apenas cinco minutos y nos costó el trayecto 8.000 VND, por lo que mis sospechas sobre el anterior taxi estaban totalmente justificadas.

Cuando llegamos a la estación de trenes ya había algún grupito de viajeros esperando y en las ventanillas ya no quedaban plazas para viajar esa misma noche, así que hice bien de comprar los tickets desde casa a través de la web Vietnam Railway, escogiendo el Tren de la Reunificación SP1 que salía a las 21:10h de la noche y con hora prevista de llegada a las 05:15h, y volviendo en el Tren de la Reunificación SP2 de las 19:35h, con hora prevista de llegada a Hanoi a las 04:10h. Ambos tickets de ida y vuelta nos costaron 68 $ por persona, en camarote de 4 literas con colchón duro.

A la hora de la compra, pusimos que nos enviaran los tickets a nuestro hotel, así nos ahorrábamos de ir con el mail de compra a la estación para cambiarlos por los buenos, y cuando llegamos a nuestro hotel de Hanoi, nos tenían los billetes guardados a mi nombre. Eso si, asegurados que los compráis por el link que os he puesto que es la oficial de los ferrocarriles vietnamitas, porque hay muchas webs piratas que aparte de ser más caros, pueden ser un timo.

Puntualmente nos avisaron que nuestro tren ya se encontraba en el andén y allí que nos fuimos, enseñamos nuestros billetes y pasaportes al revisor que está en la puerta de cada vagón, y accedimos a nuestro camarote, dónde aparte de nosotros 3, nos haría compañía un chico japonés muy simpático y amable.



Sobretodo recordad de llevar con vosotros vuestros pasaportes. Una vez en el vagón, cenamos antes de que partiera el tren, me puse el corilio en mis ojos, y cuando partió el tren apagamos las luces, cerramos el camarote desde dentro y nos tapamos con la manta que te proporcionan, aprovechamos para cargar alguna batería de cámara en los enchufes que hay debajo de la mesita, y en seguida nos pusimos a intentar dormir, a ver si lo conseguimos.

DÍA 5.- LAO CAI - SAPA

Me he despertado y el tren estaba parado, así que me levanto y pregunto al personal que está en el pasillo si ya hemos llegado a Lao Cai, dónde me informan que todavía falta una hora por llegar. Vamos con retraso porque el tren ha parado muchas veces durante la noche ya que están haciendo trabajos de mantenimiento en las vias, cosa que agradecemos para no llegar tan pronto a Lao Cai, ya que hasta las 10h de la mañana no hemos quedado con Mao y hoy no tenemos hotel.

Después de estar observando el maravilloso paisaje montañero desde la ventana de nuestra cabina, finalmente llegamos a Lao Cai, dónde bajamos un montón de gente y nos asaltan decenas de taxistas ofreciendonos sus servicios hasta Sapa, y otros ya tienen contratados su transporte con sus respectivos hoteles, aunque nosotros mantenemos la calma y dejamos que la gente vaya desapareciendo poco a poco.

Después de declinar las ofertas de los taxistas que nos ofrecían transporte por 15 $ por persona, recorremos los escasos 200 metros que nos separa hasta la parada de autobuses y negociamos transporte hacia Sapa en pequeñas mini vans, dónde conseguimos cerrar el trato por 3 $ por persona por un trayecto de una hora aproximadamente. Fuimos astutos, porque vimos como algunos llegaban a pagar hasta 15 $ por asiento, así que hicimos un buen negocio después de un duro regateo.

Finalmente y después de varios cambios de furgonetas (sin alterar el precio), salimos hacia Sapa, llegando sobre las 09:15h de la mañana después de un maravilloso recorrido de curvas por las montañas, que hizo que no pestañeara ni un segundo para no perderme las increibles vistas.

Nos dejaron en la plaza principal del pueblo y caminamos hacia la iglesia, punto de encuentro con Mao, y dónde por el camino nos fueron ofreciendo sus servicios las personas de la tribu Hmong.






En cuánto llegamos se nos acercó una chica diciendo que Mao no había podido venir y que ella sería nuestra guia, así que empecé a dudar y le hice llamar a Mao por teléfono, dónde después de ponerme en contacto con ella me explicó que no había podido venir pero que la chica que nos esperaba era su cuñada y que ella nos haría de guia hasta llegar a su casa. Así que con el tema resuelto, y como todavía quedaban 20 minutos para salir, nos fuimos a desayunar y a comprar algo de agua para el camino, y cuando volvimos estaba allí esperándonos junto a otra pareja de Barcelona, Amadeo y Eva, y finalmente salimos los 5 juntos a realizar el trekking.

Informaros que el trekking es impresionante y fue lo mejor de nuestro viaje con diferencia, pero no quiero engañar a nadie, hay momentos que se hace muy díficil sobretodo el principio, dónde es todo cuesta arriba, trepando piedras, con barro y resbaladizo, y encima mi mochila pesaba bastante porque llevaba mucha ropa y material escolar que quería entregarle a Mao y su familia, y por momentos quería volverme para atrás, pero cuando veia a esas mujeres mayores de la tribu Hmong de 60 años y medio descalzas, me daba vergüenza volverme para atrás, así que a nuestro ritmo, sofocados ante tanta humedad y calor, ibamos ascendiendo y de vez en cuando cuando giraba la vista, tenía la recompensa en forma de impresionantes paisajes.






Finalmente después de una hora de ascensión, el terreno se va haciendo más plano y para nada es duro, lo puede realizar cualquier persona. Por el camino nos íbamos cruzando con niñas vendiendo pulseras (aconsejo que no se le compre nada porque realmente deberían estar en el colegio), pequeños riachuelos, chabolas y algún que otro animalito... Después de 3 horas caminando, y con algunas anécdotas y explicaciones de Xiel (la cuñada de Mao) paramos a comer en el único tenderete de toda la montaña dónde nos prepararon un fried rice buenísimo, y que la comida estaba pagada por Mao, solamente había que pagar la bebida.


































Después de comer seguimos con el trekking hasta casa de Mao, dónde este trayecto es el que más me gustó, ya que pasamos por campos de arroz, riachuelos, árboles de bambú, una pequeña cascada,... hasta que finalmente a las 16:30h de la tarde y 14 kms. después, llegamos a casa de Mao, dónde nos recibió con los brazos abiertos y le di un buen achuchón en cuánto la vi.





































Para mi Mao es de esas personas que con solamente verla por primera vez conectas al momento, que se deja querer, que te da unas lecciones de humildad y honestidad brutal, y sobretodo, que te contagia las ganas de vivir con su sonrisa y alegría.

Una vez que nos sentamos a descansar conocimos a otra pareja de Barcelona que llevaban allí dos días con Mao y que también estaban muy agusto, así que Mao tuvo el detalle de sacarnos unas cervezas fresquitas y estuvimos allí charlando y jugando con los niños de la familia hasta la hora de la cena, dónde Mao y su encantador marido que acabab de llegar de trabajar en el campo, nos preparó una cena muy rica y variada, destacando el arroz y el tofu.




Os informo que la casa de Mao dónde hicimos el Homestay es muy amplia pero muy básica, no dispone de duchas ni lavabos (solamente una letrina que está fuera de la casa), y para dormir dispone arriba de 5 colchonetas dobles con mosquiteras para los viajeros, en la otra banda duermen sus 3 hijos y Mao y su encantador marido duermen abajo. Todas estas "incomodidades" quedan ampliamente suplidas por la amabilidad de Mao y su encantadora familia. Para los que no estén acostumbrados para una experiencia así, que no se echen para atrás porque os va a resultar muy enriquecedora interiormente.

Yo ya tenía la experiencia de lugares parecidos en Perú y Myanmar, aunque la de Mao ha sido la más gratificante.




Cuando acabamos de cenar le entregué a Mao toda la ropa y material escolar que le llevé y se puso muy contenta, y es que pequeños gestos como éstos puede ayudar muchísimo a una familia entera.

Después Mao empezó a sacar botellitas de "happy water", que es un licor destilado de arroz hasta que yo al tercer chupito me planto, ya que estoy cansado del trekking de 14 kms, de la noche en el tren y necesito que mis ojos descansen un poco, así que después de asearme un poco en un cubo que me ha preparado el marido de Mao, me subo a mi colchoneta dónde me acompaña Mao, y como si fuera un niño pequeño no duda en taparme con el edredón y hacerme sentir cómodo, cosa que le agradezco con un abrazo y decirle que a partir de ese momento es mi "vietnamese mum" (mi madre vietnamita)!

Me despido desde arriba del resto del grupo y me pongo a dormir, dónde caigo derrotado en poco tiempo.

DÍA 6.- SAPA

A pesar de las incomodidades he descansado bastante bien y a las 07:00h de la mañana ya estaba arriba, me he aseado en una palangana que me ha preparado la suegra de Mao, y mientras ésta preparaba el desayuno, yo me he puesto a jugar con sus hijos y hemos pasado un rato divertido con los globos que les regalé ayer.











Después de un fabuloso desayuno a base de pancakes con miel y café que nos ha preparado Mao, hacemos un poquito de tiempo hasta que la otra pareja recoja sus mochilas, ya que ellos también se vuelven para Sapa porque por la tarde tienen que coger el tren para Hanoi, así que Mao nos pregunta si queremos volver a Sapa por el mismo sitio que vinimos ayer (14 kms.) o coger otra ruta alternativa de unos 5 kms. y después coger unas motos que nos lleve al pueblo. Nos decidimos por la segunda opción, más que nada por ver un paisaje diferente y no acabar destrozados de tanto andar.

No sabría decir qué paisaje me gustó más, si el del camino de ida o el de la vuelta, aunque ambos fueron más que impresionantes y los disfruté mucho.
























Cuando ya nos cansamos de andar después de 5 kms., y con el sol y el bochorno que pegaba y nosotros sin agua, le dijimos a Mao que nos llamara a un taxi para volver los 5 a Sapa, así que después de esperar un ratito, se presentó un taxi amplio para nosotros 5 y Mao, que quiso venir con nosotros a Sapa para despedirse y después volvería en moto con su marido.

Una vez llegamos a Sapa, tocó la hora de pagarle a Mao, la verdad es que ella no pide nada solamente la voluntad, y eso a veces es un problema porque no sabes hasta qué punto le estás dando poco o mucho. Así que llevaba una pequeña referencia de que la gente que iba le pagaba unos 10 € por persona, aunque yo tuve en cuenta otros detalles que tuvo conmigo y decidí pagarle 20 $, así que se puso muy contenta y nos dijo que se reencontraría con nosotros en el Mercado Central, ya que quería entregarnos algo.

Así mismo, nos indicó dónde coger el bus local que parte hacia Lao Cai para el día siguiente coger el tren y no tener que regatear, y el precio que deberiamos pagar.

Nos despedimos momentáneamente con estas fotografías de una persona que nunca olvidaré.




Nosotros 5 nos fuimos a comer al Mercado Central, dónde la otra pareja ya había estado desayunando antes de ir a casa de Mao, y que nos recomendaron mucho, hasta tal punto que al día siguiente nosotros volvimos.

Después apareció Mao con su marido, y nos regaló a cada uno una pulserita de latón muy bonita, y ya nos despedimos de ella con gran pena, y yo personalmente con alguna lagrimilla en mis ojos, deseando que le vaya todo muy bien porque se lo merece de verdad.

Al principio del blog, en el apartado de alojamientos, he dejado el telefono de Mao por si alguien quiere contactar con ella y realizar el trekking o el homestay con ella. En caso que no os atreváis a llamarla porque no sepáis inglés u os dé vergüenza, decirle a la recepcionista del hotel dónde os alojéis la noche antes que llame por vosotros enseñándoles el teléfono, pero por favor, no lo contratéis en ninguna agencia de Sapa porque aparte de ser mucho más caro, la mayoría de los beneficios son para la agencia y no para las familias.

Después de comer y de las despedidas, acompañamos a la pareja de Barcelona a la estación de autobuses para que volvieran a Lao Cai en el bus de las 16:00h y cogieran el tren para Hanoi, y nosotros nos fuimos a hacer el check in en nuestro hotelito de Sapa, dónde lo primero que hicimos fue pegarnos una bueña ducha, poner a cargar las baterías, aprovechar el wifi y pegarnos una siestecilla hasta la hora de salir a dar una vuelta por el pueblo.


A las 18:00h volvimos a salir del alojamiento con la intención de callejear por el pequeño pueblo de Sapa, y sobretodo para hacer alguna compra de ropa de montaña y buenas imitaciones de cortavientos de la marca North Face para la familia. Si algo tiene Sapa, es que tiene pequeñas agencias de viajes y tiendas de ropa de montaña hasta aburrir, aunque eso si, no encontrarás dos chaquetas exactamente iguales en ninguna tienda, y hay que mirar mucho y sobretodo, regatear.

Para que os hagáis una idea, en Hanoi pregunté por una imitación de North Face y me pedían 90 $, y en Sapa empiezan pidiendo 75 $, así que a base de mirar y regatear, yo pude comprar dos chaquetas de mujer North Face muy bonitas y muy bien imitadas, de 3 capas (cortavientos y polar impermeable debajo) por 70 $ las dos chaquetas (me costó lo suyo conseguir ese precio, pero me encanta regatear!).

Una de mis compañeras sacó la suya por 40 $ después de mirar en muchas tiendas, y la otra compañera se compró unas zapatillas de trekking North Face por 22 $ (las podía haber sacado mucho más baratas).



Después de las compras nos fuimos en busca de algún sitio para cenar, y como el Mercado Central cierran por las noches, finalmente cenamos en un tenderete en la calle, dónde podías elegir tus pinchos y ellos te la hacían en una pequeña barbacoa, y resultaba estar todo delicioso.




Después de cenar, nos paramos a comprar agua y volvimos para el hotel, que estaba empezando a llover y mañana queriamos madrugar.

DÍA 7.- SAPA - LAO CAI - HANOI

Después de levantarnos y ducharnos, me asomo por la terraza y no puedo dar crédito a lo que veo: Está diluviando y lloviendo a mares!! En cualquier otra circunstáncia no me hubiera importado, pero el día de hoy estaba señalado en rojo y cuando preparé el planning de este viaje, intenté cuadrarlo de tal manera que el día de hoy, que es domingo, estuviera en Sapa, porque a 100 kms. de aquí se celebra cada domingo uno de los mercados más grandes, auténticos y coloridos de todo el mundo; El mercado dominical de Bac Ha.

La verdad es que fue fustrante pero aún tenía la pequeña esperanza que mientras desayunábamos, dejara de llover. Bajamos a desayunar en un espléndido desayuno y mientras consultaba las previsiones meteorológicas con el móvil, se me acercó la dueña del hotel interesándose por nuestros planes durante el día de hoy, le dijimos los del mercado y nos ofreció un transporte para llegar hacia allí por 15 $ por persona, un precio excesivo y del cuál le hice una contraoferta, pero cuando vino a decirme si la aceptaba o no, me comunicó que el mercado de Bac Ha se había suspendido por la inmensa lluvia que estaba cayendo, así que dentro de lo que cabe, me dejó más tranquilo porque no habría mercado por mucho que quisiera ir.

Así que hubo cambio de planes, y como el check in no era hasta las 12h del mediodía, ya teniamos todo comprado y estaba diluviando, decidirnos quedarnos en nuestra habitación haciendo uso del internet hasta que dejara un poco de llover.

Finalmente sobre las 11h dejó de llover, hicimos el check out y dejamos nuestras mochilas en consigna, y nos fuimos a dar una vuelta por el pueblo y el mercado, hasta la hora de comer.















A la hora de comer, fuimos al mismo sitio que el día anterior, dónde el dueño al vernos nos reconoció y nos volvió a tratar de maravilla, y la comida otra vez estaba escandalosamente buena y barata (50.000 VND un plataco de arroz con pollo y una coca cola fresquita). Al cambio, no llega a 2 €.








Seguimos dando una vuelta por el mercado porque fuera de nuevo estaba lloviendo, nos paramos en un supermercado a comprar pan y bebida para la cena de esta noche en el tren, y nos volvemos corriendo hacia el hotel, dónde tenemos nuestras mochilas en consigna.

Hacemos tiempo en el hotel hasta las 15:30h que no sale el bus hacia Lao Cai, y a las 15:15h decidimos bajar hacia la parada que la tenemos a escasos 3 minutos, nos despedimos del amable staff del hotel, y cuando llegamos vemos que el bus de las 15:30h ya va prácticamente lleno, pero lejos de dejarlo ir, el conductor empieza a sacar banquetas pequeñas para que la gente se siente en el pasillo, hace algunos cambios y nos mete a todos allí dentro... un show!! Vamos, que la DGT y Tráfico se forran a poner multas en un país como Vietnam!

Así que medio embotellados en un mini bus local de máximo 16 plazas (iremos unos 30 personas), pagamos nuestro billete (28.000 VND) al cambio apenas 1 € (frente a los 3 $ que pagamos cuando llegamos a la ida), y me toca al lado de dos personajes vietnamitas que eran la hostia, se reían con cada palabra que decía, encima uno estaba comiendo una especie de boniato que quemaba y olía asquerosamente y no paraba de ofrecerme, solamente me pedían selfies con ellos, ... vamos, un trayecto de una hora la mar de entretenidos!!



Una vez que llegamos a Lao Cai eran las 16:45h de la tarde, y nuestro tren hacia Hanoi no salía hasta las 19:35h, así que teniamos cerca de 3 horas para hacer algo, así que nos fuimos a callejear por el pequeño pueblo hasta que encontramos un local dónde daban masajes, y después de todo el tute de los últimos días la verdad es que nos apetecía uno, así que negociamos con la dueña un masaje de 45 minutos de pies y hombros por 80.000 VND, unos 3 €.... que aunque no os voy a engañar, no fue el mejor masaje que me han dado en mi vida, pero almenos sievió para relajar mis pies doloridos de todo el tute del trekking.


De vuelta a la estación de Lao Cai y ahora si con muchos más viajeros esperando, entablamos conversación con alguno y a las 19:30h puntual nos llamaron para ir hacia el andén, enseñar nuestros tickets y pasaportes y meternos en nuestro vagón, dónde esta vez nos tocó con una joven vietnamita y su niño pequeño, dónde al principio dió un poco de guerra y ruido, pero después de cenar apagamos las luces, me puse el Ipod para no escuchar a nadie, y poco después caía dormido... nos esperaba un largo trayecto hasta Hanoi.

DÍA 8.- HANOI - BAHÍA DE HALONG

Después de despertarme y ver que eran cerca de las 05:30h y estábamos a punto de llegar (por suerte volvemos a tener retraso, y eso nos permite no estar desde las 04:15h de la mañana deámbulando por Hanoi), por fin llegamos, desistimos de coger un taxi hasta el hotel porque ya es de día, hay poco tráfico de momento y algunos vietnamitas haciendo tai chi por las calles, y nos aventuramos en llegar hasta el hotel andando, dónde lo hacemos 15 minutos después.




Podemos ver que a las 06:00h de la mañana ya hay mucha gente en la calle y mucha actividad, aunque se disfruta mucho más sin el ruido de las motos.

Cuando llegamos al hotel nos lo encontramos cerrado, así que picamos a la puerta y poco después nos abre un chavalillo joven al que parece que acabamos de despertar, y es que después comprobamos que el personal de noche del hotel duermen en pequeñas colchonetas dónde se realiza cada mañana el desayuno.

Recuperamos nuestro equipaje, hacemos la mochila con lo que vamos a necesitar este día y medio en el crucero por la Bahía de Halong, nos metemos una ducha cortesía del hotel, que además nos invitan a desayunar tal y como habíamos acordado el primer día, volvemos a dejar el equipaje en consigna y me voy a dar una pequeña vuelta para ver la actividad diaria de los vendedores hasta que llegue nuestro transfer a recogernos para llevarnos a la Bahía de Halong.



















Finalmente sobre las 08:15h nos pasan a recoger por el hotel para subir a la mini van, dónde ya había algún viajero más dentro, y dónde hacemos la misma ruta de recoger a más gente por los hoteles de Hanoi que cuando fuimos a Tam Coc. Por cierto, la compañía con la que vamos también es Asia Travel, igual que la otra.

Después de recoger a toda la gente (esta mini van va bastante llena) ponemos rumbo a la Bahía de Halong, que está previsto que lleguemos después de 4 horas de bus, en las que las dos primeras horas me las paso durmiendo, después hacemos una parada técnica como le llaman ellos (y que tanto odio) para ir al baño o fumar (justamente en una especie de centro comercial vietnamita de carretera), dónde me fumo un cigarro y ojeo por matar el tiempo en sus tiendas, y poco después y lloviendo a mares ponemos rumbo a la Bahía, dónde llegamos prácticamente a las 13h del mediodía.

Sin tiempo que perder nos suben a una lancha y de allí nos llevan a nuestro barco escogido, en el que casualmente todos vamos al mismo, al Cristina Cruise, un buen barco con buena calidad/precio, teniendo en cuenta que a mi la excursión a la Bahía de Halong me parece un auténtico robo.
















Una vez en el barco nos reparten las llaves del camarote y nos dicen que después haremos la comida, que están todas incluidas excepto las bebidas, que cuestan 1,5 $ por cada una. Las habitaciones de abajo son las "Superior" y las de arriba son las "Deluxe", aunque la nuestra está bien y lo más importante, tiene mampara y no sale el agua por la habitación cuando te duchas. Por contra, no hay cortinas ni puertas para tu intimidad, y cada vez que uno se ducha, los demás se tienen que salir fuera de la habitación.


La comida bastante normal y bastante abundante, lo único que no me gustó fue la distribución de las mesas, que pusieron una mesa larga para casi 20 personas y otra más pequeña para 7 personas, entre ellas nosotros tres, una pareja de holandeses y otra de vietnamitas que no hablaban. Pero la parte buena es que la comida que nos traían se repartía entre nosotros 7, y no entre 20 personas....

Después de comer hariamos nuestra primera excursión, la visita a la "Surprising Cave" o Cueva Maravillosa, como la llaman ellos. Nos bajaron de nuevo a la lancha, y de allí nos dejaron directamente en la cueva.





















Esta excursión me ha recordado muchísimo a la visita que hice en China a Guilin, lo de visitar las estalagmitas y estalarcitas y después navegar en barco, así que no me gustó mucho la experiencia de la Bahía de Halong. La diferencia que en esta de Vietnam está super explotada y todo el mundo acabamos allí a la misma hora y se hace bastante agobiante anadar por allí con tanta gente.

Después de esta visita, nos llevaron a una playita cercana dónde se encuentra Dao Titop (pequeña montaña con unas bonitas vistas que debe su nombre a Tito, un exgobernante yugoslavo de los años 80), dónde te dejan una hora o bien para subir hacia arriba o bien para relajarte y bañarte en la playa.

Yo masoquista de mi, decidí subirla, como si no tuviera poco con todo lo que había andado ya, y la verdad es que entre tanta gente, fuimos muy pocos los valientes que nos decidimos subir allí, y es que a quién se le ocurre a las 16h de la tarde, con un sol de justicia, subir unas escaleras empinadas que hay tramos que cansa bastante, teniendo abajo una playa con una temperatura ideal para bañarte.... Pero como hay cosas que no se entienden, yo más chulo que nadie decidí subirla, y la verdad es que las vistas desde arriba son muy bonitas.



Una vez abajo y casi apunto para volver al barco, decidí mojarme los pies en la playa y hacer algunas fotos del paisaje si podía, porque la playa parecía Benidorm en pleno agosto de toda la gente que había.






Después de la corta visita a la playa, nos llevaron al punto de encuentro para hacer kayak, la verdad es que no lo he probado en mi vida y decidí hacerlo por primera vez, me puse en pareja con un amable chico inglés que hicimos buen rollo desde que subimos al barco, y la verdad que conectamos muy bien y tuvimos muy buena sincronización, y mientras los demás hacían kayak al lado de nuestra lancha, abortaban y se volvían, nosotros nos fuimos bastante lejos, estuvimos casi una hora y lo pasamos genial!




De vuelta al barco ya caida la tarde, nos duchamos y antes de cenar nos hicieron un curso de cocina, nos enseñaron a preparar rollitos vietnamitas, que después nos comeriamos en la cena.

Una cosa que me impactó mucho fue lo arreglada y mudada que iba la gente para cenar, parecía una cena en un yate privado, cuando yo iba en bermudas, camiseta y chancletas... se nota que no estoy acostumbrado a excursiones organizadas y por suerte no me excluyeron de las actividades por no "cumplir con el protocolo".

Después del mini curso de cocina, estuvimos cenando y cuando acabamos, nos dieron a escoger tres opciones: Karaoke, pescar o subirnos a la terraza del barco y relajarnos mientras tomábamos una copa. Por suerte, la opción del karaoke no la escogió nadie y la mayoría estuvimos arriba charlando y tomando copas, hasta que a una hora prudente decidimos recogernos, ya que mañana queremos madrugar.



DÍA 9.- BAHÍA DE HALONG - HANOI

Hoy me he levantado a las 05:00h de la mañana ,y es que me hacía ilusión ver el amanecer desde la Bahía de Halong. Poco después algún valiente más ha tenido la misma idea que yo, pero nuestro gozo en un pozo, porque el día se ha levantado nublado y no hemos podido disfrutar de ese amanecer tan caracteristico que tantas veces he visto en fotos, así que 40 minutos después me he vuelto a la cama y he dormido un poco más hasta la hora del desayuno.

A las 08:00h hemos desayunado y al mismo tiempo hemos tenido que hacer el check out para que fueran limpiando las habitaciones para que cuando lleguemos al embarcadero estuviera todo preparado para la siguiente tanda de turistas.

De vuelta a la lancha, nos han llevado a visitar un pequeño taller de perlas de ostras, más bien ha sido una excursión de relleno porque personalmente tenía muy poco interés.

De vuelta al barco, la gente que hacía otra noche noche en la Bahía de Halong se han ido en una lancha hacia la isla de Cat Ba, y los turistas de otros barcos que volvían al embarcadero como nosotros, se han subido a nuestro barco.

De camino hacia el embarcadero, hemos podido disfrutar de las vistas de la Bahía de Halong y hemos tenido suerte que no nos lloviera, ya que días atrás tuvieron que cancelar muchas excursiones por culpa de un tifón que azotó esta parte de Vietnam.

















Antes de llegar al embarcadero nos volvieron a dar de comer sobre las 11:30h de la mañana, creo que desde mi viaje a Perú cuando visité la Isla de los Uros no había comido tan pronto.

Poco después llegamos al embarcadero, esperamos a que viniera nuestro mini bus para descargar a los turistas del día, y sobre las 14h volvimos a ponernos en marcha hacia Hanoi, dónde después de la parada de rigor en las tiendas en el mismo sitio que en el viaje de ida, finalmente nos dejaron en nuestro hotel sobre las 18:00h de la tarde, prácticamente el día perdido sin hacer nada.

Volvimos a recuperar nuestro equipaje que teníamos en consigna en el hotel, hicimos de nuevo el check in para esta noche, y nos fuimos de nuevo a darnos el último paseo por Hanoi, ya que mañana por la mañana cogeremos un vuelo a Hue.

Aprovechamos para comprar algún recuerdo para la familia, y de vuelta al hotel paramos a cenar en nuestro pequeño y humilde restaurante favorito, que tanto echaba ya de menos.



De vuelta al hotel, nos paramos a consultar el correo después de tantos días y comprobamos que los de Vietnam Airlines nos han cambiado el horario del vuelo, pasando de las 09:00h que lo teniamos inicialmente a las 13:30h, lo que nos trastoca un poco nuestros planes para las visitas de Hue. Me dió mucha rabia porque no quisimos coger los vuelos con Vietjet Air ni con Jetstar porque son compañías muy poco fiables en cuántos a los horarios, y resulta que la más fiable a priori, Vietnam Airlines, también nos cambian los horarios de los vuelos.

Pues nada, subimos a nuestras habitaciones, duchita y mañana por la mañana con tiempo ya reorganizaremos de nuevo nuestros equipajes con las compras que hemos hecho.

DÍA 10.- HANOI - HUE

Hoy no hace falta madrugar porque tenemos todo el tiempo del mundo y no quiero visitar nada más de Hanoi, así que me levanto y vuelvo a reorganizar la maleta para poner debajo lo que ya no voy a usar, y una vez finalizada la operación con éxito me bajo a desayunar tranquilamente con mis compañeras, dónde nos tomamos el desayuno con mucha calma mientras aprovechamos los últimos momentos de wifi.

Una vez realizado el check out, y por comodidad, le pedimos al hotel que nos llame a un taxi que nos lleve al aeropuerto, dónde pagamos 5 $ por cabeza, el mismo precio que cuando vinimos y sin necesidad de esperar a que éste se llene totalmente.

Después de una hora de trayecto por una especie de autopista por dónde pasan bicicletas, animales e incluso gente caminando, llegamos al aeropuerto y hacemos rápidamente el check in del equipaje, y puntualmente despegamos hacia Hue, dónde llegamos cerca de las 15:00 de la tarde.

Dudamos si ir a nuestro alojamiento en transporte público o en taxi, pero visto el retraso que traemos y si queremos visitar algo de la ciudad, optamos por coger un taxi entre los tres, dónde media hora después nos dejan en nuestra guesthouse, y por el cual pagamos 220.000 VND por el trayecto.

La guesthouse es sencillita comparada con las habitaciones que habiamos tenido hasta ahora, pero para una noche nos basta, lo mejor que nos dan la última habitación en el último piso, y no hay ascensor, así que no tenemos más remedio que subir el equipaje como podemos.

Rápidamente dejamos el equipaje y salimos a visitar algo de la ciudad, así que nos fuimos hacia la Ciudadela, aunque cierran a las 17:00h y son ya las 16:30h pasadas, así que decidimos visitarla mañana temprano y hoy ver los alrededores.


















La verdad es que nos hemos puesto a andar con un mapilla que nos dieron en la guesthouse y cuando nos hemos querido dar cuenta llevabámos más de 3 horas caminando, pasando por calles dónde se notaba que allí no llegaban los turistas y que los propios vietnamitas se extrañaban al vernos, y hemos podido comprobar que aquí la gente es más calmada y mucho más amable de lo que habíamos visto hasta ahora.

Decidimos ir camino del hotel, pero antes pasariamos por un mercadillo y volveriamos a cruzar el puente, esta vez iluminado de diferentes colores, ya que va cambiando de color cada poco tiempo.





Cuando llegamos a la altura de nuestro alojamiento, que está escondido en una calle muy estrecha, nos paramos a cenar en un garito que habiamos visto cuando llegamos, dónde tenían una carta bastante extensa, bien de precio y el dueño parece muy majete y enrollado, dónde lo primero que hago es degustar una cervecita local.


Mientras cenábamos se acercó una mujer en bicicleta vendiendo láminas y cuadros, y en cuánto me vió yo fui su blanco perfecto, así que no pude contenerme de comprarle algunas, igual que a una niña muy simpática que vendía postales y separadores de libros... me prometí no comprarles nada, pero al ver sus caras tan inocentes y tan risueñas, no tuve más remedio que tragarme mis palabras.

De vuelta a nuestro alojamiento, aprovechamos para comprarle el ticket de bus a Hoi An, ya que apenas había diferencia de precio con las agencias que habiamos visto en la calle, y así le haciamos un favor al dueño, que parecía muy majete. Finalmente pagamos 5 $ por cabeza por un trayecto de unas 4 horas.

Ahora si, toca duchita y a dormir, que mañana queremos madrugar y visitar la Ciudadela antes de coger el bus a las 13h con destino Hoi An.

DÍA 11.- HUE - HOI AN

Hoy volvemos a madrugar bastante, y es que a las 06:00h de la mañana ya estamos preparados para desayunar y con el equipaje recogido, ya que a las 07:00h abren la Ciudadela.

Durante el desayuno coincidimos con un grupo de 5 chicas españolas que también están viajando por Vietnam, aunque ellas se van para Hoi An después de desayunar en el bus de las 08:30h.

Después de desayunar y por no meternos otra paliza andando, cogemos un taxi y en poco más de 5 minutos nos deja en las puertas de la Ciudadela, trayecto que nos ha costado 25.000 VND.

Cuando llegamos, sacamos los tickets para entrar, que nos ha costado 105.000 VND (muy caro para lo que se puede ver) y como no tienen mapa ni plano ni nada, nos metemos para dentro.


Estuvimos recorriendo la mayoría de estancias y las diferentes puertas de acceso que hay absolutamente solos, hasta que dos horas después empezaron a llegar los turistas y los autobuses de viajes organizados.

Nosotros estuvimos desde las 07:00h de la mañana hasta las 10:30h de la mañana, y prácticamente pudimos ver todo.















































Cuando acabamos la visita, y chorreando de sudor y del bochorno que hacia ya a esas horas, decidimos irnos caminando hacia el alojamiento, ya que íbamos bien de tiempo, aunque para eso tuvimos que descartar las visitas a Las Tumbas Imperiales, sobretodo la de Tu Duc y la Pagoda de Thien Mu, que estaba previsto visitarla durante todo el día de ayer, y que muy a nuestro pesar tuvimos que prescindir por culpa del cambio horario del vuelo.




Antes de llegar a la guesthouse, nos paramos a tomarnos un milkshake de mango en el mismo garito dónde cenamos anoche, y poco después nos subimos a la habitación aprovechando que el check out no es hasta las 12h, para meternos una ducha y cambiarnos de ropa.


Después del check out, dejamos el equipaje en recepción y nos vamos a dar una pequeña vuelta sin irnos muy lejos, ya que poco después nos vino a buscar una furgoneta y después de hacer otra parada en el camino para recoger a gente, nos dejó delante de una agencia de viajes vietnamita, dónde 15 minutos después se presentó un bus de línea con dirección a Hoi An, se trataba del famoso Open Bus que va haciendo paradas y del cual no tiene asientos normales, sino que es un habitáculo dónde vas estirado y que está pensado solamente para los vietnamitas, ya que los que medimos más de 1,80 cms allí es imposible entrar y es muy incómodo, aunque por suerte el bus iba medio vacio y pude acomodarme en los últimos asientos que son como literas y los pies están al aire.


Después de un trayecto de unas 4 horas y de hacer una breve parada en Danang, finalmente llegamos a Hoy An a las 17:30h de la tarde, dónde a pesar de todo, el trayecto en bus fue bastante cómodo.

Nos dejaron en la parada de autobuses sin ningún tipo de información, dónde allí solamente había motos y cazaturistas de hoteles ofreciendo sus alojamientos, así que le pedí prestado un mapilla de Hoy An a una cazaturista para situarnos (nunca más se lo devolví) y cuando nos alejamos de toda la marabunta y conseguimos situarnos, deducimos que nuestro alojamiento se encontraba a tres manzanas de la parada de autobuses, así que fuimos para allá, llegando 10 minutos escasos más tarde.

Hicimos el check in, nos explicaron un poco todo y nos dieron un pequeño mapa, en el que es imposible perderte porque Hoi An es muy pequeño.






Como eran cerca de las 19h de la tarde, lo primero que hicimos fue ir en busca de un sitio para comer-merendar-cenar, ya que estábamos caninos, y después de varios intentos, acabamos entrando en uno llamado Restaurant La Mer gracias a la simpatía de su camarera, dónde hice muy buenas migas con ellas y ya no volvimos a cambiar de restaurante durante nuestra estancia en Hoi An, ya que se come muy bien, la carta es variada, tienen buena cerveza de barril por solamente 3.000 VND, y la camarera es muy simpática y a cada momento venía a mi lado a enseñarme palabras vietnamitas y que yo le enseñara palabras en español para cuando vinieran los turistas españoles, pudiera sorprenderles.


Después de cenar y por recomendación de mi nueva amiga, fuimos a visitar los puestecillos callejeros que había cerca del mercado, y es que por ciertas calles de Hoi An no pueden circular ni coches ni motos y la verdad es que se agradece, aparte de que cuando cae la noche, Hoi An es un pueblecito encantador, tranquilo y todo decorado con farolillos de colores que le da un encanto aún mayor.
















Después de dar una vuelta por el encantador pueblo y observar que en Hoi An prácticamente hay más sastrerías que habitantes, pasadas las 22:30h de la noche volvimos a nuestro céntrico hotel, dónde todavía nos quedaba ducharnos y consultar un rato internet antes de irnos a dormir.

DÍA 12.- HOI AN

Hoy no hace falta madrugar porque nos vamos a tomar el día con mucha calma. Después de estudiar las diferentes opciones del día, prescindimos de hacer alguna excursión organizada fuera, prescindimos de alquilar motos porque mis compañeras no saben conducir y les da miedo, y prescindimos de ir a la playa porque nuestro hotelito tiene piscina, que para eso lo escogimos.

Así que la mañana la dedicaremos a hacer alguna compra y algún encargo, visitar alguna cosita del pueblo y su mercado, y cuando el calor y la humedad aprete, volver al hotel y disfrutar un rato de la piscina.

Así que sin tiempo que perder, bajamos a desayunar en el buffet libre del hotel, el mejor de todo el viaje con diferencia, y cuando acabamos nos ponemos en marcha para empezar las visitas del día.






















































Como habreis podido observar, lo que más me gustó fue el mercado de frutas y verduras, y es que a todos los países que visito me encanta acercarme y observar todo lo que se cuece en ellos.

Después de alguna pequeña compra en alguna tienda de souvenirs, y de camino al hotel, me paré en la sastrería Bebe, dónde tenía un encargo de la familia. Es increible la cantidad de cosas que encuentras y te pueden hacer en una sastrería, no me extraña que los estranjeros aprovechen para hacerse ropa a medida porque la calidad de las telas y los precios son de muy buena competitivos.

La sastería más famosa es Yali, aunque yo fui a Bebe porque estaba más cerca de mi hotel y porque la recepcionista del hotel me la recomendó, me dijo que incluso los uniformes del personal del hotel los hacen en Bebe.

Después de un buen rato escogiendo telas y colores para confeccionar varias camisas, me dijeron que estarían preparadas para las 18:00h de la tarde del mismo día, cosa que me pareció improbable.

De vuelta al hotel sobre las 12h, cuando más calentaba el sol y más calor hacia, nos duchamos y nos bajamos un rato a disfrutar de la piscina, dónde estuvimos hasta la hora de comer, que fuimos a visitar a mi amiga de nuevo.

Después de comer y con el estómago lleno, mis compañeras continuaron en la piscina y yo me fui a echar una pequeña siesta, y es que tres semanas de viaje y con tanto tute a cuestas (antes de Vietnam ya venía de Thailandia) empieza ya a pasar factura.

Por la tarde volvimos a buscar la ropa a medida y tal y como me esperaba, todavía no estaba lista, así que nos fuimos a dar una vuelta por el pueblo, visitando de nuevo el Puente Japonés y callejeando sin rumbo, hasta que conocimos a Álvaro y su pareja italiana, que llevan 6 meses recorriendo Asia y estuvimos charlando y cambiando impresiones y consejos sobre diferentes países. Una pareja encantadora!











Pasadas las 19:30h volvimos a la sastería a recoger la ropa pero continuaban sin tenerla, así que me hicieron dudar y mis temores a que no la tendrían estaba más cerca, ya que al día siguiente bien pronto por la mañana nos íbamos dirección a Ho Chi Min, aunque Anne, la dependienta, me tranquilizó y me dijo que confiara en ella.

Así que nos fuimos de nuevo a ver a nuestra amiga y a cenar, a estas alturas ya nos teniamos mucha confianza y cada vez nos lo pasábamos mejor. Cuando terminamos de cenar y le dijimos que al día siguiente ya nos marchábamos de Hoi An, la pobre se quedó bastante ko, aunque nos hicimos una foto para la posterioridad juntos y ya se quedó mejor.



De vuelta a la sastería cerca de las 21:00h, todavía no tenían la ropa preparada, así que aprovechando que no había nadie en la tienda, nos sentamos con Anne y estuvimos hablando de todo un poco y de cuestiones más personales de ella, hasta que un rato después apareció una motorista con la ropa, comprobamos que todo estuviera impecable como así fue, y después de pedirme 40 veces disculpas por la espera (yo encantado de charlar con ella y conocer aspectos de Vietnam de la mano de auténticos vietnamitas), nos despedimos con un abrazo hasta la próxima ocasión.

Ahora solamente nos faltaba reservar el transporte para mañana por la mañana nos llevaran al aeropuerto de Danang. El transfer del hotel lo descartamos porque nos pedían 21 $ por un trayecto de poco más de 30 minutos, y en todas las agencias de la calle nos pedían 7 $ por persona, así que finalmente encontramos a la vendedora del ticket turistico de Hoi An, que nos ofreció un contacto suyo por 180.000 VND (9 $ en total) después de regatear un poco, y quedamos que nos pasaran a recoger por el hotel a las 06:30h de la mañana.

Y con estas gestiones, nos despedimos definitivamente de Hoi An y nos volvemos para el hotel.

DÍA 13.- HOI AN - HO CHI MIN

Después de hablar con recepción la noche anterior para que nos dejaran desayunar a las 06:00h de la mañana (oficialmente abren a las 06:30h) antes de irnos para el aeropuerto y no ponernos ningún tipo de problema, bajamos a desayunar tranquilamente dejando todo nuestro equipaje en recepción.

A las 06:30h puntual ha venido una furgoneta particular a recogernos y en poco más de 35 minutos nos ha dejado en el coqueto aeropuerto de Danang, dónde hemos facturado nuestro equipaje y puntuales hemos partido hacia Ho Chi Min.

A nuestra llegada, hemos salido del aeropuerto en busca del bus número 152 que nos lleve hacia el mercado de Ben Tahn, en el Distrito 1, dónde tenemos nuestro alojamiento muy cerca de allí. Nos ha costado un poco localizar la parada, pero una vez conseguido nos hemos subido y hemos pagado 5.000 VND por persona, y otros 5.000 VND por equipaje, en total 10.000 VND por persona, frente a los 200.000 VND que nos pedían por ir en taxi.

Una vez dentro del bus y de camino al Ten Tahn Market, ha empezado a llover fuerte y diluviar, y cuando hemos llegado 30 minutos después, hemos tenido que esperar debajo de la marquesina de la parada más de 40 minutos a que dejara de llover porque era imposible salir así, a pesar de tener nuestro alojamiento a unos 300 metros de distancia.

Sobre las 13h ha dejado un poco de llover y nos arriesgamos a salir para el hotel, dónde hemos llegado en 5 minutos, hemos realizado el check in y hemos dejado nuestro equipaje en la habitación, mientras estudiamos un poco el mapa de la ciudad que nos han dado en recepción y empezamos a planear las posibles visitas de la tarde.




Salimos del hotel, y lo primero que hacemos es ir a comer a un Mc Donalds que tenemos muy cerquita, en la calle Pham Ngu Lao, dónde comemos algo rápido y barato sin perder mucho tiempo.

Después seguimos por la calle Lê Lai, dónde encontramos una pequeña oficina de cambio y cambiamos los justo para pasar dos días, que es el tiempo que nos queda en Vietnam.

Y de aquí ya empezamos a recorrer parte de la ciudad, dónde visitamos el edificio de la Opera, el Ayuntamiento, la Catedral de Nôtre Dame o la impresionante Oficina de Correos, entre otras cosas.


















Pero por desgracia, la visita que más me apetecía realizar en Ho Chi Min era el Museo de la Guerra de Vietnam (The War Remnants Museum), que es el museo más famoso de Vietnam, dónde en la entrada se pueden ver algunos habitaciones, tanques y helicópteros norteamericanos capturados por el Vietcong (ejército de Vietnam del Norte), y dónde dentro del edificio hay tres plantas de exposición y fotografías de los crimenes atroces cometidos por el ejército norteamericano en la Guerra del Vietnam. Algunas fotografías, como las de los efectos del Gas Naranja en la población vietnamita, son simplemente terrorificas y te hace salir del lugar bastante reflexivo y con la piel de gallina.

Yo solamente hice fotos de los exteriores, de dentro de las exposiciones me abstuve de realizarlas por educación y respeto, aunque no todos los turistas que estábamos allí pensamos lo mismo, por desgracia.














La entrada al museo cuesta 15.000 VND y bien merece la pena. Cuando ya nos echaron de allí sin terminar de ver todo porque el museo cierran a las 17:00h clavadas (y a ellos no les importa si hay gente dentro todavía o no, simplemente a esa hora apagan las luces y empiezan a cerrar todo), fuimos bajando hacia el Ben Tahn Market, dónde visitamos un templo hindú y vimos alguna que otra imagen curiosa.







En cuánto empezó a caer la tarde y ya era de noche, fuimos en busca de una agencia para contratar una excursión para mañana, nuestro último día en Vietnam, dónde queriamos visitar el Templo de Cao Dai y los Túneles de Cuchi.

La mejor zona para contratar excursiones es en la calle Pham Ngu Lao, en el distrito 1, ya que es una calle llena de agencias de viajes. Nosotros miramos varias de ellas, y las dos que más nos convencieron fueron las siguientes:

* AN TRAVEL: 165 Pham Ngu Lao
* PANDA TRAVEL: 237 Pham Ngu Lao

Las dos agencias, igual que tantas otras, ofertan exactamente lo mismo y es el mismo programa, y el precio es prácticamente el mismo.

Si quieres hacer el tour de mediodía de Cuchi, cuesta 100.000 VND + entrada al recinto (90.000 VND). Por contra, si quieres hacer el tour de día entero al Templo de Cao Dai + los Túneles de Cuchi, cuesta 165.000 VND + entrada al recinto de Cuchi (90.000 VND).

En AN TRAVEL el tour completo cuesta 8 $ + la entrada a Cuchi (90.000 VND), y en PANDA TRAVEL nos lo dejaron por 7,5 $, entrada a Cuchi aparte. Así que ya que estábamos allí, decidimos cogerlo con los de PANDA TRAVEL, y quedamos con ellos en la puerta de la agencia (a dos calles de nuestro hotel) para el día siguiente a las 08:00h de la mañana.

Con nuestra última excursión reservada y pagada (por el precio que cuesta, no vale la pena hacerla por libre), nos fuimos dando una vuelta por las calles del distrito 1, cenamos por allí y de vuelta al hotel, que había que ducharse y preparar la mochila para el día siguiente.

Como última sorpresa, cuando pasamos por la recepción del hotel nos hicieron elegir el desayuno del día siguiente con antelación, como si nosotros supieramos lo que nos apetece desayunar al día siguiente... En fin, encargamos una tortilla francesa y nos subimos a nuestra habitación.

DÍA 14.- HO CHI MIN - CAO DAI - CU CHI - HO CHI MIN

Hoy es nuestro último día entero en Vietnam, así que a las 07:15h bajamos a desayunar y somos los primeros, y después de 20 minutos esperando nos traen nuestro desayuno que encargamos la noche anterior... y nuestra sorpresa fue cuando se presentan con una baguette de pan y dos huevos fritos para cada uno!! Pero si nosotros hemos pedido tortilla.... pero el empanado personal del hotel no nos entiende o no quiere entendernos....

En fin, desayunamos más pensando que estamos en Reino Unido o Irlanda que no en Vietnam, y cuando acabamos, nos vamos hacia la agencia de viajes, pero por el camino nos paramos en una panadería que tiene muy buena pinta y nos encargamos unos bocatas para la excursión, ya que no sabemos si pararemos a comer o no, y aprovechamos para comprar agua.

Puntualmente subimos al mini bus, y como ya viene siendo normal en las pocas excursiones que hemos contratado por Vietnam, empezamos la ruta recogiendo a otros viajeros por sus respectivos hoteles, hasta que nos dan las 09:00h y por fin salimos.... ya me lo tomo con filosofía porque es mi último día en el país y no quiero agobiarme con este tema.

Para salir de Ho Chi Min tardamos todavía un rato, y es que el tráfico de motos es insoportable a esas horas de la mañana.














Después de algo más de una hora de camino, nos paran en un área de servicio por si la gente quiere ir al baño, aunque sorprendentemente no hay tiendas, y en poco más de 15 minutos retomamos la marcha hacia Cao Dai.

Nuestro guia es un hombre mayor, hijo de padre filipino y madre vietnamita, que se ha pasado todo el trayecto del bus gritando y metiéndonos un sermón contra los americanos y sus aliados, haciéndolos culpables y responsables de las desgracias del mundo en el que vivimos y de las guerras que hemos padecido (en muchos aspectos tenía razón).

Lo más fuerte es cuando se tomó la "molestia" de recomendarnos solamente viajar por Vietnam, China, Laos, Cuba y Corea del Norte.... qué casualidad que son países comunistas o "socialistas", como lo llaman ellos. En fin... que el colega nos ha estado dando la chapa durante todo el viaje.

Sobre las 11:30h llegamos al Templo de Cao Dai, dónde a las 12h en punto empieza la ceremonia, aunque solamente te dejan estar atrás del todo, o en el primer y segundo piso, así que conviene estar antes de esa hora si quieres ver algo, porque como tengas otra gente delante ya no ves nada.








































La verdad es que es curioso de ver y me gustó, es algo diferente que no había visto nunca en ningún otro país asiático, aunque para mi gusto hubo demasiada gente, a pesar de poder estar en una zona privilegiada.

De vuelta al mini bus, seguimos conduciendo un rato hasta que media hora después paramos en un restaurante de carretera para comer, aunque nosotros nos comimos el bocata que nos habíamos comprado en la panadería por que no sabiamos si nos pararían a comer.

Después de comer vuelta al bus y un rato después llegamos a los Túneles de Cuchi y lo primero que hicimos fue comprar la entrada, que cuesta 90.000 VND.




Nuestro guia por los Túneles continuaba siendo el mismo que traiamos de Ho Chi Min, y que aparte de fumar y meterse con los americanos y sus aliados, no explicaba mucho.







Poco después ha empezado a llover un poco, así que hemos aprovechado para ir hasta el campo de tiro por si alguno quería animarse y disparar, allí tienen una pizarra con el diferente tipo de armas que tienen y el precio de cada disparo.

A mi como no me gustan las armas, ni siquiera me acerqué por allí.


Al cabo de 5 minutos empezó a llover más fuerte y más fuerte, hasta que empezó el diluvio universal, dónde tuvimos que refugiarnos todos los turistas de todas las agencias en el mismo sitio, en la tienda de souvenirs. Más que llover parecía un tifón, era impresionante la cantidad de agua que cayó allí durante algo más de una hora, y que por suerte yo llevaba mi chubasquero y que me fue genial para no mojarme mucho.

Al ver que no dejaba mucho de llover, las vendedoras de la tienda de souvenirs empezaron a sacar impermeables cutres de colores para ponerlos a la venta por 50.000 VND, hasta que acabaron con las existencias, hicieron su particular agosto en un momento.

Poco después ya no llovía con tanta intensidad y fue recorriendo los Túneles hasta el párking, aunque paramos por si la gente se quería meter dentro de ellos y hacer algún recorrido, aunque nosotros desistimos porque apenas había luz, estaba todo mojado, había mucha humedad y parecía bastante claustrofóbico en esas circunstáncias.

La mayoría de gente de nuestro grupo lo empezaron a recorrer, aunque muchos tuvieron que dar media vuelta porque era una ratonera y lo estaban pasando mal.

Una vez en el párking, un cigarro antes de subir al bus y de vuelta a Ho Chi Min, dónde llegamos pasadas las 19:30h de la tarde, aunque por suerte ya no llovía y estuvimos dando una vuelta por el mercado exterior del Ben Than Market, dónde había un mercadillo nocturno dónde aprovechamos para comprar los últimos souvenirs del viaje.



De vuelta al hotel, paramos a hacer algunas fotos y pagamos la cuenta en recepción, le encargamos de nuevo el desayuno del día siguiente y le explico qué es una tortilla francesa, ya que el pobre no tiene ni idea... y eso que Vietnam y la Indochina fueron una colonia francesa!!

DÍA 15.- HO CHI MIN - KUALA LUMPUR

Hoy es nuestro último día en tierras vietnamitas, nuestro vuelo no sale hasta las 13:30h así que podemos aprovechar parte de la mañana para hacer alguna cosa.

Bajamos a desayunar y de nuevo la sorpresa, en vez de traerme una tortilla francesa, me traen dos huevos fritos pero esta vez en vez de estar separados, me los traen juntos.... así que no tengo remedio que hacerme un bocadillo de huevos fritos! Para que después digan que no se aprende viajando, eh??!!


En serio, lo hotel no está mal porque está bien ubicado y las habitaciones són amplias y cómodas, pero el desayuno de este hotel es el peor con diferencia de toda mi carrera viajera, y mira que llevo hoteles recorridos en más de 40 países!! Así que si vosotros sois de desayunar fuerte y con energía, mejor que os busquéis otro hotel, porque este os va a decepcionar bastante.

Cuando acabamos el desayuno y como el check out no lo tenemos hasta las 11h, aprovechamos para dar nuestro último paseo por Ho Chi Min, la ciudad que menos me ha gustado de todo Vietnam pero aún así tiene algún rincón bonito. Una de las cosas que más me gustaron, son los carteles propagandisticos del Vietcong, y que no pude evitar retratar en varias ocasiones.









Pasando por los parques de la ciudad, podíamos ver como a los vietnamitas les gusta madrugar y cuidar su cuerpo, ya sea en forma de tai chi o haciendo gimnasia en lugares habilitados para ello.








Mi último deseo en Ho Chi Min era visitar una tienda de chaquetas que me recomendaron y así gastar mis últimos dólares, así que cuando fuimos para allí la tienda todavía permanecia cerrada, así que nos metimos en el Ben Tahn Market para visitarlo por dentro, ya que lo acababn de abrir y para hacer tiempo.
















El mercado es grande aunque un poco agobiante, ya que las paradas están muy juntas, los pasillos muy estrechos y muchas vendedoras eran muy bordes cuando intentabas hacer alguna foto a su parada, o bien te decían directamente que no (respetable) o te pedían dinero (yo siempre me niego a dar dinero por una foto, prefiero no hacerla).

Ahora si, son algo más de las 09:30h y nos vamos de nuevo a la tienda de chaquetas, que está situada en la calle Luu Van Lang, 37 (detrás del Ben Than Market) y por suerte ya está abierta, y veo al dueño colocando todo el género. La tienda, como no podía ser de otra manera, se llama JACKET, y solamente venden chaquetas y cortavientos North Face, pero con la caracteristica que dicen que éstas son las mejores imitaciones de todo Vietnam.

Aquí puedes encontrar cualquier color y cualquier talla, y eso que es una tienda muy pequeña. Y lo mejor de todo, aquí no hace falta regatear, es precio fijo, tanto si te llevas una chaqueta como si te llevas 20, el precio es el mismo.

Las chaquetas para hombres cuestan 40 $, y las chaquetas de mujeres cuestan 35 $. Yo tengo una chaqueta North Face original comprada en El Corte Inglés y me costó 289 € hace unos 3 años, y la etiqueta de la chaqueta me pone "Made in China".

Yo os puedo asegurar que las chaquetas North Face que vende este hombre, la pones al lado de una chaqueta original y no eres capaz de encontrar la diferencia, porque son de muy buena calidad, tienen 3 capas (aparte de impermeable, viene con su forro polar debajo), tiene todos sus bolsillos y cremalleras y tiene el logo de North Face tanto en la parte delantera izquierda, como en la parte trasera derecha. Yo no soy quién para decirle a nadie lo que tiene que comprar ni voy a animar a nadie a que compre imitaciones, pero cuando las imitaciones están muy logradas (quizá sean excedentes de fábrica, quién sabe) o nos podemos ahorrar unos cuántos €uros de la manera que está la economía de nuestro país, pues bienvenido sea! Y si solamente te dura un año, pues por lo que has pagado (28 € al cambio) no te sabe tan mal, y es que por ese precio no encuentras chaquetas que abriguen ni en el Decathlon!

Bueno, pues mi recomendación está ahí, ya os he puesto la calle y la ubicación y el nombre de la tienda, y si queréis echarle un vistazo en vuestra visita a Ho Chi Min, ya lo sabeis!

Ahh! yo solamente me compré una de color azul marino (la que tengo original es roja), me costó los últimos 40 $ que me quedaban del viaje (no se puede pagar con Visa ni en €uros, solamente VND o $), y si le decís que os la empaquete bien para que no os abulte mucho en la mochila o maleta, el colega se lo curra doblándola y poniendo cinta adhesiva para que quede como un paquetito pequeño.

Aquí os dejo una foto de la tienda, se llama JACKET y el dueño, un señor mayor, es muy majo aunque apenas habla ni una palabra de inglés.


Bueno, después de la última compra fuimos camino del hotel, haciendo nuestras últimas fotos del viaje, nos cambiamos de ropa, reorganizamos un poco el equipaje e hicimos el check out definitivamente en el hotel.








Nos vamos hacia la parada de autobús que la tenemos a escasos 300 metros, y en 10 minutos viene el bus número 152, volvemos a pagar nuestros últimos 10.000 VND (5.000 VND por persona + 5.000 VND por bulto de equipaje), y en poco más de 30 minutos nos dejan en el aeropuerto de Ho Chi Min.



Ahora si, facturamos nuestros equipajes en los mostradores de Air Asia, salimos a fumarnos un cigarro, pasamos control de inmigración y pasaportes, y nos despedimos de estos 15 días intensos por Vietnam, un país en el que llegué sin muchas expectativas por todo lo trillado que está turisticamente y por toda la picaresca que había leído de sus gentes, pero que hay que reconocer que tiene lugares muy bonitos y que también he podido conocer a personas maravillosas, que no todo va a ser malo... pero lo que tengo claro es una cosa, así como hay países que he visitado que me gustaría volver algún día (Japón, Camboya, USA,...) tengo muy claro que una vez visto y visitado Vietnam, no creo que vuelva nunca más.... aunque nunca se puede asegurar al 100%!!

Y a partir de ahora, y después de 3 semanas de aventuras por Thailandia y Vietnam, toca coger el vuelo y relajarse unos días en las Islas Perhentian, en Malasia!! Pero esa información la tendréis en su entrada correspondiente!!

Tam Biêt, Vietnam!!!




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