3 de febrero de 2015

ROMA

Bandera de Italia

Roma, más conocida como la "Ciudad Eterna", es una de las ciudades más bonitas e históricas que podemos visitar en todo Europa.

Una ciudad vibrante y seductora, dónde se respira história y arte por los cuatro costados, con bonitas plazas y románticos rincones dónde es fácil enamorarse, y dónde a todo viajero le acaba robando el corazón.


FICHA TÉCNICA DEL VIAJE

FECHA: Enero 2.015 (tercera visita a la ciudad).

DÍAS: 3

DOCUMENTACIÓN NECESARIA

DNI

Pasaporte con mínimo 6 meses de validez, aunque para ciudadanos de la Unión Europea no hace falta.

OTROS DATOS DE INTERÉS

IDIOMA: Se habla el italiano, aunque en la mayoría de lugares entienden el inglés.

MONEDA: La moneda es el Euro, escrito €.

TARJETAS: Se acepta el pago con tarjetas en cualquier lugar. No hay problemas para sacar dinero en cajeros automáticos.

GUIA DE VIAJE: Como siempre será la Lonely Planet, en éste caso la Guía de Ciudades de Roma.

TELEFONO: Hay cobertura de teléfono en todo el país, pero conviene tener contratado el roaming.

INTERNET: Prácticamente en cualquier lugar hay ciber-cafés para conectarse y en la mayoría de alojamientos disponen de wifi gratuito.

SEGURIDAD: País 100% seguro, aunque siempre hay que ir con precaución y con sentido común.

VACUNAS: No hay ninguna vacuna obligatoria.

ELECTRICIDAD: El voltaje es de 220 V y no hace falta adaptador para los enchufes.

DIFERENCIA HORARIA: Misma hora respecto a España.

RELIGIÓN: Mayoritariamente católicos.

PRESUPUESTO DEL VIAJE

DESGLOSE DEL PRESUPUESTO                                                IMPORTE

VUELO Bcn - Roma con Ryanair                                                                 19,98 €

ALOJAMIENTO                                                                                    81,00 €

TASA TURISTICA                                                                                 10,50 €

TICKETS                                                                                                                          30,00 €

OTROS (COMIDAS, COMPRAS, GASTOS PERSONALES,..)                                60,00 €

Total Presupuesto por Persona                                                 201,48 €

EL ITINERARIO DEL VIAJE



























TRANSPORTE

Imagen

ALOJAMIENTO





























B&B Bubbles Roma. Después de mucho buscar y llegar a la conclusión de que el alojamiento en Roma es muy caro para una persona que viaja sola, decidí alojarme en este Bed&Breakfast situado en la zona de Termini, dónde las críticas no eran muy buenas de la zona debido a su inseguridad.

A mi vuelta os puedo asegurar que es una zona sin ningún peligro, únicamente que por la noche está llena de homeless o vagabundos, pero no hay problema alguno.

El alojamiento está ubicado en la cuarta planta de un edificio que le hace falta una remodelación urgente, pero una vez entras en el alojamiento la cosa cambia. Habitación doble muy amplia con baño compartido (hay tres habitaciones por planta) y sin desayuno, pero con wifi incluido que la señal llega perfectamente, me ha costado 81 € por las 3 noches, pero habría que añadir la tasa turística que impone el gobierno italiano y que cuesta 3,50 € al día.

Reservé a través de la página web www.booking.com e incluso te limpian la habitación cada día y te cambian las toallas. Habitación normal y limpia, ha sido una forma económica de alojarme y no compartir habitación con nadie. Recomendable, sin más.

LO MEJOR DEL VIAJE

* Sin duda, toda su riqueza artística e histórica, y es que pasear por Roma es lo más parecido a un museo al aire libre.

* La rica gastronomía del país, ya que para los amantes de la buena pasta y las pizzas, no hay mejor lugar para comerlo que en este maravilloso país.

* Para haber viajado durante el mes de enero, he tenido mucha suerte y me he encontrado un tiempo maravilloso e incluso he pasado calor, pareciendo más estar en primavera u otoño, que no en pleno invierno, aunque el día de mi vuelta estuvo lloviendo sin parar.

* Poder visitar la ciudad en estas fechas sin esas aglomeraciones de turistas que apenas te dejan hacer fotos en condiciones, y que he sufrido personalmente en otras épocas del año.

* Poder viajar y visitar Roma gracias a una promoción de Ryanair, y poder volar por tan sólo 19,98 € ida y vuelta!! A pesar de no ser muy fan de esta compañía, no he tenido ningún problema y ojalá pueda beneficiarme de más promociones a este precio.

LO PEOR DEL VIAJE

* Los precios de la ciudad, empezando por la tasa turística que imponen los alojamientos (dependiendo de la categoría, mínimo 3,50 € por noche) hasta los restaurantes un poco turísticos, y es que desde mi última visita a la ciudad, los precios puede que se hayan triplicado!

* El transporte público de la ciudad, que a pesar de estar en muy buen estado, las contadas ocasiones que he tenido que cogerlo he ido apretado como en una lata de sardinas y por momentos me ha recordado estar en algún país asiático, como China o Japón en hora punta. Lo mejor es recorrer la ciudad a pie.

* Las malditas calles adoquinadas que hay por toda Roma, que hace que te canses mucho más y acabes el día con un fuerte dolor de pies. A ver si algún día deciden pavimentarlas aunque pierdan parte de sus encantos!

* Tener la mala suerte de encontrarme algunos edificios emblemáticos de la ciudad en plena restauración y su correspondiente lavado de cara, como la Fontana di Trevi, la Iglesia de la Trinitá dei Monti o incluso un lateral del Coliseo. La típica excusa para volver a visitar la ciudad cuando hayan finalizado los trabajos de rehabilitación.

Y con todo explicado, partimos hacia Roma!!!


DÍA 1.- BARCELONA - ROMA

Cuando una fria tarde de invierno del mes de enero te llega un email con ofertas de vuelo, y compruebas que tienes la posibilidad de volar a Roma por 9,99 € el trayecto, no te lo piensas dos veces y sacas tu espíritu consumista, eso es lo que me pasó a mi. Y es que a pesar de haber visitado la ciudad en dos ocasiones, es un destino muy apetecible siempre y más por el chollo de precio.

Así que sin apenas preparar nada del viaje y cuatro días después de comprar los billetes de avión, ya estaba camino del aeropuerto inaugurando el nuevo año viajero. Como el vuelo salía a las 06:00h de la mañana, no tuve más remedio que pasar la noche en el aeropuerto, hasta que finalmente llegó la hora de embarcar.

A las 08:00h de la mañana ya estábamos aterrizados en el aeropuerto Fiumicino de Roma, ahora tocaba llegar al centro de Roma, situado a unos 30 kms. aproximadamente y como siempre en transporte público, y os destaco las diferentes posibilidades para llegar sin arruinarte demasiado:

* Tren Express: Enfrente de la terminal de salidas tienes la estación de trenes, dónde puedes coger el Leonardo Express que tiene una frecuencia de 30 minutos y en unos 35 minutos te deja en la estación de Termini directamente sin paradas intermedias. Su precio es de 14 € por persona y es la forma más rápida de llegar a Roma, aunque lamentablemente la más cara.

* Tren Normal: Es un tren de cercanías normal de la empresa Alitalia que va haciendo varias paradas e incluso va enlazando con paradas de metro. El tren del aeropuerto a la ciudad es el FR1 y cuesta 8 € el trayecto y la duración depende de vuestro destino.

* Autobus: Saliendo de la terminal de llegadas y a mano derecha, hay varias compañías que realizan la misma ruta y todas acaban en Termini o Vaticano.

Las más recomendables son:

+ Terravision: Personalmente fue la opción escogida y pienso que es la más recomendable, ya que puedes comprar los tickets a través de su web Terravision y escoger horarios, y lo mejor de todo es que cuesta solamente 4 € por trayecto, y la duración es de aproximadamente una hora, dependiendo del tráfico. Tened cuidado porque tanto en el aeropuerto de Barcelona como en los vuelos de Ryanair ofrecen la posibilidad de comprar los tickets, pero cuestan 5 € por trayecto.

En todo caso tenéis la posibilidad de comprar los tickets en la ventanilla casi enfrente de la parada de bus.

Lo único malo de Terravision es que se llenan muy rápido los autobuses de gente y es un poco caos, pero si reservas por internet tienes asegurado tu asiento a la hora indicada e incluso te puedes saltar las colas para recoger el boarding pass. Personalmente, de todas las opciones, yo recomiendo llegar con Terravision porque es la forma más económica de llegar a la ciudad.

+ SIT Bus: He oido hablar muy bien también de esta empresa que realiza los mismos trayectos que Terravision, y de hecho la gente que llegaba a Roma sin los tickets comprados, se decantaban por SIT antes que Terravision para llegar al centro de Roma. Se pueden comprar los billetes a través de su web SIT y el precio es de 8 € por trayecto, o 15 € ida y vuelta. El trayecto suele durar una hora, dependiendo del tráfico.

* Autobus de línea: La compañía que realiza este trayecto es COTRAL (Consorcio Transporte Público del Lazio). Hay diferentes rutas y diferentes precios, dependiendo de vuestro destino. Va haciendo múltiples paradas por la ciudad y suelen tardar mucho.

* Taxi: Los hay de todo tipos como en cualquier ciudad del mundo. Existe una tarifa fija desde Fiumicino hasta cualquier punto de la ciudad, por 48 € en total, que incluye hasta un máximo de 4 pasajeros con sus respectivos equipajes, que equivaldría a dos maletas grandes. Si váis 4 personas, queréis ir cómodos y no os importa pagar el triple que el Terravisión por persona, es una buena opción. Existen también los taxistas ilegales que se me llegaron a ofrecer, y nos pedían 60 € por 3 personas, así que es recomendable rechazar cualquier tipo de propuestas de esta gente que solamente va a la caza del turista sin pagar impuestos.

Aquí os dejo un plano de dónde está situado las paradas del diferente transporte público para llegar a la ciudad desde el aeropuerto de Fiumicino, dependiendo de la opción escogida.





Una vez que ya tenéis claro vuestra forma de llegar a la ciudad de Roma, el autobús de Terravision nos dejó en la Via Marsala, justo enfrente de la estación de Termini, y también justo enfrente de mi alojamiento, que lo cogí a próposito para no tener que andar mucho de madrugada cuando tenga que coger el autobús de vuelta.

Una vez en mi alojamiento, me dejaron hacer el check in antes de la hora prevista, dejé mi equipaje y me fui a explorar la ciudad.

Hago un inciso antes de visitar la ciudad para valorar si sale a cuenta comprar la tarjeta Roma Pass. Se trata de una tarjeta turística válida para 3 días, dónde te incluye el transporte ilimitado durante esos 3 días por la ciudad de Roma (los trayectos a los aeropuertos no están permitidos), y el derecho a la visita a dos museos de la ciudad (el Museu Vaticano queda excluido), con derecho a saltarte las colas de turistas. Su precio es de 36 € por persona a enero de 2015.

Podéis mirarlo y valorarlo a través de su web Roma Pass y decidir si os compensa o no. En mi caso no dudé ni un segundo en descartarla por varios motivos, los principales es que era mi tercera visita a la ciudad y no tenía intención de volver a visitar ningún museo, el hecho de viajar en el mes de enero y no encontrar tanto turismo como si se viaja en otra época del año para aguantar las colas, y que haciendo números no me salía muy rentable, ya que un bono diario ilimitado de transporte público cuesta 6 € y la visita al Coliseo y Palatino cuesta 12 €.

Con el tema de la Roma Pass decidido y para ganar tiempo cogí el metro la línea roja en Termini y me bajé en Flaminio, es decir, en la Piazza del Popolo (Plaza del Pueblo).



La última vez que visité la Piazza del Popolo en agosto del 2.006, tanto el Obelisco como la Iglesia de Santa Maria del Popolo estaban en obras, así que fue una alegría volver y verlas totalmente restauradas.






Lo primero que hay que hacer si se visita la Piazza del Popolo es subir a Il Pincio, una pequeña colina que se llega a través de unas escaleras desde dónde se tienen unas vistas maravillosas de la Piazza del Popolo y la Cúpula del Vaticano.





Después de la visita a Il Pincio, se puede visitar por los agradables jardines de la Villa Borghese, un auténtico pulmón verde de la ciudad. Si tenéis tiempo podéis visitar la Galería Borguese, dónde destacan las esculturas de Bernini.



Pienso que si váis pocos días a Roma, es mejor patear y callejear por la ciudad, ya que cada rincón es increíble y pienso que la ciudad es un museo al aire libre.

Yo decidí bajar de Il Pincio por las mismas escaleras que había subido y de vuelta a la Piazza del Popolo, estuve observando un rato todo el ambiente de la Plaza y visitando las iglesias gemelas de Santa Maria del Popolo, dónde solamente estaba abierta la iglesia de la derecha dónde estaban oficiando una misa y dónde destacan dos de las mejores obras de Caravaggio: La conversión de San Pablo y la Crucifixión de San Pedro.




Toda esta zona se ha hecho muy conocida gracias a la película "Ángeles y Demonios" de Tom Hanks, dónde varias escenas transcurren aquí y en la cercana Capella Chigi, dónde encuentran uno de los cadáveres.

Después de la visita cogí una de las calles más comerciales de la ciudad, la Via del Babuino, que mientras vas mirando tiendas va a desembocar a la Piazza di Spagna (Plaza de España), famosa por sus escalinatas dónde en verano, concretamente en el mes de julio, se celebra la Donne Sotto le Stelle, o lo que es lo mismo, el desfile de moda bajo las estrellas.

Lo más destacable de la Piazza di Spagna son los 135 escalones que comunica con la iglesia de Trinitá dei Monti, y dónde cada día está abarrotada de gente sentada, sobretodo turistas, contemplando la majestuosa plaza o bien disfrutando de un descanso.

Otra de las cosas destacables es la Fontana de la Barcaccia, ubicada enfrente de las escalinatas, que es una fuente en forma de barca con relieves y que fue obra de Bernini por encargo del Papa Urbano III.







La Iglesia de la Trinitá dei Monti se encuentra en plena rehabilitación de su fachada exterior, que actualmente queda cubierta por una lona de una famosa marca comercial, así que dejo para más tarde la visita a su interior, y me encamino a la cercana Embajada de España en la Santa Sede, fuertemente custodiada de policías por las últimas amenazas terroristas del Estado Islámico y el asesinato de París.



Después de la breve visita, vuelvo a la Piazza Spagna y subo las escalinatas que me lleva a la bonita Iglesia de la Trinitá dei Monti, dónde visito su interior.







Después de visitar esta zona, cogí una de las calles más famosas y comerciales de toda Roma, la Via Condotti, llena de boutiques de grandes marcas como Gucci, Dior, Prada, etc. hasta enlazar con una de las calles más largas de la ciudad, la Via del Corso.






En la intersección entre la Via del Corso y la Via del Tritone, podemos encontrar el Palazzo Chigi, que es la sede del gobierno italiano, y su cercana fuente con dos delfines con la cola entrelazada, obra de Giacomo Della Porta. También cercano se encuentra el Palazzo Montecitorio y la sede del Parlamento italiano. Al otro lado de la calle podemos encontrar la Piazza Colonna, con su impresionante columna de mármol que data del año 193.

La Piazza Colonna me la encuentro vallada totalmente y fuertemente custodiada de policía, ya que hay una pequeña manisfestación e incluso están las cámaras de la RAI por aquí.




Me acerco a la cercana Piazza de Pietra para observar el maravilloso Templo de Adriano, en óptimas condiciones de conservación,  y la bonita Iglesia de San Ignazio di Loyola.


Ahora si, me dirijo a uno de los iconos de la ciudad, La Fontana di Trevi (La Fuente de las tres calles), ya que la fuente es el punto de encuentro de las tres calles. Antes de visitar Roma ya sabía que actualmente estaba en plena fase de restauración, obras que se alargarán durante todo el año y quizás el próximo, por lo que mi visita no la puse en mi listado de preferencias, aunque a pesar de su estado actual, me apetecía volver a visitarla.



La Fontana di Trevi es la fuente más grande la ciudad, con unas dimensiones de 20 metros de ancho por 26 metros de alto, y está llena de bonitas esculturas. La Fontana di Trevi es mundialmente famosa gracias a la película "Tres monedas en la Fuente" del año 1.954, dónde el mito de la película decía que si lanzabas una moneda con tu mano derecha por encima de tu hombro izquierdo, volverás a Roma; Si lanzas dos monedas, encontrarás el amor con una atractiva/o italiana/o; y si lanzas tres monedas, te casarás con la persona que conociste.

Pero por lo que realmente es conocida la Fontana di Trevi es por la famosa secuencia de la película "La dolce vita", del año 1.960, cuando la maravillosa Anita Ekberg se baña en la fuente, invitando a Marcello Mastroianni a meterse con ella. Casualmente, dos días antes a mi llegada a Roma, falleció Anita Ekberg, y dónde una lona con una fotografía suya cubre parte de la Fontana di Trevi en homenaje a una de sus embajadoras más famosas.

Aquí os dejo unas fotos actuales de la rehabilitación de la Fontana di Trevi, dónde es posible visitarla a través de una pasarela interior, y de la Fontana di Trevi en mi anterior visita a Roma.









Después de comprarme un helado en una heladería de la misma plaza (¿aunque estemos en el mes de enero, quién se resiste a un rico helado en Roma?), cogí la Via del Tritone y a unos 400 metros de distancia de la Fontana di Trevi, llegamos a uno de mis puntos favoritos de la ciudad, la Piazza Barberini, situada al final de la Via Venetto, y dónde destacan dos fuentes: La Fontana del Tritone y la Fontana delle Api.

Ambas fuentes son del genial Lorenzo Bernini, la Fontana del Tritone es una maravilla que preside la Plaza, del año 1.643, y detalla a cuatro delfines sosteniendo al dios marino Tritón, mientras éste hace brotar un chorro de agua de una caracola.


La Fontana delle Api (La fuente de las abejas), se encuentra más escondida y suele pasar desapercibida, y se encuentra justo al lado de la boca de metro de la línea roja Barberini justo por la salida de la Via Venetto, antaño la calle con más glamour en la época de la dolce vita.


Desde Barberini podemos cogí la Via delle Quattro Fontane hasta llegar a la esquina con la Via Quirinale, dónde las cuatro fuentes que hacen esquina también están actualmente en proceso de rehabilitación y lavado de cara, hasta llegar a la Piazza del Quirinale, residencia del presidente de la República italiana y ubicada en una de las siete colinas de la ciudad.



Miro la hora y son más de las 16:00h de la tarde, así que se me ha pasado la hora de comer y en vez de poner remedio, decido acabar de hacer las visitas que tengo programadas para hoy antes de que me cierren los sitios.


Vuelvo a coger la Via del Quirinale, dónde me paro en una bonita plaza a fumarme un cigarro y descansar un poco, y de seguida cojo la Via Nazionale hasta llegar a la Piazza della Repubblica, una gran plaza dónde en el centro se encuentra La Fuente de las Náyades, con cuatro ninfas, y en un lateral podemos encontrar la Basilica de Santa Maria degli Angeli (Santa Maria de los Ángeles), una de las iglesias más bonitas de toda Roma, y con la pecualiaridad que es la única iglesia renacentista de toda Roma. Fue obra de Miguel Ángel.









Justo al salir se pueden observar las Termas de Diocleciano, em mayor complejo termal de la época con capacidad para unas 3.000 personas y construido en el año 305 d.C.

Visitar su interior cuesta 7 €, aunque yo me conformé con visitarla desde fuera.

Caminando 300 metros ya me encontraba en Termini, la zona de mi alojamiento. Pero por si no tuviera suficiente con el día de hoy y estar todavía sin dormir, cogí la Via Cavour e hice una visita express a la Basilica de Santa Maria Maggiore (Basilica de Santa María la Mayor), aunque a estas horas ya me la encontré cerrada y solamente pude hacerle unas fotos a los exteriores, aunque al ser ya de noche no quedaron muy bien y pongo una foto de mi anterior visita.


Ahora si que doy por finalizadas mis visitas durante el día de hoy, así que me dirijo de nuevo hacia Termini, me paro a comprar bebida y el desayuno en un supermercado de la Via Marsala justo enfrente de mi alojamiento, me fumo un cigarro antes de subir y a las 20:00h de la noche estoy entrando en mi habitación, cuando en un principio este día me lo quería tomar de relax.

Una ducha, ceno un bocata que traia de casa y que era el de la comida, puesto que no me apetece volver a salir a la calle en busca de un restaurante porque estoy ko, y después de curiosear un rato en la tele con los canales italianos, me voy a dormir que mañana también quiero madrugar y aprovechar a tope el día.

DÍA 2.- ROMA

Después de una ducha y desayunar en mi habitación con las cosas que había comprado ayer en el supermercado, a las 08:00h de la mañana ya estoy saliendo por la puerta para empezar un nuevo día, que se presenta bastante cargado de visitas.



Lo primero que hago es coger el metro en Termini, dónde tomo la línea azul hasta Circo Massimo (1,50 € el ticket). Decir que coger el metro en Termini a casi cualquier hora del día es horroroso de la gente que hay, y que me recordaba un poco a mi experiencia en Japón. El problema de Roma es que la estación de Termini es el único intercambiador que hay entre las líneas A y B y la cantidad de gente que hay es espantoso.

Una vez bajdo en Circo Massimo, solamente hay que andar por la via del mismo nombre, y en 5 minutos te plantas en la Iglesia de Santa Maria in Cosmedin, lugar dónde se alberga la Bocca della Verità, una enorme máscara de mármol de 1,75 metros de diámetro.

Cuando llegué todavía estaba cerrada, ya que hasta las 09:30h de la mañana no abren, así que aproveché para visitar los alrededores, como el Arco di Giano y el Foro Boario que se encuentra justo enfrente. El más destacado es el templo de Hércules Victorioso por su forma redonda.




Ahora si que ya abren las puertas de la Iglesia de Santa Maria in Cosmedin y soy de los primeros en entrar junto a un grupito de asiáticos que llevan un buen rato esperando en la puerta para que nadie les robe el turno.

Hay que hacer fila y está prohibido recrearse mucho haciendo fotos para no alargar muchos las colas de turistas. Cuando se acaba de las fotos, se accede directamente al interior de la iglesia.

La Bocca della Verità se hizo mundialmente famosa gracias a la película "Vacaciones en Roma", interpretada por Gregory Peck y Audrey Hepburn, y según dice la leyenda, hay que introducir la mano derecha dentro de la boca y si mientes, pierdes tu mano. Yo por lo visto no mentí cuando la pude sacar intacta!




Poco después de finalizar mi visita, ya se podía ver la cantidad de turistas aguardando en la cola cada vez más larga, así que os recomiendo que si podéis, la visitéis a primera hora de la mañana.

De vuelta al Foro Massimo, situado a escasos 400 metros, se puede ver la gran extensión de terreno e imaginar lo que un día fue con mucha imaginación, y es que a pesar de su forma ovalada, hoy en día no queda nada más de lo que fue e incluso hoy en día es un lugar dónde se celebran conciertos o las grandes celebraciones como cuando la Selección de Italia ganó el Mundial de fútbol.

En su momento fue un gran circo dónde se celebraban carreras de carros y de cuádrigas, con unas gradas repletas de gente que tenían una capacidad de hasta 300.000 personas. En ellas los concursantes corrían para conseguir su prestigio, y otros su libertad. Está situado entre el Aventino y el Palatino.




Mención aparte merece las fuentes de Roma, y hago un inciso para explicar que el agua de sus fuentes es potable y el agua es muy buena, y es bastante recomendable rellenar vuestras botellas de agua en cualquiera de ellas, sobretodo en verano, cuando el calor aprieta más. Veréis que el caño o pitorro de las fuentes (como la de la foto) para beber está muy baja y puede ser un problema para alguna persona que tenga problemas de flexibilidad o dolores de espalda, pero hay un truco que mucha gente no sabe (sobretodo a los turistas que iba viendo), y es que arriba del caño hay un agujerito, simplemente tenéis que poner el dedo en el caño dónde sale el agua y tapar la salida, y automáticamente el chorro de agua sale por el agujero que hay más arriba, y así no os tendréis que agachar mucho, y será mucho más cómodo para beber.

Después de la visita al Circo Massimo, cogí la Via de San Gregorio y en menos de 5 minutos ya estaba delante del Arco di Costantino y del gran Colosseo di Roma, que se encuentra justo enfrente.

El Arco de Costantino se levantó en el año 315 en conmemoración de la victoria de Constantino I en la batalla del Puente Milvio, tiene 21 metros de altura y 25 metros de ancho. Actualmente se encuentra vallado y está en un buen estado de conservación.



Justo enfrente se encuentra el Anfiteatro de Flavio o más conocido como el Coliseo de Roma, príncipal símbolo de Roma y una de las antiguas 7 Maravillas del Mundo de la Unesco, con casi 2.000 años de antigüedad, y con unas dimensiones de 57 metros de altura, 188 metros de longitud y 156 metros de ancho.

Se puede acceder al interior para ver los restos de lo que fue en su día, dónde tenía un aforo de más de 50.000 personas durante el Imperio Romano, y bajo el lema "Pan et Circus", se podían presenciar espectáculos como la lucha de gladiadores, muy bien recreadas en películas como "Gladiator" de Ridley Scott e interpretada por Russell Crowe.




Para visitar su interior, se pueden comprar los tickets en el mismo Coliseo, el precio de los tickets es de 12 € por persona, y es una entrada combinada con el Palatino. En verano conviene madrugar porque hay mucha gente, así que recomiendo que si hay demasiados turistas para visitar el Coliseo, compréis los tickets en el Palatino y empecéis la visita por aquí, y cuando acabéis podéis visitar el Coliseo, justamente en sentido contrario de lo que hacen todos los turistas.

Yo después de visitarlo en mis anteriores dos ocasiones, esta vez prescindí de visitarlo por dentro.

Actualmente uno de los laterales del Coliseo (en el lado dónde se encuentra la parada de metro) se encuentra en rehabilitación y tiene para un largo plazo.

También hay que tener cuidado con la cantidad de "gladiadores" que hay disfrazados por la zona en busca de hacerse una foto contigo, la típica turistada, porque los amigos cobran 5 € por persona por hacerse fotos con ellos, así que si no te interesa no te hagas fotos con ellos porque si te la haces y después te niegas a pagarles lo que piden, puedes tener problemas.

Justo enfrente del Coliseo tenemos el Palatino, dónde según la mitología, se encontraba la cueva dónde la loba cuidó de Rómulo y Remo, y dónde después de crecer y querer formar una ciudad sin llegar a un acuerdo, Rómulo mató a Remo y fundó la ciudad de Roma.

Los lugares más destacados del Palatino son la Domus Flavia, la Casa de Augusto y el Hipódromo de Domiciano. El ticket es combinado con el Coliseo y cuesta 12 € por persona.






A la que empezaban a llegar los pocos autobuses de turistas para las fechas que estamos, cogí la Via dei Fori Imperiali hasta llegar al Monumento Nazionale a Vittorio Emanuelle II, un impresionante edificio de mármol blanco ubicado en la Piazza Venezia.

Pero el camino hasta llegar aquí es un paseo muy bonito, dónde se van viendo restos del Palatino.







Ahora si que he llegado a la Piazza Venezia, dónde para cruzarla para visitar el Monumento a Vittorio Emanuelle II, I Rey de Italia, hay que cruzar la calle con determinación y sin pararse, ya que a pesar de haber paso de peatones, los romanos no los respetan nunca y te van esquivando, algo así como el tráfico de Vietnam si habéis tenido la suerte de visitarla.

Una vez en el mausoleo de 70 metros de altura y 135 metros de ancho, también llamado Altare della Patria, podéis observar la Tumba del Soldado Desconocido, con su llama eterna, y custodiada por dos militares.

También disponéis de una terraza para divisar todas las vistas de Roma, dónde se puede ir andando o en ascensor, dónde el ticket cuesta 7 €. En mis anteriores visitas la ascensión era gratis, y en el día de hoy me la he encontrado cerrada por motivos de seguridad.








Saliendo por un lateral del Altare della Patria, conecta directamente por una de las iglesias más bonitas de toda Roma, la Basilica de Santa María en Aracoeli, dónde destaca la talla de madera del Santo Bambino (Niño Jesús), dónde dicen que tiene el poder de resucitar a los muertos.

Es una visita muy recomendable.









Bajando las escaleras de la Basilica, justo al lado hay otras escaleras que suben (interiormente no se comunican entre ellas) y que llega hasta la Piazza del Campidoglio, una bonita plaza dónde se encuentran los Museos Capitolinos y dónde destaca la estatua ecuestre de Marco Aurelio que hay en el centro de la plaza.







Pero si algo destaca también es la columna con la mítica escultura de la Loba Capitolina con Rómulo y Remo en un lateral de la plaza, aunque es una réplica ya que la escultura original se encuentra dentro de los Museos Capitolinos.

Al fondo de la plaza hay dos miradores muy bonitos dónde podréis observar unas bonitas vistas del Palatino, aunque recomiendo que lo visitéis a media tarde cuando el sol no refleje de cara para sacar buenas fotos.






Cuando quise mirar la hora ya eran cerca de las 14:30h de la tarde, y tenía el dilema de si ir a comer o seguir con las visitas y postponer la hora de la comida. Finalmente pudo más las ganas de seguir visitando cosas que hacer un descanso para comer.

Cogí la Via del Corso desde la Plaza Venecia hasta la altura de la Via del Seminario, y en poco más de 15 minutos ya estaba en otra de las visitas importantes de la ciudad, como es el Panteón de Agripa, que data del año 126 d.C. y que es un edificio que mide 43 metros tanto de diámetro como de altura.

La entrada en su interior es gratuita y es muy bonita.




Después de la visita al Panteón, decidí parar a comer en una pequeña trattoria de la zona, dónde me comí un plato de pasta y una Peroni, típica cerveza italiana. La comida estaba buenísima y en total fueron 7 €. Se llama Trattoria Antonio.

Después de comer me fui a la cercana Iglesia de Santa María Sopra Minerva, dónde guardo un gran recuerdo de mi última visita y me apetecía volver a visitarla.


Una vez dentro de la iglesia casi me muero de un disgusto, y es que se me había acabado la batería de la cámara y la de recambio me la había dejado olvidada en en mi alojamiento con las prisas esta mañana, así que visité el interior de la bonita iglesia sin poder hacer fotos, y cuando salí me fui escopeteado a la Via del Corso a coger el autobús número 40 hacia Termini, ya que estaba un poco lejos para ir andando y quería ganar tiempo.

Cuando llego el bus iba a tope (el gran problema de Roma es dónde meter a tanta gente en su red de transporte), así que un rato después llegué al alojamiento, cambié la batería de la cámara y puse a cargar la otra, y cuando estaba un poco cargada volví a salir escopeteado de mi alojamiento.

Esta vez hay cambio de planes y me cojo el metro línea roja hasta San Giovanni, dónde visitaré la Via Apia y la Iglesia de San Giovanni in Laterano.

Media hora después y tras llegar en un metro reventado de gente, me dispongo a visitar la bonita Iglesia de San Giovanni in Laterano (San Juan de Letrán), actual Catedral de Roma.










Después de la visita, cogí la Via San Giovanni y metí una pateada de aúpa hasta llegar de nuevo a la Piazza Venezia, dónde estuve haciendo algunas fotos y de nuevo me dirigí hasta Largo Argentina, hasta llegar de nuevo caminando al Panteón de Gripa, para visitarlo esta vez ya de noche, no sin antes visitar la Iglesia del Gesú, aunque su interior me la encontré cerrada.








Cuando acabo de visitar el Panteón me voy a la Via degli Uffici del Vicario, 40 dónde se encuentra la famosa heladería Giolitti, que conocí en mi anterior visita a Roma y que guardo gran recuerdo, y me compro un helado mientras voy caminando a la cercana Piazza Navona, personalmente mi plaza favorita de toda Roma.

Como ya es de noche, no puedo observar todo su gran esplendor y solamente encuentro parejitas de enamorados en busca de un restaurante para cenar, así que yo me siento en un banco a descansar un rato mientras me como mi helado.

Cuando mis pies dejan de quejarse y me dan una pequeña tregua, y convencido de que todavía se puede andar más, me voy dando un paseo hasta el Campo dei Fiore, dónde por las mañanas se realiza un animado mercado de frutas y verduras, y por la noche solamente quedan cuatro paradas de flores.




Decido dar por concluido el día y me dispongo a volver a mi alojamiento, ya que son cerca de las 20:00h de la tarde, pero cuando voy caminando por la Piazza Venezia se me ocurre otra de mis geniales ideas: ¿Porqué no ir a visitar el Coliseo de noche iluminado?!! Si es que hay veces que yo mismo me metía una patada en la boca para no tener esas ideas.... pues dicho y hecho!!

Después de recorrer de nuevo toda la Via del Fiori Imperiali, llego al Coloseo dónde hay cuatro locos como yo aguantando el frio que hace junto a algunos "pakis" vendiendo palos para la cámara a ritmo de "Selfie, signore?!!".... bufff, qué pesadilla tres días escuchando la misma melodía!!

Sin tiempo que perder y sin trípode, me dispongo a hacer varias fotos al Coliseo iluminado desafiando al frio.





Son ya las 21:00h de la noche, ahora si que doy por concluido el día y me niego a volver a mi alojamiento andando, así que cojo el metro allí mismo y 10 minutos después ya estoy en la puerta de mi alojamiento, dónde me paro en el supermercado de enfrente a comprar bebida y el desayuno para mañana, y en una trattoria cercana me compro dos buenos taglios (trozos) de pizza que me llevo a mi alojamiento para cenar después.

Así que después de una reconfortante ducha, poner las cámaras a cargar y ver un poco los canales italianos en la tele mientras ceno en mi habitación, sobre las 23:30h de la noche caigo muerto en la cama y con mis pies maldiciéndome y soñando con los malditos adoquines de las calles de Roma !!

DÍA 3.- ROMA

Hoy se presenta mi último día entero en la ciudad y me levanto con un dolor de pies importante después de la pateada de ayer. Después de la ducha y el desayuno, de nuevo a las 08:00h de la mañana ya estoy saliendo por la puerta para empezar un nuevo día, que se presenta algo más relajado que los anteriores, aunque solamente a priori.



Hoy cambio de país momentáneamente y cojo el metro en Termini hasta Ottaviano, la parada de metro de El Vaticano, el Estado más pequeño del mundo y con menos de mil habitantes en total.

A éstas horas ya hay gente haciendo cola para visitar los Museos Vaticanos, el lugar dónde alberga la famosa Capilla Sixtina, entre otras grandes obras maestras. Si tenéis intención de visitar los Museos Vaticanos os recomiendo madrugar mucho porque las colas son enormes, o visitarlo a mediodía cuando las colas de gente disminuyen mientras los turistas están comiendo.

En temporada alta es recomendable comprar los tickets por su web Tickets Museos Vaticano, ya que os podéis saltar la cola e ir directamente a la puerta principal, dónde os dejarán entrar sin esperar nada. Esta opción es más cómoda pero más cara, ya que la entrada normal cuesta 16 € y si la compráis por su web cuesta 20 €. Es el precio que hay que pagar por la comodidad y evitar las colas. También os recuerdo que el último domingo de cada mes la entrada es gratuita, aunque no sé si compensa por las grandes colas que se forman.

En mis anteriores visitas ya tuve la suerte de poder visitar los Museos Vaticanos en profundidad y sin prisas, así que esta vez voy a prescindir de la visita y centrarme en otras zonas. De todas formas os dejo algunas fotos.




























Mi destino no era otro que la conocidísima Plaza de San Pedro, con capacidad para albergar a unos 300.000 personas. La visita a la Plaza de San Pedro nunca decepciona, aunque esta vez me decepcionó un poco porque todavía no habían quitado el belén y el árbol de Navidad de en medio de la plaza, y las fotos no lucían muy bonitas.




Después de hacer unas fotos, me puse en la cola para visitar la Basílica de San Pedro, el templo religioso más importante del mundo para los católicos. El interior de la Basílica tiene una capacidad para unos 20.000 fieles, y su cúpula ha servido de inspiración para construir la Catedral de San Pablo de Londres o el Capitolio de Washington.

La entrada a la Basílica es gratuita pero las colas para acceder a su interior son muy lentas porque hay que pasar por escasos arcos de seguridad.











Después de 25 minutos de cola, por fin ya había pasado los controles y ya estaba accediendo a su interior. Recordad que hay que vestir bien y no se puede entrar con pantalones cortos ni camisetas de tirantes, ni minifaldas, y que en su interior hay que guardar un gran respeto.

Entre todas las maravillas que se puede visitar en su interior, destaca "La Piedad" de Miguel Ángel, el "Baldaquino" de Bernini y la estatua de San Pedro en su trono.


























Después de una larga visita en profundidad a la Basílica de San Pedro, mi intención salir de nuevo por la puerta y girar a mano izquierda para visitar la Cúpula de San Pedro, pero los de seguridad me lo impidieron y me obligaban a volver a hacer cola para poder visitarla, así que no tuve más remedio que salir por la puerta de la derecha de la Plaza, dónde estaba la Guardia Suiza custodiando los accesos.




De nuevo en la Plaza de San Pedro, al girar mi cabeza y ver la cola de gente esperando que daba la vuelta a la Plaza para poder acceder al interior, se me quitaron las ganas y desistí de subir a la Cúpula. La próxima vez será.



Eran ya más de las 11h de la mañana, así que cogí la Via de la Conciliazione que une El Vaticano con el Castel de Sant' Angelo, hice algunas compras de unos encargos familiares, y poco después llegué al también conocísimo Castel de Sant' Angelo, famoso por el bestseller de Dan Brown en Ángeles y Demonios.















Después de la visita a los exteriores del Castillo, fui paseando y bordeando el Rio Tevere, pasando por la Piazza dei Tribunali.



Aunque mi destino final era el Barrio de Trastevere (personalmente mi zona favorita de la ciudad), aprovechando que voy bien de tiempo no puedo resistirme y me desvio a hacer una visita a la Piazza Navona, mi plaza favorita de Roma como ya os contaba, una plaza ovalada de estilo barroco dónde se situaba el estadio de Domiciano, con capacidad para 30.000 personas y dónde se celebraban los juegos atléticos griegos.

Hoy en día cuesta imaginar lo que fue, solamente queda su forma ovalada, ya que en su interior hay tres maravillosas fuentes, y decenas de artistas callejeros y terrazas dónde tomar algo a precio de oro.

La Piazza Navona está presidida por tres fuentes, la más bonita es la del centro, llamada la Fontana dei Quattro Fiumi (la Fuente de los Cuatro Rios), obra de Bernini y representan los cuatro ríos más importantes de la época: el Nilo, el Ganges, el Danubio y el Río de La Plata. En el centro, hay un Obelisco de 16 metros de altura que fue encontrado en la Via Apia.

Las otras dos fuentes, que se encuentran a cada lado de la plaza, corresponden a la Fontana del Moro (Fuente del Moro) y la Fontana de Nettuno (Fuente de Neptuno), ambas igual de bonitas, aunque personalmente me quedo con ésta última.


















Después de un rato disfrutando de la Plaza Navona, con gran pena me despedí de ella hasta una próxima visita en un futuro, y aprovechando la cercanía, me fui de nuevo a visitar el Panteón de Agripa, ya que el día anterior me quedé sin batería en la cámara y apenas pude sacar fotos con la luz del día.




Y como no también aproveché para volver a visitar la Iglesia de Santa María Supra Minerva, una de las más especiales de todo Roma.




Con gran pena, a medida que iba visitando estos lugares, me iba despidiendo de ellos, ya que díficilmente volveré durante el día de hoy a visitarlos.

Ahora si, con la mente puesta en el Barrio del Trastevere, me fui a visitar de nuevo el Campo dei Fiori que me cogía más o menos de camino y que ayer solamente pude visitar de noche, un lugar que antaño fue una plaza dónde se realizaban ejecuciones públicas, como la del filósofo Giordano Bruno, dónde su estatua preside hoy en día la plaza, y que a día de hoy se realiza diariamente un bonito mercado de frutas y verduras, y de venta de pasta italiana de cara al turista a precios muy altos.

Aunque está enfocado más de cara al turismo que no a la población local, es un bonito lugar para dar un paseo y sorprenderse de la cantidad de tipos de pasta italiana que existe en Italia.
















Después de la visita y volver a situarme bordeando el rio Tevere, me fui dando un paseo hasta llegar al bonito Barrio de Trastevere. Eran pasadas las 14h de la tarde así que fui en busca de un lugar para comer antes de que se me pasara el tiempo, como siempre.

Esta vez la elección fue fácil, porque siguiendo el camino que te debe llevar hasta la Basílica de Santa María de Trastevere, poco antes de llegar en la Via Sant Francesco a Ripa, 134 se encuentra una pequeña trattoria con una pizarra fuera, dónde ofrecen menús muy completos por 13 €. La trattoria se llama "La Fraschetta" y es totalmente recomendable por su calidad, cantidad y sobretodo, por su precio. Si estáis por la zona, no lo dudéis y comer aquí, aunque también hay otros restaurantes recomendados por la zona con muy buena pinta.




Ahora si, después de haber comido y contento con la amabilidad y el servicio, me fui directo a visitar la Basílica de Santa María in Trastevere, dónde destacan sus maravillosos mosaicos dorados de la entrada y su campanario.







La plaza dónde está ubicada la Basílica es muy animada porque siempre es punto de reunión de mucha gente, hay ambiente con músicos callejeros ny está toda llena de terracitas, aunque en esta época del año no hay mucho ambiente, pero en verano es un lugar habitual para salir a cenar o tomar algo por las noches.


Después de la visita, me puse a callejear sin rumbo fijo por las calles estrechas y empedradas del barrio, curioseando por las pequeñas tiendas de souvenirs totalmente relajado y agotando mis últimas horas en la ciudad.





Finalmente y como no podía ser de otra manera, se me hizo de noche en el Trastevere y no me apetecía nada volver a mi alojamiento andando, así que salí a la calle principal del barrio, la Viale Trastevere, vi una parada de autobús y poco después apareció el que hacía la ruta "H" que iba a Termini, lo cogí y me subí como pude de la gente que había y la que faltaba todavía por subir, y 30 minutos después ya estaba en la Piazza del Cinquecento, frente a la estación de Termini.

Eran cerca de las 21h de la noche, aproveché para comprar algo en el supermercado antes de que cerraran, me volví a comprar unos taglios de pizza en el mismo lugar que ayer y que tan buena estaban, y me subí para mi alojamiento, dónde todavía tenía que ducharme y hacer la mochila, ya que mañana me tengo que levantar a las 03:30h de la mañana para ir al aeropuerto de Ciampino.

DÍA 4.- ROMA - ATENAS - ROMA - BARCELONA

Hoy he madrugado más de lo normal porque a las 04:40h he tenido que coger el autobus de Terravision que me tiene que dejar en el aeropuerto de Ciampino, dónde aprovechando el viaje a Roma voy a aprovechar para visitar durante tres días la ciudad de Atenas, y dónde podéis ver el post del viaje Aquí.

Una vez vuelto de Atenas, el autobús de Terravision me vuelve a dejar en la estación de Termini a las 00:30h de la noche, y dónde tengo que coger otro autobús a las 04:40h de la mañana para que me lleve al aeropuerto de Leonardo da Vinci Fiumicino, dónde mi vuelo para Barcelona sale a las 08:30h de la mañana.

Como es lógico no he cogido noche de alojamiento para solamente estar 4 horas, así que decido pasar este rato esperando en la estación, aunque no contaba con varios factores: Está lloviendo a mares y es imposible moverse de allí; el bar-café del Terravision cierran por las noches y no abren hasta las 04:00h de la mañana; los restaurantes de la zona cierran a las 02:00h de la mañana; la zona de Termini por las noches está llena de vagabundos durmiendo, y todo tipo de gente "rara", y poca presencia de carabinieris se ve por allí.

Por suerte para mi, en mi misma situación se encuentran dos chicos coreanos que deben coger el mismo autobús que yo, y poco después se apuntó una chica italiana que había perdido el último tren para volver a su casa después de salir de trabajar, y me pidió si se podía unir a nosotros para estar un poco más segura. Así que sin quererlo, nos pasamos las cuatro horas de espera hablando de viajes y cosas en general, y yo pude obtener mucha información sobre Corea del Sur, uno de mis posibles viajes para este año, e incluso ya tengo guía y alojamiento gratis en alguna ciudad para cuando visite el país. En toda la noche, no se nos ha acercado ningún vagabundo ni nadie a intimidarnos, aunque no nos han quitado los ojos de encima en toda la noche.

A las 04:00h de la mañana fueron llegando más gente para coger el autobús, abrieron el Terravision dónde cambié mi reserva para el boarding pass, y puntualmente a las 04:40h partimos hacia Fiumicino, llegando 40 minutos más, me despedí de mis amigos coreanos y después de pasar el control de seguridad, me puse a desayunar tranquilamente en una cafetería del aeropuerto, mientras me ponía al día con el wifi gratuito del aeropuerto, y que ya podría aprender Aena.


Han sido cerca de siete días sin parar y muy cansado de patear entre Roma y Atenas, pero son dos ciudades que me han gustado mucho, he desconectado mucho, he sabido aprovechar por una vez en la vida cuatro vuelos muy baratos (58 € en total) y sobretodo, he cogido muchas fuerzas para seguir planificando destinos para este 2.015, que espero que siga trayéndome muchos viajes!!

Arrivederci, Roma!!



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