9 de mayo de 2017

MILÁN

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Capital de la región de Lombardía y motor económico e industrial de Italia, Milán no destaca por ser de las más bonitas de las ciudades italianas, aún así esconde bellos rincones y es ideal para los que van buscando el lujo exquisito en la ciudad más cosmopolita de la bella Italia.

La ciudad de la moda, de las grandes firmas y de los más destacados diseñadores es una ciudad elegante y con mucha vida, el destino perfecto para pasar un fin de semana y desconectar.



FICHA TÉCNICA DEL VIAJE

FECHA: Abril 2.017

DÍAS: 1

DOCUMENTACIÓN NECESARIA

DNI

Pasaporte con mínimo 6 meses de validez, aunque para ciudadanos de la Unión Europea no hace falta.

OTROS DATOS DE INTERÉS

IDIOMA: Se habla el italiano, aunque en la mayoría de lugares entienden el inglés y el español.

MONEDA: La moneda es el Euro, escrito €.

TARJETAS: Se acepta el pago con tarjetas en cualquier lugar. No hay problemas para sacar dinero en cajeros automáticos.

GUIA DE VIAJE: Como siempre será la Lonely Planet, en éste caso la Guía de Cerca de Milán.

TELEFONO: Hay cobertura de teléfono en todo el país, pero conviene tener contratado el roaming.

INTERNET: Prácticamente en cualquier lugar hay wifi abierto para conectarse y en la mayoría de alojamientos y restaurantes disponen de wifi gratuito.

SEGURIDAD: País 100% seguro, aunque siempre hay que ir con precaución y con sentido común, ya que hay demasiado inmigrante africano por la ciudad.

VACUNAS: No hay ninguna vacuna obligatoria.

ELECTRICIDAD: El voltaje es de 230 V y no hace falta adaptador para los enchufes.

DIFERENCIA HORARIA: Misma hora respecto a España.

RELIGIÓN: Mayoritariamente católicos.

PRESUPUESTO DEL VIAJE

DESGLOSE DEL PRESUPUESTO                                            IMPORTE

Tren Turín - Milán con Trenitalia                                                              12,45 €

ALOJAMIENTO                                                                                  0,00 €

TICKETS                                                                                                                      20,50 €

OTROS (COMIDAS, COMPRAS, GASTOS PERSONALES,..)                            26,84 €

Total Presupuesto por Persona                                               59,79 €

EL ITINERARIO DEL VIAJE

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TRANSPORTE

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El metro de Milán dispone de 4 líneas diferentes y un total de 111 estaciones. La mejor forma de moverse por la ciudad es caminando, aunque hay trayectos que es imposible recorrerlos a pie porque las distancias son muy lejanas, como es el caso del trayecto a San Siro, el estadio de fútbol de la ciudad. Las líneas más frecuentadas son la roja (M1) y la amarilla (M3), dónde los destinos más turísticos tienen sus estaciones. Antes de subir al metro hay que sacar el ticket en las máquinas automáticas o en los estancos que hay repartidos por la ciudad, decidiendo si queremos un billete simple para trasladarnos por la ciudad (1,50 €) o bien vamos a seguir moviéndonos en metro varias veces, ya que en este caso la mejor opción es comprar un abono de transporte de 24 horas y que empieza a contar desde el primer momento que se utiliza, teniendo un coste de 4,50 € y que queda amortizado en el momento que hacemos un mínimo de tres trayectos, pero sobretodo la comodidad de no tener que hacer largas colas en las estaciones para comprar nuestro billete cada vez que tengamos que hacer un trayecto.

El horario del metro es de 06h de la mañana a 00:30 de la noche, interrumpidamente.

TRANSPORTE A/DESDE AEROPUERTO

Milán dispone de tres aeropuertos diferentes, y dependiendo de la compañía áerea con la que volemos llegaremos a uno de los tres. El más importante es el aeropuerto internacional de Milán-Malpensa (MXP), origen de muchos vuelos internacionales y el segundo más transitado del país por detrás del aeropuerto de Roma, y se encuentra a unos 40 kms. de la ciudad de Milán. Otro de los aeropuertos es el Milán-Linate (LIN), un pequeño aeropuerto utilizado más bien para vuelos domésticos y es muy díficil que se llegue hasta aquí procedente de nuestro país. Es el más cercano a la ciudad de Milán ya que se encuentra a escasos 8 kms. de la ciudad. Y el tercer aeropuerto de la ciudad (aunque realmente pertenece a Bérgamo) es el Bérgamo-Orio al Serio (BGY) situado en la población de Bérgamo y a 45 kms. aproximadamente de la ciudad de Milán, y quizás el más frecuentado por los viajeros ya que aquí llegan la mayoría de compañías áereas low cost, sobretodo Ryanair.

Indiferentemente del aeropuerto al que lleguemos, para llegar a la ciudad existen diferentes opciones y alternativas, dependiendo de nuestro tiempo y del dinero que queramos gastar, con unas opciones más económicas que otras, que os paso a detallar:

Aeropuerto de Milán-Malpensa:

Autobús: Casi a la salida de la terminal hay un stand dónde venden los tickets para llegar a la ciudad en autobús con diferentes compañías, siendo las más habituales Autostradale y Terravision, con una frecuencia de cada 30 minutos aproximadamente desde las 06h de la mañana hasta las 00:30h de la noche aproximadamente, y de 04h a 23h a la inversa, en un trayecto de aproximadamente una hora y un coste de 8 € por persona ida, o de 14 € por persona ida y vuelta, con destino a la Estación Central de Milán.

Tren: La estación de trenes se encuentra en la Terminal 1 del aeropuerto y dispone de dos paradas en la ciudad, la primera en la Estación Cadorna en un trayecto de unos 30 minutos aproximadamente y con un coste de 13 € por persona, y la otra parada en la Estación Central, en un trayecto de casi una hora y con el mismo coste, 13 € por persona, con una frecuencia de cada 20 minutos aproximadamente.

Taxi: Es la opción más cómoda de todas pero no la más rápida, dependiendo del tráfico del momento y de la astucia del conductor. El trayecto suele costar unos 100 € y habiendo otras opciones de transporte yo personalmente la descartaría.

Aeropuerto de Milán - Linate:

Autobús: Enfrente de la terminal de salidas está la parada del autobús, dónde existen diferentes líneas que nos llevarán hasta la estación de metro de San Babila, y desde ésta deberemos coger el metro hacia nuestro destino. Los más recomendados son los autobuses urbanos números 73 o X73, y el precio es el mismo que un billete urbano, es decir, 1,50 €.

Tren: Este aeropuerto no dispone de conexión ferroviária con el centro de la ciudad, así que no existe la opción de trasladarnos a Milán desde el aeropuerto Milán-Linate.

Taxi: Es la opción más cómoda de todas pero no la más rápida como comentaba antes, aunque al estar el aeropuerto prácticamente en la ciudad su trayecto es más corto y barato, teniendo un coste aproximado de 40 €, aunque todo depende de lo que marque el taximetro.

Aeropuerto de Bérgamo - Orio al Serio:

Autobús: Enfrente de la terminal de salidas del aeropuerto está la parada del autobús, dónde existen diferentes compañías que nos llevarán hasta/desde la Estación Central de Milán, y en caso contrario, que necesitemos ir hacia el aeropuerto desde la ciudad, los autobuses parten desde la Piazza Luigi Savoia, en un lateral de la Estación Central. Las compañías de autobuses que realizan este trayecto son Terravision, Autostradale y Orio Shuttle. Existen diferentes formas de comprar los tickets, bien por la web de cada empresa, bien en el stand que hay en el aeropuerto o enfrente de la Estación Central de Milán, o comprarlo directamente al conductor una vez que nos subamos al bus. El precio es de 5 € por persona solamente ida, o de 9 € por persona ida y vuelta. Los horarios son diferentes en cada compañía pero están sincronizados con el horario de los vuelos de las low cost, y desde la Estación Central salen desde las 02:00h de la mañana aproximadamente hasta las 23h de la noche, con una frecuencia de paso de unos 30 minutos aproximadamente y el trayecto suele durar entre 50-60 minutos, dependiendo del tráfico del momento.

Mi opción escogida para mi vuelo con destino Copenhague que salía a las 06:15h desde este aeropuerto fue con la compañía Autostradale, autobuses amplios, muy cómodos y con wifi ilimitado y gratuito durante todo el trayecto.

Tren: El aeropuerto no dispone de servicio de tren hacia Milán, pero si visitamos la ciudad de Bérgamo es posible llegar a Milán con la compañía Trenitalia en un trayecto de una hora aproximadamente y con un coste de 5,50 € por persona, según el horario escogido. Solamente recomendable si optamos por visitar ambas ciudades.

Taxi: Es la opción más cómoda de todas pero la más cara con diferencia, ya que el trayecto cuesta aproximadamente 100 €, por lo que esta opción la descartaría totalmente a excepción de que lleguemos al aeropuerto a una hora poco común y que no hubiera autobuses, cosa muy extraña porque el transporte está sincronizado con el horario de los vuelos.

ALOJAMIENTO DEL VIAJE

En este caso voy a prescindir de alojamiento, ya que llego a Milán sobre las 11h de la mañana y mi vuelo hacia mi siguiente destino es a las 06:15h de la mañana, pero he tenido tan mala suerte que mi estancia en la ciudad coincide con el Salone Internazionale del Mobile Milano, una feria que se organiza cada año sobre las últimas tendencias en diseño, innovación y decoración, y los alojamientos están a precios prohibitivos, dónde una cama en habitación compartida de 10 personas están pidiendo más de 100 € por noche, así que he decidido visitar la ciudad tranquilamente y por la noche después de cenar me iré para el aeropuerto y pasaré las horas que me queden de la mejor manera posible, pero no me compensa gastarme ese dineral en una cama para dormir máximo 4 horas.

LO MEJOR DEL VIAJE

* Sin duda, Milán es conocida mundialmente por su Catedral, el famoso Duomo, en pleno centro de la ciudad, y que es una maravilla arquitectónica y que merece la pena hacer cualquier sacrificio solamente por verla.

* La rica gastronomía del país, ya que para los amantes de la buena pasta y las pizzas, no hay mejor lugar para comerlo que en este maravilloso país.

* Poder visitar Milán gracias a las buenas ofertas que ofrecen las compañías de bajo coste, y desde aquí poder enlazar a cualquier otra ciudad europea a precios muy competitivos, ya que normalmente los vuelos directos desde nuestra ciudad se disparan bastante de precio.

LO PEOR DEL VIAJE

* Los precios de la ciudad, empezando por los alojamientos y finalizando por los restaurantes normales, y pasando por las visitas más turísticas, y es que a pesar de ser una ciudad pequeña y que se puede visitar prácticamente en horas o máximo en un día, todo está demasiado enfocado al turismo.

* El transporte público de la ciudad, que a pesar de estar en muy buen estado, las contadas ocasiones que he tenido que cogerlo he ido apretado como en una lata de sardinas y por momentos me ha recordado estar en algún país asiático, como China o Japón en hora punta. Lo mejor es recorrer la ciudad a pie o evitar las estaciones más turísticas.

* La cantidad de gente que me he encontrado durante mi visita a la ciudad, ya sea por turismo o por la feria que se celebra durante esa semana en la ciudad, dónde ha sido imposible moverme con tranquilidad, hacer fotografías en condiciones o incluso hacer alguna visita que tenía planeada, sintiéndome bastante agobiado en muchos momentos.

* La ciudad de Milán, a diferencia de muchas otras ciudades italianas dónde es una gozada pasear y recorrerlas tranquilamente, me ha parecido con diferencia la ciudad italiana más fea de todas las que llevo conocidas, y es que a excepción del Duomo y tres puntos turísticos más, personalmente me parece una ciudad muy pobre culturalmente y que prácticamente no vale la pena perder mucho tiempo en ella.

Y con este pequeño resumen, os explico que se puede visitar en Milán!!!


DÍA 1.- TURÍN - MILÁN

Después de un trayecto en tren desde Turín con la compañía Trenitalia, saliendo a las 09:05h de Torino Porta Susa en un Regionale Veloce, llego a la estación Milano Centrale a las 10:46h, dónde lo primero que necesito es desprenderme de mi equipaje para visitar tranquilamente y más ligero la ciudad de Milán. Había leído que en la segunda planta de la estación había lockers para dejar equipajes, pero la realidad es que almenos en el año 2.017 la ubicación ha cambiado y ahora se encuentran en la misma planta de la salida de la estación, y poco antes de la puerta de salida de la Piazza Luigi Savoia, en un lateral de la estación y cercana a la zona de restaurantes de la estación.

Una vez que llegué hacia allí la cola de gente esperando para dejar sus equipajes era impresionantes, pero existen dos filas con diferentes tarifas, yo para no perder mucho tiempo me puse en la "Fast Track" o fila rápida dónde apenas tuve que esperar, y el precio fue de 5 € por las primeras 5 horas, y después 1 € más por cada hora que estén guardando tu equipaje, mientras que la otra fila eran 2.50 € las 5 primeras horas, y después la misma tarifa que la anterior. Así que sin pensarlo dos veces y por solamente 2.50 € de diferencia, me ahorraba mínimo una hora de esperas y cola.

Finalmente por escoger esta opción más rápida y 11 horas mi equipaje custodiado, acabé pagando 12 € en total. El lugar se llama Ki Point y es totalmente recomendable, incluso se puede pagar con Visa.


Ahora sin equipaje y mucho más ligero, toca aprovechar el tiempo para visitar la ciudad. Mientras me fumo un cigarro tranquilamente, veo que hay un stand enfrente de la estación donde venden los tickets del bus para el traslado al aeropuerto, pero como en ese momento no tengo cambio y hay mucha chusma por la estación, decido que ya lo compraré esta noche de camino al aeropuerto.


Ahora si, me voy a la estación de metro de Milano Centrale que está justo enfrente, y como quiero aprovechar el tiempo al máximo para hacer todo lo que tengo pensado visitar en la ciudad, decido comprarme un abono de transporte de 24 horas que me cuesta 4,50 €, y que quedará totalmente amortizado en cuánto realice solamente tres viajes, no sin antes hacer una cola de 20 minutos para comprarlo en las máquinas expendedoras de la estación.

Con mi abono en el bolsillo, me dispongo a hincarle el diente a la ciudad, a algunas visitas llegaré en metro y en otras lo haré caminando en un corto paseo, pero tampoco quiero pasarme el día caminando porque hace mucha calor, me espera un día muy largo y en los próximos días me espera sesiones maratonianas de visitas en diferentes ciudades de Europa, así que os paso a detallar mis visitas y la forma más fácil de llegar en transporte público.

- Catedral de Milán: Más conocida como el Duomo, es la catedral gótica y el simbolo de la ciudad como lo es la Mole Antonelliana para Turín o el Colosseo para Roma, es el centro turístico de la ciudad y el monumento más visitado, con 157 metros de longitud y capacidad para unas 40.000 personas. Su horario es de 09h a 18:30h, durante mi visita estaba fuertemente custodiada por el ejército italiano por la amenaza yihadista y visitar su interior no resultaba fácil, pues iban controlando las mochilas y bolsos de todos los visitantes y las colas eran tremendas.

El acceso a su interior cuesta 3 €, y la subida a la Terraza del Duomo cuesta 9 € si lo hacemos por las escaleras, o de 13 € si lo hacemos con ascensor, y las taquillas están en un lateral de la Catedral y hay otra justo detrás. La Catedral de Milán es una maravilla, pero como los controles y las colas de gente para la visita eran desesperantes, decidí postponer la visita hasta la tarde y seguir conociendo la ciudad, aunque por desgracia tuve que prescindir por la tarde de la visita y dejarlo para otra ocasión.

Para llegar hasta el Duomo de Milán, la mejor forma es coger la línea de metro roja (M1) o la amarilla (M3), la estación es Duomo y la salida te deja justo en medio de la plaza.




- Galleria Vittorio Emanuele II: En un lateral del Duomo y de camino al Teatro alla Scala, podemos encontrar estas galerías comerciales con restaurantes y todo tipo de tiendas de lujo, desde Prada, Gucci hasta Ferrari, entre otras tiendas elegantes. Las galerías están cubiertas y vienen genial para protegerse del calor, aunque cuando veamos los precios de los escaparates no vamos a parar de sudar!! Están formadas por dos arcadas perpendiculares y abovedadas en forma de cruz, y lo más destacable se encuentra en el centro donde encontraremos un mosaico con el mapa de los Savoia y su famoso toro, dónde dice la tradición que si damos una vuelta completa con el pie derecho y los ojos cerrados por encima del toro, nos traerá suerte. Yo la verdad es que ni lo intenté, ya que entre la masificación de gente que había y que no creo en este tipo de supersticiones, seguí recorriendo mi camino.

Para llegar a la Galleria Vittorio Emanuele II lo podemos hacer en metro, con la línea M1 o M3, y la estación es Duomo.












 


- Casa degli Omenoni: A medio camino entre el Teatro della Scala y el Castillo Sforzesco, y muy cerca del edificio de la Bolsa de Milán, podemos encontrar este curioso edificio donde destacan ocho grandes esculturas masculinas que adornan su bonita fachada. No es un lugar imprescindible pero como pasaremos muy cerca no está de más darle un vistazo rápido.

El edificio se encuentra en la Via degli Omenoni, 3 y es posible llegar en metro con la línea M1 o M3, y la estación es Duomo, y después un corto paseo hasta llegar a este curioso edificio.





- Teatro alla Scala: Este teatro es uno de los más famosos e importantes del mundo, y después de su renovación en el año 2.004, es posible hacer visitas guiadas en su interior todos los días de la semana de 09h a 17:30h por un módico precio de 7 €. Aquí se han representado las mejores obras del mundo, destacando las obras de Giuseppe Verdi de "Otello" o "Nabucco", o la famosa obra de Giacomo Puccini "Madame Butterfly", entre otros. Justo enfrente del teatro hay una bonita plaza para descansar un poco, dónde destaca una gran estatua del maestro Leonardo Da Vinci.

Para llegar al Teatro alla Scala lo podemos hacer en metro, con la línea M1 o M3, y la estación es Duomo, donde llegaremos en un corto paseo de 5 minutos.



- Piazza Mercanti: A escasos 300 metros del Teatro alla Scala y con una ubicación un tanto peculiar porque es díficil que nos la pasemos tranquilamente, se encuentra esta bonita plaza donde en la Edad Media era el centro gubernamental de Milán y el mayor centro comercial de la ciudad.

Hoy en día alberga bonitos edificios medievales, la lástima es que durante mi visita está en plena fase de restauración y apenas se puede ver nada, así que con gran resignación tuve que conformarme con las vistas que había visto por internet durante la preparación de mi viaje, y espero poder visitarla en la próxima ocasión.

Para llegar a la Piazza Mercanti lo podemos hacer en metro, con la línea M1 y bajarnos en la estación Cairoli o Cordusio, y en apenas dos minutos caminando llegaremos. La visita es gratuita.




- Castillo Sforzesco: Se trata de una fortaleza del S. XIV y uno de los emblemas de la ciudad, donde alberga algunos de los mejores museos de la ciudad, destacando el Museo Egipcio. Aunque durante años ha sufrido grandes transformaciones e incluso bombardeos durante la II GM, en él han trabajado artistas de la talla de Bramante o Leonardo da Vinci. El horario del Castillo es de 07h a 19h interrumpidamente, y los museos de 09h a 17:30h, exceptuando los lunes, que está cerrado. Si no queremos pagar por visitar el Castillo Sforzesco, es posible visitar gratuitamente sus jardines.

Para llegar al Castillo Sforzesco lo podemos hacer en metro, con la línea M1 y bajarnos en la estación Cairoli o Cordusio, o bien en la estación Lanza de la línea M2 o en un corto paseo desde el Duomo hasta la Piazza Castello.






- Parque Sempione: A escasos metros del Castillo Sforzesco podemos encontrar este auténtico pulmón verde de la ciudad, con una extensión de 47 hectáreas e ideal para escapar del bullicio de la ciudad y desconectar un rato. En él destacan varios senderos y un lago artificial, pero sobretodo destaca el Arco della Pace (Arco de la Paz), construido en 1.807 para conmemorar las victorias de Napoleón. El horario del Parque Sempione es de 06:30h a 21:00h de la tarde, su acceso es gratuito y es posible llegar en metro con la línea M1 y bajarnos en la estación Cairoli o Cordusio, o bien en la estación Lanza de la línea M2.

También es un buen lugar para hacer un picnic y comer algo como hice yo, ya que se encuentran repartidos por el Parque Sempione varios food trucks, o también es posible acercarnos al Carrefour que se encuentra delante de la estación Cadorna, donde es posible poder comprar comida precocinada o ensaladas y comerlas tirado en la hierba. Mi opción para no perder mucho tiempo fue comprar la bebida en el Carrefour (1,96 €) y una ensalada y un plato de pasta en un food truck (6,50 €).








- Basílica de San Ambrosio: Esta construcción poco común, de estilo románico lombardo y con dos torres de ladrillo de diferente alturas, aunque lo que más destaca en su enorme atrio y su famoso púlpito, dónde debajo podemos encontrar el Sarcófago de Stilicho con abundantes relieves religiosos.

Después de la Catedral de Milán o el Duomo, personalmente es la visita que más recomiendo en una corta visita a la ciudad. Su horario es de lunes a sábado de 10h a 12h, y de 14:30h a 18h, y los domingos solamente es posible visitar de 15h a 17h. El acceso a la Basílica de San Ambrosio es gratuita, y podemos llegar a ella en metro con la línea M2 y bajarnos en la estación S. Ambrosio, donde después de caminar 200 metros hasta llegar a la plaza del mismo nombre, nos encontraremos esta bonita iglesia y muy poco visitada por los turistas.








- Piazzale Luigi Cadorna: Siendo Milán la ciudad de la moda, no podía faltar una escultura en su homenaje, dónde es posible encontrar la obra del escultor sueco Claes Oldenburg llamada "Ago, filo e nodo", que traducido sería "Aguja, hilo y nudo". Su visita es gratuita y podemos encontrarla solamente salir de la estación de metro Cadorna de la línea M2. No es un imprescindible de la ciudad pero si es un monumento curioso y bastante diferente a lo que estamos habituados a visitar. 



- Piazza Gae Aulenti: Esta sería la zona financiera y más moderna de la ciudad, relativamente joven ya que hace solamente 5 años que se inauguró, donde destacan varios rascacielos y edificios curiosos, entre ellos la Torre Unicredit con una altura de 231 metros, la Torre Pirelli, el Bosco Verticale con sus extravagantes plantas, y de camino al Cementerio Municipal podemos encontrar la curiosa Torre Arcobaleno, un antiguo depósito de agua de 35 metros y recubierto de azulejos de colores inaugurado en 1.990 con motivo de la Copa del Mundo de Fútbol disputada en Italia.

Para llegar a esta zona podemos hacerlo en metro bajándonos en la estación Garibaldi de las líneas M2 y M5.





- Cimitero Monumentale: Aunque a primera vista pueda resultar un tanto macabro visitar un cementerio, después de mi experiencia visitando varios de ellos en mis viajes por Escocia y Reino Unido, el Cementerio Municipal de Milán es un gran museo al aire libre de esculturas y arquitectura, y aunque no pude visitarlo por dentro porque los lunes está cerrado, el aspecto exterior es espectacular. El resto de días, de martes a domingo, es posible visitarlo de 08h a 18h, y la visita a su interior es gratuita.

Para llegar al Cementerio Municipal podemos hacerlo en metro bajándonos en la estación Garibaldi de las línea M2 o en la estación Monumentale de la línea M5.





- Stadio San Siro: Para los amantes del deporte en general y sobretodo del fútbol, no podía faltar una visita a uno de los estadios más míticos del mundo, el Giuseppe Meazza, o más conocido como el Stadio San Siro, que alberga a los dos equipos de la ciudad, el Inter de Milán y uno de los equipos más laureados de la historia reciente, el A.C. Milan, aunque hace años que están en pleno declive deportivo. También es el lugar donde alberga los grandes conciertos de música de las mejores bandas como U2 o Bruce Springsteen, entre otros.

Mi visita no estaba programada pero como me sobraba tiempo y tenía el abono de metro, decidí acercarme a darle un vistazo, encontrándome con la sorpresa que no pude visitar su interior porque ese día había partido entre el Inter y la Sampdoria, pero en cambio pude disfrutar del ambiente antes de un partido de la Serie A, con los tifosi del Inter llegando al estadio, las típicas paradas de merchandising donde poder hacerse con un recuerdo de tu equipo, y sobretodo, de la zona gastronómica con decenas de food trucks ofreciendo todo tipo de comidas con muy buena pinta y muy bien de precio, y que tanto echamos de menos lo culers cuando vamos al Camp Nou los días de partido.

Para llegar al Stadio San Siro podemos hacerlo en metro bajándonos en la estación San Siro Stadio, última parada de metro de la línea M5, dónde nos dejará prácticamente enfrente del estadio.





- Cenacolo Vinciano: Quizá la visita más interesante de todo Milán, la más breve y la más laboriosa, ya que para visitar una de las pinturas más importantes del mundo, "La Última Cena" de Leonardo da Vinci, ubicado en la pared del comedor del antiguo convento domenico de Santa Maria della Grazie, hay que comprar ticket con muchísima antelación y no siempre se tiene la suerte de conseguirla.

Para comprar las entradas podemos hacerlo a través de la web de Viva Ticket, su precio es de 10 € + 2 € de gastos de gestión, y se recomienda comprarlas con muchísima antelación. El horario es de martes a domingo de 08:15h a 19h, y los lunes está cerrado. Así que como mi visita en la ciudad es justamente un lunes y mañana parto hacia un nuevo destino, con mucha resignación tuve que obviar esta visita y dejarla para una próxima ocasión, así que no pude visitarla y por eso no pongo fotos del lugar.

Para llegar hasta Santa Maria della Grazie podemos hacerlo en metro llegando a la estación Conciliazione de la línea M1, o bien en la estación Cadorna de las líneas M1 o M2, y después caminar aproximadamente 300 metros hasta el lugar.

- Navigli: Al caer la tarde, una de las visitas más recomendadas de la ciudad es pasear por los Navigli o zona de los canales, una zona de moda llena de bares y restaurantes, y con bastante ambiente nocturno.Que nadie se espere estar recorriendo los canales de Venecia, aquí en Milán los canales son artificiales y hoy en día solamente quedan muy pocos, destacando el Naviglio Grande y el Naviglio Pavese (pequeño). Antiguamente los Naviglios fueron muy importantes porque gracias a ellos se pudieron transportar los mármoles necesarios para la construcción del Duomo, y posteriormente también los rollos de papel que utilizaba el periódico más importante del país, el Corriere della Sera.

Pero si algo destaca esta zona al caer la tarde es por su famoso "aperitivo milanés", donde la mayoría de bares ofertan este aperitivo o "pre-cena" que consiste en pagar un importe por una consumición (normalmente mucho más cara que en otro momento), y te da derecho a hacer un picoteo con los platos que van poniendo en la barra o en una mesa, y donde normalmente acuden personas que salen de trabajar y quedan con los amigos para socializar un rato. Hay diferentes precios, dependiendo del lugar, pero oscilan entre los 7 y 12 € máximo, y el horario suele ser de 19h a 22h de la tarde.

En mi caso me pedí un Campari y la zona de aperitivo estaba compuesta por fiambre, algo de pasta y ensalada, y pagué 11 €, no es el lugar más barato pero el entorno merecía mucho la pena, y salí casi cenado. Solamente por ver el atardecer desde aquí, ya merece la pena hacer una visita.

Para llegar hasta la zona de los Navigli podemos hacerlo en metro llegando a la estación Porta Genova de la línea M2 y después un corto paseo.


Con todas los puntos turísticos más importantes de la ciudad visitados, y antes de volver a la estación a recoger mi equipaje para irme hacia el aeropuerto, decido pasear tranquilamente por el "Cuadrilátero de la Moda", que lo conforman varias calles siendo las más importantes la Via della Spiga y la Via Montenapoleone, lleno de tiendas elegantes y escaparates de lujo, hasta llegar de nuevo al Duomo, el centro de la ciudad y atestada de gente y turistas, dónde espero pacientemente que se haga de noche para verlo iluminado mientras me como un rico helado comprado en una de las heladerías más recomendadas de toda la ciudad, Vanilla, con diferentes locales repartidos por la ciudad aunque el más céntrico se encuentra en la Via Pattari, justo detrás del Duomo, y personalmente, el local más recomendable de todos.

Es imposible decidirse por cualquier sabor porque todos tienen una pinta impresionante, así que acabo pagando 2,70 € por uno de dos sabores, fresa y vainilla. Súper recomendable no irse de Milán sin probar cualquiera de sus sabores de las heladerías Vanilla.


Voy paseando por las calles aledañas a la Catedral de Milán y comprobando que los precios en esta ciudad no son nada populares, así que me voy sin comprar nada, mientras me recorro de nuevo las Galerías que visité esta mañana, y descubro otros rincones que había pasado por alto, como es la bonita Piazza San Fedele.


De vuelta a la Catedral de Milán y ya prácticamente de noche, mientras intento huir un poco de tanta aglomeración de gente, me siento en un lateral de la plaza mientras escucho tocar a un músico callejero que me deja sorprendido y boquiabierto con su repertorio musical, con temas de grupos como U2, Kings of Leon o "The Boss", dónde estoy sin pestañear cerca de 40 minutos y no puedo evitar dejarle una buena propina junto con el resto de la gente que hemos sido "invitados" a este concierto improvisado.

Aprovechando que la plaza se está empezando a vaciar poco a poco y ya no hay tanta gente como antes, aprovecho para hacer alguna foto nocturna del Duomo, una auténtica maravilla arquitectónica y que no sabría decantarme por si es más bonita de día o de noche.









Cuando son pasadas las 21:30h de la noche doy por finalizada mi breve visita a Milán, así que vuelvo a coger el metro allí mismo con la línea M3 hasta Centrale, y tres paradas después llego y me voy directo a un supermercado que hay en el interior de la estación y que está a punto de cerrar, donde compro bebida para pasar la noche y algo de comer por si me entra hambre (4,68 €), y voy en busca de mi equipaje, que está prácticamente solitario y es uno de los últimos en recogerse, señal de que he amortizado bastante bien esta visita a la ciudad.

A la salida de la Estación Central, y justo al lado de la Piazza Luigi Savoia, se encuentran los autobuses de las diferentes compañías que hacen el trayecto hacia el aeropuerto, así que con la primera que se encuentra en mi camino y me dice el conductor que en breve se pone en camino es con la que me quedo, aprovecho para fumarme un cigarro tranquilamente mientras veo pasar la cantidad de chusma que hay en los alrededores de la estación, sobretodo grupos de negros africanos medio borrachos, y a las 22:45h nos ponemos en marcha hacia el aeropuerto de Bérgamo, comprando mi ticket directamente al conductor por 5 € en un autobus de la compañía Autostradale que iba medio vacio, con asientos cómodos y con wifi ilimitado, donde aprovecho casi la hora que hay de trayecto hacia el aeropuerto poniéndome al día de todo y dando señales de vida.

A las 23:45h aproximadamente llegamos al aeropuerto y mi vuelo hacia Copenhague no sale hasta las 06:15h, así que entro en la pequeña terminal y veo que muchísimos viajeros han tenido la misma idea que yo y está abarrotada, incluso me es díficil encontrar un sitio donde sentarme, mientras intento que pase la noche lo más rápida posible mientras voy leyendo, escuchando música, repasando fotos e incluso aprovechando el wifi del aeropuerto.

Ha sido una breve pero intensa visita a la ciudad de la moda, prácticamente 12 horas dónde he descubierto rincones fascinantes pero que en general me ha decepcionado mucho la ciudad y que no tiene nada que ver con muchas de sus ciudades italianas vecinas, no es un destino que aconsejara visitar expresamente o que pondría en mi lista de destinos imprescindibles, pero si haces escala en algún vuelo o pasas por aquí realizando algún roadtrip por Italia, recomiendo hacer una visita express solamente por visitar alguna de sus joyas arquitectónicas, como es el Duomo.

Arrivederci, Milano!!


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