9 de julio de 2015

MALASIA



Uno de los países más olvidados y menos visitados de Asia es Malasia, eclipsado por sus países vecinos como Tailandia, Camboya o Vietnam, dónde la mayoría de viajeros acaban decantándose por estos destinos.

Malasia es mucho más que las Torres Petronas, es un país encantador y muy diverso, que va desde la moderna urbe de su capital hasta ciudades que son merecidamente Patrimonio de la Humanidad, sin olvidarnos de sus playas.

Si buscas un país tranquilo y multirracial, con gran naturaleza, bonitas y poco masificadas playas para descansar, Malasia es tu destino perfecto!


FICHA TÉCNICA DEL VIAJE

FECHA: Junio 2.015

DÍAS: 11

DOCUMENTACIÓN NECESARIA

DNI

Pasaporte con mínimo 6 meses de validez, y visado que se obtiene a la llegada al país para una estancia máxima de 90 días.

OTROS DATOS DE INTERÉS

IDIOMA: Se habla el malayo, aunque la mayoría de sus habitantes hablan el inglés.

MONEDA: La moneda es el Ringgit, escrito MYR. En el momento de mi visita, 1€= 4,15 AED.

TARJETAS: Se acepta el pago con tarjetas en cualquier lugar. No hay problemas para sacar dinero en cajeros automáticos, que los hay por todos lados.

GUIA DE VIAJE: Como siempre será la Lonely Planet, en éste caso la de Myanmar, Singapur y Brunei.

TELEFONO: Hay cobertura de teléfono en todo el país, pero conviene tener contratado el roaming.

INTERNET: Prácticamente en cualquier lugar hay sitios para conectarse y en la mayoría de alojamientos disponen de wifi gratuito.

SEGURIDAD: País 100% seguro, aunque siempre hay que ir con precaución y con sentido común.

VACUNAS: No hay ninguna vacuna obligatoria.

ELECTRICIDAD: El voltaje es de 220 V y no hace falta adaptador para los enchufes.

DIFERENCIA HORARIA: + 6 horas respecto a España.

RELIGIÓN: Mayoritariamente musulmanes y en menor porcentaje, budistas.

PRESUPUESTO DEL VIAJE

DESGLOSE DEL PRESUPUESTO                                              IMPORTE

VUELO Dubai - Kuala Lumpur con Emirates                                                 460,00 €

ALOJAMIENTO                                                                                 153,00 €

TRANSPORTE                                                                                                                 70,00 €

OTROS (COMIDAS, COMPRAS, GASTOS PERSONALES,..)                             100,00 €

Total Presupuesto por Persona                                                783,00 €

EL ITINERARIO DEL VIAJE



DÍA 1.-   DUBAI - KUALA LUMPUR - MELAKA
DÍA 2.-   MELAKA - KUALA LUMPUR
DÍA 3.-   KUALA LUMPUR
DÍA 4.-   KUALA LUMPUR - PENANG - GEORGETOWN
DÍA 5.-   GEORGETOWN

DÍA 6.-   GEORGETOWN - LANGKAWI
DÍA 7.-   LANGKAWI
DÍA 8.-   LANGKAWI
DÍA 9.-   LANGKAWI
DÍA 10.- LANGKAWI
DÍA 11.- LANGKAWI - KUALA LUMPUR - DUBAI

TRANSPORTE




Georgetown

ALOJAMIENTO



























Kuala Lumpur: Bullockcart Hostel. Reservado a través de Booking, habitación compartida de 4 camas, con aire acondicionado y wifi. Ubicado en el barrio de Brickfields (Little India), a dos minutos de la estación de Sentral e ideal para coger transporte de madrugada. Regentado por un malayo y una hindú, la cama en la habitación compartida me ha costado 8 € y es ideal si vas a estar muy poco tiempo. Recomendable.

Kuala Lumpur: Prescott Hotel KL Sentral. Reservado a través de Booking, habitación doble, con baño privado, aire acondicionado y wifi. Ubicado también en Brickfields, y después de la experiencia del año pasado en la que quedé muy satisfecho con este alojamiento, este año he vuelto a alojarme en él. La habitación doble me ha costado 27 €, con impuestos incluidos. Lo mejor de todo, aparte de su ubicación para coger transporte público desde Sentral, es que disponen de consigna de equipaje para dejarlo gratuitamente mientras estás pasando los últimos días de viaje en cualquier playa o en otra ciudad de Malasia, y no quieres cargar con él a cuestas. Alojamiento Recomendable.

Melaka: Al Huda Hotel. Reservado a través de Booking, habitación individual, con baño privado y wifi, ubicado en la Plaza Mahkota y muy céntrico, a escasos 5 minutos caminando de la Jonker Street. Lo peor fue el personal del alojamiento, casi nunca había nadie en el edificio y no te ayudan en nada. La habitación cuesta 14 € aunque en la misma zona está llena de alojamientos seguramente con mejor trato. No lo recomiendo.

Georgetown: Malabar Inn Penang. Alojamiento reservado a través de Booking, ubicado en el barrio de Chinatown y muy céntrico. Habitación individual con baño compartido, aire acondicionado y wifi por 15 € la noche, aunque lo mejor fue el trato del personal, sobretodo de Henry, que se desvive por ayudar a sus huéspedes y te ayuda en todo lo que puede y más. Muy recomendable.

Langkawi: Sweet Inn Motel. Alojamiento reservado a través de Booking, situado en la zona de Pantai Cenang, a escasos metros de la playa y de la avenida comercial con todo tipo de comercios. Habitación doble con baño privado, wifi, aire acondicionado y ventilador, por 25 € la noche. Lo mejor es su ubicación, y lo peor es su personal, dos jóvenes que no te ayudan en nada y que están hasta altas horas de la noche en recepción sin parar de hacer ruido. Recomendable si buscas alojamiento barato y céntrico, sino mejor buscar otras opciones.

LO MEJOR DEL VIAJE

* La buena red de transportes público de la que goza Kuala Lumpur y Malasia en general, que funciona de maravilla. Desde el mismo aeropuerto hasta la ciudad se puede llegar tranquilamente en transporte público y por muy poco dinero, está todo muy bien indicado y es muy cómodo. Los autobuses para trayectos fuera de la ciudad són puntuales, cómodos y baratos. No hace falta tomar taxis en ningún momento.

* La extremada limpieza de la ciudad, y es que en cualquier transporte público, edificio o centro comercial todo está reluciente y limpio.

* Los habitantes de Malasia, a pesar de ser la mayoría musulmanes y un poco desconfiados con los extranjeros y turistas, y después de tres visitas al país, puedo decir que me han parecido gente muy amables, hospitalarias y muy honestas, y me han tratado muchas veces mejor que en mi propio país.

* El país en general, personalmente uno de los mejores países del Sudeste Asiático y en el que muchos viajeros pasan por alto o se centran solamente en la capital, Kuala Lumpur, y os aseguro que el país ofrece muchísimo más que una simple visita a las Torres Petronas. Desde rascacielos, selva y campos de té, pasando por ciudades que son Patrimonio de la Unesco y finalizando por sus playas, muy poco masificadas y de las mejores de todo Asia.

* Poder visitar tres veces las Torres Petronas y la Batu Caves y no cansarme nunca de verlas, y es que a pesar de ser gratis las visitas y muy fácil de llegar, son lugares mágicos y maravillosos que recomiendo visitar a todo el mundo en su visita a Kuala Lumpur.

* Poder volar al país con la compañía Emirates, que junto a Qatar Airways son mis recomendadas para volar a Asia, ya que se hace escala a medio camino en Oriente Medio y el vuelo no se hace tan pesado (a pesar de disponer de todas las comodidades dentro de un avión), y lo mejor de todo es haber podido volar por tan sólo 200 € ida y vuelta gracias a sus precios tan competitivos y al canje de mis puntos acumulados con la American Express.

LO PEOR DEL VIAJE

* La calor y humedad que hay en todo el país, y es que a pesar de haber viajado en la primera quincena de junio, el termómetro no ha bajado de los 35º y con una humedad altísima que no ha bajado del 80%.

* Lo caro que resulta alojarse en Kuala Lumpur para un mochilero o una persona con presupuesto medio comparado con el resto del país, y es que hay alojamientos para todos los gustos y todos los bolsillos.

* Que después de la calor que he pasado en Kuala Lumpur, Melaka y Georgetown, mis últimos días que iba a pasar de relax en Langkawi han sido pasados por agua, y es que había huido de las masificadas playas de Tailandia por ser época de monzones, y resulta que en Langkawi también estaba lloviendo. Una triste despedida para un país impresionante!

Y con todo explicado, partimos hacia Malasia... Selamat Datang!!


DÍA 1.- DUBAI - KUALA LUMPUR - MELAKA

Después de disfrutar de cuatro maravillosos días en Dubai, llegamos a Kuala Lumpur después de poco más de 6 horas de vuelo. El aeropuerto de Kuala Lumpur me resulta bastante familiar porque ya lo he pisado en diferentes ocasiones, aunque conviene tener en cuenta que el país dispone de dos impresionantes aeropuertos, el Klia que es el aeropuerto internacional desde dónde parten las grandes compañías áereas que hacen recorridos transoceánicos, y el aeropuerto Klia 2, desde dónde parten todos los vuelos low cost y dónde tiene su hub la compañía principal y por excelencia de Malasia, Air Asia. Ambos aeropuertos están separados solamente por dos kilómetros.

Después de pasar el control de inmigración y recoger mi mochila sin problemas, salgo por la tercera planta que es la terminal de llegadas, miro de cambiar mis primeros ringgits pero desisto porque el cambio es malo y hay que cambiar un mínimo de 50 €.

Decido bajar a la última planta del aeropuerto desde dónde parten los buses a otros destinos de Malasia y localizo el stand de venta de billetes para ir directamente a Melaka sin necesidad de pasar por la ciudad de Kuala Lumpur, pero me encuentro con la negativa que no me dejan pagar con tarjeta de crédito, así que no tengo más remedio que volver a subir a la tercera planta del aeropuerto y cambiar 50 €.

De todas formas, si queréis ver horarios o comprar tickets de bus para viajar por Malasia, os recomiendo que lo hagáis a través de la web de Easybook, ya que es muy cómodo y totalmente fiable.

Finalmente me decidí por la compañía Star Mart que salía a las 09:45h, con autobuses muy amplios y cómodos, el precio del ticket fueron 28 Rm y en apenas hora y media ya estaba en mi siguiente destino, Melaka, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Lo primero que hago es comprar el ticket de bus de vuelta para Kuala Lumpur para el día siguiente, ya que no quiero llevarme sorpresas. Esta vez lo compro con la compañía Transnasional y me cuesta 13,80 Rm, aunque el horario no me gusta mucho ya que solamente les queda para el bus que sale a las 20h de la tarde, así que llegaré bien entrada la noche a mi alojamiento de Kuala Lumpur.

El bus que me ha traido a Melaka te deja en la estación central de la ciudad, así que para ir al centro de la ciudad lo mejor es coger un bus urbano, exactamente el número 17, que por 1,50 Rm te deja justo al lado de la Iglesia holandesa de Melaka (Dutch Square) y el comienzo de la Jonker Street.



Lo primero que sorprende Melaka es su calor y su humedad!! También destaca su fuerte influencia portuguesa y holandesa, ya que primero llegaron los lusos al país y después los holandeses. No es de extrañar si al pasear por las calles de Melaka escuchamos a algunos de sus habitantes hablar en portugués o ver algún restaurante o comercio dónde sirvan los famosos pasteles de Betlem.

Una vez que bajas del bus y pones los pies en el suelo, te recibe una bofetada de aire caliente, típico de estos países!! Ahora toca buscar mi alojamiento, que aunque en principio no se encuentra muy lejos, sin mapa ni indicaciones ando un poco perdido. Se me acercan varios trishaws (taxis de bicicletas a pedales) y me piden 20 Rm por llevarme, aunque al declinar su oferta los muy cabrones se niegan a indicarme como llegar a pie, así que finalmente encuentro a uno que es más legal y me indica un poco, dónde tras caminar 3 minutos bajo el infierno calor, tengo que parar porque voy empapado de sudor.

Se me acercan un grupo de colegialas que quieren hacerme una entrevista (bendito momento han cogido para hacerme la entrevista), pero finalmente accedo con toda la amabilidad del mundo y cuando acabamos le pregunto por mi alojamiento y no saben dónde está! Finalmente me meto en un 7 Eleven a comprar agua y a preguntar, y muy amablemente me indican que es en la calle paralela a dónde me encuentro.

Cuando llego al hotel dejo las mochilas y no hay nadie en recepción, solamente un tio tumbado en el sofá y cuando intento despertarle, me dice que no le moleste... hay que joderse!!!


Después de 15 minutos esperando mientras me fumo un cigarro y a punto de caer en la tentación de prenderle fuego al sofá con el colega encima, aparece de la nada un tio en bicicleta y hacemos el check in, dónde tengo que volver a bajar para pedirle toallas, papel higiénico y la clave del wifi. La verdad es que la atención de este alojamiento es nula, la muestra es que hasta el momento de volver a irme al día siguiente, no he visto aparecer a nadie por la recepción o el edificio. Ni un triste mapa de la ciudad me proporcionaron.

Después de una merecida ducha y cambio de ropa, envio mensajes a casa diciendo que he llegado bien y me voy a explorar la ciudad, a pesar de ser las 13h de la tarde y soportar 38º de calor.



Como todavía no conozco nada de la ciudad y después comprobaría que es muy fácil de recorrer, lo primero que hago es seguir la calle de mi alojamiento y llegar a un centro comercial que veo a lo lejos, el Mahkota Parade.

El edificio es muy moderno, con tres plantas y unos cuántos restaurantes en la planta baja, así que no me complico mucho y me meto en un Mc Donald's, que hacía años que no pisaba ninguno y me pido un menú por 8 Rm.

Ahora si, después de comer se acabaron las excusas y me tiro a la calle, dónde retrocedo mis pasos hasta coger la Jalan Merdeka y llegar de nuevo al principio de la Jonker Street, dónde justo enfrente hay una Oficina de Turismo que están a punto de cerrar, y muy amablemente me entregan una mapa turístico de la ciudad.

Hoy la tarde me la voy a tomar con mucha calma, no porque sea domingo, sino porque mañana tengo todo el día entero para visitar la ciudad.

Lo primero que hago es retirarme un poco de la zona turística y me dirijo por la calle Jalan Laksamana dónde llego a la iglesia gótica de St. Francis Xavier, que data del año 1.849 y que se construyó en honor al misionero español del mismo nombre. El día de mi visita estaban oficiando una misa.




Después de la visita, cruzo el puente por encima del rio y empiezo a callejear sin rumbo por las calles del barrio chino o su Chinatown, con un aspecto bastante decadente aunque con casas y comercios bastante curiosos. El final de Chinatown coincide con el barrio hindú, o su respectivo Little India.























Ya es media tarde y el calor es sofocante, así que después de recorrer tranquilamente las calles de Melaka y charlar con algunos locales curiosos (por lo visto no llega mucho el turismo por estas calles apartadas de la zona turística), deshago mis pasos, y tras un agradable paseo, vuelvo a llegar al Stadhuys, quizá el icono más famoso de la ciudad, sede del gobierno holandés durante su ocupación y característico por su color rosa-salmón, junto a la iglesia Christ Church, la iglesia protestante.





Pero por si algo destaca esta zona de la ciudad, aparte de sus maravillosos monumentos que son Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, son los curiosos y cansinos trishaws, una especie de bicicleta de tres ruedas decorados de dudoso gusto, cada cual más hortero y cutre, dónde destacan los personajes de Disney, pero sobretodo destacan por su "tuneado" y su música discotequera a todo volumen incluso con sus pequeñas luces de neón, dónde en menos de un minuto son capaces de dejarte sordo o con un dolor de cabeza inmenso.

Normalmente estas personas se ganan la vida haciéndote un tour turístico por los monumentos más representativos y destacados de la ciudad (abarcable perfectamente a pie) o bien servicios de taxi para trayectos cortos.











Después de descansar un rato y refugiarme un poco de las altas temperaturas mientras me tomo un zumo de frutas, solamente tengo que cruzar la calle para llegar a la Jonker Street, dónde veo que llevan ya un rato montando los tenderetes, y es que las tardes de los fines de semana, cortan la calle al tráfico y se convierte en un paseo peatonal dónde los comerciantes montan sus paradas y tenderetes a cada lado de la calle para vender sus productos, dónde destacan los puestos de comida callejera y de la venta de souvenirs o juguetes para los más pequeños.

Así que por poco que podáis, intentar que vuestra visita a la ciudad de Melaka os coincida en fin de semana porque es un mercado muy vistoso y hay un ambiente muy bueno y tranquilo.































Y así entre visitas a tenderetes curiosos, picando algo de comida que está riquísima y muy barata, y alguna que otra foto, va cayendo la tarde y entre la humedad que hay en el país, cansado que estoy del trayecto desde Dubai y que llevo casi dos días sin dormir, sobre las 20:30h decido poner punto y aparte a las visitas de hoy, e ir tranquilamente hacia mi alojamiento, a no más de 4 minutos caminando tranquilamente, y en el que me lio por el camino con otra visita que no puedo rechazar, y es que me encuentro un mercadillo nocturno de comida a la que no puedo evitar la tentación de seguir probando cosas y sabores nuevos, y es que no hay otra cosa que me apasione más de cuando visito un país nuevo que probar su variada y rica gastronomía, sobretodo su fruta tropical y exótica, que me chifla.





Después de cenar en los tenderetes y de comprar agua en el 7 Eleven, camino para el hotel dónde después de una nueva ducha, caigo rendido en los sueños de Morfeo.

DÍA 2.- MELAKA - KUALA LUMPUR

Después de recoger la mochila y dejarla yo mismo guardada en recepción (sigue sin aparecer nadie por recepción), me dispongo a visitar los lugares más importantes de la ciudad, no sin antes pasar por el mercado diurno (ubicado en el mismo sitio que el mercado nocturno), dónde me preparan un zumo de frutas fresquito que acompaño con un sandwich comprado en el 7 Eleven (benditos sean los sandwichs de esta cadena que te sacan de más de un apuro en todos los viajes).

Una vez en marcha me dirijo de nuevo a la Stadhuys, punto de partida para empezar las visitas, y justo detrás a mano derecha se encuentra el Bukit Cina, un grandioso cementerio dónde hay más de 12.000 tumbas.

Sigo subiendo las escaleras que hay por el interior del edificio de enfrente (también hay una rampa en el lateral) y empiezo a ascender hasta la colina dónde se encuentra la Iglesia de St. Paul, dónde estuvo enterrado Francis Xavier cerca de un año, hasta que trasladaron su cuerpo a Goa, en el Sur de la India. En la entrada hay una estatua del Santo recordando esta cita.









A pesar del calor, la visita es tranquila porque estoy prácticamente sólo y no noto el agobio de los turistas. Sobretodo recomendar las vistas de la ciudad desde la Iglesia de St. Paul.



Bajando por las escaleras de detrás de la Iglesia de St. Paul se llega a la Porta de Santiago, construida en el año 1.511 por los portugueses como fortaleza, conocido como A Famosa. Una vez que llegaron los holandeses a la ciudad, la fortaleza quedó prácticamente destruida.





Tras finalizar la visita sigo recto por un lateral en dirección al Stadthuys, dónde se llega a un parque a escasos metros de mi alojamiento, dónde se pueden ver algunos vehículos interesantes.








Finalmente llego de nuevo al Stadthuys huyendo del calor, y me paro a descansar un rato... pero es un decir lo de descansar, porque la gente al verme allí empiezan a pedirme fotos con ellos y estoy casi veinte minutos retratándome con ellos cual estrella de cine... finalmente y por llevarme un recuerdo, les digo que me hagan una foto con mi cámara para inmortalizar el recuerdo.






Cruzo la calle y vuelvo de nuevo a la Jonker Street, esta vez al ser día laborable no tiene nada que ver a la tarde anterior, ahora no hay comercios y en cambio hay tráfico, así que aprovecho para visitar varios templos de la zona.

















Son ya cerca de las 15h de la tarde y debería ir pensando en comer, pero decido meterme de nuevo por las calles del barrio chino sin rumbo fijo, acabar de hacer las visitas y cuando vaya de vuelta al hotel, ya me pararé a comer por el camino.













Dudo de si ir a visitar el Fuerte de St. John, pero se encuentra a 3kms. de la ciudad y la verdad es que no voy a tener mucho tiempo y el calor me está dejando ko, y todavía sin comer... así que pongo remedio y vuelvo al centro comercial de ayer por dos principales razones, la primera es porque en un banco normal de la ciudad me dicen que no me cambian euros ni ninguna divisa y me recomiendan que lo haga dentro del centro comercial, y la segunda y más importante es para comer de una vez por todas.

Una vez dentro y con el aire acondicionado volviéndome a la vida, encuentro el pequeño stand de cambio de divisas y para mi sorpresa, el cambio es bastante bueno y no me cobran comisión, así que me hago con unos cuántos rimggits para hoy y mañana por la mañana, y con algunos dólares americanos, ya que mañana temprano cogeré un vuelo hacia Laos y necesito algo de moneda para pagar el visado de entrada al país. Si no sabéis dónde cambiar dinero en Melaka, os recomiendo que vayáis al centro comercial de Mahkota.



Aprovecho para comer en una pizzería porque me da a mi que ya no volveré a comer en condiciones hasta que llegue a Bangkok en tres semanas y me voy a pasar los días comiendo arroz y noodles, así que hay que aprovechar.

Después de comer me voy a dar una vuelta por el centro comercial más que nada por hacer tiempo y aprovechar el fresquito del aire acondicionado, y poco después vuelvo a mi alojamiento a por mi mochila, situado a unos dos minutos caminando.

Mi bus a Kuala Lumpur no sale hasta las 20h de la tarde y son las 18h, y como ya tengo mi ticket comprado y asiento asegurado, me lo tomo con mucha calma, mientras me fumo un cigarro y descanso un poco mientras aprovecho el wifi del hotel, dónde por cierto ya hay personal por allí (que no en recepción), un chico hindú que está bastante empanado y va de listo.

Como he investigado esta mañana desde dónde sale el bus local número 17 hacia la estación central de autobuses y he visto que sale desde el barrio chino haciendo su única parada allí, y me da bastante pereza ir hasta allí con las mochilas y la humedad que hace (son unos 15 minutos caminando), decido irme en taxi, ya que el trayecto son unos 20 minutos aproximadamente. Le pregunto al chico de mi hotel cuánto me cuesta si me llama un taxi y haciéndose el interesante me dice que 20 Rm, le digo que si se quiere quedar conmigo porque no pienso pagar eso porque el ticket de bus a la ida me costó 1,50 Rm, y como no se baja del burro y me responde que es lo que hay, cojo mis mochilas y empiezo a andar por la calle pero no veo ningún taxi, decido llegar hasta la Torre Taming Sari que la tengo al lado del hotel, y después de esperar un poco, allí no pasa ni el tato... así que se me ocurre volver al centro comercial Mahkota, y justo llega un taxi que deja a una clienta, y le pregunto precio, a la que me ofrece 15 Rm, y como todavía me parece caro pero tengo el handycap que el tiempo se me está tirando encima, lo cerramos en un plis por 10 Rm, que al cambio es poco más de 2 €.

El fitipaldi del taxista me deja en unos 20 minutos en la terminal de la estación, aprovecho para comprar bebida y algo de comer para el trayecto hacia Kuala Lumpur, y a las 20h en punto, y con puntualidad británica, aparece nuestro autobús de la compañía Transnasional, dónde 10 minutos después partimos, en un autobús cómodo y en cerca de dos horas ya estamos en Kuala Lumpur, dónde nos deja en la estación de Puduraya, en pleno Chinatown.


Una vez en la estación de Puduraya todavía estoy a tiempo de coger el tren hacia Sentral, dónde el ticket me cuesta 1 Rm, el problema es que estamos esperando un buen rato y finalmente llega pasadas las 23h de la noche, llegando a Sentral pasadas las 23:30h y todavía tenía que buscar mi alojamiento que tenía reservado, en pleno Brickfields (Little India), en una calle oscura, sin ningún rótulo en la puerta del alojamiento y encima en un bloque de pisos que se caía a trozos y dónde tenía que subir un montón de escaleras cargado con mis mochilas.

Después de llegar pasadas las doce de la noche, hacer el check in y meterme una ducha rápida, solamente pude conectarme un rato con el wifi del hostel y hablar un poco con mi único compañero de habitación, y a las 03:30h de la mañana y sin dormir, volver a dejar el alojamiento para coger un bus que me lleve a la terminal Klia 2 del aeropuerto, ya que a las 06:30h sale mi vuelo de Air Asia con destino Vientiane, en Laos, dónde haré un recorrido por el país y entraré después por la frontera tailandesa para volver a visitar por tercera vez Tailandia, hasta un mes después volver a entrar en Malasia, dónde pasaré mi última semana de viaje.

DÍA 3.- BANGKOK - KUALA LUMPUR

Después de tres semanas recorriendo Laos y Tailandia, y bastante cansado del tute que me he pegado estos días a base de pateadas, calor y transportes incómodos, tocaba volver a Kuala Lumpur, dónde he llegado procedente de Bangkok en un vuelo de Air Asia, llegando a la capital malaya sobre las 12h del mediodía.

Hay diferentes formas de llegar a la ciudad, situada a unos 50 kms. de distancia, que os paso a detallar:

Desde el aeropuerto internacional Klia:

TREN:

- KLIA Express: Te deja en la estación Sentral en unos 30 minutos, sin hacer ninguna parada intermedia, y su precio es de 35 Rm.

- KLIA Transit: Te deja en la estación Sentral en una hora aproximadamente, ya que hace tres paradas intermedias, y su precio es de 35 Rm.

AUTOBÚS:

- La compañía Airport Coach te deja en Sentral en aproximadamente una hora (dependiendo del tráfico), y su precio es de 10 Rm. La frecuencia de autobuses es cada 30 minutos.

- La compañía Star Shuttle te deja en Puduraya, en la zona de Chinatown, y su precio es de 10 Rm. Su intervalo de paso es también de cada 30 minutos aproximadamente.

Desde el aeropuerto Klia 2 (Terminal low cost):

AUTOBÚS:

- La compañía Aerobús (buses de color amarillos), te deja en Sentral en aproximadamente una hora (dependiendo del tráfico), y su precio es de 10 Rm. El primer bus sale a las 05h de la mañana y el último a las 02:45h, en un intervalo de unos 30 minutos aproximadamente.

- La compañía Sky Bus (buses de color rojo), te deja en Sentral en aproximadamente una hora (dependiendo del tráfico), y su precio es de 10 Rm. El primer bus sale a las 05h de la mañana y el último a las 02:45h, en un intervalo de unos 30 minutos aproximadamente.

Los tickets se compran en la planta baja del aeropuerto antes de salir a la calle, y si tomas el bus en sentido contrario, de Sentral al aeropuerto, se compran en la misma puerta del autobús a una persona que se dedica a venderlos.

El primer bus de Sentral al aeropuerto es a las 03h de la mañana, siendo el último a las 12h de la noche, con una frecuencia de unos 30 minutos.

Las dos compañías funcionan igual y hacen el mismo trayecto, así que mejor decidirse por la compañía que salga antes en función de lo lleno que se encuentre el bus ese momento.

TREN:

No hay servicio de tren desde el Klia 2 hasta Sentral o viceversa, en este caso deberás tomar un shuttle gratuito para hacer el traslado entre ambos aeropuertos.

TAXIS:

Los hay a patadas, y su precio es aproximadamente de 80 Rm, siendo la opción más cara.

Bajo mi humilde recomendación, mejor tomar el bus de cualquiera de las dos compañías, son cómodos y amplios y es la opción más barata.

Una vez tomado mi bus de la compañía Sky Bus, y después de una hora de trayecto, me deja en la estación Sentral, al lado del barrio de Little India, y me dirijo a mi hotel, que ya lo conozco porque ya estuve el año pasado alojado en él y quedé muy satisfecho. Después de realizar el check in y dejar mi mochila en la habitación, salí a disfrutar de la ciudad, que no puedo presumir de conocerla perfectamente pero que después de tres visitas, me desenvuelvo bastante bien y sin problemas.

Lo primero que hago es volver a Sentral y de allí tomo el KTM Kommuter (el ticket cuesta 2 Rm), línea 3 y me dirijo hacia su última parada, Batu Caves, ubicada a 13 kms. de la ciudad, dónde a pesar de visitarla siempre que vuelvo a Kuala Lumpur, nunca me canso de hacerlo, y personalmente es un must see obligatorio de la ciudad.

En aproximadamente 20 minutos te deja en la estación, .dónde sólo salir y tras caminar unos 200 metros, nos encontramos con una enorme estatua dorada de 42 metros de altura que representa al dios Murugan, dios de la Guerra e hijo de Shiva y Parvati.









Para llegar arriba de las cuevas, hay que ascender exactamente 272 escalones tallados en la roca, la verdad es que cuesta un poco subirlas del tirón, pero si se hace sin prisas y a vuestro ritmo, cualquier persona puede subirlas. Eso si, mucho cuidado con los monos que andan sueltos por allí y vigilar vuestras pertenencias, porque les gustan mucho robar comida de los turistas.





Una vez ascendidos los 272 escalones, se llega al interior de las cuevas, que son maravillosas e impresionantes, y con un poco de suerte, podréis presenciar cualquier ceremonia religiosa hindú entre sus fieles devotos.

















Se dice que toda persona que entra a las Batu Caves sale con mucha fuerza, energía positiva e insensible al dolor, yo tampoco puedo confirmarlo del todo, pero os aseguro que recargado de energía positiva y con mucha fuerza puedo dar fe de ello que es cierto, almenos en mi caso.

Toca volver a bajar los 272 escalones mientras otros devotos suben al mismo tiempo, en las cercanías a las Batu Caves hay unos cuántos tenderetes de comida, tiendas de souvenirs y de flores por si queréis hacer alguna puja al dios Murugan.












Con mucha pena tocaba dejar las Batu Caves y de nuevo volver a la ciudad en transporte público, que está muy limpio y funciona a la perfección, además de ser bastante económico.

Mi siguiente destino será al conocido como Triángulo Dorado, la zona de comercios y más lujo de la ciudad, llea de rascacielos y centros comerciales, dónde mi interés es visitar Jalan Bukit Bintang y la zona de Jalan Alor, lleno de puesteros callejeros para comer y así aprovechar para cenar, que el hambre aprieta.






Después de cenar y aprovechando que ya es de noche, y aprovechando que estoy muy cerca de las Torres Petronas, decido ir a visitarlas de nuevo como siempre que estoy en la ciudad, pero esta vez será una visita express porque llevo levantado desde las 3h de la mañana y mañana tengo que volver a madrugar para desplazarme hasta Penang, así que ya tendré tiempo de volver a visitarla con calma en mi último día de viaje antes de coger mi vuelo internacional.










Después de estar haciendo algunas fotos a las Torres Petronas y echar un vistazo rápido al centro comercial Suria, allí mismo cojo el LRT en KLCC y me voy hacia mi hotel, situado a unas 5 paradas en transporte público, dónde llego casi a las 23h de la noche, con el tiempo justo para darme una ducha y preparar una pequeña mochila para pasar unos días en Georgetown y Langkawi, mis siguientes destinos antes de volver a Kuala Lumpur.


Y con estas maravillosas vistas desde la ventana de mi habitación me voy a dormir, que a las 04h de la mañana toca levantarse otra vez para coger el bus que me lleve al Klia 2.

DÍA 4.- KUALA LUMPUR - PENANG - GEORGETOWN

Toca de nuevo madrugar, hago el check out y dejo mi mochila grande en la consigna del hotel, informando que volveré una semana después a por ella. Ahora viajo todavía más ligero de equipaje, solamente con una mochila de mano que no tengo necesidad de facturar y así ahorrarme algunos eurillos.

Me da tiempo subir y tomar el Sky Bus de las 04:30h que por 10 Rm me lleva al aeropuerto Klia 2, como os expliqué anteriormente. En prácticamente una hora llegamos, saco mi tarjeta de embarque en las maquinitas de Air Asia y así me ahorro la cola de gente, paso los rápidos controles de seguridad con una amable sonrisa y un "selamat pagi" por parte del personal, y como mi vuelo no sale hasta las 07:45h, me da tiempo de tomarme un capucchino en el Mc Donald's auto del aeropuerto (8 Rm).

Puntualmente despegamos llegando a Penang una hora después, dónde tocaba buscar transporte hasta la ciudad de Georgetown.

La forma más económica y barata de trasladarse del aeropuerto de Penang a Georgetown, a aproximadamente una hora de camino, es pasar de los taxis e ir enfrente del aeropuerto que hay una marquesina saliendo de la terminal de llegadas (la terminal de salidas está en el segundo piso), y esperar a que pase el autobús número 401E, que por solamente 2,70 Rm te lleva. Una cosa muy importante, y es que lleveis billetes pequeños o monedas porque el ticket no se le paga al conductor, sino que se introduce en una urna y no devuelve cambio, así que yo no tuve más remedio que pagar 5 Rm porque no tenía billetes más pequeños (aún así me sale a cuenta y muy barato coger el bus).


Después de un intenso y horroroso tráfico, y como el bus no paraba cerca de mi alojamiento y no quería andar mucho con toda la humedad que hay en la ciudad, me recomendaron bajarme en Komtar, dónde está situada la estación central y la última parada del bus, y poco después me subí a los autobuses gratuitos Hop on/Hop off que hay disponibles y que tienen varias paradas en la ciudad, dónde yo solamente tuve que bajarme dos paradas después, en la número 8.

Desde la parada del bus hasta mi alojamiento habrá dos minutos caminando, un hostel sencillo pero con un personal de lujo, dónde me hicieron sentir muy agusto en cada momento y me facilitaron todo tipo de información desinteresadamente y sin preguntar. Destacar la hospitalidad de Henry, el sobrino del dueño, un tipo muy amable y muy enrollado.

Una vez dejada la mochila en mi habitación, tocaba salir a la calle y devorar esta preciosa ciudad, personalmente la ciudad más bonita de toda Malasia.

Podéis descargaros el mapa y toda la información sobre su famoso Street Art, que os será muy útil para moveros por la ciudad, aunque estos mapas de papel son muy fácil de conseguir por la ciudad.



Como voy a estar dos días enteros en la ciudad, prefiero tomármelo con mucha calma, ya que llevo arrastrando mucho tute y cansancio, y con la calor y humedad apenas quedan fuerzas para ponerse a visitar a fondo la ciudad, así que lo primero que hago es visitar un pequeño mercado de los que tanto me gustan visitar cuando viajo, y después ir a comer.
























Después de comer, con el estómago lleno y con la calor y humedad que hace, lo confieso, estaba agotado y necesitaba descansar un rato, así que después de más de un mes disfrutando de Asia pero renunciando a muchas comodidades, no tuve más remedio que volver a mi alojamiento y echarme una pequeña siesta, la necesitaba después de tantos madrugones y tantas horas de sueño que me faltan!!

Por mi me hubiera quedado durmiendo hasta el día siguiente del tirón, pero no era plan y quiero seguir visitando la ciudad, así que sobre las 18h de la tarde y con el mapa en la mano me dirijo a visitar los diferentes barrios de la ciudad, dónde destaca el barrio chino (dónde me alojo), Little India y el barrio armenio.













Georgetown es una ciudad que me ha gustado mucho, ya que es muy tranquila, fácilmente abarcable a pie, y dónde destaca su bonito arte callejero o más conocido como Street Art, dónde recomiendo a todo el mundo que la visita a la ciudad se lo tome como un juego y se dedique a buscar y fotografiar los diferentes murales y otras obras a través de sus calles.

Pero lo que realmente destaca de esta ciudad es su rica gastronomía, que aparte de ser barata, es una de las mejores de todo el Sudeste Asiático, almenos para mi.

Empieza a caer la noche y sigo visitando Little India, dónde por momentos me ha recordado a mi visita a India en el año 2.008, con sus olores e incienso, sus templos, sus tiendas de saris, sus videoclubs con miles de peliculas de Bollywood, su música a tope llena de energía,... y es que India es un país espectacular que no deja a nadie indiferente!







Después de visitar los diferentes barrios, tengo claro que me quedo a cenar en Little India, dónde tengo bastante mono de comer el riquísimo naan, acompañado de unas pakhoras, unos dhals y un poco de chicken tandoori, los restaurantes a simple vista al entrar no te invita a quedarte por las condiciones higiénicas que tienen, pero siempre he dicho que los lugares más cutres y más guarros son los mejores porque aparte de ser muy baratos, la cosa está escandalosamente buena, y aquí no iba a ser la excepción.

Después de la pedazo cena que en mi casa nunca me comería porque es díficil de digerir por la noche (pan, empanadas, lentejas y pollo), decidí recorrer un poco las calles y buscar las primeras obras de arte callejero, más que nada para bajar un poco la cena, aunque mañana ya las visitaría con más calma.













Después de buscar y fotografiar algunas de estas simpáticas obras, me vuelvo para mi alojamiento, me meto una ducha y me quedo un rato hablando con algunos huéspedes en la terraza mientras nos fumamos un cigarro, y me voy a la cama, que mañana hay que visitar la ciudad a fondo.

DÍA 5.- GEORGETOWN

Hoy después de muchos días, por fin no he tenido que madrugar mucho y lo primero que hago es ir en busca de un lugar para desayunar, dónde no es muy díficil encontrar sitios para hacerlo.

Hoy me propongo jugar y mapa en mano, me voy en busca de todos los lugares más importantes del Street Art o arte callejero, dónde voy callejeando tranquilamente mientras hago fotos y me lo paso genial, a pesar del calor y la humedad que hace. Recordad que un poco más arriba, os he dejado un enlace con un mapa de todo lo que se puede visitar en la ciudad y dónde están ubicadas cada una de ellas.



























































Georgetown y su Street Art se han ganado a pulso ser ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, ya que cada rincón de la ciudad es una maravilla. Hay que reconocer que algunos graffitis están tan escondidos o son tan pequeños, que cuesta de localizarlos, incluso con mapa, pero forma parte del juego y con paciencia y humor se acaban encontrando todos.

Hago un paréntesis en mi visita para comer, no quiero que se me haga muy tarde y aprovechando que estoy por las calles centrales de la ciudad, decido probar unos de los platos típicos de la ciudad, el Laksa, que está para chuparse los dedos a pesar de la calor que hace.

Ahora que he vuelto a coger fuerzas, me dispongo a seguir visitando los graffitis y el resto d esimpáticas obras expandidas por toda la ciudad. Recordad que si no queréis andar mucho, en el mapa salen las estaciones dónde paran los autobuses gratuitos de la ciudad, los famosos hop on/hop off, que os llevan a ciertos puntos de la ciudad, aunque yo prefiero hacerlo todo andando, la verdad.














Aprovecho para cambiar algo de dinero por una de las calles principales de la ciudad, la Jalan Masjid Kapitan Keling, que se encuentra justo enfrente de la Mezquita Kapitan Keling, y dónde después de visitar varias casas de cambio me decido por una que me ofrece el mejor cambio de todas (4,15 MYR y las otras solamente me ofrecen 3,89 MYR).

Aprovechando la cercanía de dónde estoy, me apetece zambullirme de nuevo por las calles de Little India (está a dos calles de la Mezquita) y vivir el trajinar de su gente.




















Son las 19h de la tarde y decido volver para mi hostel, dónde me meto una ducha y después de reencontrarme en la terraza con dos huéspedes más de China que conocí el día anterior, nos fuimos los tres a cenar, a ver si así se me va pasando la "chinofobia" que padezco poco a poco.

A las 23:30h ya estábamos de vuelta en el hostel y aprovecho para recoger mi mochila y dejarla preparada, ya que mañana muy temprano dejo Georgetown.

DÍA 6.- GEORGETOWN - PENANG - LANGKAWI

Hoy tengo un vuelo con Air Asia a las 09:30h que me llevará a Langkawi y decido ir en avión porque es barato y más rápido. La otra posibilidad es ir en Ferry que cuesta lo mismo que un vuelo de Air Asia (68 Rm, unos 16 € al cambio), dura unas 3 horas el trayecto pero había leido que cuando las condiciones meteorológicas no son favorables, se cancela el servicio de ferry y fastidiate! Así que no quise arriesgarme y preferí ir en avión, y bendito el día que lo decidí así.

A las 06h salgo del hostel y me despido de Henry con un abrazo, ha sido un buen anfitrión y me llevo un buen recuerdo de él, y estoy seguro que si algún día vuelvo a Georgetown, no dudaré en repetir alojamiento.

Me paro en un 7 Eleven enfrente de la parada del autobús a comprar algo para el desayuno y cojo el bus gratuito Hop on/Hop off que me lleva hasta Komtar, desde dónde salen los buses a muchos destinos de Malasia. Espero de nuevo el bus 401E como cuando llegué, pero veo que el bus número 102 también me sirve y después de preguntar al conductor, me confirma que su destino final es el aeropuerto, así que genial! Esta vez no me pilla el toro y pago justo los 2,70 Rm que vale el ticket de bus, quitándome todas las monedas de encima y que me empezaban a incomodar.

Nos ponemos en marcha y la primera media hora transcurre sin problemas, pero lo jodido viene después, y es que nos vemos atrapados en un espantoso tráfico que hace que nos pasemos otros 30 minutos sin avanzar nada! He sido previsor como siempre y he salido con tiempo, pero aún y así no las tengo todas conmigo!

Finalmente vamos avanzando poco a poco y llegamos al aeropuerto a las 08:15h, así que no me sobra mucho tiempo! Imprimo mi tarjeta de embarque en las máquinas de Air Asia para ganar tiempo y comodidad, paso los controles de seguridad y justo cuando llego a la zona de embarque está empezando a diluviar y a llover sin parar, pensando que sería el típico monzón del Sudeste Asiático y que pasaría rápido, pero para más inri recibo al momento un mensaje en mi móvil (hace años que nadie envía mensajes desde que están los wassaps) y es de Air Asia comunicándome que mi vuelo se retrasa 2 horas!!

Pues tanto correr y pasar nervios para nada!!


Almenos no ha llovido durante mi estancia en Georgetown y he tenido suerte de decidirme por trasladarme en avión, porque de la manera que está diluviando no creo que salga el ferry.

Finalmente a las 11:30h partimos hacia Langkawi sin ningún imprevisto más y llegando unos 40 minutos después.





Al bajar del avión mis peores temores se han cumplido, y Langkawi me recibe con lluvia. Por desgracia sería la tónica habitual en mis cuatro días que estaré en la isla, así que mis días previsto de relax, playa y moto alquilada por la isla no se iban a cumplir mucho.

Mi alojamiento está en Pantai Cenang, aunque fuese un poco más caro esta zona quise cogerlo aquí para estar más cerca de todo, ya que hay infraestructuras, tiendas, restaurantes y la playa solamente a 100 metros, en cambio coger alojamiento en otras zonas me obligaba a tirar de taxis, pateadas o alquilar moto, como era mi intención inicial.

El transporte desde el aeropuerto a mi alojamiento es fácil y no hay posibilidad de timo, ya que no existe transporte público y la única manera es ir en taxi, dónde se compra el ticket en un stand antes de salir del aeropuerto y es precio fijo, en mi caso de 20 Rm por persona hasta la puerta de mi alojamiento, situado a 6 kms. del aeropuerto.



Así que después de pasar por caja, 20 minutos después ya estoy en mi alojamiento, dónde me recibe una malaya comiéndose un mango y me pide mi pasaporte para hacer el check in, a la que le contesto que cuando termine de comer y se lave las manos se lo entregaré, mientras no. Parece que no se lo toma muy bien mi respuesta, mete un grito y sale un chaval de unos 15 años, con el que finalmente hago el check in, pago mi estancia por adelantado y dejo la mochila en mi habitación, mientras espero que deje un poco de llover.

Son las 15h de la tarde y no tiene pinta de dejar de llover (y mi impermeable se ha quedado en Kuala Lumpur en la mochila grande), así que decido salir igualmente y me voy en busca de un sitio para comer, dónde finalmente encuentro un restaurante en la calle principal y no muy lejos de mi alojamiento dónde me gusta su comida, es muy barato, el personal es más o menos amable (pero muy lentos) y dónde repetiré alguna vez más durante mis días en Langkawi.



Para que tengáis una orientación de precios, el plato que estáis viendo de arroz, con huevo, carne y salchichas, junto a una coca cola de lata (al ser un país musulmán, es muy díficil encontrar que te sirvan una cerveza o cualquier alcohol, ni incluso lo encuentras en los supermercados), me costaba todo 13 Rm (unos 3€), y te quedabas bastante satisfecho con la comida.

A lo largo de la avenida hay otro tipos de restaurantes y algunos muy bonitos, dónde sirven comida hindú, internacional, japonesa e incluso turca, y sobretodo mariscadas, pero los precios que había en las cartas picaba bastante y no tenían nada que ver con los precios que os he puesto ahora (aún así salía barato comer para bolsillos occidentales).

Como sigue lloviendo y es imposible alquilar moto porque está todo resbaladizo ni contratar ningún tour de los que tengo previsto visitar, me vuelvo para mi alojamiento esperando que los próximos días me sonría un poco la suerte, que a pesar que no soy mucho de playa, si que me gustaría poder relajarme y disfrutar un poco de ellas estos días.

DÍAS 7 - 10.- LANGKAWI

Los días trascurren peor de lo que me esperaba, ya que huí de las playas de Tailandia para que no me pillara el monzón y después de la maravillosa experiencia el año anterior en las Islas Perhentian me decidí por volver a las playas de Malasia, pero no estoy teniendo mucha suerte porque cada día ha estado lloviendo, bien es cierto que no todo el día pero si lo justo para fastidiarme alquilar una moto y hacer ruta para recorrer la isla, coger el teleférico hasta la cima del Monte Mat Cincang, visitar la cercana playa de Tanjung Rhu y hacer un tour por los manglares, hacer un tour de avistamiento de aves o simplemente ver las puestas de sol al atardecer, así que ya podéis comprobar mi decepción, aún y así tengo que dar las gracias que a la que el tiempo nos daba una tregua, lo aprovechaba para irme a la playa, que la tenía a escasos 100 metros.


























































Lo bueno de viajar en ésta época es que las playas están muy limpias, hay muy poco turismo y no es turismo de borracheras ni de australianos buscando fiesta, y tienes la sensación de tener la playa para ti solito y es una gozada.

Lo malo de viajar ahora es que no acabas de disfrutar por culpa de la lluvia, no conoces a nadie para hacer actividades ni te puedes mover mucho para recorrer la isla, aún así mejor que me haya pasado en Langkawi que no el año pasado en las Islas Perhentian, porque en esta última te tienes que mover en lancha o barca y no tienes nada que hacer si te pilla la lluvia porque no puedes moverte, almenos en Langkawi tienes tiendas, restaurantes y hasta un pequeño centro comercial!

Y así transcurrieron estos cuatro días en Langkawi, entre lluvias intermitentes, baños en la playa, paseos al amanecer y atardecer si el tiempo lo permitía, comer bien, descansar y ponerse al día de la civilización a través de internet. No es lo que había planeado inicialmente pero podía haber sido peor (el que no se consuela es porque no quiere).

También os recuerdo que existen tours dónde os llevan en lancha rápida a visitar las playas del sur de Tailandia, que están a un par de horas, pero si en Malasia me llovió, en Tailandia no quiero ni pensar que estaría pasando.

DÍA 11.- LANGKAWI - KUALA LUMPUR - DUBAI

Aburrido de tanta tranquilidad y de la lluvía, hoy toca despedirse de Langkawi, que a pesar de haberme dejado con mal sabor de boca, estoy seguro que volveré en otro momento de mi vida para poder disfrutar y hacer lo que no he podido hacer ahora.

Como no podía ser de otra manera, ha estado lloviendo toda la noche y a las 11h hago el check out, me voy a la calle principal dónde hay una parada de taxistas, y como no consigo rebajar el precio, cojo uno para que me lleve al aeropuerto, por el precio oficial de 20 Rm por persona, igual que a la ida y de ahí no se mueven.

Imprimo mi tarjeta de embarque en las maquinitas de Air Asia y mi vuelo previsto para las 13:15h se retrasa por el mal tiempo hasta las 14:30h, cosa que no me preocupa mucho porque hasta las 01:30h de la mañana no tengo mi vuelo internacional para volver a casa.


Llego a Kuala Lumpur sobre las 14:30h y hago lo mismo de siempre, bajo a la última planta del aeropuerto y cojo el Sky Bus por 10 Rm hasta Sentral, y de allí cojo el LRT hasta KLCC (el ticket cuesta 1,60 Rm), dónde quiero aprovechar mis últimas horas en el país para hacer algunas visitas de la ciudad a pesar de haber estado ya tres veces.



Así que no podía irme de Malasia sin volver a visitar y despedirme del icono de la ciudad, las maravillosas Torres Petronas!







Vuelvo a coger el monorrail (el ticket cuesta 1,60 Rm) y me bajo en la estación Masjid Jamek, dónde empiezo visitando la Merdeka Square o Plaza de la Independencia, dónde destaca su mástil con la bandera malaya más grande del mundo y el edificio del Sultán Abdul Samad.
















A poca distancia caminando de la Plaza Merdeka se encuentra la Masjid Jamek o la Mezquita (saliendo de la estación del mismo nombre te encuentras con ella), que tiene una arquitectura muy bonita, aunque mi intención era visitarla por dentro, tuve la mala suerte de coincidir con la hora de rezo de sus feligreses y no pude entrar, así que me tuve que conformar con fotografiarla de día y de noche, ya que volví más tarde después de comer en un Mc Donald's que hay enfrente de la estación.







Como todavía tengo tiempo antes de ir al hotel a recoger mi mochila para ir al aeropuerto, me acerco caminando hasta el Central Market o Mercado Central de la ciudad, un laberinto de tiendas de todo tipo y dónde se pueden encontrar souvenirs a buen precio, aunque yo a estas alturas ya no tengo ni ganas ni sitio para hacer compras.

Como me encuentro en el Chinatown o barrio chino de la ciudad, aprovecho la cercanía para visitar el Petaling Market ubicado en la Jalan Petaling, un mercado dónde venden de todo, desde comida y verdura hasta ropa, pasando por relojes de imitación o souvenirs, y en el que se nota que es muy turístico porque está petado de gente.



Allí paso mis últimos momentos en el país y de mi viaje antes de volver a Sentral, dónde camino del hotel hago una última parada en Little India para tomarme un rico Banana Lassi que tanto me gustan y así quitarme los últimos ringgits del viaje.

Sobre las 20:30h ya estaba en el hotel recogiendo y organizando mis mochilas que me habían custodiado gratuitamente, para volver a Sentral y coger el Sky Bus de las 21h de la noche para llegar al aeropuerto pasadas las 22h, y ahora más tranquilo poder asearme y cambiarme de ropa en los lavabos del aeropuerto (en el hotel no disponían de baños ni habitaciones de cortesía y no me daba la gana pagar una habitación para solamente una ducha), facturar mi mochila y pasar todos los controles de pasaportes y de seguridad, hasta poder embarcar en mi vuelo de Emirates que me tiene que llevar en poco más de 6 horas hasta Dubai, dónde salimos con dos horas de retraso porque la policía malaya entra a nuestro avión a desalojar a un par de familías malayas con niños pequeños y sacar sus respectivos equipajes de la bodega del avión, así que con la que está cayendo hoy en día con el terrorismo islamista, cualquier precaución es poca.

Tras un vuelo más o menos placentero por culpa de los llantos de una niña pequeña que tengo dos filas más adelante y que se ha pasado más de 4 horas berreando ante la pasividad de su familía, llego a Dubai con tan sólo una hora de margen para enlazar con mi vuelo a Barcelona, así que después de pasar los controles de seguridad a toda la leche, he empalmado con el embarque del vuelo que me lleva a Barcelona.

Os recomiendo a todos visitar Malasia, quizá uno de los países más olvidados de Asia eclipsado por otros países vecinos, pero personalmente es uno de los mejores países de Asia gracias a la amabilidad y hospitalidad de su gente, sus competitivos precios, su bonita capital vanguardista y sobretodo, por sus playas y sus ciudades coloniales que tienen bien merecido haber sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Terima Kasih, Malasia!!!


2 comentarios:

  1. Que buenos recuerdos de este país, aunque por desgracia no pudimos ir a Georgetown. Melaka es una de las ciudades coloniales más bonitas de Asia, desde luego. Un abrazo!

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    1. Jordi, es una lástima que no hayas podido visitar Georgetown y Penang, personalmente es una de las ciudades más bonitas e interesantes de Malasia y del Sudeste Asiático, pero estoy seguro que en alguno de tus futuros viajes a Asia podrás encajar un par de días para visitarla, además de que a Marc le encantaría y se lo pasaría bien recorriendo su Street Art por las calles de la ciudad. Un abrazo!

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